Mildemonios

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Sergei Lukyanenko, Last Watch

In .Inicio, Crítica on 25 septiembre, 2019 at 6:27 AM

The Last Watch es la cuarta parte de una serie de novelas.  Se le considera la secuela a la trilogía Night Watch, porque es la primera que escribió Lukyanenko después de que cerrara un arco con las primeras tres de la serie.  En Night Watch, que comento en este enlace, se presenta a la Guardia Nocturna, un grupo de humanos buenos con poderes -llamados Otros- que controlan a los Otros malvados.  En la segunda, Day Watch, que comento en este otro enlace, se presenta a la Guardia Diurna, compuesta de los Otros malvados encargados de controlar a los Otros buenos.  En el mundo de estas novelas hay un equilibrio sagrado que no se puede romper.  Si, por ejemplo, aparece un Otro bueno extremadamente poderoso, el universo se encarga de que aparezca un Otro malo que compense la situación.  Y para velar por ese balance, existe una tercera organización, los Inquisidores.  Su punto de vista es expuesto en Twilight Watch, que comento en este otro enlace.

Y listo, con eso se cerraba el arco.  Se había recorrido un mundo entero y no quedaba mucho más que explorar.  Y es que el mundo que crea Lukyanenko es muy sólido, pero muy restringido.  Las reglas que lo rigen son muy claras.  Es algo así como las tres leyes de la robótica de Asimov, pero para brujos.  Y tiene sentido y todo cuadra.  De hecho, parte de la gracia de estas historias es descubrir cómo es que tal personaje pudo hacer algo, si es que todos sabemos que no se puede romper una regla en particular.

Como en todas las novelas anteriores, Last Watch está dividido en tres relatos.  Cada uno tiene su propio tema y su propia trama, pero los tres juntos forman una gran historia.  En la primera historia Anton, el personaje principal de la saga, es enviado a Edimburgo para investigar el caso de un asesinato, el cual se comienza a complicar y termina involucrando la posibilidad de darle acceso a la Penumbra a todos los seres humanos vivos.

La Penumbra es lo que le da sus poderes a los Otros.  No obstante, tiene una voluntad propia que se manifiesta de maneras misteriosas.  Esta segunda trilogía va a girar alrededor de eso.  Al final del primer relato queda el misterio de una corona mágica que Merlín ha escondido en alguna parte.  Por eso en la segunda historia Anton tiene que viajar a Uzbekistán a buscar a un Otro que conoció a Merlín, a ver si él tiene alguna idea acerca de los alcances de este artefacto y en dónde podría estar.

Un detalle novedoso dentro de la serie es que recién en Last Watch uno puede ver que los humanos que no son Otros se pueden organizar para protegerse de estos seres superiores que aparentemente pueden hacer lo que les da la gana con la gente normal.  Y no solo eso, sino que además pueden colaborar con algunos Otros para alcanzar distintos objetivos.

En la tercera historia de Last Watch  todo se resuelve.  Incluye una bomba atómica, un personaje del pasado de Anton que llega a participar de la trama y la verdadera interpretación de lo que hará la corona de Merlín.  Como ya nos tiene acostumbrados este autor, el final es genial.

En general es una novela que mantiene el nivel de las anteriores.  Es muy dinámica, muy movida y muy bien contada.  Los nuevos personajes que se introducen son bastante interesantes, como el vampiro oscuro que ayuda a Anton en Edimburgo o la mujer lobo que envían de Moscú para protegerlo.

Quizás el único problema que le encuentro a Last Watch es que es un intento de Lukyanenko de internacionalizar la serie.  Las anteriores novelas transcurren casi en su totalidad en Moscú y eso le daba un aire bastante particular.  Eran pesadillas urbanas sobre reguladas.  Era un buen escenario para la burocracia y las reglas inexplicables dentro de las cuales se mueven sus personajes.  Pero Edimburgo es otro asunto completamente.  Y Uzbekistán otro más.  Ahí no cuadra tan bien la metáfora.

Presentación de Réquiem por Lurín (¡por fin!)

In .Inicio, Crónica on 17 septiembre, 2019 at 2:29 PM

La espera por fin ha acabado.  La espera para mí, digo.

Como explicaba en este enlace, el plan cuando saqué Réquiem por Lima no era escribirle continuaciones.  Pero las circunstancias me han llevado a escribir dos libros después de ése: Réquiem por San Borja y Réquiem por Lurín.  Éste último aun no ha sido publicado.  Y por fin tengo fecha para su presentación al público: 31 de octubre del 2019.  O sea, la noche de las brujas que viene en la Feria del Libro Ricardo Palma.

Ésta sería la segunda vez que presento una novela en este evento.  Hace varios años presenté ahí también Réquiem por Lima.  Y luego participé también de una noche de literatura de terror, en la que cuatro autores peruanos hablamos cada uno de un monstruo distinto.  Yo hablé de zombis.

Como sea, Réquiem por Lurín es la nueva entrega.  Transcurre diez años después de los acontecimientos de las dos novelas anteriores.  Como su nombre lo sugiere, tiene como escenario el sur de Lima.  Es decir, ya no es una historia tan urbana.

Así que ya saben.  Si quieren y pueden, dense una vuelta.  El jueves 31 de octubre a las 8 pm en la Feria del Libro Ricardo Palma.

Dean Koontz, Brother Odd

In .Inicio, Crítica on 11 septiembre, 2019 at 6:19 AM

Ésta es la tercera novela de la serie.  La primera, Odd Thomas, que comento en este enlace, es muy buena.  Muy novedosa en la manera como se cuenta la historia, muy novedosa en los personajes que sacan adelante a la trama y con un final muy inesperado, pero bien planteado.  La recomiendo.  Sirve muy bien como introducción a un mundo del que da ganas seguir leyendo.  Por eso me conseguí la segunda novela, Forever Odd, que comento en este otro enlace.  Aquí la cosa decae un poco, la amenaza ya no es masiva, sino solamente contra Thomas y su mejor amigo.  Y las soluciones a los problemas son casi todas a través del diálogo.  Está bien, pero no está al nivel de la primera.  Aun así, me gustó y por eso procedí con la tercera novela, Brother Odd.

Brother Odd es distinta a las anteriores.  En cierta medida incluso cambia las reglas.  Para empezar, parte del atractivo de las historias era que transcurrían en un pueblo pequeño en el que todos se conocen y en el que Thomas tiene aliados particulares, Pico Mundo.  En Brother Odd Thomas inicia su peregrinación, que continuará en las novelas posteriores, que lo llevará a rincones oscuros de Estados Unidos, pero siempre manteniéndose en el ámbito rural.  Thomas no funciona en ciudades, porque ahí hay demasiados fantasmas y espíritus.  Él necesita estar al margen de eso.

Así que el personaje principal está fuera de su ámbito conocido.  Se ha retirado a un monasterio a estar tranquilo y a meditar.  Los acontecimientos de las dos novelas anteriores lo han dejado alterado y necesita este tiempo de relax.  No obstante, pronto comenzará a haber problemas y él tendrá que entrar en acción para salvar a unos niños.  Pero primero insistamos en que ya no está en Pico Mundo, lo que cambia bastante la tonalidad de la historia.  A mi parecer, le quita mucho de atractivo a la historia.

Segundo, ya no están sus aliados.  Parte importante de la primera novela eran los personajes disparatados con los que tenía que tratar Thomas para poder salir adelante.  Desde su novia Stormy hasta el escritor o el sheriff del pueblo.  Si bien este espacio es llenado con nuevos personajes, estos no están a la altura de los que ya conocíamos.  Básicamente curas y monjas han venido a parar a San Bartolomeo buscando paz y tranquilidad.  Muchos de estos tienen vidas pasadas secretas interesantes, pero no son exploradas a mucha profundidad.  Está bien, pero no llega al nivel de las dos novelas anteriores.  En este frente Brother Odd también sale perdiendo.

Tercero, la amenaza es una tontería.  En la primera novela la amenaza son otros seres humanos.  Sí, hay unas entidades sobrenaturales involucradas que quieren que haya una matanza, pero al final son un grupo de humanos mal intencionados.  En la segunda pasa algo parecido.  Es un grupo de humanos que quieren hacerle daño a Thomas.  El contraste entre Thomas con sus poderes impredecibles y los villanos realistas es interesantes.  En Brother Odd no hay eso.  Aquí tenemos una amenaza sobrenatural considerablemente superior a Thomas y sus habilidades.  Y por supuesto, la resolución es arbitraria.  No me gusta.

Sigue estando muy bien escrito con diálogos muy inteligentes.  El personaje Odd Thomas sigue siendo adorable y su cruzada sigue siendo algo con lo que todos nosotros nos podemos identificar.  Pero Brother Odd no es la mejor de la serie.

Mis novelas en la Antifil

In .Inicio, Crónica on 3 septiembre, 2019 at 10:23 PM

Este año se llevó a cabo la cuarta edición de la Feria Alternativa del Libro, popularmente conocida como la Antifil.  Si uno nunca ha ido a una o no está conectado a ese círculo podrá pensar que es redundante, dado que se realiza al mismo tiempo que la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL) y que ahí ya tenemos todo lo que se nos podría ocurrir.  Estarías en un terrible error.

La Antifil surgió hace un tiempo como un reclamo a la FIL por distintos frentes.  El principal fue que cobraba demasiado para su ingreso.  Otro era que no tenía diversidad.  Ambas críticas en mi opinión son válidas.  Yo añadiría una más: La FIL se ha quedado en lo mismo desde hace varios años.  Es básicamente la misma propuesta con la misma distribución con los mismos stands y las mismas presentaciones.  El 2019 ya patearon el tablero teniendo de invitado especial al mismo escritor que todos los stands tienen presente de alguna u otra manera.

Lo único novedoso en la FIL viene por el lado de las editoriales independientes que sí se están arriesgando con títulos distintos a lo usual.  Mucho podría hacerse para promoverla y darle un aire fresco al evento, pero no se hace.

En ese sentido, la Antifil es un buen complemento.  Tiene muchas partes, pero las que a mí siempre me impresionan son la de los fanzines y la de los libros.  La primera tiene un montón de esfuerzos independientes y muy creativos de revistas de todo tipo que abordan todo tipo de temas.  Desde poesía hasta crítica política.  En la de los libros hay mesas en las que algunas editoriales pequeñas ofrecen títulos que no encontrarás en ninguna otra parte.  También autores o fans de algún tema vendiendo cualquier libro que aborde eso que lo apasiona.

Este año la Editorial C’Thullu tenía una mesa con sus títulos de terror.  Como siempre, excelente edición y muy novedoso contenido.  Acuedi tenía otra mesa con los libros que ya ha comenzado a editar en físico (llevan una larga buena racha de publicaciones digitales).  Y en otra mesa unos amigos ofrecieron mis novelas.  Así que una vez mas puedo decir que estuve en la FIL y en la Antifil al mismo tiempo.