Mildemonios

Jon Favreau, The Mandalorian Temporada 2 (2020)

In .Inicio, Crítica on 24 marzo, 2023 at 4:29 AM

En otro post en el que comentaba la primera temporada (en este enlace) ya hablé sobre el contexto en el que salió la primera temporada, que tiene mucho que ver con el éxito relativo de la serie y por qué metieron algunos elementos a la historia. No obstante, con la introducción de los personajes y de la problemática fuera del camino y habiéndose afianzado en esa primera temporada, la segunda estaba libre para dedicarse a los temas de fondo y abordar todo lo que los fans estaban realmente esperando.

En esta temporada ahondan en la mitología de los mandalorianos. Si lo piensan, es una jugada muy inteligente. En series anteriores ya lo habían comenzado a explorar, pero no habían llegado muy lejos. Recién en esta temporada es que comenzamos a ver mayores detalles. Y Favreau es astuto, porque sabe perfectamente que después de las últimas tres películas que hizo George Lucas (Phantom Menace, Revenge of the Sith y Sith War), nos habíamos maravillado con los jedis, con sus hazañas, con sus poderes, con su mitología. Sin embargo, el universo de Star Wars es mucho más que solo los jedis.

En las novelas que sacó Lucasfilms después de Return of the Jedi, se exploraba a fondo el mundo de los contrabandistas en el universo Star Wars. Partiendo de las relaciones que tenían Han Solo y Lando Calrissian, se fueron introduciendo nuevos personajes como Talon Karrde y otros muchos. Se creó toda una mitología, con distintos gremios en pugna y códigos. En Heir to the Empire (que comento en este enlace), Han Solo le propone a Karrde, el jefe de una banda de contrabandistas, que se pasen a la formalidad y que trabajen para la Nueva República, reabriendo las líneas de comercio entre planetas que había antes de que el Imperio lo arruinara todo. Hay mucha negociación, mucho drama. Es bien interesante.

En los cómics y en varias de las novelas se explora la mitología de los pilotos de la rebelión. Si uno hace memoria caerá en cuenta que los escuadrones de X-Wings son importantes en varias de las películas. En A New Hope, en Return of the Jedi y en Rogue One (que comento en este enlace) los pilotos pesan un montón. Cómo viven estos pilotos y sus historias de vida han estado siendo contadas. Hace poco se había anunciado que Patty Jenkins, la directora de Wonder Woman (que comento en este enlace), iba a hacer una película sobre el Rogue Squadron, el escuadrón de X-Wings al que perteneció Luke Skywalker y que siguió teniendo aventuras por su cuenta al mando de Wedge Antilles, un personaje que sale en las tres películas. Por suerte parece que ese proyecto ya no va, porque en las entrevistas no pareciera que Jenkins entendiera esa mitología.

Con Mandalorian, Favreau se mete a desarrollar la mitología de los mandalorianos. En la temporada anterior tuvo su atención en el personaje principal, en su aprieto y en el bebé que tiene que cuidar. Además, nos adelantó acerca de las limitaciones de Mando y de su armadura. La verdad es que hace un muy buen trabajo. En esta segunda temporada ya comenzamos a verlo interrelacionarse más con otros mandalorianos. Ya no es casual o de paso. Ahora es parte de la historia.

Por momentos Mando está buscando activamente a otros mandalorianos. Por momentos ayuda a un grupo de mandalorianos con un plan para recuperar su planeta de origen. Por momentos se une al mandaloriano original, Boba Fett. Por momentos se cruza con un objeto emblemáticamente mandaloriano que reconocemos de otra serie. Y cuando no está haciendo nada de esto, se cruza con jedis, que son la otra pieza angular del universo Star Wars estos días.

Y el final. Qué final, señores. Así es como se acaban las temporadas de las series cuando sabes lo que haces. Cuando estás contando una historia y tienes control sobre ella, en vez de simplemente estar arrojando elementos para sorprender a tu público, como con She-Hulk o Kenobi. El final de la segunda temporada de The Mandalorian fue tan efectivo, que arruinó el lanzamiento de una nueva línea de novelas de jedis que tenía planeada Kathleen Kennedy. Todos los fans hablábamos y hablábamos de las implicancias de la aparición en la última batalla. Y nadie le dio importancia a los nuevos jedis que habían diseñado para esas novelas que morirán en el olvido.

El futuro y la sobrevivencia de la franquicia Star Wars claramente está en manos de las mentes que nos trajeron Mandalorian. Lástima que las series que lanzaron después de esto dejaran tanto que desear. Aunque la tercera temporada de esta misma serie esté tan buena.

Peyton Reed, Ant-Man and the Wasp: Quantumania (2023)

In .Inicio, Crítica on 6 marzo, 2023 at 4:39 AM

Esta película es un desastre a todo nivel. Empecemos por comentar que es la primera película de la nueva fase del MCU. ¿Se acuerdan que la tercera fase terminó con la gran saga de Thanos y dos películas de Marvel que contenían a montones de superhéroes, las cuales terminaban en una gran batalla épica? Pues bien, resultó que Thanos fue demasiado para el MCU. Después de eso no quedó claro qué era lo que había que hacer. Se pasaron toda una fase de películas y series tratando distintas cosas a ver qué pegaba. Intentaron sociedades secretas, aliens que viven en secreto entre nosotros, viajes en el tiempo, etc. De todo. Y no pareciera que pegara nada.

En vez de elevar al siguiente nivel lo que ya tenían -desarrollar el siguiente equipo de Vengadores, por ejemplo- decidieron buscar sorprendernos con multitud de organizaciones secretas. De pronto resultaba que todo el planeta está controlado por la organización de las Viudas Negras. Pero no entiendo cómo eso convivía con la mafia secreta que controlaba el mundo TAMBIEN desde China. Pero un momento. El planeta TAMBIEN había estado siendo controlado por unos extraterrestres que llegaron hace siglos. Pero TAMBIEN por una burocracia que regula los cambios en el tiempo. En fin, de pronto resulta que había organización secreta sobre organización secreta y que todo eso se supone que debería sorprendernos. No sé ustedes, pero a mí a la segunda ya había perdido el interés.

Eventualmente dieron en el clavo en la serie Loki, cuando introdujeron a Kang. Pero este Kang era distinto. No era el Kang conquistador guerrero con tecnología superior que conocemos de los cómics. Se trataba de un personaje con infinitas variaciones. A veces es bueno, a veces es malo. El Kang que se cruza con Loki es un Kang relativamente bueno, que mantiene el control del multiverso. Hay otros Kangs que quieren destruir y conquistar.

Uno de esos Kangs conquistadores es el que se introduce (y se descarta) en Quantumania. En esta película resulta que hay una organización más que TAMBIEN es secreta y que TAMBIEN existe escondida de nosotros, el reino cuántico. Sí, en las dos películas anteriores del Hombre Hormiga (la primera la comento en este enlace) se menciona que existe algo llamado el reino cuántico y que es extraño y que las leyes de la física son distintas ahí y que gracias al reino cuántico se pudo viajar en el tiempo para vencer a Thanos. De hecho, al final de la segunda película la misma Janet -el personaje de Michelle Pfeiffer- mandará a Ant-Man al reino cuántico para hacer algo que curará a Ghost, la que fue la villana de esa película. Pero de pronto en Quantumania resulta que Janet no quiere que nadie tenga nada que ver con el reino cuántico. Como que un poquito tarde para preocuparte. Ya vamos varias películas metiéndonos con el reino cuántico y no dijiste nada.

De pronto, resulta que en el reino cuántico vive el Kang conquistador. Y nunca nadie le dijo a nadie. Aquí reside el problema que viene arrastrando el MCU, ¿se dan cuenta? De pronto quieren sorprendernos con secretos sobre secretos. No obstante, esa tarea no es fácil. Por ejemplo, en Star Wars: Rogue One (que comento en este enlace) se construye una serie de sociedades secretas que existían debajo de la alianza rebelde que hemos visto en todas las películas de esa franquicia. Esto funciona porque es sutil y bien armado e introducido gradualmente. Esa película no está hecha para sorprendernos, sino más bien para contarnos la historia que estaba pendiente: ¿cómo la Princesa Leia consiguió los planos de la Estrella de la Muerte que tan importantes son en Star Wars: A New Hope, pero que nunca nos contaron cómo fue que consiguió?

Además, Rogue One fue escrita por dos maestros: Chris Weitz (que antes había escrito About a boy y Antz) y Tony Gilroy (The Bourne Identity y Proof of Life). Obvio, si quieres tejer una trama misteriosa que te revelará que las películas anteriores de una franquicia estaban equivocadas por alguna razón, tienes que llamar a alguien con experiencia para hacerlo. No es lo que hicieron con Quantumania. Por el contrario. Llamaron a varios guionistas que colaboraron en paquete al proyecto. Desde el equipo de Chris McKenna y Erik Sommers, que ha escrito varias películas cómicas efectivas del MCU pero nada épico, hasta el equipo de Andrew Barrer y Gabriel Ferrari, que no han escrito nada sorprendente que digamos.

Esto se nota en el detalle, por ejemplo, de que si vas a escribir una historia épica de rebelión contra un dictador y va a haber una guerra de por medio, pues, lo siento mucho, pero tienen que morir personajes. Así son las guerras. En Rogue One, por ejemplo, mueren todos los personajes principales, uno detrás de otro, hasta que llegan a cumplir su misión suicida con las justas. El heroísmo está en que se pudieron salvar, pero no. Se quedaron hasta que pudieron mandar la transmisión con los planos de la Estrella de la Muerte. Héroes. Ésa es una de las razones por las que ésa es una película tan impactante y fuera de lo normal para esa franquicia. En Quantumania, en cambio, el único personaje reconocible que muere en la batalla final es ese guardia con cabeza de foco. Todos los demás sobreviven.

Finalmente, está el grave problema del villano. Sí, ya quedó claro que le tenemos que tener miedo. Listo. Amigos del MCU, es demasiado obvio que lo están forzando. Primero, en Loki se pasan toda la temporada armando el suspenso hasta que por fin lo conocemos y es un pobre diablo que habla incoherencias. ¿Cómo no quería que lo maten si está medio loco? El MCU nos anuncia que en el momento en el que este Kang muera, nadie estará controlando a los demás y se desatará el caos. Ok, vale. Y ahora en Quantumania sale otro Kang y es básicamente lo mismo. La mitad de la película escuchamos a distintos personajes advertirnos que este Kang sí es la maldad encarnada y cuando por fin lo conocemos, pues, como que mucho miedo no da. Tomó a Scott Lang molesto y a una colonia de hormigas vencerlo. Gran logro.

Pero peor aun. Repiten el mismo rollo. ¡Lo mismo! El mismo Kang advierte que hay otros Kangs y que solo él puede asegurar la sobrevivencia de ese universo. Y que si lo matan, habrá caos. Sí, sí. Ya sé. Me lo dijo el otro Kang. Y en el colmo del «trying too hard», la escena post créditos son los muchos otros Kangs diciendo textualmente lo mismo otra vez.

Lo siento, la quinta fase comienza mal. La cuarta fue un desperdicio de recursos. Habría esperado más de una corporación que nos enseñó cómo es que se convierten franquicias cinematográficas en máquinas de hacer dinero. Así no creo que mucho nos siga interesando ver las películas que vienen. El solo dato de que uno de los guionistas involucrados en esta película es el que escribirá Avengers: Kang Dinasty me baja la emoción por completo. Solo nos queda esperar que James Gunn sí sepa lo que hace en la otra trinchera.

Matt Peters, Batman and Superman: Battle of the super sons (2022)

In .Inicio, Crítica on 11 febrero, 2023 at 1:18 PM

La historia de esta película es bastante cliché. Hay una amenaza que controla mentalmente a los principales superhéroes de la Tierra (Batman, Superman, etc) y es trabajo de la siguiente generación de héroes hacerles frente y vencer a la amenaza. Es una historia que he leído miles de veces en cómics y he visto en capítulos de series y en películas. No hay nada original ahí. Pero en la historia no está el atractivo de esta película.

Para empezar, la animación es superior a las usuales películas animadas de DC Warner. Las expresiones de las caras son muy superiores. Los movimientos casuales cuando los personajes están hablando, por ejemplo, están muy bien cuidados. Hasta el diseño de los personajes es superior. Superman y Batman son icónicos y mucho no los puedes cambiar. Pero el diseño de los dos personajes principales está bastante bien. Son reconocibles en el atuendo que llevan, pero no es el típico traje de Robin o de Superboy. Es más, sus caras son distintas a lo usual también. Damian Wayne como Robin tiene la cara más ancha y el pelo parado, como en los cómics. Es la primera vez que lo veo en una de estas películas que sea plasmado de una manera que funcione y se vea bien. Y Jonathan Kent, el hijo de Clark y Lois, es reconocible de inmediato. Está claro que es el hijo de Superman, siendo criado en la granja de los Kent.

El enfoque es uno que por fin me interesa de las películas animadas de DC Warner. Por años estuvieron tratando primero de capitalizar el éxito de la serie Batman: Animated Series. Está bien, lo entiendo. Era una buena serie. Después estuvieron tratando de recontarnos historias que ya conocemos, pero con animación impresionante. Está bien, habrá gente a la que eso le habrá interesado. Ahora por fin están pasando a una nueva etapa. Bruce Wayne y Clark Kent siguen siendo personajes queridos, pero ya sabemos todo sobre ellos. Ya los han explorado hasta el cansancio. Tiene sentido que comiencen a contarnos historias sobre la nueva generación.

Sí, ya sé que en realidad hace tiempo que lo están intentando. Hemos tenido series de los Titans, que es la agrupación de los asistentes de estos superhéroes originales. Sí, también hemos tenido series de Young Justice. No obstante, ésta es la nueva nueva generación. Jonathan Kent no es el Superboy que todos conocemos de los comics. Es un personaje nuevo. En cierta medida, tiene algo de la serie con actores Superman and Lois, exclusiva de HBO Max. Aunque ahí el drama gira alrededor de dos hijos, uno de los cuales tiene poderes. El otro no. En esta película animada Clark y Lois tienen un solo hijo. Si comparo ese detalle, prefiero la serie. Que haya un segundo hijo sin poderes hace todo más interesante, pero supongo que para una película animada, eso es demasiado pedir. No me quejo.

Y Damian Wayne es lo mejor de la película. Ha estado en entrenamiento desde siempre, es hijo de Batman y Thalia, la hija de Ra’s Al Ghul. Este personaje ya existía en los cómics y ha sido un éxito. Batman ha tenido varios asistentes haciendo de Robin. Desde Dick Grayson, que después fue Nightwing, hasta Stephanie Brown, que después asume el manto de Batgirl. No obstante, Damian es único en el sentido de que muy posiblemente vaya a superar a Batman uno de estos días. Es obsesivo, entrenado desde que nació, sigue preparándose y constantemente anda retando a su padre. Hace muchas cosas cuestionables, por lo que los Titans lo echan. Que se junte con el inocente Jonathan es motivo de mucho roce.

La película se cuida de dejar en claro que es el equilibrio de los dos lo que salva la situación. Damian solo no habría podido hacer frente a la amenaza. Pero Jonathan y sus poderes tampoco. Esto es una novedad con respecto a la relación que tiene Batman con Superman. En esa generación Batman siempre está un paso adelante, con planes dentro de planes. El caso de Damian es distinto, porque él confía más en su entrenamiento, por lo que improvisa mucho más. En ese sentido, no es tan maquinador como su padre. Y en el momento de la batalla, hace uso de todos los recursos que ve a su mano. Jonathan es uno de ellos.

El guion de Jeremy Adams está bien y claramente se trata de alguien que entiende el género, el formato y a los personajes. Muy recomendable. Ojalá mantengan este nivel de calidad.