Mildemonios

Mis novelas en la Antifil

In .Inicio, Crónica on 3 septiembre, 2019 at 10:23 PM

Este año se llevó a cabo la cuarta edición de la Feria Alternativa del Libro, popularmente conocida como la Antifil.  Si uno nunca ha ido a una o no está conectado a ese círculo podrá pensar que es redundante, dado que se realiza al mismo tiempo que la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL) y que ahí ya tenemos todo lo que se nos podría ocurrir.  Estarías en un terrible error.

La Antifil surgió hace un tiempo como un reclamo a la FIL por distintos frentes.  El principal fue que cobraba demasiado para su ingreso.  Otro era que no tenía diversidad.  Ambas críticas en mi opinión son válidas.  Yo añadiría una más: La FIL se ha quedado en lo mismo desde hace varios años.  Es básicamente la misma propuesta con la misma distribución con los mismos stands y las mismas presentaciones.  El 2019 ya patearon el tablero teniendo de invitado especial al mismo escritor que todos los stands tienen presente de alguna u otra manera.

Lo único novedoso en la FIL viene por el lado de las editoriales independientes que sí se están arriesgando con títulos distintos a lo usual.  Mucho podría hacerse para promoverla y darle un aire fresco al evento, pero no se hace.

En ese sentido, la Antifil es un buen complemento.  Tiene muchas partes, pero las que a mí siempre me impresionan son la de los fanzines y la de los libros.  La primera tiene un montón de esfuerzos independientes y muy creativos de revistas de todo tipo que abordan todo tipo de temas.  Desde poesía hasta crítica política.  En la de los libros hay mesas en las que algunas editoriales pequeñas ofrecen títulos que no encontrarás en ninguna otra parte.  También autores o fans de algún tema vendiendo cualquier libro que aborde eso que lo apasiona.

Este año la Editorial C’Thullu tenía una mesa con sus títulos de terror.  Como siempre, excelente edición y muy novedoso contenido.  Acuedi tenía otra mesa con los libros que ya ha comenzado a editar en físico (llevan una larga buena racha de publicaciones digitales).  Y en otra mesa unos amigos ofrecieron mis novelas.  Así que una vez mas puedo decir que estuve en la FIL y en la Antifil al mismo tiempo.

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David Leitch, Fast & Furious: Hobbs & Shaw

In .Inicio, Crítica on 28 agosto, 2019 at 2:39 PM

Éste es el spin off de la franquicia Fast & Furious.  Es básicamente lo que pasaría si Vin Diesel -la cara de F&F- se fuera de vacaciones y todos los demás se quedaran en el estudio a hacer la película que no les habrían dejado porque dañaría la marca.  Tiene una moto transformer que incluso suena cuando se transforma como un Autobot transformándose.  Tiene al personaje de Jason Stratham -que en F&F 6 era villano y mató a sangre fría al carismático personaje Han y que en F&F 7 mató a varias personas para llegar a Toretto y a su equipo- como bueno.  Hablando de blanquear a criminales europeos blancos de cuello blanco.

Y el personaje de Dwayne Johnson, que en F&F 5 es introducido como un oficial que comanda un equipo de varias personas, ahora de pronto es un lobo solitario que siendo padre de familia soltero -o sea, si se muere su hija se queda sola en el mundo, porque además en los primeros minutos de esta película dejan en claro que no hay más familiares a los cuales acudir- se va a hacer maromas por el mundo tentando a la muerte.  Hablando de paternidad responsable.  Hey, Hobbs, deberías ver lo que el personaje de Paul Walker hizo cuando tuvo su primer hijo en F&F 7: se fue a vivir una vida tranquila lejos de narcotraficantes y dementes homicidas.

Tiene a Idris Elba apuñalando gente con ladrillos.  No, no es una metáfora literaria.  Realmente agarra un ladrillo y apuñala a un policía con él.  Así de fuerte es, alucina.  Tiene a Vanessa Kirby, que tiene por lo menos veinte años menos que Jason Stratham, interpretando a su hermana compañera de juegos cuando eran niños.

En fin, esta película es una locura.  Nada tiene sentido.  Ni siquiera el tiempo corre como debería correr (uno de los personajes tiene horas de vida por un químico que se ha inyectado y sin embargo cada cierto tiempo hay una puesta de sol distinta; ni qué decir de lo viajes alrededor del mundo que deberían tomar más tiempo que el disponible).  Por dios, ni siquiera la anatomía básica se aplica: En un momento una cadena se rompe y Hobbs le dice a todos que no se preocupen y él con sus músculos es capaz de bajarse un helicóptero, algo que la cadena de metal no pudo.

Y aun así, nada de eso me importa.  Ésta es una de las mejores películas de acción que he visto en mucho tiempo.  Las peleas son impecables.  Los diálogos son geniales.  Las persecuciones son ingeiosas: A pesar de ser la novena película en una franquicia de persecuciones de autos, H&S tiene un par de persecuciones que contienen elementos que nunca antes había visto.

No, no estoy bromeando.  Si estás dispuesto a dejar pasar las inconsistencias, es una película muy emocionante.  Vanessa Kirby hace acrobacias que ya quisiera Tom Cruise haber soñado antes.  Y la secuencia final con un giro narrativo para que nadie pueda usar armas -lo que hace que todo sea a puñetazo limpio- es justo lo que hacía falta después de dos horas de demoliciones y disparos y explosiones.

Como estaba comentando con un amigo hace unos días, ya no hacen películas de acción como éstas, en las que tiran por la ventana toda intención de tener sentido y preocupación por ser políticamente correcto.  Aquí lo único que importa es que las secuencias de acción sean impecables y que sean emocionantes.

Y lo son.  El director David Leitch aplica todo lo que ha aprendido en John Wyck y en Deadpool 2.  Sabe exactamente lo que hace y sabe perfectamente lo que funciona.  Mientras tanto, Chris Morgan, que es el que se ha escrito la franquicia entera, ofrece exactamente la historia que los fans de F&F queríamos ver, pero que nunca harían porque había que cuidar la marca.

Si no hacen H&S 2 o sacan otro spin off con el personaje de Ryan Reynolds colaborando con el personaje de Kevin Hart (que tienen cameos que posiblemente grabaron sin guión porque son una locura) -¿Fast & Furious: Locke & Dinckley?-, estarían perdiendo dinero.

Por lo pronto, Justin Lin ya está filmando Fast & Furious 9 y la décima está anunciada para el 2021.  Así que hay Toretto para rato.

Mis novelas en la Feria Internacional del Libro de Lima

In .Inicio, Crónica on 20 agosto, 2019 at 2:59 AM

Como todos los años, el evento literario más grande del Perú es la Feria Internacional del Libro de Lima.  Se suponía que en este congreso lanzaría mi siguiente novela de terror, Réquiem por Lurín.  Sin embargo, por razones que se supone que existen y que asumo son de naturaleza comercial, la editorial decidió no hacerlo.  El status de esta publicación ahora es incierto.  La verdad es que no tengo idea de cuándo la sacarán, porque tampoco entiendo los criterios que están aplicando.

Como sea, en esta oportunidad tuve a la venta en la feria por primera vez mis cinco novelas anteriores.  En el stand de Altazor estaban Réquiem por Lima, Réquiem por San Borja y Albatros, las tres novelas que he sacado con ellos.  Una tarde fui a firmar libros en ese stand y fue, como siempre, divertido poder hablar con fans del género que se acercaban a hablar de zombis o a padres de familia que consideraban que con esto sí capturaban a sus hijos para que por fin lean algo.

Además, en el stand que el escritor Alfredo Dammert instaló, Dammert Ficción, tuve la oportunidad de colocar no solamente estos tres títulos, sino además mis primeras dos novelas, de las cuales aun tenía algunos ejemplares: El heraldo en el muelle y El heraldo en la barca.  Yo había pensado que no llamarían mucho la atención, pero estaba equivocado.  Se vendieron un montón de estos dos.  Tanto así que ya me quedé sin ejemplares del segundo.

Y dado que la editorial Torre de Papel tenía planeado lanzar durante la feria la novela de zombis del autor peruano Poldark Mego (que comento en este enlace), les pedí que vendieran también Réquiem por Lima y Réquiem por San Borja.  Ahí se agotó todo lo que coloqué, lo cual también son muy buenas noticias.

Por otro lado debo aceptar que este año hubo mucho más variedad que otros años en los stands de las editoriales medianas y pequeñas.  Los stands de las grandes y de las distribuidoras y de las librerías eran, aceptémoslo, lo mismo de siempre.  Hace mucho que han perdido la habilidad de sorprenderme.  Pero pequeñas editoriales que sí se están arriesgando con propuestas nuevas y distintas a lo usual realmente están innovando.  Bien por ellas.  Espero que el resto de la industria editorial vea la luz y comience a imitarlas pronto.