Mildemonios

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Timothy Zahn, Last Order

In .Inicio, Crítica on 27 noviembre, 2018 at 2:56 PM

The last order es la última novela de una trilogía.  Las dos primeras ya las comenté en otros posts.  La primera es buena y la segunda no está mal.  Pero la tercera es excepcional.  Es todo lo que uno espera de una historia sofisticada y bien escrita que transcurre en el universo Star Wars.  Es una verdadera lástima que al ser comprada por Disney, estos decidieran borrar de la continuidad joyas como ésta.

A lo largo de dos novelas, Zahn ha estado armando el escenario para un desenlace con harto suspenso.  Y es que el final de Return of the Jedi deja las cosas bastante saldadas: Se ha eliminado al más malo de los malos y su segundo al mano se redime.  Se ha destruido al Imperio.  Luke ha quedado como el último Jedi operativo, es decir, el ser más poderoso de la galaxia. ¿Quién en su sano juicio intentaría asesinar a Luke o a alguno de sus seres queridos? Ni loco.

Pero Zahn va encontrando maneras de hacer la historia interesante.  Primero, el caos administrativo que es refundar un gobierno galáctico.  Esto requiere diplomacia, requiere hacer tratos con gente que no necesariamente te cae bien.  Ahí tenemos a Han Solo negociando con Talon Karrde para ganarse para su bando al gremio de contrabandistas.  Solo así van a poder reiniciar el comercio en esta galaxia.  Y así como ésta, tenemos otras negociaciones que están sucediendo a lo largo de la trilogía.

Segundo, tenemos a Leia y Han vulnerables, porque están esperando gemelos.  Eso los pone en una posición difícil.  Sobre todo ante la luz de que hay un nuevo maestro jedi poderoso que los quiere para tener a alguien a quien enseñarles el camino de la Fuerza.  Claro, que este maestro jedi, Joruus, esté loco de remate es una pequeña inconveniencia.

Y tercero, tenemos al verdadero villano, el Gran Almirante Thrawn, que era justo lo que la saga necesitaba para ser interesante nuevamente.  Un genio militar con un plan a largo plazo.  Alguien que de lejos es el más inteligente en la mesa, que interpreta los movimientos de los demás sobre la base de largos procesos de deducción que expone sin mayor problema a sus subordinados, como Sherlock Holmes a Watson.  No se dejen engañar por la caricatura de este personaje que podemos ver en la serie de Disney, Rebels.  El Thrawn de esta novela jamás se rebajaría a imponerse a punta de una pelea a puñetazos.  Eso está por debajo de él.  El Thrawn original es un intelectual.

Cada una de estas líneas se va desarrollando por su cuenta.  Lo mejor de todo es que los personajes que ya conocemos y que queremos salen cambiados de esta experiencia.  El Luke del inicio de esta historia está dudando, no sabe qué hacer ahora que es el último Jedi.  Sabe que hay por ahí personas sensibles a la Fuerza y que podría volver a fundar la Orden Jedi, pero no está seguro de cómo sería eso.  Y de si está listo para ser un Maestro Jedi.  Él sabe que Obi Wan Kenobi falló al entrenar a Anakin Skywalker.  No quiere ser un fracaso también.  Al final de The Last Command Luke está listo para fundar su Academia Jedi, que será el escenario de otra serie de novelas.

Un detalle adicional que hace de ésta una excelente conclusión a la trilogía es el enfrentamiento final.  Por un lado hay una batalla estelar entre Thrawn y las fuerzas combinadas de la República y otros bandos que se han ido uniendo de a pocos, como consecuencia de las conversaciones y negociaciones a lo largo de las tres novelas.  Por otro lado está el enfrentamiento entre Joruus y Luke.  Por supuesto que esta vez a Luke lo acompañan héroes conocidos, así como otros nuevos.

El desenlace final es genial.  Muy bueno.  Hasta ahora no me queda claro qué impulsaría a los amigos de Disney a volarse esta obra de arte de la continuidad oficial.  Muy mal jugado.  Si lo hubieran hecho para reemplazarlo por algo así de bueno lo habría entendido.  Pero no es el caso.  Nada de lo que ha sacado Disney desde que compró la franquicia está a este nivel.

Pittacus Lore, I am number four

In .Inicio, Crítica on 20 noviembre, 2018 at 4:32 PM

Este libro solamente puede llegar a ser interesante desde una perspectiva meta.  Es decir, como novela no es buena.  Es bastante cliché, presenta conflictos que ya hemos visto muchas veces, el estilo de la narración es demasiado simple, etc.  Tiene un par de ideas originales que comento abajo y nada más.  Pero es interesante como producto.  Aquí les explico por qué.

Primero, porque tiene una película que no es mala.  I am number four fue dirigida por D. J. Caruso, quien años después iría a dirigir blockbusters visuales como xXx Reactivated y que previamente había dirigido otro tanto como Eagle Eye.  Así que ya se imaginan el tipo de filme del que estamos hablando.  El guión lo adaptaron Alfred Gough y Miles Millar (Smallvile, Spider-Man 2) y Marti Noxon (Unreal, Mad Men).  Si tú llamas a esta gente para que te arme una película es porque quieres que sea taquillera.  I am number four tiene todo ese corte.

Que no está mal.  De hecho, arreglan la historia muchísimo.  Prefiero mil veces esta película a la predecible novela que voy a comentar a continuación.

Para empezar, el personaje no es un chiquillo.  En la novela, el personaje principal Four es básicamente un niño.  Eso funciona en la historia que están contando ahí, que es mucho más aburrida.  En la novela lo envejecen a un joven que está en último año de colegio.  Mucho más interesante.  Se presta para ser un héroe de acción, algo que en la novela no es.

Segundo, mientras que la novela es principalmente una historia de ciencia ficción, con naves espaciales e intrigas interestelares y secretos políticos que hay que resolver, la película es una mera historia de aventuras y de acción.  Es mucho más hollywoodense, lo cual no me molesta.  Hay un romance, hay un maestro que cae, hay una secuencia de acción final espectacular, un poder interno que el protagonista tiene que descubrir, etc.

De hecho, el aspecto de ciencia ficción de la novela no me convence.  Es muy poco original.  Ya sé que la novela en sí no es particularmente original, pero tiene algunos elementos que sí me parecían interesantes.  Por ejemplo, la idea de que los niños nobles de Lorien, el planeta del que vienen, tienen que ser cazados en orden.  Ese detalle me parece excelente.  Esa clase de reglas -hay otras varias- hacen que el suspenso en esta novela sea mucho más particular.  Único.

Por ejemplo, el personaje principal, como lo dice el título, es el número cuatro.  La novela empieza en que acaba de ser cazado y matado el anterior, el número tres.  Hacia el final de la novela aparece la número seis, que debería estar huyendo por su vida, escondiéndose en alguna parte.  Pero no, a diferencia de otros personajes en esta saga, Seis es mucho más aguerrida y decide unirse a Cuatro para ayudarlo a sobrevivir.  Ella sabe perfectamente que de la sobrevivencia de Cuatro depende la suya propia.  Astuta.

Por lo demás, es una novela “young adult” común y corriente.  No la recomendaría si no fuera que tiene dos detalles meta que la hacen más interesante: Primero, la relación con la película, que ya la he comentado líneas arriba.  Y segundo, que el autor no existe.

Es un asunto tonto, en realidad, pero a mí por lo menos me llamó la atención.  El autor que sale en la portada, Pittacus Lore, no existe en la vida real.  Es un personaje de la misma novela.  En realidad esta novela fue escrita por dos personas, James Frey y Jobie Hughes.  Frey ha escrito varias cosas y es el autor de otra serie young adult, Endgame.  Hughes no ha hecho otra cosa aparte de esta serie, que yo sepa.

Réquiem por Lima en III Jornada de Literatura Peruana

In .Inicio, Crónica on 16 noviembre, 2018 at 3:11 PM

A finales de octubre se llevó a cabo en el Instituto Porras Barrenechea la III Jornada de Literatura Peruana.  En esta oportunidad el tema de fondo era la literatura de fantasía y de terror escrita en el Perú.  En ese sentido, se abordó la obra de Harry Beleván y de José Adolph.  Hablaron varios de los sospechosos comunes.

A mí me invitaron para que hablara de la historia del zombi y de su uso en la literatura como elemento de una narración.  Compartí mesa con Raúl Quiroz, que habló sobre hombres lobo.  Ahora, no le digan nada a Raúl, pero a mí el hombre lobo me aburre un poco.  Me parece que hasta que alguien le encuentre un enfoque nuevo, es un monstruo que ya está domesticado largamente.

Me interesó insistir en que el zombi como lo conocemos hoy en día no es el zombi de origen vudú o el zombi atómico previo a la película fundacional de Romero, Night of the living dead.  Que cuando hablamos del muerto viviente que avanza lento y que te contagia si te muerde, estamos refiriéndonos a lo que Romero utilizó para ese proyecto suyo de los años sesenta.

Cuando un periodista busca en google de hecho puede encontrar referencias anteriores para hacerse ver culto.  Y supongo que es válido.  Pero los fans del género de los zombis tomamos al muerto viviente lento y decadente de Romero como la referencia inicial.  Ésta por supuesto que ha ido evolucionando con el tiempo hasta el uber zombi de World War Z.  Pero el fundacional es el de Night of the living dead.

De hecho, es curioso cómo el mismo Romero ha planteado evoluciones a ese zombi que no han sido adoptados por la cultura popular.  Por ejemplo, en Day of the dead, cuando sugiere que los zombis pueden aprender a pensar.  O en Land of the dead, cuando sugiere que los zombis pueden comunicarse entre ellos.  Son ideas que Romero plantea, el mismísimo padre del género, pero que a la gente no le cuadró.

Como sea, ojalá que haya más de estos eventos para seguir discutiendo de estos importantísimo temas, relevantes para el desarrollo de la economía nacional.