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Doctor Who: El décimo tercer doctor

In .Inicio, Crítica on 15 agosto, 2017 at 4:44 PM

Otra vez estoy llegando tarde a una fiesta, pero es que me ha tomado todo este tiempo meditar sobre el tema.  Me refiero al anuncio de que la siguiente encarnación del Doctor, personaje principal de la serie británica Doctor Who, será mujer.  Este anuncio es histórico, aunque no lo parezca.  Después de todo, estamos hablando de una serie que tiene más de 50 años en el aire y que ha ido evolucionando con el tiempo.  Analizar el contenido de la serie es analizar cómo la sociedad misma ha ido cambiando.

Así, por ejemplo, hay razones por las cuales el noveno Doctor (Christopher Eccleston) no viste de manera tan formal como los anteriores.  Fíjense cómo todos los anteriores siempre visten elegante, con terno o frac o algún atuendo aristocrático, mientras que el noveno anda en casaca de cuero, polo y botas negras que bien podrían ser marca Bata.  Tiene que ver con la percepción de lo que un héroe de acción debía ser y de lo que los productores entendían que a la audiencia británica de ese momento (este Doctor fue lanzado en el 2005) sentiría cercano.  Los Doctores anteriores apelaban a un ideal, no a algo cercano.  Pero ese ideal no era gratuito, era a lo que la audiencia aspiraba.

Ni qué decir del elemento de los acompañantes.  Porque el Doctor siempre anda con acompañantes, los cuales cambian aún más que el Doctor mismo.

Para los que no lo saben, la serie Doctor Who tiene como protagonista a un ser de otro planeta que cada cierto tiempo puede morir y regenerarse con otra personalidad y con otra cara, lo que le permite a los productores cambiar al actor que lo interpreta.  Esto, a su vez, les permite redireccionar la tónica de la serie cuando hace falta.  No obstante, desde su inicio hace más de 50 años, el Doctor siempre había sido hombre.  Nunca se había planteado dentro del universo de la serie la alternativa de que pudiese regenerarse en una mujer.  Aunque tampoco se había negado la opción.

Se sabía que había Time Lords mujeres.  Eso sí que no era novedad.  Un caso reciente era River Song, que no es técnicamente de la misma raza que el Doctor, pero podría calificar.  Otra era la hija del Doctor, que tampoco es técnicamente una Time Lord, sino más bien un clon del Doctor.  E históricamente el primero de los casos podría ser la nieta del Doctor, de la primera temporada de la serie.  Aunque nunca queda claro si efectivamente es una Time Lord o si es alguien a la que le agarró cariño el Doctor y a la que simplemente está criando.

Pero el caso más obvio y que quizás fue introducido como experimento para ver cómo reaccionaba el público fue Missy, la última regeneración del Master.  El Master es un amigo de infancia del Doctor que se volvió villano.  Un Time Lord con la misma habilidad de irse regenerando.  Su interpretación anterior la hizo John Simm.  Murió cuando el Doctor era interpretado por David Tennant y se suponía que ésa era su última regeneración.  De pronto apareció como mujer hace un par de temporadas muy bien interpretada por Michelle Gomez.  Así que ahí ya se había introducido la idea de que un Time Lord podía saltar de género de una regeneración a otra.

Hay mucho que comentar con respecto a esta decisión y de hecho ya mucho se ha comentado en todos lados.  Yo solo quería hacer notar un detalle: ¿Es realmente relevante el sexo del actor? Porque me parece que el Doctor es ligeramente andrógino, ¿no les parece?

Piensen en esto.  El décimo segundo doctor (Peter Capaldi) tranquilamente podría haber sido interpretado por Helen Mirren con los mismos guiones.  Corre, salta, bromea de una manera bien particular, pero, ¿son todos esos gestos y forma de hacer las cosas y características de su personalidad propias de un hombre? ¿O son más bien neutro?

Lo mismo me parece que pasa con el doctor anterior (Matt Smith).  De hecho, este actor ya es algo femenino, ¿no les parece? Piensen en cualquiera de los capítulos de esta etapa y reemplacen mentalmente a este actor por, digamos, Kate McKinnon.  Que sea un ejercicio posible ya dice un montón.  O si no saben quién es Kate McKinnon, piensen en alguna otra comediante que pueda mantener ese nivel de energía y vitalidad.

Incluso el capítulo en el que este Doctor se encuentra con una supuesta esposa (el Tardis reencarnado en el cuerpo de Suranne Jones, en un episodio que recibió el premio Hugo, dicho sea de paso, escrito por Neil Gaiman), la relación entre Matt Smith acelerado y energético y Suranne Jones también acelerada y energética bien podría haber sido al revés: Con un Doctor mujer y un Tardis hombre.  Los diálogos habrían sido casi casi los mismos.

David Tennant, el Doctor número once, sí rompe mi propuesta.  Él sí es claramente masculino y los guiones que le tocaron interpretar lo dejan en claro.  Su relación con Rose (Billie Piper) sí es mucho más típicamente hombre-mujer, con ella cumpliendo el papel de la damisela en peligro en varias oportunidades.  Es más, después de su separación buena parte de la serie se dedica al vacío romántico que siente él porque ella está fuera de su alcance.  E incluso el final del personaje de Rose, en otra dimensión con una especie de clon del Doctor, es bastante de pareja hombre-mujer.  Algo similar pasa con el décimo Doctor.

Pero si continúan hacia atrás, verán que los doctores anteriores son mucho más andróginos de lo que uno pensaría a primera vista.  El War Doctor (John Hurt) tranquilamente habría podido ser interpretado por Judi Dench.  El noveno Doctor (Paul McGann) incluso podría ser reemplazado por Madame Vastra (la reptilesca investigadora victoriana que luego sale en la serie).

De las reencarnaciones más viejas, el único que sí era claramente masculino fue el quinto (Peter Davison).  Todos los demás eran relativamente andróginos, un detalle que era una decisión explícita de los productores.  Al igual que la idea de que el  Doctor constantemente está rodeado de potenciales acompañantes, también estaba la idea de que el Doctor está por encima de esos sentimientos mundanos como el romance, lo que lo alejaba de una interpretación muy masculina.

Esto queda un poco más claro cuando se lee las novelas que se sacaron en distintos momentos del medio siglo en el que ha existido esta franquicia.  En un mundo como éste, el que este personaje sea de pronto interpretado por una mujer no es realmente mayor problema.  Por lo menos no lo es en la consistencia interna narrativa de la serie.  No debería serlo, en todo caso.

Todo esto funcionaría a favor de la serie si es usado astutamente y con guiones inteligentes, como espero que sea el caso, considerando que el nuevo show runner es Chris Chibnall, que es mucho más profundo e intelectual que sus dos antecesores inmediatos.  Estimo que él la tiene clara.  Y que llevará el programa por este camino.  Es decir, que el décimo tercer Doctor será también relativamente andrógino y no tendrá intereses románticos en la serie.

Serguei Lukianenko, Guardianes del Día

In .Inicio, Crítica on 8 agosto, 2017 at 3:30 PM

Éste es el segundo libro de una saga que comencé a comentar en este otro enlace.  La premisa de este mundo es muy original y potente: Aquí hay seres humanos con poderes, llamados Otros.  Estos Otros pueden ser buenos o malos.  Para que el conflicto entre estas dos partes no termine destruyendo a todos, se ha definido una serie de reglas.  Básicamente, los buenos están organizados en la Guardia Nocturna y vigilan que los malos no se excedan.  Y los malos están organizados en la Guardia Diurna y hacen lo mismo, pero con los buenos.

El personaje principal sigue siendo Anton Gorodetsky, un Otro de la Guardia Nocturna que no es particularmente poderoso.  Su dominio de las fuerzas sobrenaturales no son sobresalientes.  No obstante, este tipo es inteligente.  Es astuto y tiene un talento natural para hacer que las situaciones difíciles funcionen a su favor.  Es un personaje muy interesante y me imagino que muy difícil de escribir.  No obstante, parte del atractivo de estos libros es su análisis crítico y frío de los problemas en los que se meten.

Al igual que el libro anterior, Guardianes del día está dividido en cuentos que supuestamente son independientes uno del otro, pero que en realidad tienen una relación sutil al final, que revelan una intriga que podrías haber reconocido si estabas atento.

Este libro lo leí hace varios años y aún ahora recuerdo bastante bien su primer cuento.  Alisa Donnikova es una Otra oscura.  Una especie de equivalente de Anton, pero del lado de los malos.  Ella incluso ha sido pareja de Zabulon, que es el jefe de la Guardia Diurna.  Y claro, Anton no es pareja del jefe de la Guardia Nocturna, pero desde que fue reclutado como Otro, han desarrollado una amistad bastante peculiar.

Esta historia es bien interesante porque permite ver cómo es que los Otros del otro bando la pasan.  Mientras que Guardianes de la Noche muestra cómo es la vida de los Otros buenos, Guardianes del Día se supone que se enfoca más en los Otros malos.  Esto sin obviar a Anton.

El segundo relato tiene que ver con el proceso por el cual un humano que recién descubre sus poderes -un nuevo Otro- es reclutado en la Guardia Diurna.  Como todo en el universo de esta novela, es un proceso burocrático.  Pero, nuevamente, como todo en este universo, es parte de una gran intriga de consecuencias cósmicas.

En este libro, además, comenzamos a conocer más de la organización que regula a las dos guardias: la Inquisición.  En la segunda historia del libro, intervienen.  Pero además, se descubre que algunas de las intrigas que Zabulon y Gesar (su rival en la Guardia Nocturna) tienen que ver con forzar a la Inquisición a hacer algo en particular.

 

 

Mis zombies en la Feria del Libro

In .Inicio, Crónica on 2 agosto, 2017 at 4:33 PM

Como si nada ya pasó otro año y de nuevo estamos con la Feria Internacional del Libro encima.  Por varios años nos quejábamos de que era siempre lo mismo y que había perdido el jale.  No obstante, desde el año pasado debo confesar que he notado una mejora.  Por ejemplo, este año tenemos hasta tres stands que venden juegos de mesa.  Y no solo eso, sino que además tienen mesas en las que están haciendo que los que pasan por ahí puedan jugar.  Creo que es un paso en la dirección correcta, en el sentido en el que hacen más amena la feria.

Además, el esfuerzo que le han metido los expositores a sus stands está en aumento.  Solo como muestra, vean cómo decoró la Editorial Altazor la entrada a su stand.

Por cierto, es en el stand de Altazor en el que pueden encontrar mis dos novelas de terror, Réquiem por Lima y Réquiem por San Borja.  La primera está en tercera edición y la segunda en segunda.  Como comentaba en otro post, estoy particularmente contento de la tercera edición de la primera novela, que tiene un papel excelente y unas ilustraciones internas geniales.  Tienen que verlo para entenderlo.

Pero no vayan a la FIL solamente por mi novela.  Hay títulos nuevos, stands novedosos y nuevos ambientes en los que se realizan charlas y presentaciones.  Vale la pena darse una vuelta.