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Los corsarios según José Güich

In .Inicio, Réplica on 26 agosto, 2011 at 4:42 PM

Gracias a una coordinación con el editor de la revista Punto de Equilibrio, puedo replicar aquí un excelente artículo escrito por José Güich, autor de libros como El misterio de la loma amarilla.  Es sobre la concepción de los marineros, corsarios y piratas en la literatura.  Excelente, lamentablemente el visualizador online de la revista en cuestión es tan vanguardista que es imposible enlazar al artículo mismo o copiarlo para colgarlo en otro lado.  Pero aquí está, con permiso del editor.

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Vidas al borde: Historias de corsarios

José Güich Rodríguez*

Desde tiempos remotos, el mar ha colmado profundamente la imaginación humana. La abundancia de leyendas y mitos, en diversas latitudes y tiempos, que beben de los océanos su inspiración primordial, ha extendido sus fueros a la literatura.

Debiéramos remontarnos incluso a la Odisea o a los relatos sobre el legendario Simbad insertos en Las mil y una noches para contar con dos de los más antiguos testimonios relevantes acerca de esta conexión dramática entre los hombres y ese ingobernable, terrible reino de las aguas.

Con el paso de los siglos, se fue edificando un género literario conocido como “narrativa del mar”, para dar cabida a una serie de historias sustentadas en la lucha heroica de quienes se aventuran por esos rumbos para enfrentarse cara  a cara con la fuerza e imprevisibilidad de los elementos.

Ahí, por supuesto, campean autores geniales y diversos como Defoe, Swift, Melville, Verne, Stevenson o Conrad. De hecho, es una corriente que, dadas sus características, solo puede adquirir plena identidad durante el Romanticismo, primera mitad del siglo XIX, cuando la exaltación del sentimiento, la intuición y las pasiones individuales llevadas al extremo se convierten en una especie de faro para una legión de escritores.

Creo que con la llamada “narrativa del Mar” se han vertido muchos juicios profundos, así como probablemente algunos demasiado ligeros. El carácter de estos relatos, asociados a la aventura y a las anécdotas trepidantes, los ha cubierto de una capa equívoca, que no ha permitido en muchos casos apreciar su riqueza conceptual o poética.

Eso, por ejemplo, ha ocurrido con novelas como Moby Dick, del ya citado Melville, que en manos de editores tan ladinos como un filibustero, se han adaptado a un formato más sencillo, dirigido especialmente a un mercado creciente de jóvenes lectores. Es obvio que también esto ha afectado, en mayor o menor medida, a otros grandes representantes.

Presentar al oscuro libro del norteamericano, cuyo protagonista, Ahab, persigue, con obsesión malsana, a una ballena blanca, acarreando con ello la ruina propia y de toda la tripulación como una novela juvenil -cuando no fue escrita para ese público-, ha provocado más de un malentendido.

Con ello no afirmo que eso sea del todo negativo: lo que sostengo es que, en primer lugar, no debería jamás falsearse la naturaleza de un texto y, en segundo, que no debe subestimarse la capacidad de los jóvenes para disfrutar de obras maestras solo porque la aventura está mezclada con reflexiones acerca de la vida, la muerte, el destino y la libertad que no solo Moby Dick plantea, sino también otros grandes libros, cada uno dentro de sus alcances particulares.

Por otro lado, sería injusto olvidar que esos sagaces empresarios son los responsables de impulsar  la obra de alguien como Verne y, por supuesto, como Emilio Salgari (ambos sí adscritos a un circuito pensado casi exclusivamente para jóvenes) sobre cuya novela El corsario negro efectuaré algunas reflexiones.

Ambos presentan afinidades en sus proyectos narrativos y se forjaron como escritores guiados por el mismo espíritu de exploración y búsqueda de mundos lejanos, muy distintos de los poco atractivos panoramas que ofrecían sus países de origen, que en mayor o menor medida se hacían más urbanos por causa de la industrialización y, por ende, más despersonalizados. De más está aclarar que la literatura juvenil no está reñida con la excelencia: muchas de estas obras se han convertido en clásicos que trascienden las etiquetas o los planes de los editores.

Nacido en Verona, Italia, en 1862, Salgari fue un típico hijo de ese siglo XIX que alentó el progreso y la fe en el futuro, pese a las barbaridades del colonialismo europeo. No me extenderé demasiado en una existencia plagada de conmociones y penurias (muchos miembros de su familia se suicidaron y él mismo terminó con su vida en 1911, hace cien años). Es conocida la carta que envió a su editor, en la que le pedía por lo menos un sepelio digno, a cambio de haberlo obligado vivir al borde de la indigencia mientras el librero se enriquecía. No fue uno de esos casos de gloria acompañada por una holgadísima posición económica.

Su abundante cosecha lo llevó a convertirse en unos de los autores más populares de su época. Fue indiscutible estrella de la novela por entregas, filón sumamente difundido en Europa y que hizo verdaderamente ricos a escritores como Dumas, Dickens y el propio Verne. Es innegable que al referirnos a Salgari, el nombre de Sandokán, el famoso Tigre de la Malasia, es el primero que evocamos, en especial aquellos que nos hemos iniciado en las letras con estas historias inolvidables, capaces de transportarnos a mundos donde aún quedaban muchos escollos que superar o enemigos que combatir.

También es ciertamente digno de memoria el noble italiano Emilio di Roccabruna, señor de Ventimiglia, llamado El Corsario Negro por amigos y enemigos. Esta novela, aparecida en 1898, abrió un ciclo que se extendería hasta 1908, cuando fuera publicada Los últimos filibusteros. Añadiremos que Salgari escribió narraciones de diversa índole (algunas, incluso, ambientadas en el lejano Oeste), pero fue en el vitalista subgénero de piratas y corsarios donde alcanzó sus mayores logros.

La personalidad del Corsario es similar a otras creaciones de Salgari: se trata de un hombre sombrío, vestido siempre de negro, quien ha asumido la misión de la venganza como un norte excluyente, sin que nada pueda apartarlo de su incesante búsqueda, frente a la cual antepone cualquier atisbo de felicidad personal.

Poco se sabe de su pasado al comenzar la novela: no es el dinero lo que anima su propósito, pues lo tiene de sobra y opta por repartir las ganancias entre sus fieles acompañantes. Ha sabido rodearse de colaboradores, como el contramaestre Morgan, que parecen sentir por él una mezcla de respeto, admiración y temor. Sabemos que tres hermanos suyos (dos de ellos, también corsarios), han sido asesinados por el tiránico Wan Guldt, el gobernador de Maracaibo (en la actual Venezuela), un feroz enemigo de su familia por años (todo esto se sugiere a través de información escueta).

Aunque no se mencionan fechas exactas, asumimos que los hechos transcurren en la segunda  mitad del siglo XVII (hacia 1665), período en que el tráfico comercial por el Mar Caribe y el Golfo de México ya se había consolidado y atrae la codicia de piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros de toda laya. Puede sugerirse tal fecha gracias a un personaje histórico que en la ficción es amigo del Corsario Negro. Se trata de un filibustero apodado el Olonés, cuyo verdadero nombre fue Juan Manuel Nan, y que durante esa época devastó Maracaibo.

Confieso que yo no he intentando delimitar con profundidad qué significa cada término -según lo entrevisto, sin caer en los estereotipos, todos parecen coincidir en la pasión y codicia por el oro, el desenfreno, el poco respeto por sus vidas y las de otros, etc.-.

He averiguado, por fin, que no aluden a lo mismo: el corsario trabaja con  “patente de corso” para una potencia marítima (de ahí su denominación), y se le permite saquear las embarcaciones de los estados enemigos; el pirata es un ladrón comprometido consigo mismo que ataca como tiburón o barracuda en alta mar (fuera de aguas nacionales); el filibustero es un tipo especial de pirata de las Antillas que se limita a azotar costas, sin alejarse demasiado de ellas y el bucanero, un ex-ahumador de carne de vacuno metido a pirata por necesidad. Sin importar la agremiación, todos saben que se juegan la cabeza en cada trabajo de rapiña: el castigo contra el bandolerismo se paga con la horca, de la que penderán hasta que sus cuerpos se pudran o sean devorados por las alimañas. Por eso, están obligados a la cautela y al uso de la inteligencia para eludir a sus perseguidores.

Sin embargo, en ellos habita un fuerte componente solidario que destaca de inmediato: una ética que los ciñe a códigos implícitos de ayuda mutua. No sé si en realidad se hayan comportado de este modo semejantes hombres, los auténticos piratas, dados a la bebida y a la celosa protección de su patrimonio personal, logrado a través del robo, el asesinato o saqueo indiscriminado de cuanta embarcación apareciera en su radio de acción.  Es explicable que tales sujetos se transformaran en auténticos iconos de fiereza, libertad e indiferencia por la muerte.

Volviendo a la novela de Salgari, esos perfiles no están ausentes, por cierto, y contrastan  con el  taciturno Corsario Negro, un caballero habilísimo en el uso de la espada, las pistolas, y en la organización de estratagemas que burlen al adversario cuando este lo supera en número. Esto queda graficado con toda claridad en los capítulos iniciales: luego de rescatar a los aguerridos filibusteros Carmaux y Van Stiller, se dirige a Maracaibo para recuperar con audacia el cadáver de su hermano, el Corsario Rojo, que pende de la  horca en la plaza de Maracaibo junto a quince de sus acompañantes.

También es visible su carácter temerario en el episodio de la huida, recurriendo a la treta de volar en mil pedazos la casa de un notario. Llama la atención el apego extremo a reglas de escrupulosa caballerosidad y respeto por el rival vencido. Evidentemente, es un hombre de acción embargado de una moral que lo impele a tomar decisiones que con probabilidad colisionan con la perspectiva más utilitaria o pragmática de los tripulantes de “El Rayo”, la invencible nave que no duda en conducir él mismo en medio de huracanes. No obstante, nadie, ni el más avezado rufián,  osa cuestionar esas actitudes o rebelarse, pues la fuerza magnética e incluso sobrenatural que emana de él es suficiente barrera para cualquier insubordinación.

A propósito de la personalidad contenida y al mismo tiempo apasionada de Emilio di Roccabruna, quiero traer a colación el paralelismo con otro de los más grandes héroes que hallaron su hogar y tumba en los mares. Me refiero, por supuesto, al entrañable capitán Nemo, cuyo submarino, el Nautilus, también ganó para sí los sueños de los millones de lectores del francés Julio Verne, un correlato perfecto de Salgari.

Al igual que el autor italiano, Verne también vivió en un mundo de cambios y proyectos en torno del progreso. Su inmensa producción abarca más de setenta títulos, varios de los cuales se adscriben a la “narrativa del Mar”, como Veinte mil leguas de viaje submarino, La isla misteriosa, Un capitán de quince años, Escuela de Robinsones, Dos años de vacaciones, Una ciudad flotante o Los piratas del Halifax, solo por mencionar algunas de sus novelas más conocidas dentro del género.

Precisamente en las dos primeras de las ya mencionadas, el eje es el taciturno capitán, cuyo pasado también ejerce una carga difícil de sobrellevar: es un rajá de origen indio que le ha declarado la guerra a las potencias imperiales del siglo XIX, atacando sus barcos a la menor oportunidad que se le ofrezca.

Nemo acusa a estos países de expoliadores y de haber causado la muerte de su familia. Apátrida, su maravilloso navío, que puede producir electricidad del mar, surca las aguas a la búsqueda de presas. Tampoco reclama botines; su tripulación, también fiel hasta la muerte, pertenece a varias nacionalidades. Él, sin ser un pirata o corsario, utiliza muchas de sus tácticas. Carece de bandera, excepto la enseña de su embarcación. Su nombre significa “Nadie”, un renegado refinado, anarquista y culto (es músico, científico, inventor, protector de las profundidades), y al mismo tiempo, capaz de actos de violencia incontenible incluso contra especies marinas que considera “despreciables”, a las que aniquila sin piedad, como calamares gigantes u orcas. Por otro lado, ayuda a poblaciones pobres de los países colonizados por las potencias, con las que se mantiene en estado de guerra permanente.

Los parecidos no son fortuitos. Es factible rastrear en Salgari la gran influencia de Verne -cuarenta años mayor que el italiano-, en la construcción tanto del Corsario Negro como de ese otro emblema, Sandokán, con quien comparte, incluso, más semejanzas en cuanto a origen y móviles. El desapego y desprecio olímpico de estos capitanes respecto del dinero (Nemo lo consigue, por ejemplo, del fondo del mar, gracias a campos de perlas inagotables a los que solo el Nautilus puede acceder) y su febril atracción por desafiar los peligros -sin que nada los amilane- son los principales soportes de un atractivo aún vigente.

El Corsario Negro, por su parte, lucha contra los españoles (la potencia del S. XVII en América) pero, al mismo tiempo, ha focalizado su odio en el Gobernador flamenco de Maracaibo (una probable licencia de Salgari, pues las autoridades del puerto al parecer siempre fueron españolas, excepto en los primeros años de su fundación por alemanes, en el siglo XVI).

No obstante las semejanzas, también se notan las diferencias sustanciales, sobre todo en el terreno amoroso: ahí donde Nemo parece haber renunciado cual monje, fiel al recuerdo de su esposa fallecida, el Corsario se rinde, librando una fuerte lucha interna ante la belleza de una noble flamenca, Honorata, a quien por casualidad captura luego de hundir una embarcación de los detestados españoles y de quien se enamora. Y libra esa lucha porque una gitana le ha advertido que una bella mujer  a la que amará podría ser la causa de su muerte. Son los pasajes donde el temible hombre  muestra sus fibras más íntimas y humanas, bordeando lo trágico.

Lo que el mar o los enemigos jamás logran lo hace la delicada duquesa, a quien el Corsario alojará en su propio refugio de la isla Tortuga, sin más exigencias que disfrutar de una cena (preparada con afecto creciente por la misma Honorata) y una conversación junto a ella, antes de embarcarse para entablar la batalla final contra su mayor enemigo. Es obvio que ella ya está rendida a sus pies, pero guardando las formas con corrección, como corresponde a mujeres de su alcurnia.

Retomando otras conexiones con Verne, estas se delatan en el interés por brindar datos enciclopédicos e información fidedigna acerca de lugares y costumbres. Quizá en Salgari, la erudición siempre queda supeditada a lo apasionante de sus tramas, pero no deja de ser apreciable la preocupación por datos comprobables que contribuyan a la verosimilitud de las peripecias. En El Corsario Negro, figuran detalladas referencias no solo a la geografía, sino además a la flora y fauna de los diversos lugares donde transcurren los hechos.

Las virtudes de Salgari como narrador son indiscutibles: opta por la intensidad, antes que por la tensión; es decir, privilegia la inmersión directa en los hechos antes que el lento acceso a ellos. El ritmo es notable y obliga al lector a comprometerse sin pausas o treguas que provoquen un descenso en el interés. Eso no es obstáculo para que  la visión idealista del autor sobre los eternos valores de nobleza, desprendimiento y sacrificio salga a relucir, no a través de farragosas observaciones, sino a través de decisiones firmes y actos concretos.

Salgari sigue los lineamientos del Romanticismo tardío, revitalizando tópicos ya puestos casi en desuso por el auge del Naturalismo, movimiento literario del cual era contemporáneo y que empezaba a posesionarse de la escena en países vecinos, como Francia.

El autor no quiere presentar a sus personajes como si fueran descarnados seres de laboratorio, a la manera de Zola, constreñidos a los grises horizontes de una burguesía conformista. Su opción es más sencilla, a lo mejor menos ambiciosa  y acorde con el mercado que debe satisfacer; pero en ese tránsito eleva la novela del mar a alturas increíbles. Resulta crepuscular, porque es consciente de que esas virtudes ya están extinguiéndose para dar paso a un mundo más escéptico, frío y calculador, el del siglo XX y sus amenazas contra la libertad. Su influencia se prolonga hasta nuestros días: cualquier filme de esta temática, por ejemplo, lleva la huella de los paradigmas que él creó.

Es sintomático que en Europa se haya producido la mayoría de películas inspiradas en sus novelas. Hollywood prefirió adaptar las historias del cumplidor novelista Rafael Sabatini, compatriota menor que Salgari y autor de novelas del género muy conocidas como El Cisne Negro, El Capitán Blood y El Halcón del Mar. Sabatini sigue la escuela de Salgari en muchos detalles, pero no llega a igualarlo ni en dramatismo ni el planteamiento de dilemas interiores en los que el padre literario de Sandokán es insuperable.

Es, con seguridad, el último autor clásico de la narración de tema marino: el que firma con hondura su acta de defunción, pues retrata un mundo de arquetipos literarios que ya había comenzado a extinguirse y que él clausura con historias que son una muestra acabada de la corriente, pero teñidas de un sabor melancólico y de nostalgia por el paraíso perdido.

De algún modo, Salgari cifró en el Corsario su desazón y rebeldía ante la hostilidad del mundo, que parece ensañarse con aquellos que asumen un camino distinto, libre de las ataduras impuestas por las convenciones sociales.

No es un escritor anticuado ni ingenuo: todo lo contrario. Probablemente es más moderno que lo dictado por las simples apariencias. Sus novelas continuarán cautivando no solo por lo apasionantes, sino por la calidad artística y sabiduría que trasuntan. Quizá sea el momento de recuperarlo para las generaciones de hoy, tan huérfanas de inspiración ética ante la avalancha de discursos que reducen a los hombres y mujeres a meros consumidores, sin espacios para asumir con valentía y entereza las luchas contra la iniquidad de un modo reflexivo, pero también dispuesto al compromiso ineludible por los otros.

*Escritor y crítico literario. Autor de los libros de cuentos Año sabático (2000), El mascarón de proa (2006) y Los espectros nacionales (2008), y de la novela El misterio de la Loma Amarilla (2009). Profesor de la Universidad del Pacífico y de la Universidad de Lima.

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MilDNews N°90

In .Inicio, MilDNews on 25 agosto, 2011 at 9:31 PM

PRESENTACIÓN

En el website Filmsperu anuncian el nuevo proyecto de Perú Cartoon, la animación Grau del espacio.  Se trata de una adaptación de las aventuras del Caballero de los Mares al año 3,147, cuando tendrá que enfrentar una invasión alienígena.


ENTREVISTA

En el blog Nictálope, uno que yo no conocía, han colgado una entrevista a Alexis Iparraguirre, el autor del libro de cuentos El inventario de las naves. Ahí cuenta acerca de detalles del proceso creativo detrás de su obra y de su interés por el tarot.


ENTREVISTA

El blog oficial de la Colección sobrenatural sigue puesta en turbo.  En esta oportunidad cuelga un post anunciando una entrevista que le hicieran en el programa Ampliación de noticias en RPP a Javiér Arévalo y a Gustavo Rodríguez.  Incluye el enlace para escuchar el audio.


CUENTO

Carlos Saldívar, autor de libros como Horizontes de fantasía, ha publicado un cuento en la revista digital miNatura, en su edición número 112.  En este enlace se podrá descargar la revista entera, en donde habría que buscar el cuento en cuestión, El hombre desnudo.


CONCURSO

La emblemática librería Contracultura ha tenido la excelente iniciativa de una vez al año hacer un concurso de novela gráfica.  Los ganadores del 2011 fueron anunciados durante la Feria del Libro.  En este post de Comic Apocalipsis podrán ver fotos y detalles de la premiación.  El proyecto ganador se llama En la cara no y es obra de Oscar Malca y de Mario Molina.

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MilDNews N°89

In .Inicio, MilDNews on 23 agosto, 2011 at 2:28 PM

CRÓNICA

He abierto un nuevo blog para llevar el registro de los boletines que estoy mandando, Mildemonios Cultural. Ahí he colgado un post contando que por fin he terminado el primer borrador de una novela de fantasía que estoy pensando publicar en el 2012, cuyo nombre provisional es El Heraldo en la Casa.


CRÓNICA

El autor del libro de cuentos Solo un punto, Julio Meza, ha colgado un post en su blog en el que hace una especie de anecdotario de lo que tuvo que pasar para poder publicar su libro y el contexto en el que esto se dio.  Muy recomendable para aquellos que están pensando publicar por su cuenta por primera vez.


PRESENTACIÓN
El blog oficial de la Colección sobrenatural que ha lanzado el Diario Correo realmente se puso las pilas en su momento.  En este enlace podrán ver más detalles sobre la ceremonia en la que se presentó el primero de los títulos de esta serie.

EVENTO

En el blog Letra Capital se ha colgado un post en el que se recomienda tres títulos para la FIL.  Sí, ya sé que la feria del libro pasó hace rato, pero me pareció interesante que entre los tres libros haya uno de José Donayre (La descarnación del verbo) y uno de Carlos Calderón Fajardo (La colina de los árboles).  Ambos publicados este año.


ENTREVISTA

En el blog Fortaleza de la soledad también rebotan la entrevista que el diario argentino Página 12 le hiciera a Katya Adaui, la autora peruana de Algo se nos ha escapado, publicado por Borrador Editores.


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Larga vida al juego de rol

In .Inicio, Crónica on 19 agosto, 2011 at 2:34 PM

Si sabes lo que es un juego de rol, pasa al tercer párrafo.  Si no sabes, aquí te lo pongo en sencillo.  Los juegos de rol empezaron siendo una recreación en la que los jugadores fingían ser personajes diseñados al comienzo de una partida para luego tener aventuras imaginarias.  Desde entonces a ahora, se han ido volviendo más y más complejos, al punto en el que definir las características del personaje con el que jugarás puede tomar un par de horas.  Tienes que escoger qué clase será (si estás jugando en el set típico de calabozos y dragones, por ejemplo, tienes que escoger entre hechicero, guerrero, monje, etc.), qué raza será (humano, elfo, enano, etc.) y muchos otros detalles.  Cada decisión que tomas en ese proceso trae una serie de consecuencias que harán que tu experiencia durante el juego sea distinta.

El caso es que es un entretenimiento que puede ser bastante cautivador.  Conozco gente que por periodos de su vida solamente hablaba de rol y de nada más que de rol.  Otros lo llaman abiertamente “el vicio”, as in “¿este fin de semana tienes tiempo para el vicio?”.  Y es que cuando uno empieza jugando tiene un personaje que con dificultad podrá matar a un lobo que lo ataca en el bosque, pero conforme va ganando experiencia (medido en puntos de experiencia), se va volviendo más poderoso y esto, a su vez, lo vuelve más divertido, porque tienes más opciones de acción.

Tercer párrafo: Además hay un elemento adicional.  Conforme uno va jugando, quiera o no, su personalidad se va proyectando en el juego.  O se repotencia quien eres o se accede a una forma de ser que uno querría ser en la vida real.  Y por eso encontrar el grupo de personas adecuado para jugar rol y para sacarle el máximo de provecho no es tan simple.  Por ejemplo, cuando yo aprendí a jugar rol hace ya varios años, jugaba con un grupo de amigos que eran en extremo competitivos.  Cada decisión la pensaban bastante, lo que hacía que las batallas sean un desafío estratégico que no se imaginan. Y debo aceptar que a mí me encantaba, sobre todo porque en la medida en la que se coordinan acciones en los combates, se puede acceder a posibilidades tácticas que el jugadores -o el que escribió la aventura que se está jugando- contra el que te estás enfrentando no hubiese pensado jamás.

Después de jugar casi todas las semanas con estos patas por dos años, pasé a jugar con un grupo de gente que era mucho más histriónica.  Mucho menos riguroso con las reglas, sino más bien con “cómo debía ser el personaje”.  Había que hablar como hablaría, no se aceptaban acciones que se consideraba que el personaje como estaba definido no habría tomado, etc.  También tenía su gracia.  Pero a mí lo que me gustaba era lo otro.  Estar pensando en la siguiente movida y en las posibilidades y en las opciones de coordinación con los demás, etc.  Y ahí reside una de las grandes virtudes de los juegos de rol: Se puede acceder a ambos tipos de experiencia, dependiendo de lo que a ti te gusta.  Pero tienes que buscarte un grupo de amigos con el mismo interés.

Y luego dejé de jugar rol por varios años.

Esto hasta la semana pasada que los amigos de Dragones del Sur cumplieron sus 10 años de estar dando vueltas promoviendo el juego de rol.  Y lo celebraron tomando la tienda Game Zone del centro comercial Caminos del Inca, poniendo mesas y haciendo jugar rol a los que se acercaban por un día entero.  Yo llegué un poco tarde y me alcanzó el tiempo para una partidita de una variación que no conocía, Changeling – The Lost.  Aquí en la foto de abajito estoy en una mesa jugando, pero no les diré donde para ver si además reconocen las siete diferencias.

Se puede decir mucho de los juegos de rol: Que son un vicio, que son peligrosos, etc, etc.  Pero algo que me parece indiscutible es que son una patada de impulso a tu creatividad.  Te obliga a imaginarte cómo sería una cosa u otra o cómo sería tal personaje o cómo reaccionaría en tal situación, etc.  Para que funcione te obliga a imaginarte una serie de cosas que puede ser un trampolín para de ahí ir a hacer algo más (en mi caso, seguir revisando y corrigiendo el primer borrador de una novela que quiero publicar el próximo año).  O puede ser un pozo sin fondo en el que te tiras toda la creatividad que tienes disponible.  Ya depende de ti.

MilDNews N°88

In .Inicio, MilDNews on 18 agosto, 2011 at 3:58 PM

EVENTO

Durante la FIL el autor Carlos Calderón Fajardo, autor peruano de obras de terror, estuvo promocionando su último libro, Playas.  En este post del blog de Borrador Editores podrán ver fotos de su firma de libros y el video de una entrevista que le hicieran al respecto.


PRESENTACIÓN

En el blog La fortaleza de la soledad se comenta el lanzamiento de la última novela de José Donayre.  Se trata de La descarnación del verbo y fue presentada el domingo 31 de julio.  Incluye una especie de sinopsis de la novela en cuestión.


PROPAGANDA
Hace un par de semanas colgaron en el blog de Colección sobrenatural un post con varias fotos de los afiches que han colocado en la ciudad para promover los libros que van a sacar.

ENTREVISTA

En el blog Letra Capital anuncian que en el diario argentinoPágina/12 han publicado una entrevista a la escritora peruana Katya Adaui, autora de Algo se nos ha escapado.  Y que este libro está a la venta en Buenos Aires en una librería en especial.  Ahí están los detalles.


ENTREVISTA

En el blog Fortaleza de la soledadreplican una entrevista que otro blog, Letra Capital, le hizo a Gabriel Ruiz Ortega, el responsable deDisidentes 1: Antología de nuevas narradoras peruanas, publicada por Editorial Altazor.


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MilDNews N°87

In .Inicio, MilDNews on 16 agosto, 2011 at 10:12 PM

ENTREVISTA

Gabriel Ruiz Ortega, de la Editorial Altazor, es el responsable de  Disidentes 1: Antología de nuevas narradoras peruanas, en donde se puede encontrar material de Katya Adaui, Alina Gadea y Julia Wong, entre otras.  En el blog Letra Capital publican una entrevista a Gabriel.


PRESENTACIÓN

Después de mucha espera, por fin se anunció nuevamente un estreno para la película peruana de fantasía y terror, El último guerrero chanka.  En este post de Cinencuentro podrán ver los detalles.  Para que sepan, el asunto fue el 11 de agosto.


PRESENTACIÓN
En el blog oficial de la Colección sobrenatural han colgado un breve texto en el que narran lo que pasó el día de la presentación del primer título que compone la serie.  Ahí está la lista también de los que hablaron y de los que fueron al evento, el cual fue en la Biblioteca Nacional.


ENTREVISTA

Borrador Editores, como parte de su excelente manejo de la FIL para promocionar a sus autores, ha colgado en su blog el video de la entrevista que le hicieran a Katya Adaui, autora de Algo se nos ha escapado, durante la firma de libros que le organizaron.


EVENTO

De lejos la editorial independiente que más en serio se tomó la FIL fue Borrador Editores.  En este post podrán ver una crónica de la firma de libros que organizó con el autor del libro de cuentosPuro cuento, que han publicado recientemente.


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Coliseo, Alejandro Rossi

In .Inicio, Crítica on 12 agosto, 2011 at 2:11 PM

Yo no conozco mucho del mundo de los concursos de danzas folklóricas y tampoco entiendo muy bien los detalles de la danza huaylarsh, que son el contexto dentro del cual se mueve la película Coliseo de Alejandro Rossi.  Pero sí conozco bastante bien -como la mayoría de los peruanos, creo- el conflicto entre los puristas de una expresión artística típica peruana y los artistas jóvenes que quieren desarrollar su propio estilo.  Ése es en realidad el tema central de la película.  Don Tomás es el dueño de una carpa de música folklórica llamada Coliseo, en donde se presentan bailarines y músicos típicos, pero que está venida a menos.  Su nieto, Marcial, es un danzante de huaylarsh talentoso, pero que se peleó con Tomás hace mucho porque éste no le dejaba bailar a su manera por purista: Solo hay una manera de bailar huaylarsh y cualquier variación es considerado un error por el abuelo.

Si bien ése es el tema central de la película, ésta tiene un elemento que me llamó muchísimo la atención y que, por cierto, es la razón por la que la fui a ver en el Festival de Cine de Lima: Es una película positiva.  La historia que se forma alrededor de ese tema central es la ilusión de un grupo de bailarines allegados a Tomás que se organizan para poder participar en una competencia de huaylarsh y así poder ganar el dinero que necesitan para salvar Coliseo.  No obstante, este grupo, liderado por Esperanza, sabe que necesita la ayuda de Marcial para poder mejorar.  El problema: Marcial forma parte del grupo de danza que siempre gana la competencia, pero que baila huaylarsh “moderno”.

En cierto momento Esperanza -que es devota del anciano Tomás- le dice a Marcial que lo que él hace con su grupo ya no es huaylarsh y que deberían llamarlo de otra manera.  Marcial le responde que no debe olvidar que la cultura es algo vivo y que tiene que evolucionar.  Esta idea se vuelve a repetir en varios momentos.  Por ejemplo, cuando Marcial le habla a los jóvenes de Coliseo y les dice que el huaylarsh moderno es rebelde y provocador, uno de los chicos le pregunta por el “huaylarsh antiguo”.  Y Marcial le responde molesto que eso ya no importa, llevando su posición al extremo.  Este film aboga muy inteligentemente por ambos bandos de esta discusión a lo largo de la historia.

Como decía, la película es positiva.  Tiene un aire de ilusión inocente que no llega a ser ingenuo, algo muy poco común en el cine peruano, tan acostumbrado a repetir películas de denuncia o de exposición del estilo de vida típico del peruano que sufre o del peruano con vida vacía.  Aquí el tema central es la cultura peruana y el enfrentamiento entre dos acercamientos a la misma: la purista y la moderna.  Pero por encima de eso hay un mensaje claro de que con persistencia y con voluntad se sale adelante (secundado por las secuencias de Marcial progresando por su cuenta trabajando en el sector construcción).  De hecho, Rossi cuando habló en el Festival mencionó que su intención era llevar alegría a la cultura peruana.  Me parece una muy buena frase y un objetivo loable en un medio acostumbrado a apenas dos modelos de películas.

Los actores cumplen y algunos sobresalen (Tomás, Marcial, Esperanza y la abuela Luz, interpretados por Jorge Rodriguez Paz, Luis Enrique Gastelú, Noelia Ramirez y Delfina Rodriguez, respectivamente, hacen un excelente papel).  Tomen en cuenta que la mayoría de ellos no solamente actúan, sino que además deben bailar y cantar.  Además, tiene secuencias en las que salen artistas reconocidos como Damaris y William Luna, que también creo que le añade mucho.  Y de lejos se nota que Rossi y su equipo sienten pasión por el tema, lo cual es genial.  En Cinencuentro pueden leer algo al respecto del proceso que dio como resultado esta película.  Y para que se hagan una mejor imagen, aquí les incluyo el trailer.

Comentario aparte merece el final de la película.  Personalmente considero que está genialmente escrito (no voy a spoilear, pero me encanta el detalle de la danzante adicional que incluyen en la presentación final-final, así como el resultado de la competencia misma y todo lo que ahí sucede), el impacto del mensaje pierde mucho por la manera como Aristóteles Picho interpreta a su personaje.  Aristóteles Picho, algo así como el Samuel L. Jackson peruano, tiene el difícil papel de interpretar al empresario que no es malo -se dedica tiempo del film a explicar sus motivaciones y a blanquearlo- y que representa la amenaza concreta para Coliseo (ha comprado la hipoteca, porque quiere ese terreno para construir algo).  Su interpretación puede ser profunda, pero no cuadra con el planteamiento de la película o con la manera como los demás están planteando a sus personajes. Además de que sus apariciones demasiado convenientes.

Por lo demás, es una película muy recomendable.  Ojalá la pasen en el cine y la promocionen como se lo merece.

MilDNews N°86

In .Inicio, MilDNews on 11 agosto, 2011 at 5:46 PM

PRESENTACIÓN

En el blog Cinecuentro comentan los dos últimos filmes del cineasta Fernando Montenegro.  Encierro tiene una trama claramente fantástica y data del 2009.  Su última película, Cada viernes sangre, es del 2011 y tiene una trama policial.


PRESENTACIÓN

En el blog del autor chileno Nelson Daniel se anuncia que la presentación de la novela gráfica1899 fue el 23 de julio.  En este post hay fotos de la ocasión y agradecimientos a los que el autor considera pertinente mencionar.


PRESENTACIÓN
En el blog de la Colección sobrenatural han colgado el recorte de una infografía que les dedicara el Diario Correo edición para Piura, en el que se muestra de qué se trata esta iniciativa, así como las portadas de todos los libros que la componen y que irán publicando próximamente.


PRESENTACIÓN

En el blog La fortaleza de la soledad han colgado información sobre la presentación del libro de cuentos Disidentes 1, de la Ediciones Altazor.  La cita fue en la Feria del Libro, el 26 de julio.  Sí, ya sé que esto fue hace tiempo, pero yo recién lo veo.


EVENTO

Sigo pensando que Borrador Editores realmente dio en el clavo con la FIL.  No solamente por su buen stand, sino por las crónicas que han colgado en su blog sobre lo que hicieron y sobre los encuentros con los autores que organizaron.  En este post, la firma de libros de Katya Adaui, la autora de Algo se nos ha escapado.


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MilDNews N°85

In MilDNews on 9 agosto, 2011 at 5:09 PM

PRESENTACIÓN

Eduardo Schuldt, de quien ya vimos películas como Piratas en el Callao y Dragones, ha anunciado el estreno de su siguiente película animada, Lars y el misterio del portal.  En este post del blog Cinencuentro podrán acerca del film y ver algunas imágenes.  La cita sería en octubre.


PRESENTACIÓN

En el blog Iluminaciones se anunció que durante la Feria del Libro la editorial Casa Tomada organizaría una firma de libros con el autor del libro de cuentos El libro de los pájaros negros, Jorge Casilla.  Según la nota, los cuentos de este libro tienen de fantástico, pero no son tan fáciles de catalogar.


PRESENTACIÓN

En el blog de la Colección Sobrenatural han colgado el recorte del breve artículo que escribió el Diario Correo sobre el lanzamiento del primero de sus libros.  Ahí mencionan de qué se trata la iniciativa y cuáles son sus objetivos.


PRESENTACIÓN

En el blog de Ediciones Bizarras cuelgan un texto de Rodrigo Ybarra sobre la novela de Javier Jabato, Parusia Punk.  Es un post bastante largo en el que explican por qué este libro es relevante y debería ser leído.


CRÓNICA

En el blog La fortaleza de la soledad avisan que el libroDisidentes 1Antología de nuevas narradoras peruanas ya está disponible en la librería Casa Verde.  Previamente ya se había colocado también en El Virrey y el Stand 16 de Quilca.  Claro que este post es previo a la FIL.


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Heraldo 3: Primer borrador listo

In .Inicio, Crónica on 5 agosto, 2011 at 3:52 PM

Hace un par de años publiqué una novela corta de fantasía llamada El heraldo en el muelle, gracias a la cortesía de Ediciones Bizarras.  En este enlace podrán ganarse con las críticas y los comentarios que recibió, que en su mayoría fueron positivos, desde RPP hasta Perú 21.  Con todas las críticas y las sugerencias y los comentarios me animé a escribir un segundo título, el cual me tomé más en serio.  El resultado fue El heraldo en la barca, que no es técnicamente una continuación, porque es una historia que transcurre en paralelo a los sucesos de El heraldo en el muelle.  La segunda la publiqué con Editorial Mesa Redonda.  En este otro enlace podrán ver los comentarios y críticas que recibió esta segunda novelita.

El caso es que desde el año pasado he estado trabajando en armar un tercer título que continúe con la serie.  El título por el momento en El heraldo en la casa y nuevamente sería una historia que va en paralelo a las dos anteriores, con nuevos personajes y un entorno distinto.  Primero que el título no me termina de convencer.  Pero definitivamente es una unidad independiente.  O sea, si me liga, la idea es que si no has leído las dos anteriores entiendas todo, pero que si has leído El muelle y/o La barca la historia tenga mayor profundidad.  No es tan fácil como suena.  De hecho, se me hace cada vez más complicado.  Pero no solo eso, sino que para mantener el interés de los que han leído las dos anteriores, tengo que ir revelando más del conflicto político que dio origen a las andanzas de Guillermo Luna en la primera novela y de Aderyn en la segunda.  En La casa se darían muchos más detalles con respecto a eso.  O, como digo, por lo menos ésa es la idea.

Hace un mes acabé el primer borrador y me ha salido algo considerablemente más largo. En hojas A 4 de word, tanto El muelle como La barca tenían poco más de 100 páginas.  La casa ha terminado con más de 300.  Ahora, yo estoy bien satisfecho con el producto, así que no creo que me baje mucho.  De hecho, ahora que he comenzado a repasarlo para corregir y para afinar le estoy añadiendo cosas.  Y es que ahora tengo mucho más claro cómo llevar algunos de los temas que al comienzo introduje, pero que no estaba seguro de cómo manejar.

Eso y los típicos dibujitos (como el de aquí arriba) que me hago para imaginarme mejor algunos de los personajes más importantes o los más difíciles de definir.  El que ven aquí arribita está relacionado a Haenir Ymirson.  Si has leído El heraldo en la barca sabrás quién es.