Mildemonios

Luis Apolín, Teztimonio

In .Inicio, Crítica on 18 septiembre, 2018 at 4:59 PM

Como ya lo había comentado en otro post, Luis Apolín debe ser uno de los mejores escritores peruanos que tenemos escribiendo sobre zombis.  Ha agarrado el género y lo ha elevado a otra cosa.  Y tal como lo comentaba en el otro post, que no sea más conocido es muestra de que en general los medios y la crítica no están típicamente interesados en darle una oportunidad.

En un país con una industria editorial de verdad, Apolín ya habría sido descubierto por una editorial mayor y estaría viviendo de escribir.  Pero vivimos en el Perú, así que ayudemos a promocionarlo desde donde se pueda.

En Hermano, Apolín nos traía cuentos que transcurrían en un Perú rural post apocalíptico, consecuencia de una epidemia de lo que bien podrían ser zombis, pero que nunca se especifica.  Sin embargo, nosotros sabemos que son zombis.

Dos cosas llamaban la atención en ese primer libro.  Primero, lo crudo que es.  Segundo, lo negativo del mensaje.  Para Apolín el ser humano es algo bajo que es incapaz de colaborar consigo mismo ante la alternativa de la extinción.  Y no digo que esto sea algo malo.  Es la propuesta de este autor, la cual es presentada de manera convincente en ese libro.

En Teztimonio lleva ese mensaje al siguiente nivel.  Estos cuentos son realmente profundos y realmente llevan hasta las últimas consecuencias el análisis de lo que es capaz de hacer un ser humano para sobrevivir.  Y en algunos casos, todo lo contrario: ¿Qué hace falta para que un ser humano sacrifique su humanidad y se rebaje al nivel de eso a lo que está combatiendo?

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos cuentos son el siguiente nivel.  Esto es lo que se lee cuando las historias de zombis convencionales ya no te dan miedo o ya no te generan preocupación.  Esto no es algo con lo que se empieza.  De hecho, el libro debería venir con una advertencia.  Es más, debería venir con muchas advertencias.

Como decía más arriba, son historias realmente oscuras y con mensajes algo negativos.  Esto no es malo.  Es solo que te vas a deprimir al leerlas, lo que no quita que sean historias muy buenas.  Igual te deprimes cuando ves telenovelas mexicanas, así que no creo que haya mucho problema por ahí.

Un detalle adicional que me gusta del estilo de Apolín es que estos cuentos son independientes.  Sucede cada uno por su lado, pero está claro que están relacionados.  Tienes que estar atento para darte cuenta, pero cosas que pasan en un cuento tienen efecto en otro.  Esto le da un nivel adicional de complejidad.  Bien por este autor, que incluso en este detalle se ha arriesgado.

Particularmente interesante me parece el cuento en el que nos describe lo que pasa al interior de una universidad en la cual se resguarda un grupo grande de gente y lo que va sucediendo conforme se van quedando sin comida.  Es repugnante, pero narrativamente muy bien hecho e impresionante.

En otro cuento, llega el ejército y éste no es lo que esperaban.  Ni siquiera se parece a nada que se haya narrado del ejército en historias de zombis.  Novedoso y perturbador al mismo tiempo.

Ojalá Apolín siga produciendo y nos siga deslumbrando con estas historias.  Lástima que conseguir sus libros en Lima sea tan difícil.

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Jill Murphy, The worst witch

In .Inicio, Crítica on 30 agosto, 2018 at 3:15 AM

Como comentaba en otro post, llegué a este libro por casualidad.  Sigo la serie A game of thrones, en donde sale un personaje que me parece interesante, Lyanna Mormont, una niña de familia noble que comanda un ejército.  La actriz que la interpreta genialmente, Bella Ramsey, sale en una serie que Netflix lanzó el año pasado, The worst witch.  La comencé a ver y, si bien no es excelente y no se la recomendaría a cualquiera, me llamó la atención por una serie de razones que voy a comentar.

Primero, Ramsey hace un papel excelente interpretando a alguien completamente distinto a su personaje en Game of thrones.  Mientras que Lyanna es segura y decidida, Mildred Hubble es un desastre.  Nunca sabe lo que tiene que hacer, echa todo a perder, es la vergüenza de la escuela.  Es, pues, lo que el título de la serie anuncia.  Lástima que no hayan metido más plata a los efectos especiales, que dejan mucho que desear.  Pero ni modo, si has estado siguiendo series británicas de fantasía no hay nada que extrañar.

Segundo, porque en la serie se definen reglas para el uso de la magia en el universo en el que transcurre la historia que me parecen mucho más razonables que las que plantean otras franquicias.  Tengan en cuenta que la novela corta infantil en la que está basada es de 1974, así que mucho de lo que les puede parecer conocido es porque alguien lo leyó aquí y lo desarrolló en otra parte.  Quizás, no sé, en otra escuela para niños con poderes mágicos que también se organizan en casas.  Digo, no más.

Tercero, lo más interesante es el mundo que se construye.  Estamos hablando de una escuela oculta para niñas -solo niñas, porque es una escuela de brujas- en donde se tejen intrigas y aventuras.  Pero este mundo tiene reglas.  Mildred romperá muchas sin querer, demostrando lo que hay detrás de esas reglas.  Esto permite explorar un mundo muy rico creado por Jill Murphy.

El libro Worst witch es relativamente corto, pero permite arrojar un vistazo a un mundo muy complejo e interesante.  No debe sorprender que después de Worst witch vinieron siete continuaciones.  Cada libro cubre un semestre de Mildred en el colegio.  Así que si alguien más escribió siete libros, uno por cada año de un mago en el colegio, ya saben de dónde sacó la idea.

Este primer libro no es introductorio.  No fue escrito pensando en una serie o en una saga.  Me imagino que Jill Murphy simplemente quería contar la historia de una aprendiz de bruja que es amenazada con ser arrojada de la escuela y que se fuga y tiene una aventura por su cuenta en el bosque, sin querer salvando a su escuela.  Por supuesto que tiene personajes interesantes, pero estos son introducidos para contar esta historia, no para iniciar una saga que luego tendrá muchos libros.  Esto último le ligó de chiripa.

De estos personajes, el que más me intriga es el de la directora, Amelia Cackle.  Es la imagen de una bruja buena, algo vieja, que tiene esperanza en que Mildred se enmiende y aprenda a ser una buena bruja.  Que deje de meter tanto la pata y que piense las cosas antes de echarlo todo a perder.  No es exactamente una versión femenina de Dumbledore, pero claramente hay mucho de ella en él.  Quizás la diferencia más relevante es que Mildred no es la elegida.  No es la mesías que viene a salvar a todos y que hay que proteger como sea.

Nah.  Mildred es una niña que quiere hacer las cosas bien, pero que se ve envuelta en travesura y media.  En ese sentido, me parece mucho más humana y cercana.  Ella está pasando por esa etapa por la que varios pasamos.  Y sus razonamientos y sus intenciones son buenas.  Ella es bienintencionada, solo que las circunstancias conspiran para hacerla quedar mal y terminar siendo siempre la peor bruja de la escuela, de ahí el título.

En un momento ella celebra que no es la peor bruja, sino la “second worst witch” (la segunda peor), por un problema en el que se mete su rival Ethel Hallow.  Es un momento tan emotivo.  No sé, me parece muy bien escrito.

Réquiem por Lima en la FIL Lima 2018

In .Inicio, Crónica on 23 agosto, 2018 at 3:30 PM

Como todos los años, las vacaciones de julio vinieron acompañadas del evento literario más grande de este país.  Y digo grande a pesar de que no ha crecido por la última media década.  La superficie que tenía hace varios años es la que sigue teniendo.  El número de stands disponibles sigue siendo el mismo.  El parque en el que ha venido siendo todo este tiempo sigue siendo el de siempre.  Y aún así, todos los que tenemos algo publicado esperamos la Feria Internacional del Libro de Lima con ansias por varias razones.

En mi caso, tres de mis novelas siguen estando a la venta en cada una de estos eventos (Albatros, Réquiem por Lima y Réquiem por San Borja), principalmente en el stand de la Editorial Altazor.  Como de costumbre, suelo ir algunas veces a estar ahí y dar la oportunidad de firmar libros para los que los compran en el tiempo en el que estoy presente.  Y es genial poder tener la oportunidad de conversar con algunos de los lectores sobre sus gustos y lo que no les gusta.

La editorial que sacó mi segunda novela, El heraldo en la barca, tenía un stand en la feria, pero las veces que me acerqué para ver si la estaban ofreciendo no pude hacerlo, porque estaba cerrado.  De todas maneras, en ferias anteriores nunca lo han ofrecido.  No entiendo bien por qué, si la anterior, El heraldo en el muelle, vende tan bien.  Ésta otra la tiene la editorial Arsam, que nunca le he visto que participe de la FIL.

Por otro lado, en esta edición tuve la oportunidad de presentar el último libro de misterio del escritor peruano Lenin Solano, Muerte en la Ciudad Luz.  En este enlace he colgado el audio de lo que dije ese día.

En general la FIL 2018 me pareció que estuvo bien organizada y no me quejo.  Solo me quedo con la sensación de que pudo haber sido mucho más.  Que le falta el “factor wow”, algo que deslumbre.  Algo que haga que niños y jóvenes vayan corriendo a asistir (y luego a comprar a los stands).  Hace un par de años trajeron a Dross y fue un éxito.  Este año no siento que haya habido algo comparable.  La Cámara Peruana del Libro se está quedando dormida.