Mildemonios

Timothy Zahn, Dark Force Rising

In .Inicio, Crítica on 13 febrero, 2018 at 7:29 PM

En otro post comenté Heir to the Empire, la primera novela de esta trilogía.  Y en otra ocasión comenté el contexto en el que esta genialidad fue publicada.

Dark Force Rising es la segunda parte de esta saga.  Transcurre una década y media después de los sucesos de Return of the Jedi.  Mientras que Heir era la introducción, con unos personajes nuevos muy interesantes y con unas problemáticas muy razonables, Dark Force es donde las cosas se comienzan a calentar.

Talon Karrde, uno de los nuevos líderes de los contrabandistas en este nuevo universo, alguna vez por error identificó la ubicación de la flota Katana, doscientas naves de guerra que se perdieron en la era de la Vieja República.  Son naves totalmente automatizadas, así que el bando que logre llegar a ellas podrá utilizarlas de inmediato en la guerra entre la Nueva República y las fuerzas imperiales comandadas por Thrawn, el villano de estas tres novelas.

Esta novela girará alrededor de una carrera por llegar a tomar control de esta flota.  Mientras tanto, en Coruscant -la capital de la Nueva República- hay una trama política que sale de una rivalidad entre Leia con su gente y un senador Borsk Fey’lya.  Esta trama nos lleva a un personaje nuevo que introduce Zahn para esta novela, un ex senador estratega político que podría ser lo que la Nueva República necesita para derrotar a Thrawn, Garm Bel Iblis.

Otro elemento nuevo son los Noghri.  Se trata de una especie de felinos, asesinos silenciosos.  Una raza que Darth Vader dominó y esclavizó cuando aún trabajaba para el Imperio.  Los Noghri son usados por Thrawn como sus comandos.  Los tiene detrás de Leia y su gente.  Ella está esperando gemelos, los nietos de Vader.  Son relevantes y él los quiere.  En esta novela Leia viaja al planeta de origen de los Noghri a convencerlos de que trabajen para la Nueva República.

El climax de la novela es en la flota Katana.  Por un lado Han Solo, naves de la Nueva República, la facción de contrabandistas de Karrde y la flota privada de Bel Iblis se unen para evitar que Thrawn se lleve esas naves.  El resultado de esa carrera decidirá los sucesos que vienen en la siguiente novela.

Pero la historia, por más decente que sea, no es el plato de fondo aquí.  En Dark Force se profundiza mucho más en este mundo que Zahn nos había presentado en la novela anterior.  Por ejemplo, la delicada situación de Karrde, cuya facción está creciendo porque no se está inclinando para ninguno de los bandos.  El funcionamiento del Senado y sus vueltas y tramas políticas también son interesantes.

Uno habría visto las tres películas de la trilogía original y pensaría que Leia y Mon Mothma y sus rebeldes serían los que gobernarían la galaxia.  Pero no, ellos necesitan del apoyo de varios grupos, desde políticos hasta comerciantes y militares.  Es una red compleja de decisiones que se teje desde Coruscant.

Algo similar pasa con Luke.  Él venció al Emperador y ha quedado como el último Jedi (recuerden que esto es Legends, no es el universo oficial de Star Wars vigente hoy en día, en donde Vader dejó vivos a montones de Jedis y Siths). ¿Y ahora qué? ¿Cuál es su lugar en este nuevo universo? Luke mismo no lo tiene claro y durante ésta y la siguiente novela lo explora.

Finalmente, la familia Solo-Skywalker debe adaptarse a la llegada de los gemelos.  Estos nacerán en la siguiente novela, pero aquí es que Han Solo debe entender que ya no puede pasársela dando vueltas por la galaxia teniendo aventuras, cuando en casa tiene a Leia con dos bebés sensibles a la Fuerza que muchos quieren raptar para criarlos como sus Siths personales.

En un mundo en el que arrojar cualquier tontería al guión para salirse con algo inesperado, por más incompatible que sea con la historia que se venía contando, es suficiente, una historia como la que escribió Zahn no tiene sitio.  Lo entiendo muy bien.  La saga que escribió no es la saga que nos merecemos, es la que necesitábamos en ese momento.  Y ahora tampoco nos la merecemos, pero ya no la necesitamos.  Una pena.

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Los cómics en el Perú

In .Inicio, Crónica on 9 febrero, 2018 at 10:33 PM

Hace unos meses tuvimos de invitado a José Antonio Vilca, conocido promotor de los cómics en el Perú. Con él conversamos de las razones por las cuales aquí no surge una industria de cómics y por qué vivir de hacer cómics es una aventura bastante riesgosa. También hablamos de los casos de éxito, aquellos que sí lo lograron.

Luis Apolín, Hermano

In .Inicio, Crítica on 23 enero, 2018 at 4:52 PM

El género del terror en el Perú está muy, muy vivo.  Y no solo eso, sino que además está desarrollándose un montón.  Artistas peruanos muy creativos se están luciendo con cuentos y novelas y otras obras de horror. ¿Cómo? ¿Que por qué no has escuchado nada de esto? Bueno, eso debe ser porque los medios convencionales prefieren comer vidrio molido antes de comentar algo que se salga de sus parámetros usuales.  Pero créanme, está ahí.

Muestra de eso son estas joyas que uno encuentra cada cierto tiempo dando vueltas, pero sin recibir la atención que debería.  Luis Apolín Montes vive en Huaraz y escribió este libro de cuentos de terror que transcurren todos ellos en un mundo post apocalíptico infestado de zombies.  Así es, en un contexto en el que los zombies ya pasaron de moda, Apolín se arriesga y publica un libro que se enmarca en ese sub género.

Hay varios detalles relevantes en los cuentos de Apolín.  Primero, todos transcurren afuera de la ciudad, en el campo.  Probablemente en la sierra peruana, pero no necesariamente.  No está hablando de un lugar en especial, lo cual es extraño en las historias de zombies.  La mayoría de historias de zombies de otros autores tienen al escenario casi como un personaje más.  En el caso de los cuentos de Apolín no lo son.  El foco está en los personajes.  Eso es interesante y refrescante.

Segundo, a pesar de ser claramente un libro con cuentos con zombies, el autor nunca menciona la palabra “zombie”.  Tampoco dice que son muertos vivientes.  Nunca explica las reglas.  que si te muerde te contagia, por ejemplo.  A pesar de ser historias con zombies clásicos, el autor confía en los lectores, lo cual es ameno.

Tercero, las historias son sobre los protagonistas.  Éstas no son historias de humanos huyendo de zombies o de zombies persiguiendo humanos o de soldados y la raza humana en su último momento.  No, éstas son historias sobre una niña que está por perder a su madre o de un hombre procesando el que la mujer que ama está con otro.  Son historias que transcurren inconvenientemente en un mundo en el que ha habido una epidemia zombie, ni más ni menos.  Pero no son sobre ese mundo o sobre los zombies.  Y eso es excelente.

La única queja que tendría con respecto a Hermano es lo difícil que es conseguir un ejemplar.  El que yo tengo me lo mando el mismo autor por correo, pero tengo amigos que han sufrido para conseguir una copia.  Mal por la editorial, que tiene un diamante en la mano y lo trata como un pedazo de carbón.