Mildemonios

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Luis Freire, Las bestias ridículas

In .Inicio, Crítica on 14 febrero, 2019 at 4:43 AM

Luis Freire es un escritor peruano muy menospreciado por nuestro cuerpo nacional de críticos literarios formales.  Solamente consideren estos dos datos: Primero, ha ganado el concurso de novela corta del BCR, el cuento de las mil palabras de Caretas, el concurso de novela de Altazor, además de una Bienal convocada por la municipalidad de Barranco, además de otros premios.  Además, ha contribuido para publicaciones históricas como Monos y Monadas, El Idiota y No.  Ni qué decir de haber escrito verdaderas joyas como El caballero de los delirios (que comento en este post) o El Führer de niebla.  Segundo, ni siquiera así le prestan más atención.  Si querían más evidencia de que la crítica literaria en el Perú gira alrededor de una argolla, aquí tienen el perfecto ejemplo.

Luis Freire es un genio.  La forma cómo se vale del lenguaje para terminar contando una locura es insuperable.  Y la manera como encuentra elementos cotidianos para combinarlos en una historia alucinante es también insuperable.  Varios de sus textos son únicos.

Esto, por supuesto, no cae del cielo.  Todo escritor sabe que tiene que estar constantemente experimentando para irse superando a sí mismo.  En esta categoría yo diría que cae Las bestias ridículas.

No es una novela ni un libro de cuentos.  Es más bien una especie de enciclopedia de animales que no existen, pero que resultan de combinar elementos que no tienen nada que ver.  Luego de plantear una bestia ridícula, procede a darle sentido con un texto que pretende ser una entrada de un texto serio, pero que es hilarante.

Por ejemplo, la “mosca sazonadora”.  Un bicho que de todas maneras siempre anda metiendo sus patitas a nuestra comida.  Así que la Naturaleza, sabia como es, la ha dotado con la habilidad de sazonar de una vez nuestros platos.  O el “gibón gourmet”, que cocina cada uno de los piojos que le saca a su pareja.

Definitivamente un libro recomendable.  Muy gracioso y creativo.

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Mis lecturas del 2018, ni modo

In .Inicio, Crítica on 25 enero, 2019 at 5:16 AM

Hace unos años noté que había blogs que hacían crítica y comentarios de libros que una vez al año sacaban una lista de lecturas favoritas o ránkings aplicando cualquier criterio.  Así que en el 2013 yo mismo comencé a hacer mi post anual.  Pero como me daba flojera hacer un recuento de todo lo que había leído durante todo el año (yo leo un montón), seleccioné solamente cinco categorías que me parece que son representativas.

La primera vez que hice este experimento está en este enlace.  La versión para el 2017 está en este otro enlace.

Y sin más preámbulo, aquí mi selección.

La mayor decepción personal del 2018

Los cómics eran un éxito, la serie la estaba rompiendo, así que por qué no sacar novelas de la franquicia Walking Dead.  El genio detrás de toda la marca, Robert Kirkman tuvo la genial idea de escribir un libro que iba en paralelo con la historia que ya conocíamos.  Se trataba de la historia de cómo el Governor, villano de uno de los arcos de la serie de televisión y de los cómics llega al pueblo Woodbury (esto se cuenta en la primera novela) y va evolucionando hasta el líder de esa comunidad para luego dirigirlos contra el grupo liderado por Rick en los cómics y la serie.

La idea es buena y la ejecución brillante.  El último libro de ese arco (que comento en este otro post) es excelente.  Hasta ahí todo bien.  El problema viene después.  El siguiente libro de la serie, Descent, es un reverenda basura.  Predecible.  Obvia.  Llena de sorpresas convenientes para llevar la historia hacia donde la quieren llevar.  Mala.

El asunto aquí es que los libros anteriores los escribieron Kirkman con Jay Bonansinga.  Descent lo escribe Bonansinga solo.  Por lo que veo, el zapato le quedó grandísimo.

El mayor descubrimiento personal del 2018

Los dos libros de este excelente autor huaracino ya los hes comentado en este enlace y en este otro.  Lo descubrí gracias a que yo mismo he escrito novelas de zombis y de alguna manera llegué a su obra.  Muy recomendable, señores.  Lo único que hay que advertir es que, a pesar de ser muy bueno y muy profundo y muy bien pensado, son historias altamente negativas, en las que el ser humano está en lo peor de sí mismo.

Lo que sí me da pena es que la industria literaria en el Perú no tenga los mecanismos para descubrir a un talento como el de Apolín.  Le falta su padrino con premio nobel en literatura o su compañero de pupitre congresista.  En todo caso, gracias a dios por las editoriales independientes que sí hacen ese esfuerzo.  Felicitaciones a editorial Killa por arriesgarse con este autor y comenzar a darle la atención que se merece.

El mayor descubrimiento metaliterario del 2018

Ya he comentado antes cómo Welcome to Night Vale es un podcast que vale la pena seguir.  Lo que uno escucha semana tras semana es supuestamente al locutor de la radio comunitaria de un pueblo olvidado y alejado en Estados Unidos.  Lo particular es que en este pueblo conviven muchos fenómenos inexplicables paranormales y surreales.  Es de terror, pero con mucha comedia.  Es excelente.  Una combinación muy difícil de lograr, pero que sus autores Joseph Fink y Jeffrey Cranor y el locutor Cecil Baldwin han sabido encontrar.

Como podcast funcionaba muy bien.  Y sabía que tenía una novela impresa que transcurre en ese mundo y otra más por llegar.  Pero recién en el 2018 he caído en cuenta del inmenso potencial que tiene esta franquicia.  Leí su primera novela, Welcome to Night Vale, y he estado siguiendo otros podcasts que transcurren en ese mismo mundo, así como sus shows en vivo.  Es la locura.

Desde hace tiempo había leído del potencial que tiene el transmedia para nuevas propuestas narrativas.  Nunca antes lo había visto explotado de una manera tan inteligente.  No desde el lado comercial, quizás J. J. Abrams sea el que se lleva ese premio.  Me refiero más bien al lado narrativo.  Toda esta maraña de productos en distintas plataformas están contando una sola historia.

Mayor placer culposo del 2018

En varias oportunidades en este blog ya me he lamentado de la terrible decisión de Disney de sacar de la continuidad oficial todas las novelas que habían estado publicando en los años entre el lanzamiento de Return of the Jedi y Phantom menace.  Hasta antes del estreno de esta última, yo había estado siguiendo estas novelas y me había estado comprando algunas en la medida de mis posibilidades.  No obstante, Phantom menace resultó tan mala que me quitó todas las ganas de seguir la historia de la familia Skywalker y sus aliados.

Años después llegó la película Force awakens, que es más mala aún.  Es tan tan tan mala que me hizo revalorar Phantom menace.  Y me hizo recordar con nostalgia esas novelas que fueron contando lo que pasaba con nuestros personajes favoritos años después de los sucesos de Return of the Jedi.  Así que busqué los títulos en el Kindle y resulta que los tienen relativamente baratos.  Los he estado leyendo.

En el 2018 me enfrasqué en la saga de novelas New Jedi Order, la primera de las cuales comenté en este post del 2017.  Sí, ya sé que el 2017 no es el 2018.  Lo que sucede es que esta primera novela, Vector Prime, no es particularmente buena.  Cumple, pero deja mucho que desear.  En cambio, la segunda y la tercera son otra cosa completamente.  Escritas por otro autor, Michael Stockpole, tienen su enfoque en los personajes y en su evolución.  Leer el conflicto interno de, por ejemplo, el arrogante Jedi Ganner Rhysode, es un placer culposo por donde se vea.

El mayor sentimiento encontrado del 2018

He comentado varias de las novelas de esta serie aquí.  Sin embargo, hay un detalle que es importante para entenderla.  La autora, Lois McMaster Bujold, no las escribió en orden.  Por ejemplo, la primera novela de la serie -si te guías por la historia que están contando- es Falling free, que comento en este post.  Esta novela fue la quinta en ser escrita.  Para cuando la autora se sentó a producirla, ya tenía la experiencia de cuatro previas.  Ya sabía qué funciona, qué le gusta al público, etc.  Esto hace que Falling free sea considerablemente superior a la segunda de la serie, Shards of honor, que comento en este otro postShards fue la segunda en ser escrita y se nota.

Las tres últimas novelas que he leído de esta serie no me han gustado.  Me parecen muy procedimentales, muy obvias y con un personaje principal al que todo le sale bien porque todo le debe salir bien porque es muy astuto, pero todo le sale bien porque todo le sale bien.  Mientras que en Falling el personaje principal todo el tiempo nos está demostrando por qué se supone que él es el más inteligente en el cuarto (está solucionando problemas, está discutiendo con otros personajes, etc), en Vor Game todo se alinea para que todo salga de manera ideal, que comento en este post.  Eso a mí me aburre.

Si fuera otra serie, ya la habría abandonado, que es lo que voy a hacer con Walking Dead.  Pero en este caso es distinto, porque la que me toca es una que fue escrita después de Barrayar, que es la que más me ha gustado hasta ahora de la saga.  En fin, le voy a dar una oportunidad más, pero creo que va a ser la última.

Lemony Snicket, The wide window

In .Inicio, Crítica on 14 diciembre, 2018 at 3:40 PM

The wide window es la tercera novela en la serie de Lemony Snicket sobre los hermanos Baudelaire.  La primera parte es efectiva en introducirnos a este mundo.  La segunda es efectiva en dejarnos en claro que en este universo los Baudelaire no van a poder estar tranquilos y que ser bueno con ellos es exponerse a un destino terrible.

Después de los acontecimientos de Reptile room, el encargado de velar por los intereses de los Baudelaire hasta que Violet sea mayor de edad los lleva con otra tía lejana.  Esta vez se trata de una mujer llena de fobias, pero que además es amante de la correcta ortografía y gramática.  Vive en una casa al borde de un precipicio.  Y como todos los adultos que muestran cariño por estos niños, la tía Josephine tendrá un terrible final.

Esto no es spoiler, porque -como iba diciendo- todos los adultos que se encariñan con los Baudelaire y que muestras señales de ser aliados contra el malvado Conde Olaf, terminan mal.  Eso quedó claro en la novela anterior.  La tía Josephine es apenas la siguiente en la lista.

En un siguiente libro la historia cambiará un poco y los ciclos no se repetirán de una manera tan obvia.  En ese sentido es superior a Harry Potter, en donde se repite la fórmula seis veces (las siete novelas, menos Order of the Phoenix, que tiene otra estructura).  En la serie de Lemony Snicket, todas las novelas tenderán a tener el mismo orden: Los niños son puestos al cuidado de un adulto, éste les prometerá un futuro agradable y seguro, llegará Conde Olaf disfrazado de lo que sea, los niños lo reconocerán, nadie les creerá que es el Conde Olaf (ni siquiera el adulto responsable), Conde Olaf mata directa o indirectamente al adulto responsable, los niños deben huir nuevamente.

Otro detalle que hace particular a esta saga es el estilo de narración.  Se supone que los libros son crónicas que escribe el ficticio Lemony Snicket para dejar registro de las desventuras de los Baudelaire.  Lemony Snicket por alguna razón que aun no explica (pero que constantemente está anunciando que lo va a hacer) está atado a esa responsabilidad.  Él tiene la penosa obligación de dejar por escrito todo lo que pasó.

Sabemos también que esta obligación está relacionada a la pérdida de su amada, Beatrice, a quien le dedica cada uno de los libros de la serie.  En la primera página de Wide window, por ejemplo, se puede leer “For Beatrice, I would much prefer if you were alive and well”.  No obstante, vamos a demorarnos en averiguar qué fue lo que le pasó y cuál es su relación con Lemony Snicket.  Uno pensaría que fue su esposa o su novia.

En general, Wide window es un libro que sigue con lo que los dos anteriores han construido.  Esto no es algo negativo.  De lo contrario, refleja que el autor tiene un plan a largo plazo para esta serie.

Encuentro Z en Casatomada Librería Café

In .Inicio, Crónica on 11 diciembre, 2018 at 3:11 PM

Como ya he comentado en otros posts, una de las cosas más bacanes de haber publicado novelas de terror es que me ha permitido conocer a gente muy interesante de distintos círculos sociales.  El género del terror en general en el Perú está bastante desarrollado y, también como siempre digo, si las editoriales más formales no lo reconocen debe ser porque tienen la cabeza metida en la arena.  No se me ocurre otra explicación.

Prueba de esto son las distintas agrupaciones que se forman alrededor de la temática del terror y los eventos que organizan.  Justamente hace un par de meses me invitaron a hablar en uno.  Se trataba del Encuentro Z, organizado por la Revista Resistencia en la librería y café Casatomada en San Isidro.  Tuve el honor de compartir mesa con Poldark Mego, que claramente es un fanático del género, y con Gonzalo del Rosario, cuyo enfoque es más humorístico.

Estuvo interesante en el sentido en que si bien cada uno de nosotros escribe algo completamente distinto, había referencias que se repetían.  Obviamente George Romero.  Pero además, algunos elementos que nos habían impactado de pequeños.  Se mencionó a Tarman, por ejemplo, el cadáver reanimado de la película burlona El regreso de los muertos vivientes.

Un asistente nos preguntó qué esperábamos que pasara con el género de zombis ahora.  Mi visión era un poco más apocalíptica: Que ya pasó de moda y que por lo menos a nivel comercial no debíamos esperar nada muy impactante.  Poldark, en cambio, decía que es un género que constantemente se está reinventando, así que debíamos esperar algún giro novedoso pronto.  Y Gonzalo está más interesado en burlarse de todo, con zombis o sin zombis.  Lo cual no está mal.  Es su estilo, su línea.

Por el otro lado, también es bonito ver que hay una comunidad que se ha formado alrededor de un tema que me gusta tanto.  Lo digo, porque me ha pasado varias veces: Que me gusta algo que creo que a nadie más le gusta y de pronto resulta que tiene toda una legión de seguidores.  Que lo único que hacía falta era que nos encontráramos entre nosotros.

Me pasó con Doctor Who antes del 50 aniversario, con Foundation cuando estaba en el colegio, con Watchmen cuando estaba en la universidad.  Aunque, claro, el fenómeno de los zombis es mucho más grande que todos estos juntos.

Timothy Zahn, Last Order

In .Inicio, Crítica on 27 noviembre, 2018 at 2:56 PM

The last order es la última novela de una trilogía.  Las dos primeras ya las comenté en otros posts.  La primera es buena y la segunda no está mal.  Pero la tercera es excepcional.  Es todo lo que uno espera de una historia sofisticada y bien escrita que transcurre en el universo Star Wars.  Es una verdadera lástima que al ser comprada por Disney, estos decidieran borrar de la continuidad joyas como ésta.

A lo largo de dos novelas, Zahn ha estado armando el escenario para un desenlace con harto suspenso.  Y es que el final de Return of the Jedi deja las cosas bastante saldadas: Se ha eliminado al más malo de los malos y su segundo al mano se redime.  Se ha destruido al Imperio.  Luke ha quedado como el último Jedi operativo, es decir, el ser más poderoso de la galaxia. ¿Quién en su sano juicio intentaría asesinar a Luke o a alguno de sus seres queridos? Ni loco.

Pero Zahn va encontrando maneras de hacer la historia interesante.  Primero, el caos administrativo que es refundar un gobierno galáctico.  Esto requiere diplomacia, requiere hacer tratos con gente que no necesariamente te cae bien.  Ahí tenemos a Han Solo negociando con Talon Karrde para ganarse para su bando al gremio de contrabandistas.  Solo así van a poder reiniciar el comercio en esta galaxia.  Y así como ésta, tenemos otras negociaciones que están sucediendo a lo largo de la trilogía.

Segundo, tenemos a Leia y Han vulnerables, porque están esperando gemelos.  Eso los pone en una posición difícil.  Sobre todo ante la luz de que hay un nuevo maestro jedi poderoso que los quiere para tener a alguien a quien enseñarles el camino de la Fuerza.  Claro, que este maestro jedi, Joruus, esté loco de remate es una pequeña inconveniencia.

Y tercero, tenemos al verdadero villano, el Gran Almirante Thrawn, que era justo lo que la saga necesitaba para ser interesante nuevamente.  Un genio militar con un plan a largo plazo.  Alguien que de lejos es el más inteligente en la mesa, que interpreta los movimientos de los demás sobre la base de largos procesos de deducción que expone sin mayor problema a sus subordinados, como Sherlock Holmes a Watson.  No se dejen engañar por la caricatura de este personaje que podemos ver en la serie de Disney, Rebels.  El Thrawn de esta novela jamás se rebajaría a imponerse a punta de una pelea a puñetazos.  Eso está por debajo de él.  El Thrawn original es un intelectual.

Cada una de estas líneas se va desarrollando por su cuenta.  Lo mejor de todo es que los personajes que ya conocemos y que queremos salen cambiados de esta experiencia.  El Luke del inicio de esta historia está dudando, no sabe qué hacer ahora que es el último Jedi.  Sabe que hay por ahí personas sensibles a la Fuerza y que podría volver a fundar la Orden Jedi, pero no está seguro de cómo sería eso.  Y de si está listo para ser un Maestro Jedi.  Él sabe que Obi Wan Kenobi falló al entrenar a Anakin Skywalker.  No quiere ser un fracaso también.  Al final de The Last Command Luke está listo para fundar su Academia Jedi, que será el escenario de otra serie de novelas.

Un detalle adicional que hace de ésta una excelente conclusión a la trilogía es el enfrentamiento final.  Por un lado hay una batalla estelar entre Thrawn y las fuerzas combinadas de la República y otros bandos que se han ido uniendo de a pocos, como consecuencia de las conversaciones y negociaciones a lo largo de las tres novelas.  Por otro lado está el enfrentamiento entre Joruus y Luke.  Por supuesto que esta vez a Luke lo acompañan héroes conocidos, así como otros nuevos.

El desenlace final es genial.  Muy bueno.  Hasta ahora no me queda claro qué impulsaría a los amigos de Disney a volarse esta obra de arte de la continuidad oficial.  Muy mal jugado.  Si lo hubieran hecho para reemplazarlo por algo así de bueno lo habría entendido.  Pero no es el caso.  Nada de lo que ha sacado Disney desde que compró la franquicia está a este nivel.

Pittacus Lore, I am number four

In .Inicio, Crítica on 20 noviembre, 2018 at 4:32 PM

Este libro solamente puede llegar a ser interesante desde una perspectiva meta.  Es decir, como novela no es buena.  Es bastante cliché, presenta conflictos que ya hemos visto muchas veces, el estilo de la narración es demasiado simple, etc.  Tiene un par de ideas originales que comento abajo y nada más.  Pero es interesante como producto.  Aquí les explico por qué.

Primero, porque tiene una película que no es mala.  I am number four fue dirigida por D. J. Caruso, quien años después iría a dirigir blockbusters visuales como xXx Reactivated y que previamente había dirigido otro tanto como Eagle Eye.  Así que ya se imaginan el tipo de filme del que estamos hablando.  El guión lo adaptaron Alfred Gough y Miles Millar (Smallvile, Spider-Man 2) y Marti Noxon (Unreal, Mad Men).  Si tú llamas a esta gente para que te arme una película es porque quieres que sea taquillera.  I am number four tiene todo ese corte.

Que no está mal.  De hecho, arreglan la historia muchísimo.  Prefiero mil veces esta película a la predecible novela que voy a comentar a continuación.

Para empezar, el personaje no es un chiquillo.  En la novela, el personaje principal Four es básicamente un niño.  Eso funciona en la historia que están contando ahí, que es mucho más aburrida.  En la novela lo envejecen a un joven que está en último año de colegio.  Mucho más interesante.  Se presta para ser un héroe de acción, algo que en la novela no es.

Segundo, mientras que la novela es principalmente una historia de ciencia ficción, con naves espaciales e intrigas interestelares y secretos políticos que hay que resolver, la película es una mera historia de aventuras y de acción.  Es mucho más hollywoodense, lo cual no me molesta.  Hay un romance, hay un maestro que cae, hay una secuencia de acción final espectacular, un poder interno que el protagonista tiene que descubrir, etc.

De hecho, el aspecto de ciencia ficción de la novela no me convence.  Es muy poco original.  Ya sé que la novela en sí no es particularmente original, pero tiene algunos elementos que sí me parecían interesantes.  Por ejemplo, la idea de que los niños nobles de Lorien, el planeta del que vienen, tienen que ser cazados en orden.  Ese detalle me parece excelente.  Esa clase de reglas -hay otras varias- hacen que el suspenso en esta novela sea mucho más particular.  Único.

Por ejemplo, el personaje principal, como lo dice el título, es el número cuatro.  La novela empieza en que acaba de ser cazado y matado el anterior, el número tres.  Hacia el final de la novela aparece la número seis, que debería estar huyendo por su vida, escondiéndose en alguna parte.  Pero no, a diferencia de otros personajes en esta saga, Seis es mucho más aguerrida y decide unirse a Cuatro para ayudarlo a sobrevivir.  Ella sabe perfectamente que de la sobrevivencia de Cuatro depende la suya propia.  Astuta.

Por lo demás, es una novela “young adult” común y corriente.  No la recomendaría si no fuera que tiene dos detalles meta que la hacen más interesante: Primero, la relación con la película, que ya la he comentado líneas arriba.  Y segundo, que el autor no existe.

Es un asunto tonto, en realidad, pero a mí por lo menos me llamó la atención.  El autor que sale en la portada, Pittacus Lore, no existe en la vida real.  Es un personaje de la misma novela.  En realidad esta novela fue escrita por dos personas, James Frey y Jobie Hughes.  Frey ha escrito varias cosas y es el autor de otra serie young adult, Endgame.  Hughes no ha hecho otra cosa aparte de esta serie, que yo sepa.

Réquiem por Lima en III Jornada de Literatura Peruana

In .Inicio, Crónica on 16 noviembre, 2018 at 3:11 PM

A finales de octubre se llevó a cabo en el Instituto Porras Barrenechea la III Jornada de Literatura Peruana.  En esta oportunidad el tema de fondo era la literatura de fantasía y de terror escrita en el Perú.  En ese sentido, se abordó la obra de Harry Beleván y de José Adolph.  Hablaron varios de los sospechosos comunes.

A mí me invitaron para que hablara de la historia del zombi y de su uso en la literatura como elemento de una narración.  Compartí mesa con Raúl Quiroz, que habló sobre hombres lobo.  Ahora, no le digan nada a Raúl, pero a mí el hombre lobo me aburre un poco.  Me parece que hasta que alguien le encuentre un enfoque nuevo, es un monstruo que ya está domesticado largamente.

Me interesó insistir en que el zombi como lo conocemos hoy en día no es el zombi de origen vudú o el zombi atómico previo a la película fundacional de Romero, Night of the living dead.  Que cuando hablamos del muerto viviente que avanza lento y que te contagia si te muerde, estamos refiriéndonos a lo que Romero utilizó para ese proyecto suyo de los años sesenta.

Cuando un periodista busca en google de hecho puede encontrar referencias anteriores para hacerse ver culto.  Y supongo que es válido.  Pero los fans del género de los zombis tomamos al muerto viviente lento y decadente de Romero como la referencia inicial.  Ésta por supuesto que ha ido evolucionando con el tiempo hasta el uber zombi de World War Z.  Pero el fundacional es el de Night of the living dead.

De hecho, es curioso cómo el mismo Romero ha planteado evoluciones a ese zombi que no han sido adoptados por la cultura popular.  Por ejemplo, en Day of the dead, cuando sugiere que los zombis pueden aprender a pensar.  O en Land of the dead, cuando sugiere que los zombis pueden comunicarse entre ellos.  Son ideas que Romero plantea, el mismísimo padre del género, pero que a la gente no le cuadró.

Como sea, ojalá que haya más de estos eventos para seguir discutiendo de estos importantísimo temas, relevantes para el desarrollo de la economía nacional.

Luis Apolín, Teztimonio

In .Inicio, Crítica on 18 septiembre, 2018 at 4:59 PM

Como ya lo había comentado en otro post, Luis Apolín debe ser uno de los mejores escritores peruanos que tenemos escribiendo sobre zombis.  Ha agarrado el género y lo ha elevado a otra cosa.  Y tal como lo comentaba en el otro post, que no sea más conocido es muestra de que en general los medios y la crítica no están típicamente interesados en darle una oportunidad.

En un país con una industria editorial de verdad, Apolín ya habría sido descubierto por una editorial mayor y estaría viviendo de escribir.  Pero vivimos en el Perú, así que ayudemos a promocionarlo desde donde se pueda.

En Hermano, Apolín nos traía cuentos que transcurrían en un Perú rural post apocalíptico, consecuencia de una epidemia de lo que bien podrían ser zombis, pero que nunca se especifica.  Sin embargo, nosotros sabemos que son zombis.

Dos cosas llamaban la atención en ese primer libro.  Primero, lo crudo que es.  Segundo, lo negativo del mensaje.  Para Apolín el ser humano es algo bajo que es incapaz de colaborar consigo mismo ante la alternativa de la extinción.  Y no digo que esto sea algo malo.  Es la propuesta de este autor, la cual es presentada de manera convincente en ese libro.

En Teztimonio lleva ese mensaje al siguiente nivel.  Estos cuentos son realmente profundos y realmente llevan hasta las últimas consecuencias el análisis de lo que es capaz de hacer un ser humano para sobrevivir.  Y en algunos casos, todo lo contrario: ¿Qué hace falta para que un ser humano sacrifique su humanidad y se rebaje al nivel de eso a lo que está combatiendo?

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos cuentos son el siguiente nivel.  Esto es lo que se lee cuando las historias de zombis convencionales ya no te dan miedo o ya no te generan preocupación.  Esto no es algo con lo que se empieza.  De hecho, el libro debería venir con una advertencia.  Es más, debería venir con muchas advertencias.

Como decía más arriba, son historias realmente oscuras y con mensajes algo negativos.  Esto no es malo.  Es solo que te vas a deprimir al leerlas, lo que no quita que sean historias muy buenas.  Igual te deprimes cuando ves telenovelas mexicanas, así que no creo que haya mucho problema por ahí.

Un detalle adicional que me gusta del estilo de Apolín es que estos cuentos son independientes.  Sucede cada uno por su lado, pero está claro que están relacionados.  Tienes que estar atento para darte cuenta, pero cosas que pasan en un cuento tienen efecto en otro.  Esto le da un nivel adicional de complejidad.  Bien por este autor, que incluso en este detalle se ha arriesgado.

Particularmente interesante me parece el cuento en el que nos describe lo que pasa al interior de una universidad en la cual se resguarda un grupo grande de gente y lo que va sucediendo conforme se van quedando sin comida.  Es repugnante, pero narrativamente muy bien hecho e impresionante.

En otro cuento, llega el ejército y éste no es lo que esperaban.  Ni siquiera se parece a nada que se haya narrado del ejército en historias de zombis.  Novedoso y perturbador al mismo tiempo.

Ojalá Apolín siga produciendo y nos siga deslumbrando con estas historias.  Lástima que conseguir sus libros en Lima sea tan difícil.

Jill Murphy, The worst witch

In .Inicio, Crítica on 30 agosto, 2018 at 3:15 AM

Como comentaba en otro post, llegué a este libro por casualidad.  Sigo la serie A game of thrones, en donde sale un personaje que me parece interesante, Lyanna Mormont, una niña de familia noble que comanda un ejército.  La actriz que la interpreta genialmente, Bella Ramsey, sale en una serie que Netflix lanzó el año pasado, The worst witch.  La comencé a ver y, si bien no es excelente y no se la recomendaría a cualquiera, me llamó la atención por una serie de razones que voy a comentar.

Primero, Ramsey hace un papel excelente interpretando a alguien completamente distinto a su personaje en Game of thrones.  Mientras que Lyanna es segura y decidida, Mildred Hubble es un desastre.  Nunca sabe lo que tiene que hacer, echa todo a perder, es la vergüenza de la escuela.  Es, pues, lo que el título de la serie anuncia.  Lástima que no hayan metido más plata a los efectos especiales, que dejan mucho que desear.  Pero ni modo, si has estado siguiendo series británicas de fantasía no hay nada que extrañar.

Segundo, porque en la serie se definen reglas para el uso de la magia en el universo en el que transcurre la historia que me parecen mucho más razonables que las que plantean otras franquicias.  Tengan en cuenta que la novela corta infantil en la que está basada es de 1974, así que mucho de lo que les puede parecer conocido es porque alguien lo leyó aquí y lo desarrolló en otra parte.  Quizás, no sé, en otra escuela para niños con poderes mágicos que también se organizan en casas.  Digo, no más.

Tercero, lo más interesante es el mundo que se construye.  Estamos hablando de una escuela oculta para niñas -solo niñas, porque es una escuela de brujas- en donde se tejen intrigas y aventuras.  Pero este mundo tiene reglas.  Mildred romperá muchas sin querer, demostrando lo que hay detrás de esas reglas.  Esto permite explorar un mundo muy rico creado por Jill Murphy.

El libro Worst witch es relativamente corto, pero permite arrojar un vistazo a un mundo muy complejo e interesante.  No debe sorprender que después de Worst witch vinieron siete continuaciones.  Cada libro cubre un semestre de Mildred en el colegio.  Así que si alguien más escribió siete libros, uno por cada año de un mago en el colegio, ya saben de dónde sacó la idea.

Este primer libro no es introductorio.  No fue escrito pensando en una serie o en una saga.  Me imagino que Jill Murphy simplemente quería contar la historia de una aprendiz de bruja que es amenazada con ser arrojada de la escuela y que se fuga y tiene una aventura por su cuenta en el bosque, sin querer salvando a su escuela.  Por supuesto que tiene personajes interesantes, pero estos son introducidos para contar esta historia, no para iniciar una saga que luego tendrá muchos libros.  Esto último le ligó de chiripa.

De estos personajes, el que más me intriga es el de la directora, Amelia Cackle.  Es la imagen de una bruja buena, algo vieja, que tiene esperanza en que Mildred se enmiende y aprenda a ser una buena bruja.  Que deje de meter tanto la pata y que piense las cosas antes de echarlo todo a perder.  No es exactamente una versión femenina de Dumbledore, pero claramente hay mucho de ella en él.  Quizás la diferencia más relevante es que Mildred no es la elegida.  No es la mesías que viene a salvar a todos y que hay que proteger como sea.

Nah.  Mildred es una niña que quiere hacer las cosas bien, pero que se ve envuelta en travesura y media.  En ese sentido, me parece mucho más humana y cercana.  Ella está pasando por esa etapa por la que varios pasamos.  Y sus razonamientos y sus intenciones son buenas.  Ella es bienintencionada, solo que las circunstancias conspiran para hacerla quedar mal y terminar siendo siempre la peor bruja de la escuela, de ahí el título.

En un momento ella celebra que no es la peor bruja, sino la “second worst witch” (la segunda peor), por un problema en el que se mete su rival Ethel Hallow.  Es un momento tan emotivo.  No sé, me parece muy bien escrito.

Réquiem por Lima en la FIL Lima 2018

In .Inicio, Crónica on 23 agosto, 2018 at 3:30 PM

Como todos los años, las vacaciones de julio vinieron acompañadas del evento literario más grande de este país.  Y digo grande a pesar de que no ha crecido por la última media década.  La superficie que tenía hace varios años es la que sigue teniendo.  El número de stands disponibles sigue siendo el mismo.  El parque en el que ha venido siendo todo este tiempo sigue siendo el de siempre.  Y aún así, todos los que tenemos algo publicado esperamos la Feria Internacional del Libro de Lima con ansias por varias razones.

En mi caso, tres de mis novelas siguen estando a la venta en cada una de estos eventos (Albatros, Réquiem por Lima y Réquiem por San Borja), principalmente en el stand de la Editorial Altazor.  Como de costumbre, suelo ir algunas veces a estar ahí y dar la oportunidad de firmar libros para los que los compran en el tiempo en el que estoy presente.  Y es genial poder tener la oportunidad de conversar con algunos de los lectores sobre sus gustos y lo que no les gusta.

La editorial que sacó mi segunda novela, El heraldo en la barca, tenía un stand en la feria, pero las veces que me acerqué para ver si la estaban ofreciendo no pude hacerlo, porque estaba cerrado.  De todas maneras, en ferias anteriores nunca lo han ofrecido.  No entiendo bien por qué, si la anterior, El heraldo en el muelle, vende tan bien.  Ésta otra la tiene la editorial Arsam, que nunca le he visto que participe de la FIL.

Por otro lado, en esta edición tuve la oportunidad de presentar el último libro de misterio del escritor peruano Lenin Solano, Muerte en la Ciudad Luz.  En este enlace he colgado el audio de lo que dije ese día.

En general la FIL 2018 me pareció que estuvo bien organizada y no me quejo.  Solo me quedo con la sensación de que pudo haber sido mucho más.  Que le falta el “factor wow”, algo que deslumbre.  Algo que haga que niños y jóvenes vayan corriendo a asistir (y luego a comprar a los stands).  Hace un par de años trajeron a Dross y fue un éxito.  Este año no siento que haya habido algo comparable.  La Cámara Peruana del Libro se está quedando dormida.