Mildemonios

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Mis lecturas del 2017, para seguir

In .Inicio, Crítica on 3 enero, 2018 at 9:20 PM

Hace unos años, motivado por el hecho de que otros varios blogs (cuando aun se hablaba de blogs) al final del año comentaban sus lecturas de los últimos doce meses y hacían rankings, yo comencé a hacer algo parecido, pero distinto.  Definí cinco categorías y pensé que cada año las podría revisitar.

La primera vez que lo hice fue en el 2013.  Después lo seguí haciendo en el 2014, en el 2015, en el 2016 y ahora en el 2017.

Así que sin más preámbulo, pasemos a las cinco categorías en cuestión.  Quizás no lo parezca, pero realmente me tomó un montón de tiempo pensar qué ponía en cada una, así que lean con respeto.

La mayor decepción personal del 2017

En la Feria Internacional del Libro de Lima me dejé llevar y compré un libro que llevaba como co autor a Neil Gaiman.  Se trataba de Interworld, una novela juvenil que se anunciaba como la primera de una saga.

Pues bien, Neil Gaiman es uno de los nombres más sólidos en el género de la fantasía en el mundo.  No solo se trata del genio que escribió el cómic Sandman por varios años, produciendo lo que para muchos conocedores es uno de los dos cómics más importantes de la industria (siendo el otro Watchmen de Alan Moore, dependiendo de a quién le preguntes).  Es también autor de obras muy potentes como American Gods, Graveyard Book y Good Omens (que co escribió con Terry Pratchett).  Así que es fácil dejarse engañar.

Interworlds está co escrita por un tal Michael Reaves, de quien yo no había leído nada.  Sé que ha escrito un montón de cosas, en su mayoría relacionado a franquicias.  Pues bien, no sé cuánto le habrán pagado a Gaiman por aceptar que estampen su nombre en esta cosa.  Terrible, señores.  Un cliché total.  Lenta.  Aburrida.  Predecible.  De lo peor.  La clase de novelas que le da un mal nombre al género.

El mayor descubrimiento personal del 2017

A todos nos gusta Game of Thrones, ¿no es cierto? Entonces quizás hayan visto al personaje de Lyanna Mormont, la niña noble del norte que apoya a los Stark cuando retoman Winterfell.  La actriz que la interpreta tiene una serie en Netflix, The Worst Witch, en la que hace un papel completamente distinto: Una niña común que descubre que tiene potencial para la magia y es enviada a un internado secreto para brujas.

Así llegué a la serie.  Sospeché una conexión con Harry Potter y busqué en internet referencias y resultó que la serie está basada en una serie de novelas anteriores a que J.K. Rowling publicase.  O sea, en todo caso Harry Potter habría copiado de Worst Witch y no al revés.

Solo por eso me pedí la primera de las novelas de esta serie, escrita por una tal Jill Murphy.  Es muy buena, señores.  La primera, The Worst Witch, es de 1974.  No ha envejecido para nada.  Trata un asunto universal en un mundo propio con reglas propias coherentes.  Los personajes son sólidos.  Y eso que es la novela introductoria.  Muy recomendable.

El mayor descubrimiento metaliterario del 2017

Hace un tiempo comenté cómo un grupo de escritores aportamos a un libro que nunca será publicado.  Se trataba de un regalo especial que le hicimos a José Donayre, el escritor y editor peruano.  Ese libro contenía cuentos que habíamos escrito teniéndolo a él como protagonista.  Fue un regalo muy emotivo y particular.  Lo editó Willy del Pozo y lo comenté en este enlace.

Unos meses después, se hizo un experimento similar como regalo de despedida del escritor Miguel Angel Vallejo.  El resultado lo comenté en este otro post.  Esta vez sí era editado por José Donayre.

Y aquí es que caigo en cuenta de lo poderoso que es esto como regalo o como detalle.  Obviamente al leerlo en ambos casos me topo con cuentos muy buenos y con otros no tan buenos.  En mi caso, por ejemplo, considero que el aporte que escribí para el libro de Donayre fue un experimento que no llegó a funcionar.  Pero con el cuento que escribí para Vallejo sí estoy bastante satisfecho.

Así que incluso funciona como espacio para probar distintas cosas.

El mayor placer culposo del 2017

A lo mejor han visto la serie A series of unfortunate events en Netflix.  Tiene solo una temporada y tuvo una película hace varios años con Jim Carrey.  Estas historias están basadas en una serie de novelas escritas por un autor con el seudónimo de Lemony Snickey (que se mete a su historia).

Comencé a leer las novelas de esta serie y me gustaron mucho.  Comento la primera en este enlace.  La historia es relativamente buena.  Los personajes son muy sólidos.  Pero lo que se lleva el premio es la prosa misma.  La forma como el autor enreda para contar las cosas más simples es genial.

Cómo brinda información de manera sutil escondida en las vueltas que da en la narración.  Este tipo es un muy buen escritor, aunque al cabo de la quinta novela ya me había aburrido del estilo.

Después de mucho tiempo le di una oportunidad a la siguiente de la serie y no me arrepentí.  No es material que le recomendaría a cualquiera, pero a mí por lo menos me está pareciendo excelente.

El mayor sentimiento encontrado del 2017

Lev Grossman escribió una novela llamada The magicians que me gustó muchísimo.  La premisa es bastante atractiva: En un mundo más realista, un niño que aprende a usar la magia difícilmente sería noble y bien intencionado.  Por el contrario, sería un soberbio y solamente juntándose con otros como él es que no se terminaría autodestruyendo.  La comento en este enlace.

El final de la primera novela deja en claro que habrá una segunda, lo cual a mí me parecía algo peligroso, porque no consideraba que tuviese sentido.  Sin embargo, el autor se sale con una aventura bastante interesante y simbólica.  La comento en este otro enlace.  Y la tercera parte, The magician’s land, es lo máximo.  Es un muy buen desenlace.  La comento en este otro enlace.

Todo junto termina contando la historia de la vida de una persona, desde la idealización de la infancia hasta la realidad de ser adulto.  Es excelente.  Me gustó muchísimo.  Y la terminé de leer en el 2017.  Eso me dejó pensando con respecto a varios temas, pero por el otro lado me dejó con pena, porque no hay más.  Hasta donde sé el autor no tiene planeado sacar una continuación, lo cual es una lástima, pero también es lo mejor.

Aunque, siendo sinceros, el final de la tercera también es abierto.  Se podría insertar una aventura más que explore la siguiente etapa en la vida de Quentin.  Quién sabe.

 

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Rian Johnson, Star Wars: The Last Jedi – La Jedi

In .Inicio, Crítica on 27 diciembre, 2017 at 2:23 PM

En otro post comentaba que es distinto gustar de una película que encontrarla buena o mala.  A mí, por ejemplo, no me gustó Last Jedi.  Independientemente de eso, no me parece buena.  En este otro post explicaba lo que para mí era el principal problema, el cual para mí tiene que ver con el planteamiento mismo de la trilogía de la cual forma parte.

En su defensa saltan varios diciendo que ése no es el punto.  Que el mayor fuerte de Last Jedi tiene que ver con el desarrollo de sus personajes.  Está bien, hablemos de ellos.

Primero, la línea Luke – Rey.  Varios insisten en que ésta es la película en la que el manto del mesías pasa de Luke a Rey.  Ambos tienen orígenes humildes, ambos sorpresivamente son potenciales Jedi, ambos tienen maestros imperfectos.  Pero hay una diferencia crucial.

La evolución de Luke es gradual.  En A New Hope apenas tiene contacto con la Fuerza.  Obi Wan Kenobi le explica lo que es, le comienza a enseñar cómo usar el sable, le habla desde el más allá cuando están atacando la Estrella de la Muerte.  En la siguiente, Empire Strikes Back, ya sabe algunos trucos, pero se le aparece Obi Wan para mandarlo con un maestro de verdad, Yoda.  Con él pasa un tiempo frustrante en el que entrena para ser Jedi de verdad y se pone a prueba de distintas maneras.  Su prueba de fuego es enfrentarse directamente con  Darth Vader, una batalla que pierde.  De esa caída es que surge el héroe que será en la siguiente.

En Return of the Jedi ya es un caballero Jedi.  Se luce enfrentándose con Jabba The Hutt y su gente.  Tiene otra pose.  Otra forma de hablar.  El ciclo se ha cerrado.  Ahora está listo para ir a enfrentarse a Palpatine.

Rey, en cambio, tiene todo de inmediato.  Desde la película anterior debemos asumir que ella ha recibido alguna clase de entrenamiento, porque ya es una maestra con el sable láser de inmediato.  Además de que pilotea como un as y de que es una experta mecánica (seguro que también domina el arte del zurcido invisible y toca ocho instrumentos).  En un enfrentamiento directo con Kylo Ren, que se supone que es el más brillante de su generación, lo vence y lo deja marcado.

De la nada.  Sin entrenamiento.  De inmediato.  Sin desarrollo.  Sin progresión.  Luke por lo menos la sufrió antes de su primer enfrentamiento con un Sith Lord.

En Last Jedi llega donde Luke y de inmediato siente a la Fuerza.  De inmediato tiene técnica con el sable láser.  De inmediato se puede comunicar con Kylo Ren a la distancia (algo que Luke podía hacer con mucha difícultad y sin video, solo con audio… Leia apenas lo puede oír al final de Empire Strikes Back).

Rey se va a salvar a sus amigos (como Luke en Empire Strikes Back) después de tres días de entrenamiento, no más.  Luke estuvo en el pantano con Yoda más tiempo.  Un tiempo indeterminado, pero estuvo más tiempo.  Además de que fue progresando de a pocos desde la película anterior, como mencionaba al inicio de este post.  Rey no.  Ella listo, de inmediato se va y vence.

Tomen nota.  Cuando Luke lo intentó, se fue y fracasó.  Perdió a su amigo Han Solo y perdió la mano y perdió su identidad. ¿Rey? Ella no.  Ella lo tiene todo al toque y sin mayor esfuerzo.

Luego se da una vuelta, levanta múltiples rocas con el pensamiento y salva a los rebeldes.  Resulta que ya puede mover objetos múltiples con la Fuerza.  De inmediato.

Yo sé la defensa que estás pensando.  Sí, pues, ella es una natural con más potencial que Luke.  Quizás incluso tiene un entrenamiento oculto de cuando era niña.  Pero todo es revelado de golpe.  Eso es mal storytelling.

Recuerdo a George R. R. Martin en una entrevista diciendo que sorprender a la audiencia es fácil.  Eso no es en realidad problema.  En algún momento decía que si lo que quería era sorprender, podía termina una de sus novelas diciendo “y de pronto bajaron ovnis a Westeros y revelan que ellos estaban a cargo de todo”.  Sorpresa asegurada.  Pero, ¿buen storytelling? Definitivamente no.

Una buena historia tiene que adelantarte elementos para que las sorpresas no sean gratuitas.  En Sixth Sense, si estabas atento podías darte cuenta tú solo que ése que ya sabes estaba muerto y que el niño lo sabía.  En Fight Club, si estabas atento podías darte cuenta quién era realmente Tyler Durden.  Esto es porque la historia está diseñada para ser una buena historia.  Te revelan cosas, te hacen pensar y si estabas atento, la sacabas.

No en Last Jedi.  Ahí ella de pronto resulta que puede comunicarse a distancia de Kylo Ren.  No de a pocos.  De inmediato.  Puede mover objetos múltiples con la Fuerza.  No de a pocos.  De inmediato.  Puede muchas cosas.  Todas ellas sorpresivamente.  Y claro, el fan dirá que es alucinante, que qué sorpresa tan impredecible.  Yo diré que es mal storytelling.

Rian Johnson, Star Wars: The Last Jedi – El contrincante

In .Inicio, Crítica on 22 diciembre, 2017 at 5:06 PM

Recuerda, aquí nadie te está cuestionando porque te haya gustado Last Jedi.  Eso lo comento en este otro post.  Lo que quiero comentar ahora es un problema que creo que tiene Last Jedi de planteamiento.  Se me ocurren otros varios que tienen que ver con el arco que se ha planteado.  Aquí ni siquiera estoy entrando a comentar contradicciones internas en la narración de ésta y la película anterior.

Hablemos del enemigo.  Si uno los tiene que categorizar, son básicamente lo mismo que la trilogía anterior (episodios VI, V y VI), solo que más peor.  Esto me parece un problema.  Es como en Walking Dead, cuando Rick ya venció al Governor y luego, en vez de enfrentarse a nuevos y desafiantes enemigos, se enfrenta a Negan, que es básicamente el Governor, pero más peor.

¿No sería mejor poner a Luke y Leia y los nuevos personajes contra algo distinto, más interesante? Por ejemplo, en la serie de novelas New Jedi Order (que ahora ya no son canon, pero qué demonios, siguen siendo buenas historias), tenemos a nuestros héroes conocidos y a nuevos personajes contra una nueva amenaza, los Yuuzhan Vong.  Un imperio de seres con tecnología desconocida y con un odio particular por los Jedi.  Lo comento en este post.

Es algo completamente distinto a las historias anteriores.  En ese sentido, interesante.  Porque ya hemos visto lo que se hace contra un imperio fachista militarizado.  Punto, listo.

En su defecto, incluso las novelas de Zahn plantean un enemigo que incluso siendo un resto del Imperio, el Gran Almirante Thrawn, es algo completamente distinto: Un genio militar que Darth Vader no pudo controlar.  Es un conflicto distinto.  Esto lo comento en este otro post.

En Last Jedi tenemos todo igual a lo que ya hemos visto, pero más peor.  El líder supremo Snoke es básicamente el emperador Palpatine, pero más peor.  Con los mismos poderes, los mismos ademanes, las mismas tácticas.  Kylo Ren es básicamente el mismo Darth Vader, pero más peor.  Más joven y con otros cuestionamientos, pero el mismo traje, las mismas tácticas y cuestionamientos internos bastante parecidos a los que ya hemos visto.  El general Hux es básicamente cualquiera de los oficiales de alto cargo que hemos visto en la trilogía original, peor más peor.  Más joven, más petulante y con más sentido de la moda.

¿En serio eso no les molesta? A mí me parece terriblemente conformista.  Como fan de Star Wars me merezco algo mejor.

Incluso en términos de acción, esto presenta consecuencias negativas.  La secuencia casi final es básicamente la misma que la casi final de Return of the Jedi, pero más peor: Tres tramas paralelas que se desarrollan afectándose entre ellas.  En la sala del trono están Kylo Ren y Rey en duelo a distintos niveles contra Snoke, en el espacio están Poe y los demás rebeldes sobreviviendo, en una instalación imperial Finn y un par más están tratando de sabotear al imperio.  Ah, y con seres tiernos en el camino, por supuesto.  Porque los porgs son como los ewoks, pero más peores.

Al final de Return of the Jedi teníamos a Luke y Vader con Palpatine en una sala del trono, a Lando y Ackbar con la flota rebelde en una batalla estelar y a Han Solo con Leia saboteando una instalación militar.  Una fórmula que funciona, pero que ya hemos visto.

En fin, si eso es lo que les gusta, ni modo.  Yo soy un poco más ambicioso.  Considerando las maravillosas cosas que Hollywood a veces nos produce, desde la increíble Star Wars: Rogue One (que comento en este otro post) hasta Captain America: Civil War (que comento en este otro post), me parece algo miope considerar que la historia que nos presenta Last Jedi es lo mejor que nos pudieron dar.

Y ni siquiera estoy considerando los maravillosos cómics con geniales tramas o las novelas de ciencia ficción o fantasía que últimamente nos están sorprendiendo.  Lo siento, señores, hay que admitirlo.  Last Jedi es un ejercicio mediocre para satisfacer a las masas.  El hecho de que les haya funcionado me empuja a ser terriblemente pesimista con la tercera entrega y con la nueva trilogía que Rian Johnson estaría preparando.

Rian Johnson, Star Wars: The Last Jedi – La discusión

In .Inicio, Crítica on 20 diciembre, 2017 at 6:11 AM

¿Se han dado cuenta cómo la gente está cada vez menos abierta a cuestionar sus posiciones? No lo digo solamente por la polarización en la arena política.  También se nota en las conversaciones sobre nuestra películas favoritas.  Recuerdo antes, cuando salía una película largamente esperada, como por ejemplo, Star Wars: The Last Jedi.  Salía y todos nos poníamos a discutir sobre las cosas buenas y las cosas malas.

Quedaba claro -antes- que teníamos dos niveles de discusión distintos.  Primero, si te gustaba o no te gustaba.  Eso es indiscutible.  A mí, por ejemplo, me gustan las películas de la franquicia Transformers.  Lo siento, por alguna razón personal las veo y me emociono y sé que son una basura indefendible.  Pero ni modo.

Segundo, si es buena o es mala.  En este segundo nivel se espera que uno pueda argumentar o dar razones que sean discutibles.  Este nivel sí está abierto al debate.  El anterior no.  Si a alguien le gusta o no Last Jedi no es sujeto de discusión.  Tú estás en derecho de gustar lo que te dé la gana.  Pero si dices que tiene buena historia o que es coherente, ahí sí estamos en problemas, porque Last Jedi ni tiene buena historia ni es coherente.

Pero de eso podemos hablar en otro post.  Espero que me alcance el tiempo para escribirlo.

En todo caso, ya lo había notado cada vez más en mi timeline.  En la gente que sigo en redes sociales.  Hay cada vez más un discurso de “es buena, punto, se acabó, si no estás de acuerdo conmigo es porque no la entendiste”, lo cual es una lástima por varias razones.

Primero, porque te cierras al debate.  A mí me gusta discutir y si alguien en una discusión se pone faltoso, ni modo, hay que trollearlo.  Así son las reglas de sobrevivencia de las redes sociales.  Pero si de entrada te pones en el plan incuestionable, lástima.  Te pierdes ampliar tu espectro.

Segundo, porque es petulante.  Esa posición parte del supuesto de que tienes la razón, punto, se acabó.  Es fatal, pues, porque trasladas esa misma lógica a otros aspectos de tu vida y la vas a pasar mal.  Porque no, no necesariamente tienes la razón.

Tercero, así no aprendemos a ser exigentes con lo que vemos.  No se quejen, pues, cuando llega La Paisana Jacinta y barre con la taquilla y nuestros amigos críticos se arrancan los pelos sin entender cómo ese pésimo producto es aceptado por tanta gente.  Es como en la democracia.  El momento de hacer política no es solamente en los pocos meses de las campañas políticas.  Es todo el tiempo.  Y si te cierras a defender con razones una película que consideras que es buena, ante gente que no necesariamente maneja todos los criterios que tú sí, porque tienes todos los años posibles de estudio de audiovisuales y análisis semiótico, después no te quejes.

Habiendo dicho esto, Last Jedi ni me gustó, ni me parece buena.  No me ha gustado porque he leído un montón de cómics y novelas de la franquicia Star Wars y he visto las series y todas las películas y no siento que esta última entrega me dé nada nuevo.  Son pedazos de otras muchas historias mal pegadas juntas.  Y no me parece buena por razones que expondré en otro post.  Espero me alcance el tiempo para escribirlo.

Isaac Asimov, Second Foundation

In .Inicio, Crítica on 1 diciembre, 2017 at 4:13 PM

El título de la novela puede ser engañoso, pero éste no es el segundo libro de la serie.  Es el tercero.  El primero, Foundation, debe ser el mejor libro de ciencia ficción que he leído en mi juventud.  El segundo, Foundation and Empire, está bueno también.  Toma el universo creado en el primer libro y lo lleva al siguiente nivel lógico.  El tercero libro es cuando las cosas empiezan a decaer.  Second Foundation no es tan original o sorprendente como me habría gustado.

La “segunda fundación” del título se refiere a un misterioso mito dentro del mundo desarrollado en la novela.  La “primera fundación” sería Terminus, la sociedad que estableció Hari Seldon en la primera novela en un planeta alejado de la capital del imperio.  Ahí se ha desarrollado liderada inicialmente por académicos y siguiendo las guías que dejó Seldon incluso después de muerto.  Con el pasar de los siglos, Terminus ha podido establecerse como dominante en una galaxia que pudo haber caído en el caos después de la caída del imperio.

La única amenaza que queda para que Terminus sea la definitiva nueva capital de una nueva sociedad galáctica, que permita que la humanidad se siga desarrollando sin guerras internas y sin conflictos, es esta extraña “segunda fundación” que se supone que existe, pero de la cual nadie tiene pruebas.

Como fue el caso con las dos novelas anteriores, Second Foundation está compuesto de dos relatos.  Ninguno de los dos entra en detalles acerca de la misteriosa segunda fundación, así que eso es frustrante.  Pero no desesperar.  En una de las siguientes novelas sí se le dará más atención.

La primera historia trata de una expedición encargada por el Mulo, un mutante que puede alterar las emociones de las personas y que ha logrado instaurar un imperio (por encima de Terminus), pero que ve en la Segunda Fundación una amenaza.  Envía a dos oficiales en una nave a buscar esta Segunda Fundación.  Los resultados de esta expedición serán desastrosos y poco menos que traerán un final para el dominio del Mulo en la galaxia.

En lo personal esta historia es algo hueca.  Su utilidad pareciera que es encausar la continuidad en una dirección interesante después de los sucesos de Foundation and Empire.  Aún así tiene su gracia, supongo.  Pero no es algo que recomendaría leer así no más.

La segunda parte de este libro transcurre muchos años después de que el Mulo muera de causas naturales.  Su imperio ha caído, debido a que sus súbditos ya no están bajo su control mental.  La existencia de la Segunda Fundación es ahora conocida y la opinión con respecto a esto está dividida.  Algunos consideran que es una bendición y que se asegurará de que el plan de Hari Seldon se cumpla, guiando a la Primera Fundación por su evolución a un siguiente Imperio Galáctico.

Sin embargo, otros consideran que esta misteriosa organización es de temer.  Que seguramente tienen poderes síquicos como los que tenía el Mulo y que por eso hay que ver la manera de destruirlos.  Lamentablemente lo único que tienen para buscarla es una referencia dejada por Seldon: Que la Segunda Fundación está ubicada en el extremo opuesto de la galaxia que la Primera Fundación.  Eso es todo lo que tienen.

Esta historia es mucho más interesante en el sentido en el que es una comunidad dejándose llevar por el pánico y apelando a lo que saben hacer bien para protegerse.  Creen que la Segunda Fundación ha seguido desarrollando las ciencias mentales, lo que los ha llevado a ser telépatas.  Pero saben que la Primera Fundación ha desarrollado las ciencias duras, llevándolos a inventar armas físicas.  Así es que inventan un aparato para protegerse de telépatas y causarles daño físico.

En esta historia es que aparece Arkady, uno de los personajes célebres de Isaac Asimov.  Arkady es escritora e historiadora y aventurera.  Quizás Asimov se estaba proyectando un poquito.

Arthur Conan Doyle, The Sign of Four

In .Inicio, Crítica on 10 noviembre, 2017 at 3:11 PM

Después de leer esta novela me quedó claro que el personaje Sherlock Holmes y su método funcionan muy bien para cuentos y narraciones más cortas, pero no para novelas.  La primera novela, A study in scarlet (que comento aquí), es una explosión de datos sobre el detective, sus métodos, su mundo, el mismo doctor Watson, etc.  De hecho, es en A study in scarlet en donde Watson y Sherlock se conocen y se hacen amigos.  Si uno es fan de las aventuras de este detective, es casi casi lectura obligatoria.  Fue la primera vez que Arthur Conan Doyle escribió sobre este par y es en donde define varios detalles que se irán retomando a lo largo del resto del material que irá publicando.

Sin embargo, me da mucha pena decirlo, pero la segunda novela es una decepción.  Está muy por debajo de la primera en muchos sentidos.  El misterio mismo no da para tantas páginas.  Luego, cuando lea sus libros de casos cortos, como The adventures of Sherlock Holmes, caería en cuenta de que este personaje funciona mucho mejor con historias cortas que con novelas largas.  En The sign of four pareciera que Arthur Conan Doyle está luchando por momentos para llenar material.  Hasta el punto en el que Watson en esta novela conoce a quien sería su esposa, se enamoran y terminan decidiendo casarse.  Todo en lo que toma resolver un caso y en paralelo, como si fuera una historia añadida que poco aporta a la historia principal.

Además, me da la impresión de que Conan Doyle en la novela quería aprovechar para demostrarnos que Holmes es lo máximo.  Que no solamente tiene un poder deductivo sorprendente, sino que además tiene buena condición física, sabe pelear, sabe usar armas, etc, etc.  Por lo menos a mí no me gustó que todo fuera tan completo.  Dale espacio para desarrollarse al muchacho.

Por último, el caso mismo es complejo por las puras.  Mientras que los casos cortos son concretos y directos (o suelen serlo, en todo caso), esta novela involucra la rebelión en India, un pacto secreto, un tesoro escondido, entre otros elementos que se van sumando y sumando conforme la historia va avanzando.  Nuevamente, es como si Conan Doyle se hubiera quedado con hojas en blanco y comenzó a poner intriga sobre intriga para terminar el libro.

Al final no lamento haber gastado mi tiempo en haberla leído.  Peor habría sido una pedrada al ojo.  Pero no es un libro que recomendaría a cualquiera.  Tienes que ser fanático del personaje y del género para realmente disfrutar The sign of four.

Además, tiene el detalle de que habiendo leído esta novela, entenderás mejor uno de los capítulos clásicos de The Simpsons.  Eso debe valer algo.

Lois McMasters Bujold, The mountains of mourning

In .Inicio, Crítica on 19 octubre, 2017 at 2:49 PM

Como ya he mencionado en los posts en los que comento esta serie, Lois McMasters Bujold escribió las novelas en desorden.  En ese sentido, hay dos órdenes en los que podrías leerlos: En el orden en el que las publicó o en el orden de la cronología interna de la historia.  Yo me decidí por la segunda opción.  Por eso me tocó leer Mountains of mourning después de haber leído la decepcionante Warrior’s apprentice.

Warrior’s apprentice me había parecido decepcionante después de la impresionante Barrayar.  De hecho, estas dos novelas son bastante distintas en paso y en tono.  Y Mountains of mourning es distinta a las anteriores también.  Mientras que en las anteriores historias teníamos personajes como Cordelia o Milo, que se las sabían todas y siempre caían parados, en esta oportunidad tenemos una trama mucho más social en la que tener la respuesta correcta no es tan fácil.

En ese sentido, Mountains no es que sea mala, sino que es distinta.  En las historias anteriores había un enfrentamiento en el que habría un ganador y habría un perdedor.  Y haciendo uso de su intelecto y de su racionalidad, el personaje principal salía victorioso.  En esta oportunidad no hay buenos y malos.  Hay simplemente un problema social que hay que afrontar.  Y dependiendo de lo que se aplique, habrá gente insatisfecha y habrá gente beneficiada.

Miles, el protagonista principal de Warrior’s apprentice e hijo de Cordelia, quien a su vez fue protagonista de las dos novelas anteriores a ésa, es noble y tiene una serie de responsabilidades.  Su padre es un héroe de guerra y un miembro influyente de la aristocracia de su planeta.  Y si bien Miles ha heredado la inteligencia y la astucia de su madre, tiene un grave problema: Como consecuencia de los sucesos de Barrayar, nació con una estructura ósea débil y con malformaciones.  Esto, en un planeta orientado a la excelencia militar, es una peligrosa discapacidad.

En la última novela Miles estaba luchando por ingresar a la academia militar, dada su condición.  Ahora se ha graduado y está de regreso en las tierras de su familia.  Debe decidir qué hará con su vida.  Mientras están en esa discusión, llega una mujer al palacio.  Ha caminado por tres días enteros para ver directamente al Conde Vorkosigan, el padre de Milo, para demandar justicia por el asesinato de su bebé, un crimen que la autoridad local de su pueblo no piensa tomar en serio.

En las novelas anteriores el Conde era Piotr, el abuelo de Miles.  Un noble chapado a la antigua, muy apegado a las tradiciones de Barrayar.  Aral, su hijo (y padre de Miles), es un reformista, el cual se ha estado enfrentando al ala conservadora del gobierno.  En Mountains, el Conde ya es Aral.  Piotr ya ha fallecido.  Y Miles tiene que demostrar su valor más allá de la academia.

Es por eso que Aral manda a su hijo Miles a atender el asunto del bebé asesinado en calidad de su representante con todo el poder que eso lleva.  Mountains se enfoca en eso.  En un caso de asesinato en un contexto muy pobre.  La mujer vive en una zona montañosa en donde la población sufre mucho y a donde las reformas de Aral no han llegado aun.

La historia, entonces, no es una de guerra o de grandes proezas bélicas.  Es una en la que Miles se enfrenta a algo que nunca antes había tenido que enfrentar: la realidad social.

Ahora bien, esto es una novela de ciencia ficción, recuerden.  Así que la solución final al problema es más bien intelectual.  Miles soluciona el caso y descubre al culpable, pero no solo eso, sino que además debe decidir la pena.  De hecho, antes de irse tiene que imponer un par de cambios para tratar de abordar varios de los asuntos que aquejan a esta comunidad.

En el proceso, Miles descubrirá qué quiere hacer ahora que se ha acabado la academia.  Él la tiene difícil, porque no solamente es hijo de un héroe de guerra y de una figura política relevante en su planeta, sino que además es noble y tiene un cuerpo frágil en una sociedad militarizada.

Nosotros sabemos que él es capaz.  En la novela anterior lo vimos ser un excelente oficial en el espacio, dirigiendo una flota improvisada de naves en batalla.  Es en la tierra que tiene problemas.  No es muy difícil deducir qué será de su vida ahora.

Andy Muschietti, It

In .Inicio, Crítica on 29 septiembre, 2017 at 3:02 PM

La película It es una propuesta muy valiente en distintos aspectos.  El más obvio tiene que ver con la adaptación de una de las novelas de terror más celebradas de las últimas décadas.  El libro de Stephen King, publicado en 1986, es inmenso.  Dependiendo de la edición puede tener entre mil y mil cien páginas, así que ya se pueden ir haciendo una idea de lo detallada que es.  No obstante, It cubre dos periodos de tiempo, separados claramente.  Cada uno de ellos tiene su trama y su desarrollo.  La primera va de 1957 a 1958.  La segunda de 1984 a 1985.  En la primera los personajes principales son niños.  En la segunda, son adultos y padres de familia.

La película que han estrenado este año cubre solamente los sucesos de la primera parte.  Sin embargo, los ubica en la década de los ochenta.  No en los cincuenta.  Esto por sí solo ya es una movida arriesgada, porque hay mucho del sentimiento original que se pierde.  Sin embargo, es reemplazado por una nostalgia más fácil de reconocer para el público actual.  En mi opinión, por lo menos, creo que esto ha sido manejado bien.

Otro asunto.  Como suele ser el caso de las novelas de Stephen King, It contiene material bastante fuerte.  Desde una orgía hasta una violación.  En su momento King debe de haber sido muy valiente o muy tonto para sacar algo así.  En todo caso, la apuesta le salió favorable.  It es uno de sus libros más vendidos.

Esto representa un problema para los encargados de adaptar el material al cine.  Hoy en día Hollywood tiene pies de plomo para estas cosas.  No puede poner abiertamente una orgía entre niños.  Las audiencias se le voltearían.

Sin embargo, algo tienen que hacer, porque de lo contrario se pierde la esencia de la historia.  En algunos casos la adaptación es bastante valiente al mostrar imágenes fuertes que podrían generar traumas a un niño que entró a ver la película sin saber lo que era.  Por otros lados ha sido cuidadoso en no mostrar demasiado.  Pero bien que lo sugieren.

Finalmente hay que comentar el payaso.  Todos sabemos que It es un payaso, el payaso Pennywise.  Si el payaso no fuese escalofriante, toda la película no tendría sentido.  De hecho, en la versión de 1990 una de las cosas que no me permitieron engancharme con la miniserie fue justamente que el payaso no me infundía miedo.

Los payasos por sí solos pueden dar miedo, sí.  Pero ese Pennywise no me parecía impactante.  Lo que decía sí me daba miedo.  Pero el payaso mismo no.

En la versión de 2017 Pennywise sí que da miedo.  Desde que aparece por primera vez y cobra su primera víctima queda claro con lo que estamos tratando.  Su astucia queda establecida desde el comienzo.  Éste no es un monstruo casual o un objeto que hace cosas.  Este Pennywise es una entidad malvada que goza con el sufrimiento de niños.

Me sigue fastidiando que nunca se explique de dónde salió Pennywise (que es algo típico de Stephen King).  Que nunca digan si es un demonio o un extraterrestre.  No obstante, en la manera como está planteada la película, esto no es crucial.  Funciona y eso es lo importante.

Autores varios, En loor del amigo que se va

In .Inicio, Crítica on 22 septiembre, 2017 at 6:58 PM

Como escritor debo dar las gracias a alguna fuerza superior por haberme permitido ingresar a la familia altazoriana.  La editorial Altazor no solo publica con pasión géneros que otras editoriales dejan pasar, como ciencia ficción y terror, sino que además se la traga entera.  En el tiempo que he sido adoptado por ellos, he sentido el esfuerzo que hacen por formar una comunidad de autores, ilustradores y editores.

En ese sentido, es mucho más que una mera editorial.  Es algo así como una casa club en la cual nos encontramos cada cierto tiempo para hablar de eso de lo que no puedes hablar con nadie más.  No quiero ponerme snob, pero hay detalles que me encantaría comentar sobre el proceso creativo detrás de mi siguiente novela, pero no puedo hablar de eso con mucha gente que digamos.  En cambio, hay otros autores de Altazor que entienden exactamente a lo que me refiero.

Es por eso que no debe sorprender que haya vínculos muy fuertes entre varios de los miembros de este club.  En otro post ya comenté sobre el muy emotivo regalo de cumpleaños que le hicimos al escritor y editor extraodinaire José Donayre.  Esa clase de cosas uno no las hace por cualquiera.  Las hace por gente especial.  Y José Donayre ciertamente se lo merece.

Pues bien, este colectivo se activó nuevamente cuando llegó la noticia de que uno de los suyos, Miguel Angel Vallejos, se iba a España a hacer un postgrado en lo que sea.  El mismo José Donayre nos convocó y nos pidió que cada uno de nosotros escribiésemos un microcuento a modo de despedida.

El resultado es el librito En loor del amigo que se va, que quizás es un título demasiado dramático, considerando que los planes de Miguel Angel incluyen regresar al Perú.  Pero vale.

Ya lo leí y debo confesar que Pater Putativus, el libro que compusimos para José Donayre, es una lectura más independiente del contexto, en el sentido que uno lo puede leer sin conocer a José Donayre y podrá disfrutar la mayoría de los cuentos.  En el caso de Loor, es bien poco probable de que se sepas de qué se tratan los microcuentos sin conocer a Miguel Angel.  Y conocerlo bien, además.

Aún así vale la pena hacer una mención especial al microcuento de Eugenio Oliveira ( El primer día) y el de Carlos Rengifo (Las gotas).  El mío, por si acaso, (El murciélago y el chino) está en la página 55.

Lemony Snicket, The bad beginning

In .Inicio, Crítica on 29 agosto, 2017 at 3:55 PM

Se me había pasado comenzar a comentar las novelas de esa serie, que es una sencilla genialidad.  A series of unfortunate events ha sido adaptado ya dos veces desde que fue publicado en el año 1999.  Una vez en una película, con Jim Carrey haciendo del Conde Olaf -el villano de la historia-, y otra en una serie exclusiva de Netflix, con Neil Patrick Harris haciendo ese papel.  Esto no es casualidad.  Esto es porque se trata de una excelente saga.

La historia misma no es el jale.  La historia del primer libro de la serie, The bad beginning, está bien, pero no es lo realmente impactante.   No es lo que te captura de inmediato.  En lo que realmente sobresale Lemony Snicket (seudónimo del escritor Daniel Handler) es en la forma como se narra la historia.

Por ejemplo, el detalle de que el escritor mismo esté introducido dentro de la trama quizás no sea muy original.  Lo que sí es novedoso es la manera cómo lo hace.  Tanto así, que en la versión fílmica Lemony Snicket es interpretado ni más ni menos que por Jude Law y en la versión de Netflix por Patrick Warburton (en lo personal prefiero la de Warburton, no por la interpretación sino por la decisión de ponerlo en el guión hablando directamente a la pantalla).

Antes de seguir permítanme dejar algo bien en claro.  Éste es un material para niños.  La inocencia de los planteamientos, la forma como se describen las situaciones e incluso las amenazas están orientadas a un lector que es niño y a quien los adultos nunca le creen nada.

En la primera novela esto se deja en claro en varios momentos.  Los niños Baudelaire han perdido a sus padres en un terrible incendio y son asignados a vivir con un pariente lejano, el Conde Olaf.  Éste resulta que solo está interesado en la fortuna Baudelaire, para lo que tiene planeado casarse con Violet, que aun es menor de edad, en un plan que no tiene ninguna clase de sentido si uno se sienta unos minutos a pensarlo.

Pero sí en el mundo de un niño, que no entiende realmente cómo es que funciona esto de los matrimonios y por qué es que los adultos nunca toman en serio a los niños, aun cuando estos tienen todo mucho más claro.  Esto se caricaturiza constantemente con la relación que tienen los tres jóvenes Baudelaire con el encargado del banco de velar por su seguridad, el señor Poe.

Hay mucho más que se puede decir de estos libros, pero me quedo con eso por el momento.  The bad beginning hace un muy buen trabajo en introducir a los Baudalaires, a los adultos que tendrán alrededor y al Conde Olaf y su banda.

El Conde Olaf es un excelente personaje, también.  Pero de él puedo hablar cuando comente otra de las novelas de la serie.  Son doce y todas son muy buenas.  Algunas mejores que otras, pero el nivel es realmente alto.  Valen la pena.