Mildemonios

Archive for 13 agosto 2014|Monthly archive page

Zombies: Por qué da miedo el zombie

In .Inicio, Crónica on 13 agosto, 2014 at 4:06 PM

1395312353

Entonces, ¿por qué algunos monstruos son más populares por momentos? Bueno, pues, porque cada monstruo simboliza algo y ese algo es más pertinente por momentos en la sociedad.  Ahora, el que haya estado atento se debe de haber dado cuenta de que en años anteriores estuvieron de moda los zombies.  Y como que ahora ya no tanto, ¿no?  Entonces, ¿es que acaso lo que simboliza el zombie nos ha dejado de asustar?

Un detalle importante es que la razón por la cual el zombie nos hacía tenerle miedo ha cambiado.  Inicialmente era la idea de que al ser infectado efectiva o simbólicamente, uno perdía su voluntad y era controlado por alguien más o por algo más.  Esto, en el contexto de la guerra fría, era un temor bastante fuerte en la sociedad norteamericana, en donde se presentaba a la libertad como un valor que los distinguía de la alternativa (la Unión Soviética).  En ese entonces la imagen de un típico norteamericano siendo dominado por un médico brujo o por una fuerza extraterrestre o por un hambre tan fuerte que te convertía en otra persona era bastante atemorizante.

Luego llegó Romero y cambió el juego.  Para Romero el inicio de la epidemia no es importante.  Tanto así que en ninguna de sus tres primeras películas se explora eso.  Lo que se hace es definir las reglas: Te contagia si te muerde, son lentos, solo mueren si les destruyes la cabeza.  Y en su momento, las películas de zombies dan miedo por otra cosa: Por el temor a ser comido.  Si se fijan, hay una contradicción en ese detalle.  Si los zombies te quieren comer, ¿cómo es que después aparece la víctima caminando con ellos? ¿No se lo deberían de haber comido entero? Esto es porque los cineastas de esa ola le dedican mucha atención al acto de ser devorado por los muertos vivientes y la sangre y el gore y los intestinos, que es lo que da miedo.  Pero si luego esa misma víctima no se para y anda en búsqueda de más carne viva, la película se acaba pronto.

Y después llegó Max Brooks.  Y con él la cosa es distinta.  En los libros de Brooks, lo que da miedo es algo más.  Es algo que se toma a la perfección para la serie Walking dead y que también está presente en películas post-modernas memorables de zombies como Shaun of the dead.  Me refiero al temor a no ser útil.  En los libros de Brooks, no importa que seas un gran abogado o un analista financiero millonario… Cuando lleguen los zombies más te vale saber de mecánica o de plomería, porque eso es lo que va a importar.  A nadie le importa lo que hayas sido antes de la epidemia.  No importa cuánta plata tenías o qué puesto tenías.  Lo único que importa son tus habilidades y tu utilidad.  Si no sirves para algo concreto en el mundo real, despídete de este mundo, porque no vas a durar.

world-war-z-book-cover

Vivo, me refiero.  No vas a durar mucho vivo.

Si se dan cuenta, esta tercera etapa cuadra con la crisis financiera.  Esos años vivimos un ambiente en el cual podías ser un gran gerente o lo que sea, pero la posibilidad de tu empresa quebrara o te tenga que despedir estaba latente (estoy hablando de los Estados Unidos, por supuesto… En el Perú no se vivió el ambiente de inseguridad laboral que hubo allá).  Este sentimiento de “¿qué voy a hacer si me despiden?” cuadra con la propuesta de Brooks acerca de qué es lo que debemos temer de una epidemia zombie.

(Dibujito de arriba: http://www.coverjunkie.com/)

Crónicas de una publicación anunciada: La segunda edición que salió sin que me entere

In .Inicio, Crónica on 5 agosto, 2014 at 1:48 PM

fireborn_cov

Esta semana tengo razones para celebrar.  No tiene que ver con la preparación de la publicación en físico de Requiem por Lima, algo que está demorando más de lo que me gustaría pero que en fin, sino con mi primera novela, El heraldo en el muelle.  Verán, yo publiqué ese librito en el 2009 con Ediciones Bizarras, una empresa que hasta donde tengo entendido luego desapareció.  Con las ventas en librerías de El heraldo en el muelle me fue bastante bien.  La primera edición se agotó y después pasé a otros proyectos, como una novela que transcurre en paralelo a ésa, El heraldo en la barca (que saqué con otra editorial) y otra mucho más ambiciosa y extensa que transcurre en el mismo mundo, Albatros.  Estaba pendiente ver la posibilidad de una reedición, pero nunca llegué a nada concreto con nadie.

Pues bien, hace unas semanas pasó algo maravilloso.  Gracias a Google Alerts me di con la sorpresa de que alguien ya había reeditado El heraldo en el muelle y yo ni enterado.  Lo reporté en mi muro de Facebook con esta entrada.

muelle01

A los pocos días me contactó un representante de la editorial Arsam, que son los que han sacado esta reedición.  Me contaron que habían conversado con el editor de la primera edición para incluirlo en un grupo de publicaciones que estaban sacando y en fin.  Que lo terminaron imprimiendo.  La verdad es que fueron bien amables en expresar que no había sido su intención hacer nada por lo bajo.  Al final quedamos en que me jugarían algunos ejemplares de esta reedición como una especie de compensación, que era lo que yo en realidad quería.  Así que todos felices.

La caja llegó esta semana.  Chequeen.

IMG_00000914

Debo decir que estaba emocionado por esto, porque de las publicaciones que he sacado, El heraldo en el muelle fue la más inocente.  No pensé tanto en hacer un texto profundo y complejo y con mensajes escondidos, sino simplemente divertirme escribiéndolo.  Así que el hecho de que eso fuese lo que espontáneamente un editor que no conozco decidiera replicar sin que yo interviniese -con mis floros sobre protagonismo en grupo o estructuras simétricas- me ha parecido chévere.  Me gustó saber que esto había sucedido.

Aquí una foto de los libros en esta nueva edición.

IMG_00000915

Ese color azul no me termina de convencer porque en fin, no es mi color favorito.  Pero debo admitir que la calidad de la impresión es buena y el material de la portada está genial.  Muy buen trabajo.  Pero hay un problema. ¡En la portada han puesto mal mi apellido! En el interior está bien, pero en la portada hay una letra mal puesta.  Ni modo.  No se puede tener todo en esta vida.  Y con semejante apellido ya he aprendido a dejar pasar estos errores.

Así que en conclusión estoy contento con este inesperado acontecimiento.  Y ya tengo unos cuantos ejemplares para vender en la siguiente feria o festival en el que participe.

(Dibujito de arriba: http://www.joshuamiddleton.com/)