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Eric Kripke, The Boys Temporada 1

In .Inicio, Crítica on 19 noviembre, 2020 at 6:37 PM

Una de las series estrella de Amazon Prime -la competencia de Netflix- es The Boys. Esto no es gratuito, sino más bien un reconocimiento a una excelente serie. Esto es lo que pasa cuando un grupo de creativos se juntan a hacer las cosas bien. Por lo menos la primera temporada. De la segunda podemos hablar otro día.

The Boys es la adaptación a la pantalla chica de un comic de Garth Ennis. Ahí, no más, ya comenzamos bien. Ennis es uno de mis guionistas de cómics favoritos, con un entendimientos bastante bueno de lo que le molesta a la gente y de los motivos de las protestas y de la frustración de segmentos de la población. Obras anteriores suyas, como su etapa en Hellblazer o su etapa en Punisher, lo dejan bastante claro. Ennis es un escritor al que le gusta mostrar qué es lo que pasa cuando hay algo que está mal en la sociedad y la gente revienta y toma el asunto con sus propias manos. Ennis no confía en las instituciones, como la policía o el poder judicial. Ennis confía en el poder de la gente. Él considera que la solución a los problemas del mundo es que las personas individuales asuman la responsabilidad y hagan algo al respecto. Garth Ennis es natural de Irlanda del Norte.

Pues bien, la serie la ha desarrollado Eric Kripke, uno de los creadores de Supernatural. De esa serie puedo decir que había cosas que me gustaban, como el sentido del humor y el tratamiento de las amenazas sobrenaturales y la acción y la profundidad de los personajes. También había cosas que no me gustaban, como el estiramiento de algunos conflictos que supuestamente se resolvían para volver a aparecer capítulos después, señal de que estaban estirando la serie sin saber realmente qué hacer con ella.

Kripke ha tomado todo lo que aprendió en Supernatural y aplicó lo bueno en The Boys. Un buen ejemplo es la relación romántica entre los personajes Hughie y Annie. Tiene un desarrollo gradual, natural. No es forzada y no regresa a foja cero cada cierto rato para estirar la trama. Esto incluso se expande hasta la segunda temporada, en la que los dos se van involucrando cada vez más, a pesar de estar en el medio de un conflicto inexplicable y ridículo. En un par de momentos tienen crisis, pero lo resuelven y evolucionan.

De hecho, a pesar de los personajes y los superhéroes y el planteamiento y la acción, la relación entre Hughie y Annie es el hilo central de todo. Sí, por supuesto que ésta es una historia sobre seres humanos comunes y corrientes que deciden dejar de dejarse pisar por superhéroes con poderes. Qué tal aplicación de la fórmula Ennis, en todo su esplendor. Pero no solo eso, sino que además estos superhéroes tienen a una corporación maligna y todos sus recursos a su disposición. No solo eso, sino que tienen a los medios en su contra, pues todos están enamorados de los superhéroes y de la imagen que proyectan. No solo eso, sino que encima de todo tienen al gobierno en su contra, los cuales prefieren trabajar con la Corporación Vought.

Pero en el medio de todo esto, la relación entre Hughie y Annie es terriblemente humana y profunda y emotiva. Ambos tienen razones para desconfiar del otro, ambos tienen intereses escondidos, ambos tienen serios problemas personales. Pero de alguna manera, estos dos se encuentran y se van juntando cada vez más, hasta ser una pareja sólida. En la segunda temporada eso se sigue desarrollando. Pero es en la primera en la que se sienta los fundamentos de este hilo.

Ambos personajes son disruptivos en sus propios medios. Hughie es un joven amable, sin futuro profesional, pero buena gente, que por una tragedia se ve envuelto con la banda de violentos y agresivos criminales que buscan la destrucción de los superhéroes. En ese entorno, Hughie sobresale por tener una perspectiva distinta a las cosas. En la segunda temporada dirán que él es el canario de la mina. O sea, que si él está silbando e inquieto, es porque algo está por pasar.

Mientras tanto, Annie es la superheroína que acaba de ser nombrada nueva integrante de The Seven, el equipo de superhéroes más importante de Vought. Ella es pura e inocente y viene de hacer las cosas bien. Ha pertenecido a grupos católicos, a grupos de superhéroes juniors, etc. Ha hecho todo como se supone que hay que hacerlo. No obstante, cuando entra a The Seven, es enfrentada de inmediato por la horrible realidad: Los demás superhéroes son un asco de gente. Lo peor de lo peor.

De pronto, ambos se encuentran y en ese contexto deplorable, desarrollan una relación. A pesar de que al final uno traicione al otro, es una relación que es presentada como algo tan puro y bueno en ese mundo horrible. Sobre todo porque las demás relaciones que podemos ver son repugnantes. Homelander (el Superman de esta historia) con la ejecutiva de Vought tienen una relación enferma. Ambos están locos. Q Train y su amiga actriz son un par de drogadictos dependientes.

Esas son las relaciones que vemos. Además, sabemos de otras que tuvieron finales trágicos. Por ejemplo, Butcher y su esposa desaparecida. En la segunda temporada nos enteraremos qué fue lo que paso, pero en la primera ésa es la relación que bien podría ser el final de Hughie y Annie. Otra relación con mal final es la de Hughie y su pareja anterior.

En este mundo, hay que ser muy arriesgado para iniciar una relación romántica con alguien. Y aun así, lo hacen. ¿Qué clase de mensaje nos están queriendo transmitir?

Ofertas por la coyuntura

In .Inicio, Crónica on 16 noviembre, 2020 at 5:49 AM

Las librerías ya han abierto, pero aun así muchos prefieren seguir en sus casas, manteniendo poco contacto para minimizar la probabilidad de contagio. Y ahora que la gente no está yendo al cine o al teatro, porque estos aun no abren, tenemos la oportunidad de leer más. Yo, por mi parte, estoy leyendo mucho más que antes del Covid 19. Algo de bueno había que encontrarle.

En todo caso, aquí les comento que los amigos del Grupo Jurado tienen ofertas para comprar packs de libros a buenos precios, con delivery a domicilio. Por ejemplo, chequeen éste de mis tres novelas de zombis (Réquiem por Lima, Réquiem por San Borja y Réquiem por Lurín). Es un buen precio y es hasta que se acabe el stock.

Otra opción son los amigos de Ethereal Bookstore. Ellos también venden estas tres novelas y están presentes en distintos eventos, además de los obvios. Por ejemplo, chequeen su presencia en este evento en Trujillo.

Y si comprar libros en físico te da miedo o te preocupa, está bien. Lo entiendo. Para gente como tú, está la revista Relatos increíbles de ACUEDI, que es una especie de Amazing stories regional. Es una revista virtual con la que colaboro, en la que se publican cuentos y poemas de autores latinoamericanos. Los primeros números son gratuitos, pero los más recientes, como éste por ejemplo, están a la venta. El precio es simbólico y ayuda a mantener a la revista

Shane Black, Iron Man 3

In .Inicio, Crítica on 8 noviembre, 2020 at 5:55 AM

(Durante el encierro tuve la revelación de que he visto todo lo que ha salido del MCU -películas y series- y que podía aprovechar estos meses para comentarlo en orden. El último post de esta serie fue sobre The Avengers. Ahora me toca Iron Man 3).

Lo primero que hay que decir sobre Iron Man 3 es que no es una buena película bajo ningún estándar. Es la conclusión de la brillante trilogía que inició Jon Favreau con Iron Man, una película tan inteligentemente planteada y tan astutamente ejecutada que dio inicio a todo el MCU (la comento en este enlace). La segunda de la trilogía no era tan buena, pero estaba a la altura del reto. A mí me gusta mucho y hay que reconocerle que es valiente en llevar la historia de Tony Stark al siguiente nivel (la comento en este otro enlace).

Lamentablemente para Iron Man 3, tomaron todas las decisiones equivocadas, típicas de un comité que se reúne en Los Ángeles y comienza a sugerir tonterías que deben ser incluidas en la siguiente películas porque creen que eso es lo que quiere la gente, combinado con una incompetencia para llevar la historia de Tony Stark al siguiente nivel.

Para cuando llega Iron Man 3, Tony Stark ya se enfrentó al mundo corporativo, se enfrentó a sus accionistas, se enfrentó al gobierno, se enfrentó a otros ingenieros genios como él. Es más, en Avengers incluso se enfrentó a un ejército de extraterrestres invasores. Entonces, ¿a quién podemos hacer que se enfrente en esta nueva película, para que todavía sea interesante? Ni idea. De hecho, creo que ésta es una decisión que nunca tomaron, porque no queda claro.

Una de las amenazas es el Mandarín, interpretado genialmente por Ben Kingsley. Es lo mejor de esta película. En Iron Man ya habíamos tenido una aproximación a ese personaje. En Iron Man 3 lo vemos primero a través de una pantalla, a través de comunicados, de advertencias. Se supone que es un terrorista mundial que amenaza al gobierno de Estados Unidos, como tantos otros terroristas mundiales hemos visto en las noticias. No obstante, este Mandarín tiene un giro hacia el final de la película que eleva a la película un poco. Es lo mejor de la película.

Pero en vez de quedarse con eso y desarrollarlo mejor o enfocar toda la película a solamente eso, los genios del comité decidieron meter más y más conflictos, hasta el punto en el que ya no queda claro quién es el villano de esta película. Sí, claro que el enfrentamiento final es contra el personaje de Guy Pearce, otro genio millonario. Aunque, claro, este otro personaje opera en otra industria. Pero todo es tan confuso, porque esa revelación con la del Mandarín y la de la amiga de Stark y el plan de Pearce y todo lo demás hace que Iron Man 3 sea un obvio intento de sorprendernos sin interés alguno por la lógica interna, por los hilos narrativos, por los desarrollos de los personajes, etc. Es sorpresa tras sorpresa. Ya saben, como Rian Johnson en Star Wars.

Este ridículo miedo de llevar al personaje de Tony Stark al siguiente nivel se manifiesta de varias maneras. De pronto, un villano vuela su base y se pierde su taller. Oh, no. Y Tony Stark, que es idiota, nunca instaló un respaldo en ninguna parte. Su armadura se cae a pedazos. No vayas a recordar que él tuvo una armadura que se enfrentó a monstruos gigantescos hace un par de películas. No, ahora su armadura literalmente de cae a pedazos, porque, ya saben, Tony Stark ahora es idiota.

Cuando estuvo en una miserable cueva pudo construir una armadura con retazos de metal que le permitió escapar. Pero no, ahora Tony Stark es idiota y durante su viaje en carro de un estado del país a otro no pudo parar en una tienda de electrodomésticos a comprar todo lo que necesita para hacer otra armadura poderosa. Tiene el dinero. Tiene los recursos. Tiene una empresa con oficinas en todo el país. Pero no. Ahora Tony Stark es idiota y lo mejor que puede hacer es parar en un hotel barato a manufacturar juguetes que se acaban en cinco minutos de pelea luego.

Sigue confiando en su armadura que se cae a pedazos hasta el final. Porque, ya saben, ahora Stark es idiota. Pero el enfrentamiento final… Dios. Qué niño de pregrado habrá escrito ese guión.

Si te enfrentas a un villano que te derrite con tocarte y tu armadura tiene cañones de rayos y misiles y repulsores y puedes volar, pero él no… ¿qué vas a hacer? ¿Enfrentarlo de cerca a puñetazos o mantener tu distancia volando y dispararle todo lo que tengas hasta que se canse? No, pues, Stark es idiota ahora, así que se le enfrenta en cuerpo a cuerpo hasta que… hace lo que pudo haber hecho desde el comienzo: Hacer explotar al enemigo.

¿Por qué? ¿Qué te pasa, Stark? En el colmo de la estupidez, para la batalla final llama a cientos de armaduras que participan como robots en la pelea. ¿No podías pedirle a todas que disparen al mismo tiempo al villano? Es más, ahora que el villano ya está descubierto, ¿por qué te quedas a la pelea? Ya lo descubriste, ya se evidenció frente al presidente de los Estados Unidos. Si tu armadura se cae a pedazos, ¿por qué te quedas? Deja que el presidente mande al ejército. Rescatas a tu novia -que la estás viendo ahí abajo- y te vas. Simple. Pero no, Stark es idiota ahora.

Me molesta mucho cuando un director y un guionista no pueden pensar en cómo llevar a un personaje al siguiente nivel y, por el contrario, lo bajan a su nivel de incompetencia. Eso es lo que hicieron con Iron Man 3.