Mildemonios

Lemony Snicket, The wide window

In .Inicio, Crítica on 14 diciembre, 2018 at 3:40 PM

The wide window es la tercera novela en la serie de Lemony Snicket sobre los hermanos Baudelaire.  La primera parte es efectiva en introducirnos a este mundo.  La segunda es efectiva en dejarnos en claro que en este universo los Baudelaire no van a poder estar tranquilos y que ser bueno con ellos es exponerse a un destino terrible.

Después de los acontecimientos de Reptile room, el encargado de velar por los intereses de los Baudelaire hasta que Violet sea mayor de edad los lleva con otra tía lejana.  Esta vez se trata de una mujer llena de fobias, pero que además es amante de la correcta ortografía y gramática.  Vive en una casa al borde de un precipicio.  Y como todos los adultos que muestran cariño por estos niños, la tía Josephine tendrá un terrible final.

Esto no es spoiler, porque -como iba diciendo- todos los adultos que se encariñan con los Baudelaire y que muestras señales de ser aliados contra el malvado Conde Olaf, terminan mal.  Eso quedó claro en la novela anterior.  La tía Josephine es apenas la siguiente en la lista.

En un siguiente libro la historia cambiará un poco y los ciclos no se repetirán de una manera tan obvia.  En ese sentido es superior a Harry Potter, en donde se repite la fórmula seis veces (las siete novelas, menos Order of the Phoenix, que tiene otra estructura).  En la serie de Lemony Snicket, todas las novelas tenderán a tener el mismo orden: Los niños son puestos al cuidado de un adulto, éste les prometerá un futuro agradable y seguro, llegará Conde Olaf disfrazado de lo que sea, los niños lo reconocerán, nadie les creerá que es el Conde Olaf (ni siquiera el adulto responsable), Conde Olaf mata directa o indirectamente al adulto responsable, los niños deben huir nuevamente.

Otro detalle que hace particular a esta saga es el estilo de narración.  Se supone que los libros son crónicas que escribe el ficticio Lemony Snicket para dejar registro de las desventuras de los Baudelaire.  Lemony Snicket por alguna razón que aun no explica (pero que constantemente está anunciando que lo va a hacer) está atado a esa responsabilidad.  Él tiene la penosa obligación de dejar por escrito todo lo que pasó.

Sabemos también que esta obligación está relacionada a la pérdida de su amada, Beatrice, a quien le dedica cada uno de los libros de la serie.  En la primera página de Wide window, por ejemplo, se puede leer “For Beatrice, I would much prefer if you were alive and well”.  No obstante, vamos a demorarnos en averiguar qué fue lo que le pasó y cuál es su relación con Lemony Snicket.  Uno pensaría que fue su esposa o su novia.

En general, Wide window es un libro que sigue con lo que los dos anteriores han construido.  Esto no es algo negativo.  De lo contrario, refleja que el autor tiene un plan a largo plazo para esta serie.

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Encuentro Z en Casatomada Librería Café

In .Inicio, Crónica on 11 diciembre, 2018 at 3:11 PM

Como ya he comentado en otros posts, una de las cosas más bacanes de haber publicado novelas de terror es que me ha permitido conocer a gente muy interesante de distintos círculos sociales.  El género del terror en general en el Perú está bastante desarrollado y, también como siempre digo, si las editoriales más formales no lo reconocen debe ser porque tienen la cabeza metida en la arena.  No se me ocurre otra explicación.

Prueba de esto son las distintas agrupaciones que se forman alrededor de la temática del terror y los eventos que organizan.  Justamente hace un par de meses me invitaron a hablar en uno.  Se trataba del Encuentro Z, organizado por la Revista Resistencia en la librería y café Casatomada en San Isidro.  Tuve el honor de compartir mesa con Poldark Mego, que claramente es un fanático del género, y con Gonzalo del Rosario, cuyo enfoque es más humorístico.

Estuvo interesante en el sentido en que si bien cada uno de nosotros escribe algo completamente distinto, había referencias que se repetían.  Obviamente George Romero.  Pero además, algunos elementos que nos habían impactado de pequeños.  Se mencionó a Tarman, por ejemplo, el cadáver reanimado de la película burlona El regreso de los muertos vivientes.

Un asistente nos preguntó qué esperábamos que pasara con el género de zombis ahora.  Mi visión era un poco más apocalíptica: Que ya pasó de moda y que por lo menos a nivel comercial no debíamos esperar nada muy impactante.  Poldark, en cambio, decía que es un género que constantemente se está reinventando, así que debíamos esperar algún giro novedoso pronto.  Y Gonzalo está más interesado en burlarse de todo, con zombis o sin zombis.  Lo cual no está mal.  Es su estilo, su línea.

Por el otro lado, también es bonito ver que hay una comunidad que se ha formado alrededor de un tema que me gusta tanto.  Lo digo, porque me ha pasado varias veces: Que me gusta algo que creo que a nadie más le gusta y de pronto resulta que tiene toda una legión de seguidores.  Que lo único que hacía falta era que nos encontráramos entre nosotros.

Me pasó con Doctor Who antes del 50 aniversario, con Foundation cuando estaba en el colegio, con Watchmen cuando estaba en la universidad.  Aunque, claro, el fenómeno de los zombis es mucho más grande que todos estos juntos.

Timothy Zahn, Last Order

In .Inicio, Crítica on 27 noviembre, 2018 at 2:56 PM

The last order es la última novela de una trilogía.  Las dos primeras ya las comenté en otros posts.  La primera es buena y la segunda no está mal.  Pero la tercera es excepcional.  Es todo lo que uno espera de una historia sofisticada y bien escrita que transcurre en el universo Star Wars.  Es una verdadera lástima que al ser comprada por Disney, estos decidieran borrar de la continuidad joyas como ésta.

A lo largo de dos novelas, Zahn ha estado armando el escenario para un desenlace con harto suspenso.  Y es que el final de Return of the Jedi deja las cosas bastante saldadas: Se ha eliminado al más malo de los malos y su segundo al mano se redime.  Se ha destruido al Imperio.  Luke ha quedado como el último Jedi operativo, es decir, el ser más poderoso de la galaxia. ¿Quién en su sano juicio intentaría asesinar a Luke o a alguno de sus seres queridos? Ni loco.

Pero Zahn va encontrando maneras de hacer la historia interesante.  Primero, el caos administrativo que es refundar un gobierno galáctico.  Esto requiere diplomacia, requiere hacer tratos con gente que no necesariamente te cae bien.  Ahí tenemos a Han Solo negociando con Talon Karrde para ganarse para su bando al gremio de contrabandistas.  Solo así van a poder reiniciar el comercio en esta galaxia.  Y así como ésta, tenemos otras negociaciones que están sucediendo a lo largo de la trilogía.

Segundo, tenemos a Leia y Han vulnerables, porque están esperando gemelos.  Eso los pone en una posición difícil.  Sobre todo ante la luz de que hay un nuevo maestro jedi poderoso que los quiere para tener a alguien a quien enseñarles el camino de la Fuerza.  Claro, que este maestro jedi, Joruus, esté loco de remate es una pequeña inconveniencia.

Y tercero, tenemos al verdadero villano, el Gran Almirante Thrawn, que era justo lo que la saga necesitaba para ser interesante nuevamente.  Un genio militar con un plan a largo plazo.  Alguien que de lejos es el más inteligente en la mesa, que interpreta los movimientos de los demás sobre la base de largos procesos de deducción que expone sin mayor problema a sus subordinados, como Sherlock Holmes a Watson.  No se dejen engañar por la caricatura de este personaje que podemos ver en la serie de Disney, Rebels.  El Thrawn de esta novela jamás se rebajaría a imponerse a punta de una pelea a puñetazos.  Eso está por debajo de él.  El Thrawn original es un intelectual.

Cada una de estas líneas se va desarrollando por su cuenta.  Lo mejor de todo es que los personajes que ya conocemos y que queremos salen cambiados de esta experiencia.  El Luke del inicio de esta historia está dudando, no sabe qué hacer ahora que es el último Jedi.  Sabe que hay por ahí personas sensibles a la Fuerza y que podría volver a fundar la Orden Jedi, pero no está seguro de cómo sería eso.  Y de si está listo para ser un Maestro Jedi.  Él sabe que Obi Wan Kenobi falló al entrenar a Anakin Skywalker.  No quiere ser un fracaso también.  Al final de The Last Command Luke está listo para fundar su Academia Jedi, que será el escenario de otra serie de novelas.

Un detalle adicional que hace de ésta una excelente conclusión a la trilogía es el enfrentamiento final.  Por un lado hay una batalla estelar entre Thrawn y las fuerzas combinadas de la República y otros bandos que se han ido uniendo de a pocos, como consecuencia de las conversaciones y negociaciones a lo largo de las tres novelas.  Por otro lado está el enfrentamiento entre Joruus y Luke.  Por supuesto que esta vez a Luke lo acompañan héroes conocidos, así como otros nuevos.

El desenlace final es genial.  Muy bueno.  Hasta ahora no me queda claro qué impulsaría a los amigos de Disney a volarse esta obra de arte de la continuidad oficial.  Muy mal jugado.  Si lo hubieran hecho para reemplazarlo por algo así de bueno lo habría entendido.  Pero no es el caso.  Nada de lo que ha sacado Disney desde que compró la franquicia está a este nivel.