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Ryan Coogler, Black Panther: Wakanda Forever (2022)

In .Inicio, Crítica on 24 noviembre, 2022 at 6:02 PM

Vayamos por partes. Primero, comentemos que ésta es una continuación de Black Panther del 2018 (que comento en este enlace). Mi mayor problema con esa película era que giraba alrededor de esta nación, Wakanda, que se había podido mantener en secreto por siglos. O sea, la gente sabe que existe, pero ha podido ocultar el hecho de que tienen tecnología muy superior. Y si bien eso funciona dentro de los límites de esa película puntual, para el contexto del MCU es una estupidez. En el MCU tenemos genios, tenemos super espías, tenemos super seres capaces de infiltrarse en los lugares más recónditos. De existir una nación misteriosa que de pronto resulta que puede hacer cosas impresionantes de manera inexplicable, tendría encima a medio mundo. Empezando por los super villanos y terminando por los héroes que necesitan saber qué onda. No tiene sentido.

En Wakanda Forever, en vez de corregir eso, lo refuerzan, haciendo que ésta sea una película que tenga aun menos sentido dentro del MCU. Ahora resulta que no tenemos una sola nación con acceso a tecnología superior, sino dos: Wakanda y Talokan. Una en Africa, la otra en el fondo del mar. Nuevamente, esto puede funcionar dentro de los límites de la película, pero en el contexto del MCU es una estupidez.

Segundo, en ambos casos tenemos a naciones que son presentadas como superiores a la cultura occidental. En el caso de Wakanda, tienen su tecnología superior y por ello se burlan de los demás. Se burlan de la CIA, se burlan de los ejércitos que podrían intentar invadirlos. Y está bien, no creo que haya problema con el hecho de que haya una nación africana que tenga esa posición y esa actitud. Lo que me preocupa es el origen de esa superioridad. En Iron Man, por ejemplo (que comento en este enlace) tenemos a un personaje que es superior a los demás por su inteligencia. Ése es el punto de partida. Y con esa inteligencia logra salir de una crisis terrible produciendo una armadura que nadie esperaba que hiciera. Pero la hizo con basura. Porque es así de hábil. A raíz de esa experiencia y de cosas que le pasan durante la película, Tony Stark aprende a ser un héroe. Por eso Iron Man es tan buena película y dio origen a todo un universo cinematográfico. ¿Pasa algo así en Wakanda Forever? Para nada, todo lo contrario.

Wakanda es superior literalmente hablando, porque les cayó algo del cielo. Los wakandianos recibieron este asteroide, lo procesaron y lo usan para tener tecnología superior. Pero ellos mismos no son superiores a los demás humanos de los que se burlan. Es más, en esta película ya no tienen la planta que les da poderes y a raíz de eso, están a la merced de fuerzas extranjeras, algo que constantemente andan repitiendo. La tecnología superior que tienen sigue siendo superior, pero su origen es el vibranium, que a su vez viene del asteroide. Incluso dentro de la sociedad wakandiana, el líder que no depende de los beneficios del vibranium, M’Baku, que vive con su facción en las montañas, es presentado como inferior. Es vencido constantemente en todos los conflictos. Después resulta que lee un montón, lo cual es presentado como cómico.

Comparen eso con, por ejemplo, los Fremen en Dune (novela que comento en este enlace). Los Fremen son una tribu superior, dura, indomable. Los Atreides buscan tenerlos como aliados, porque reconocen que serían una fuerza imbatible en batalla. Los Harkonnen los quieren cazar, porque los ven como amenaza. Pero todos tienen claro que serían terribles como enemigos, que al final efectivamente terminan siendo. Al tomar el control de Arrakis y superando las fuerzas del emperador, los Fremen bien podrían ser considerados la facción más poderosa de ese universo. Pero se lo han ganado. Generaciones viviendo en el duro desierto, aprendiendo a tratar con los gusanos gigantes, a administrar el agua gota a gota los ha convertido en ese pueblo duro y temible. ¿Pasa lo mismo con los wakandianos?

Para nada. Ellos dependen del vibranium. Y cuando pierden acceso a parte de sus gracias, la planta milagrosa, pierden su posición. De hecho, al encontrarse con otro pueblo que también tiene vibranium, están en jaque. Y si bien los wakandianos tienen ese problema, Namor y Talokan lo tienen aun peor. Por lo menos Wakanda ha desarrollado tecnología propia sobre la base del vibranium. Talokan ni eso. Ellos son super fuertes como consecuencia de la exposición al vibranium y ya, eso es. Han desarrollado una civilización submarina muy bonita y muy colorida. Pero mucho más que eso no hay. Y está bien, una cultura no tiene por qué ser bélica y tener armas de destrucción masiva. Pero ésta es una sociedad militarizada. Talokan es básicamente un gran ejército. Cuando Namor llama a la guerra, toda la población participa.

Lo que me incomoda de esta película es que en el mundo en el que sucede, eso gana. Talokan sin tecnología y sin esfuerzo -sus ventajas vienen de estar cerca al vibranium, pero no han hecho nada más- le gana al esfuerzo conjunto del ejército y los científicos de Estados Unidos y Francia en los primeros minutos de la película. Y después le gana a Wakanda. Ese ejército armado de palos y piedras supera al ejército de Wakanda, que cuenta con armaduras futuristas y armas alucinantes. Al final la película acaba bien porque la nueva gobernante de Wakanda, que además es científico, que además es guerrera, que además es espía -porque en la nueva etapa del MCU todos son todo-, utiliza un objeto recogido de Talokan para recuperar la fuerza y poderes que le daban las plantas de vibranium que ya no tienen. Con esas habilidades es que Shuri puede vencer a Namor en un combate mano a mano, por lo que el ejército de Talokan debe retirarse. Es decir, Wakanda gana por tomarse una sopita de vibranium.

Qué feo mensaje. Películas como Doctor Strange (que comento en este enlace) tienen el mensaje de que se llega a hacer cosas extraordinarias a través de perseverancia, del estudio, de superar demonios interiores. No Wakanda Forever. Aquí lo que necesitas te cayó del cielo. En Captain América: First Avenger (que comento en este otro enlace), primero hay que probarse a sí mismo, demostrar que eres digno y humilde antes de adquirir los superpoderes. No en Talokan. Ahí tú ya naces con superpoderes y si alguien se mete contigo, tienes el camino libre para matarlo a palazos. Y la única manera de pararte es agarrándote a golpes aun más duros a ti. No estoy seguro de que ésta sea una película que promueva valores que debamos difundir.

Scott Buck, Iron Fist Temporada 1 (2017)

In .Inicio, Crítica on 19 noviembre, 2022 at 2:19 AM

(Aquí sigo comentando las series y películas del MCU en el orden de la historia, no en el que fueron estrenadas. Lo último que colgué fue un comentario a Black Panther, que pueden leer en este enlace. Ahora me toca la primera temporada de Iron Fist, que lo siento mucho, pero es parte del canon)

Cuando anunciaron que harían Iron Fist yo estaba emocionado, porque había los elementos para una serie genial. Habíamos visto Daredevil y a todos nos había gustado. La primera temporada había planteado un mundo muy interesante en el que podía haber más superhéroes urbanos (la comento en este enlace). Y en la segunda, la acción se había puesto mucho mejor (la comento en este otro enlace). Entonces, una serie de Iron Fist parecía una excelente idea. Sería una especie de Daredevil elevado al cuadrado. Pero cuán equivocados estábamos.

Parte crucial del éxito de Daredevil estaba en el showrunner. O sea, la mente creativa que pusieran a cargo del proyecto: Drew Goddard, el guionista de las geniales Cabin in the woods y Cloverfield. Además, autor de varios capítulos de series complejas como Buffy, Angel y Lost. Es decir, trajeron a un peso pesado. No debe sorprender que el resultado sea un referente en series de superhéroes. Para que se encargue de Iron Fist, en cambio, trajeron a uno del montón, Scott Buck. Había estado a cargo de la fracasada Inhumans. Había escrito varios episodios de Dexter, que puede ser buena, pero es otro estilo a lo que se necesitaba. Y había escrito episodios salpicados de series menores. ¿Qué esperaban?

Es una pena, porque era una serie con mucho potencial. Sí, la criticaron por apropiación cultural: Un personaje blanco que regresa del Asia dominando su cultura (artes marciales). Bueno, sí. Pero eso podía ser motivo de mucho conflicto y de una trama interesante que discutiera justamente este asunto. No, con las justas lo mencionan. En una temporada posterior será origen del resentimiento del villano, pero no se discute el aspecto social o se profundiza mucho más. Obvio. Scott Buck no es el adecuado para escribir ese guión. Él está en otra cosa.

Culpa del actor no es tampoco. Finn Jones hace un excelente papel. Fresco de Game of Thrones, interpreta bastante bien al personaje que se le asigna: Danny Rand, el heredero perdido de un imperio corporativo que ha estado en un monasterio entrenando por años y que regresa a la civilización sin explicación y sin aviso. Esa combinación de inocencia e idealismo no es fácil. Este actor la alcanza. No solo eso, sino que está a la altura de las escenas de acción también. Al igual que Charlie Cox plasmando las secuencias de Daredevil, Finn Jones domina las artes marciales lo suficiente como para mantenernos interesados el tiempo que toman. Lástima que Scott Buck tampoco esté interesado en explotar el conflicto interno de Danny, regresando y tomando el control de los negocios familiares. Sí, esa trama es parte de la primera temporada, pero no son lo central y son abordados de manera eficiente. En mi opinión, debieron de haber sido lo principal. Pudo haber sido lo que diferenciaba a Iron Fist de las demás series de Marvel en Netflix.

Luego están las artes marciales. Finn Jones las domina. Claramente estuvo en un entrenamiento intenso. Y no usa máscara, como Daredevil. En el primer episodio tiene una pelea en un ascensor que es sobresaliente. Después de todo, mientras que Daredevil es violento y rompe huesos, Iron Fist busca someter sin hacer daño. Son dos estilos completamente distintos. Eso por sí solo podría haber sido suficiente para atraer y mantener una audiencia fuerte. Pero tampoco. Scott Buck tampoco se fue por ahí. Si bien Iron Fist tiene mucha acción, ésta no es lo central, como sí bien lo podría ser en Cobra Kai.

Al final y tantos años después, no entiendo qué estaban queriendo hacer con Iron Fist. Tenían todos estos elementos que correctamente combinados pudieron haber dado una serie ganadora. Pero no. No sé qué hicieron que terminaron dando algo por cumplir. Una vez más, esto es lo que pasa cuando pones de showrunner a alguien que no está a la altura del reto.

Réquiem por Tarma en la Feria del Libro Ricardo Palma

In .Inicio, Crónica on 9 noviembre, 2022 at 2:43 PM

El Hay Festival en Arequipa ha recibido un montón de prensa, porque ya saben, son *la* gente. Pero al mismo tiempo en Lima tenemos la tradicional Feria del Libro Ricardo Palma, llevada a cabo como todos los años (excepto cuando hubo pandemia) en el parque Kennedy de Miraflores.

Cuando yo estaba en la universidad iba a este evento y era deprimente. Los stands ofrecían libros viejos, casi ninguno tenía lo último, a menos que sea literatura latinoamericana costumbrista pesimista. Ni por asomo tenían lo último de la literatura mundial de terror o de ciencia ficción. Y yo sé lo que están pensando. Que, tal como se los dictó Mario Vargas Llosa, esos géneros son baja cultura. Que no me merece el mismo trato. Pero déjenme que les diga que entre los menospreciados que nunca estaban, se encontraba Umberto Eco. A ver, raja de Umberto Eco en pleno año 2022. Te reto.

Hoy en cambio, hay de todo. Hay fantasía, hay romance, hay policial. Hay misterio, hay infantil. Hay realmente de todo y los jóvenes deberían estar agradecidos. Hasta hay esa literatura deprimente de exposición de la pobreza y el sufrimiento local que tanto te gusta.

Y tienen mis libros de terror. Dense una vuelta por el stand de Ediciones Altazor y por el del Grupo Jurado. Por si les falta alguno de la serie. El último, por ejemplo.

Jaume Collet-Serra, Black Adam (2022)

In .Inicio, Crítica on 4 noviembre, 2022 at 6:32 PM

Digan lo que quieran de Black Adam, pero es una película valiente. Intentar humanizar a un super villano no es novedoso en sí mismo. Ya se ha intentado antes. La reciente y celebrada Joker es un buen ejemplo. Si se hace bien, puede dar como resultado una historia muy profunda. Después de todo, todos sabemos que una buena película de superhéroes es tan buena como su villano. Sin Doctor Octupuss no tendrías Spider-Man 2. Sin General Zod no tendrías Superman 2. El diseño del villano adecuado es de la más alta relevancia cuando se arma una película de superhéroes.

Pero si lo haces mal, el resultado es ridículo. No sé qué opinarán al respecto, pero Cruela en Disney Plus es un buen ejemplo de esto. Sí, claro que tiene actuaciones increíbles y música insuperable y visualmente es impresionante. Pero la historia es una estupidez. Y Maleficent con Angelina Jolie es algo parecido. Queriendo justificar las malacrianzas de la bruja, cuentan una historia que no convence para nada. Que esta película tenga segunda parte me parece una ofensa al sétimo arte. Sobre todo porque la segunda es aun peor que la primera.

Hay varios detalles que hacen que Black Adam funcione, en mi opinión. Primero, el personaje principal está atado al DCU que ya conocemos. Sí, ya todos sabemos que este villano está en los cómics y que todo buen conocedor lo ha visto ahí. Listo, cómo la rompes. Pero además, está atado a películas que ya hemos visto. Por un lado, es el Shazam anterior al Shazam que vimos en la película Shazam!. Con un origen más trágico y en un contexto más duro. Pero es el campeón elegido por los siete hechiceros cuando aun había siete. El Capitán Marvel que vemos en Shazam! es elegido por el último de esos hechiceros. Pero es básicamente el mismo poder. Es decir, en Black Adam estamos viendo el potencial de Capitán Marvel. Interesante.

También está la presencia de Amanda Waller, lo cual ata esta película en cierta medida a The Suicide Squad. En esa película del 2021 se muestra a Amanda Waller habiendo establecido una institución de super villanos que trabajan para el gobierno de Estados Unidos. Que por otro lado tenga una organización de aristócratas que también trabajan para ella, la Sociedad de la Justicia, tiene bastante sentido. Y que sean un puñado de pomposos petulantes, más aun.

Ahí está el otro elemento que ayuda a que la película funcione, la Sociedad de la Justicia. El DCU está en esa etapa en la cual puede ir expandiéndose al traer personajes y cosas de los cómics e irlos metiendo de a pocos. Hace unos años esto lo estaba liderando Zack Snyder, cuando lanzó la película Justice League en el 2017. Previamente había sacado unas cuantas películas que habían llevado a ese evento. Y se suponía que después de ésa vendrían más, armando la cama para un mega evento más. Se suponía que tendríamos una de Batman, una de Flash. Lamentablemente el estilo de Snyder no terminó de gustarle a todos y lo terminaron sacando. Además del drama corporativo que llevó a decidirse que ya no habría ese DCU, sino un montón de películas, cada una de las cuales sería su propio universo.

Hemos estado años con películas separadas, cada una por su lado, pero guiñándose entre ellas. Aquaman, por ejemplo, no es abiertamente parte del mismo universo que Wonder Woman, pero comparte la misma estética, comparte un par de actores, hacen mención a hechos comunes, etc. Bien podrían serlo. La empresa DC Warner no quería que lo sean, pero los fans lo queríamos tanto, que terminaron siéndolo. ¿Black Adam es parte de ese mismo universo compartido? No necesariamente, pero pareciera que sí. Algún purista podría salir a decir que no, porque en tal escena se dice algo que contradice algo que dicen en tal otra de tal otra película. Pero qué importa. Los fans estamos dispuestos a dejar pasar algunas tonterías, a cambio de tener un DCU en construcción. Y la escena post-créditos de Black Adam nos da en la yema del gusto.

En ese sentido, que Black Addam se hubiese tenido que pelear con la Liga de la Justicia, en vez de la Sociedad de la Justicia habría sido, quizás, demasiado material demasiado pronto. Piensen que habríamos podido reemplazar a Hawkman por Batman, a Doctor Fate por por Superman, a Atom Smasher por Flash y a Cyclone por Wonder Woman. O algo similar. Quizás dejar fuera a Superman o a Wonder Woman por un personaje nuevo y así mantener fresco el asunto. Bien pudo haber sido. Pero no. Eso habría puesto a Black Adam demasiado en el medio de todo. Prefirieron introducir una Sociedad de la Justicia y tener más libertad para, por ejemplo, matar a uno de los héroes. Buena decisión.