Mildemonios

Archive for the ‘Crítica’ Category

Ari Aster, Hereditary

In .Inicio, Crítica on 20 julio, 2021 at 10:19 PM

Pocas películas en mi vida me han dejado sin dormir por días. Que me han dejado pensando sobre el tema que exponen por mucho tiempo. Que me devuelven la fe en el género del terror, mostrándome algo que no había visto antes. Hereditary es una de esas películas. Es una película sobresaliente en muchos niveles. Muy recomendable, aun si no te gustan las películas de terror.

Si no la has visto, tienes que verla. Tiene varios temas fuertes, pero en el fondo tiene que ver con la pérdida y la depresión. La familia Graham ha perdido en poco tiempo dos miembros de su familia: la abuela Ellen y su nieta Charlie. Al comienzo, cuando comentan la pérdida de Ellen, nadie realmente se siente triste al respecto. Incluso su hija, Annie, comenta que se siente mal por no sentirse más triste. Y es que Ellen era una persona difícil. El consenso es que estaba loca y que era una carga para los demás.

Aún así, Annie se siente mal por el asunto y maltrata sicológicamente a sus dos hijos, el adolescente Peter y la niña Charlie. Como resultado, Peter es obligado a llevar a Charlie a una fiesta totalmente impropia para alguien de su edad y una serie de acontecimientos fortuitos llevan a que Charlie muera decapitada en una escena muy impactante. Peter, alterado completamente por lo sucedido, deja el cuerpo sin cabeza de Charlie en el carro cuando llega a su casa y se va a su cuarto. Annie lo descubre al día siguiente, lo que la traumatiza más aun.

Todo esto sucede en los primeros minutos de la película, lo cual ya te mueve el piso, porque toda la publicidad de Hereditary giraba alrededor de Charlie. Es más, es la cara de la niña la que está en el poster, no la de Annie, que es en realidad el personaje principal y es quien toma las decisiones que hacen que todo sea cada vez peor. Ella es la que decide obligar a Peter a llevar a Charlie a la fiesta, lo cual es obviamente una mala idea. Ella es la que le dice a Peter cosas terribles luego, pensando que siendo sincera arreglaría todo. Esto también es una pésima idea. Ella es la que accede a escuchar a la anciana Joan y creer que Charlie se puede comunicar con ella desde el más allá. Esto también es una pésima idea, incluso en el contexto de la película.

Esta parte de la película es otra genialidad, porque deja bien en claro que es una decisión que Annie toma. Ella no es supersticiosa o religiosa. Pero cuando Joan le presenta la opción de supuestamente ponerse en contacto con Charlie, ella duda, lo considera y cede. El ritual que hace luego -por su propia decisión- resulta que no era para convocar a Charlie, sino para atraer a un demonio. Y recién entonces comienza el horror. Las cosas se irán poniendo cada vez peores, Annie seguirá tomando malas decisiones, hasta la conclusión que es -SPOILER alert- la peor posible.

El esposo de Annie, Steve, incluso es terapeuta. Él intenta ayudarla, pero Annie no se deja. Peter trata de mantener su distancia, dándole a Annie su espacio. No obstante, queda claro que ésta era una familia fallada desde el comienzo. Es interesante, porque lo que se presenta es la familia que ha alcanzado el sueño: viven en una casa grande, el padre es un profesional respetado con un buen trabajo, el hijo mayor es brillante y popular en el colegio. Aquí el problema fue Ellen, que dañó a Annie cuando la crio, lo que a su vez dañó a Charlie. Como resultado, las tres mueren horribles muertes. Los hombres, en cambio, uno es quemado vivo y el otro está condenado a vivir poseído por el resto de su vida. Ambos también terribles destinos.

Y todo se inició con la locura de Ellen. Sí, por supuesto que al final resulta que tenía razón. Que sí existía un demonio que le había prometido cosas y que sí había un ritual que debió estar preparando por años. Pero ella es la razón de todo el drama. Si la hubieran cuidado mejor, si hubiese recibido el cuidado adecuado, no habría destruido emocional y literalmente a toda su familia.

Hay mucho más que analizar. Hereditary es realmente rica en ese sentido. Por ejemplo, todas las escenas de Peter en su salón de clase, hablando de las tragedias griegas, de la inevitabilidad del destino y de otros temas que se van volviendo relevantes a lo largo de la historia. Que Annie sea una artista que vende miniaturas de casas o escenas, obras sobre las que sí tiene total control, en contraste con su vida real, en donde nadie le hace caso y hace rato perdió el control de todo. Etc, etc. Es una película llena de detalles, como para verla varias veces.

Peyton Reed, Ant-Man (2015)

In .Inicio, Crítica on 2 julio, 2021 at 7:39 AM

(Sigo comentando las series y películas del MCU en orden. La última que comenté fue Avengers: Age of Ulton, que pueden ver en este enlace. Ahora me toca la primera de Ant-Man)

Ant-Man es la culminación de un proceso de creación de un fórmula que Disney y Marvel Studios habían estado creando desde Iron Man (que comento en este enlace) y que se había estado perfeccionando a lo largo de las dos primeras fases de este gran proyecto que es el MCU. En esta película vemos todos los elementos colocados en perfecto orden y con quirúrgica precisión. Ant-Man es en mi opinión la película más representativa del MCU. No la mejor o la más importante, pero la que refleja mejor que Marvel ha aprendido todas las lecciones de los errores y los aciertos de las películas anteriores.

Primero, su tono de comedia. Ant-Man es en el fondo, una película de acción, por supuesto. Pero la comedia está muy presente en todo momento. Esto va desde los diálogos astutos y graciosos hasta las situaciones ridículas, pasando por los personajes ocurrentes. La evidencia más clara de que la intención de esta película está ligada a la comedia es la elección del actor principal. Paul Rudd interpreta al Hombre Hormiga. Rudd es un actor con larga trayectoria en el género de la comedia. Desde Clueless hasta Anchorman, ha demostrado dominar ese campo.

Los demás personajes son interpretados con actores que han tenido experiencia en comedia, pero que tienen una trayectoria más sólida en otros géneros. Por ejemplo, Michael Douglas, que es un actor con larga trayectoria y más conocido por sus películas dramáticas y de acción. Aquí está en un papel cómico con los mejores diálogos. Y los entrega sin mayor problema. Algo parecido sucede con el villano, interpretado por Corey Stoll, a quien muchos reconoceremos de House of Cards, pero que también tiene experiencia en comedia.

Segundo, la temática de la redención. Todos sabemos que la historia de la redención es la que mejor funciona con películas de superhéroes. Feige lo sabe bien. Piensen en Dark Knight Returns, en Spider-Man 2, en Superman 2 y básicamente todas las películas de superhéroes que trascendieron a su época. Un personaje extraordinario que cae en desgracia y que debe recuperarse y superar lo que era antes de la caída es una historia que sintoniza muy bien con el público de hoy. Los que manejan los hilos del MCU lo saben bien. Desde Iron Man hasta Guardians of the Galaxy (que comento este enlace), es un rollo que se repite bastante.

En Ant-Man tenemos a Scott Lang que comienza ya desde abajo. Sabemos que es idealista, sabemos que el crimen por el que ha estado en la cárcel tuvo que ver con alguna clase de sanción social a una empresa que estaba haciendo algo malo y sabemos que por culpa de eso no puede ver a su hija pequeña, a la que quiere mucho. Es decir, de entrada ya está mal y tiene que redimirse a partir de eso. En ese sentido, la película no pierde el tiempo. Va de frente al grano de lo que sabe que al público le gusta.

Tercero, secuencias de acción novedosas. Cuando supe que la siguiente gran película del MCU después de Avengers: Age of Ultron tendría como personaje principal al Hombre Hormiga dudé, porque no es un héroe muy épico que digamos. En los cómics el primer Ant-Man, Hank Pym, es un personaje bastante conflictivo. Fue el creador de Ultrón, quien lo controló desde el comienzo. Ha tenido problemas con la bebida, abusó físicamente de su esposa Janet Van Dyne, aka The Wasp, tiene problemas de autoestima, etc. No es el típico superhéroe de Marvel. Para la película lo arreglan un poco, pero dentro del universo Marvel, no es un superhéroe sobresaliente. No es tampoco terriblemente heroico o líder.

Mucho tiene que ver con que sus poderes son ridículos. Está bien, entonces, ¿puede hacerse pequeño? ¿Y? ¿Qué más? Eso por sí solo suena aburridísimo. Ah, pero también puede comunicarse con las hormigas. Eh… Si quieres, pero las hormigas no son terriblemente épicas tampoco. Pues bien, para la película arreglan todo eso. Para empezar, convierten su poder de hacerse pequeño en algo realmente impresionante. Sus secuencias de pelea en las que se hace pequeño, corre por el cañón de una pistola y se hace grande; corre hacia una puerta y se hace pequeño para pasar por la cerradura; corre hacia el helicóptero, se hace pequeño y salta sobre una hormiga voladora… Todo eso está muy bien hecho y jamás me lo habría imaginado por mi cuenta cuando leía los cómics de Avengers en los que salía Ant-Man.

Así que Ant-Man no es la película más relevante del MCU o la más contundente, pero ciertamente es la más representativa.

Julius Avery, Overlord

In .Inicio, Crítica on 14 junio, 2021 at 4:02 PM

Overlord es una película de terror del 2018 que pasó desapercibida, pero que yo esperaba con muchas ansias desde que vi el trailer. Transcurre durante la segunda guerra mundial y juega con la idea de que los nazis están experimentando con sabe dios qué, pero que están creando vampiros para usarlos contra los aliados. Más allá de la ejecución de la idea, que es muy buena, el concepto me parecía excelente y prometía a muchos niveles.

Para empezar, hace años que vengo esperando una buena película que reinvente a los vampiros. Algo así como lo que pasó con Walking Dead para los zombis. Muchos pensaban que los zombis ya estaban acabados en la cultura popular, que irían regresando a su condición de género de nicho, pero llegó esta serie y la repotenció con muchas ideas originales. Sí, es fácil rajar de Walking Dead hoy en el 2021. Pero en el 2010, cuando la estrenaron, era original y novedosa.

Overlord pone a la figura del vampiro en un contexto poco usual. Un día antes del Día D, en el que las tropas de Estados Unidos llegarán a Europa a participar de la Segunda Guerra Mundial. La película relaciona la trama central con ese evento histórico que todos conocemos y que sabemos que fue decisivo para vencer a los nazis. Un pequeño grupo de soldados tienen que llegar como sea a una antena que hace algo con las comunicaciones de los aliados y destruirla. Si no lo hacen, la operación del día siguiente será un fracaso.

Astuta manera de vincularnos con el conflicto central de la película. Luego nos presentan al grupo de soldados que seguiremos durante la película. Parece como que cada uno ha sido estratégicamente diseñado para que cada miembro de la audiencia se sienta identificado con uno o con otro. El oficial al mando, que no tarde en exponer que los nazis son malvados (por si no te habías enterado); el experto en explosivos, que representa al ideal del soldado norteamericano: valiente, decidido, duro; el soldado bully que se burla de los demás; el periodista que vino a registrar todo lo que va a pasar, pero que no tiene entrenamiento militar; etc, etc.

Y Boyce, que será el personaje principal.

Overlord tiene unas cuantas secuencias de acción que son todas una sola secuencia larga de varios minutos. Sé que pocas personas registran eso y que no es tan importante, pero suelen ser indicador de un director hábil. Es curioso, porque Julius Avery no ha hecho mucho antes de esto: una película de acción y varios cortometrajes. Además, su manejo de las escenas distrae astutamente para que los sustos sean más efectivos. Por ejemplo, cuando Chase el periodista se infecta y se transforma. Toda esa secuencia está muy inteligentemente armada y está muy inteligentemente incrustada en la película. No solo es tensa, sino que además te muestra lo que pasa cuando te infectas. Chase va narrando en voz alta lo que siente, lo que hace que el espectador se haga una mejor idea de lo que está en juego. Así, luego, cuando los héroes estén rodeados de estos vampiros, sepan lo que va a pasar si son mordidos.

A muchos les emocionaba que ésta fuese una producción de J. J. Abrams. A mí, por el contrario, me preocupaba. Abrams es conocido por inflar expectativas y después terminar su historia sin revelar nada o sin llevar el suspenso a su natural final. Piensen en Lost, por ejemplo. ¿Fue el final realmente satisfactorio? O piensen en Star Wars: Rise of Skywalker. ¿Realmente sintieron que todas sus preguntas fueron respondidas? Sí, sí, ya sé que su rollo es que te quedes pensando y que por eso sus finales a veces son un poco abiertos. Pero hacerlo bien es un arte y yo no creo que lo domine realmente. El gancho de Abrams es otro.

Pues bien, en una película de terror la resolución es importante. Es lo que le da el sentido a todo lo demás. En una película costumbrista o policial, en fin, lo importante es el proceso. En una película de terror el final es importante. Y como decía, no creo que Abrams sepa escribir finales. Consideren que Overlord vino después de Mission Imposible: Fallout (que me parece la segunda peor de la franquicia), The Cloverfield Paradox (que es la peor de la franquicia) y Star Wars: The Last Jedi (que definitivamente es la peor de la franquicia). Para entonces yo me preguntaba por qué alguien en Hollywood aun confiaba en Abrams para lo que sea. Quizás por eso él la produce y no la dirige.

Dos detalles antes de cerrar este comentario. Primero, cuando promocionaron esta película algunos críticos de cine estúpidamente decían que ésta era una película de zombis. Para nada. Ni de lejos. Los infectados siguen pensando, se vuelven más rápidos, más fuertes. No hay una horda de ellos avanzando hacia ningún lado. Estos no son zombis. Son una especie de vampiros. Es clarísimo: las alegorías a la sangre, las menciones constantes a la vida eterna, etc. Esto es lo que pasa cuando mandas a alguien que no sabe nada del género de terror a escribir la crítica de una película que está tratando de reinventar uno de los subgéneros. Y claro, como los zombis estaban de moda, era de esperarse que al no entender nada, pensara que sería una más de zombis.

Finalmente, en Overlord se demuestra una vez más lo importante que es tener personajes profundos y desarrollados para que el terror funcione. Estas película es bien Wes Craven en ese sentido. En la secuencia en la que Chase se infecta, por ejemplo, que ya mencioné. Es efectiva porque hemos conocido a fondo a Chase. Lo hemos escuchado contando su historia, lo hemos visto colaborando con los soldados a pesar de no tener entrenamiento, nos hemos comprometido con él. Lo mismo pasa con Boyce. Desde el comienzo hemos vivido con él el caos del lanzamiento. Hemos visto cómo se sentía desubicado en el campo de batalla, cómo se preocupaba por la francesa que los aloja. De tal manera que cuando Chase no puede evitar querer morder a Boyce, la secuencia es más efectiva.

Esto no es fácil de hacer, por supuesto, pero en Overlord está particularmente bien hecha. La francesa Chloe nos ha contado cómo sufre en esa aldea, lo que ha pasado con sus padres, sus sueños de estudiar medicina, etc. Y lo ha hecho de manera sutil. No es información que el director nos mete por la nariz, sino que es parte de una conversación, que a su vez es parte de la trama. No es forzado. Quizás el más misterioso de los miembros de este equipo sea Ford, el especialista en explosivos, que de pronto es el oficial al mando. Ford específicamente dice que no le interesa compartir su pasado con nadie. Es un soldado duro. Él no le va a contar su vida a sus subordinados. No obstante, el actor que lo interpreta, Wyatt Russell (hijo de Goldie Hawn y Kurt Russell, recientemente visto como el nuevo Capitán América en The Falcon & The Winter Soldier) es tan carismático y tan expresivo, que no necesita habernos contado nada. En su cara vemos que desprecia a Chase, pero respeta a Boyce, a pesar de que lo tiene que maltratar, porque ése es su papel como oficial militar duro. En la batalla final podemos ver el sufrimiento en su cara. Cuando le da la última orden a Boyce es dramático, porque vemos el conflicto en su cara. Muy buen actor. Esta película no habría funcionado con alguien más en ese papel.

Joss Whedon, Avengers: Age of Ultron

In .Inicio, Crítica on 4 junio, 2021 at 4:54 AM

(Continúo comentando todas las películas y series del MCU en orden. La última fue la primera temporada de Daredevil, que comento en este enlace. Ahora me toca la segunda de Avengers.)

Avengers: Age of Ultron es el segundo megaevento en el MCU, cuando aun éramos inocentes e ingenuos. Se había armado la cama desde la primera de Avengers (que comento en este enlace) con películas fuertes como Thor: The Dark World (que comento en este enlace) y Captain America: The Winter Soldier (que comento en este otro enlace). Si bien estas tenían sus escenas post-créditos en las que sugerían que se venía algo grande después, las películas de esta etapa no están articuladas. Es decir, lo que pasa en Dark World no aporta a Ultron. Puedes ver Ultron sin haber visto Winter Soldier e igual entiendes todo. El MCU aun no había aprendido a integrarlo todo en una gran narrativa superior que hacía que esperásemos con mayor ansiedad la siguiente película de la serie, como sí pasó conforme nos acercábamos a Endgame (que comento en este enlace) varios años después.

Es importante tener esto en cuenta a la hora de juzgar a esta película, porque introduce muchos elementos que luego serán tomados en películas posteriores. Sin embargo, los introduce de cero. Por ejemplo, ¿de dónde sale que ahora Tony está produciendo robots para reemplazar a los Vengadores? En Iron Man 3 (que comento en este enlace) vimos que Tony tenía esa capacidad. En la batalla final de esa película vimos que usa muchas armaduras como soldados en una batalla. O sea, en ese mundo tiene la tecnología para hacerlo. Lo que no me queda claro es por qué querría hacerlo. De todo lo que hemos visto hasta ahora, Tony Stark es una ególatra que ama la atención. Él quiere ser Vengador. Se ofende cuando Nick Fury le dice que no puede serlo en Iron Man 2 (que comento en este enlace), porque lo consideran muy inestable.

Entonces, ¿por qué querría abandonar la luz de la atención? Todo el mundo lo quiere y lo idolatra y lo admira. No tiene sentido. Es más, si Tony tiene esta tecnología y pasa por todo lo que pasó en esta película y aprende las lecciones y tiene a Vision de su lado ahora… ¿por qué en los años que pasan entre Infinity War (que comento en este enlace) y Endgame no creó un ejército mejorado de robots para la batalla final?

En Endgame él discute con Steve Rogers y le deja en claro que la idea era correcta. Que si hubiesen tenido ese ejército de robots en Infinity War, no habrían perdido frente a Thanos. Y tiene razón. La batalla final de Infinity War la perdieron por poquito. Si hubieran tenido los robots, seguramente habrían ganado. Y está bien, en ese preciso momento Tony no contaba con ese recurso, porque en Ultron lo convencen de que no era buena idea. Pero en los años que pasan hasta Endgame tiene que haberse dado cuenta que sí lo necesita.

Esto es más claro aun si vemos Spider-man: Far away from home. Resulta que Tony antes de morir en Endgame sí había invertido en un sistema de defensas global que incluía unos drones que no eran exactamente los robots que vimos antes, pero que sí están controlados por una inteligencia artificial. El mecanismo de seguridad en este caso era el humano que controlaba a la inteligencia artificial. Es decir, no estarían bajo el control de una computadora como Ultrón, sino bajo el control de un humano que tendría unos lentes especiales puestos. Primero los vemos en manos de Peter Parker, que los usa irresponsablemente y que bien podría haber matado inocentes. Después los vemos en manos de Mysterio, que es peor aun. Así que la solución no termina siendo muy buena tampoco.

Todo eso es un tema que me llamó la atención cuando volví a ver Ultron hace poco. Hay otro detalle que me pone en alerta con esta película. Tiene que ver con el incremento del volumen en todo. O sea, hicieron Avengers y funcionó. Eran seis Vengadores con una amenaza grande: Un ejército invasor del espacio. Está bien. Genial. Emocionante. Funciona. ¿Qué hacemos ahora para la segunda película de los Vengadores? ¿Una amenaza diferente? Nah, básicamente lo mismo, pero que ya no venga del espacio, sino del laboratorio de Tony Stark. Y a todo lo demás le subimos el volumen.

Entonces, ahora ya no son solo seis Vengadores. Ahora son los seis originales, más dos juniors (Wanda y Pietro) y varios de soporte (War Machine, por ejemplo). Ahora ya no son miles de soldados del espacio, sino miles de robots en un país en Europa Oriental. Ahora Tony tiene una armadura más grande y con más volumen, la Hulk Buster. Ahora los Vengadores tienen una base en el medio de Nueva York. Etc, etc. Todo es más grande y con más volumen. Claro, es efectivo, pero hace que el MCU en general me importe un poco menos. Eso quiere decir que, si siguen por este camino, la amenaza para la siguiente película de los Vengadores será cósmica. Más y más grande.

Sí, pues. Será Thanos. Y claro, funciona. Pero después de eso ya no hay más grande. Hasta ahí llegaste. No hay más grande que el tiempo y el espacio. Quizás por eso muchos dicen que después de Endgame, el MCU perdió interés. Bueno, pues. Ése era el riesgo de ir por ese camino. Ahora pues.

Zack Snyder, Army of the Dead

In .Inicio, Crítica on 27 mayo, 2021 at 5:55 AM

Yo sí estaba emocionado por el estreno de esta película. Tenía varias razones para eso. Primero, estaba siendo dirigida por Zack Snyder, que cierto, ha hecho muchas tonterías en su carrera, pero también fue el director de Dawn of the dead, el remake de la película de George Romero que a mi parecer arreglaba varios de los problemas que tenía la original. Dawn a mí me pareció muy buena y la he visto varias veces. Segundo, el trailer de Army se veía muy fuerte y mostraba varios elementos que me parecían intrigantes.

Además, retoma una idea que Romero dejó en desarrollo cuando falleció. Cuando él empezó a hacer películas de zombis, hubo un detalle que introdujo con Day of the dead en 1985: Los zombis son horribles y dan miedo, en parte, porque no se puede razonar con ellos. Pero si se pudiera hacer eso, seguramente terminaríamos aprovechándonos de ellos. En esa oportunidad mostraba a un muerto viviente que aprendía a pensar, pero nada más. En Land of the dead de 2005 lo desarrolla un poco más, con la introducción de algo adicional. Los muertos vivientes ya no solo podían comenzar a pensar y usar herramientas, sino que además ya se podían comunicar entre ellos. ¿Te da miedo eso? ¿Que los zombis que se comen a los vivos y que son imparables de pronto puedan usar rifles también? Ni tanto, porque si te puedes comunicar con ellos, también los puedes engañar y ponerlos a trabajar para ti.

En Army de Zack Snyder llevan el asunto un nivel más allá. Aquí ya tenemos humanos que están negociando directamente con los zombis. Sí, ya tenemos zombis que piensan y que se comunican con otros. Es más, les dan órdenes. Los llaman “alfas”. Para poder ingresar a su territorio les tienes que hacer una ofrenda. Darles a un humano vivo. A cambio de eso, te dejan pasar.

Y tal como Romero lo sugería, que puedan negociar funciona en su contra. Los alfas dejan que entren estos mercenarios a su territorio. Los muertos vivientes no saben para qué y no les importa. Pero los dejan pasar. No saben que son un equipo que se ha juntado para llegar a la bóveda de uno de los casinos de Las Vegas -ciudad infestada por zombis- para capturar un botín de millones de dólares y escapar en un helicóptero que los espera en el techo.

Pues bien, la predicción de Romero se cumple. Los alfas terminan perdiendo por hacer el trato. Dejar pasar a los mercenarios les trae ruina. No sólo en el hecho de que estos eventualmente terminarán atacando a los zombis que no les habían hecho nada hasta ese momento, sino que además capturarán a una de las alfas para llevársela de rehén. Resulta que ése era el plan todo el tiempo. Lo de la bóveda había sido una excusa. Y los demás alfas terminarán siendo destruidos por los mercenarios.

No por la bomba nuclear que arrojarán sobre Las Vegas. Eso matará a todos los demás zombis. Pero los alfas mueren en manos de los mercenarios que dejaron pasar, porque hicieron el trato. Tal y como lo predice Romero. Que puedan pensar los hace susceptibles a engaños y trucos y eso representa su destrucción. Interesante mensaje.

Pero aquí la parte interesante. Los humanos también salen perdiendo. Si los humanos hubiesen seguido el plan, todo habría salido bien. Si hubiesen respetado el trato con los alfas, habrían llegado a la bóveda, habrían cargado el dinero al helicóptero y listo. Pero no, los humanos no somos así. Los humanos tenemos que traicionar a otros y entre nosotros. Eso lleva a que uno de ellos traicione a los alfas, lo que a su vez lleva a un ataque frontal de zombis al hotel en el que están trabajando los mercenarios. Mientras tanto, otra de ellos también los traiciona y se va a buscar a unos refugiados. Sus intenciones pueden ser buenas, pero sigue siendo una traición. Ella se había comprometido a no hacer eso.

Es más. El resultado de la traición de los humanos a los humanos es que se matan casi todos ellos, menos una de las traidoras y una inocente que todo el momento mantuvo el plan (la piloto). Además, el resultado es que se perderá otra ciudad entera. La película acaba con otro de los mercenarios en un avión volando a México. Pero este mercenario está infectado, sugiriendo que se transformará pronto y que Ciudad de México también caerá.

Entonces, los humanos como especie son traidores y eso los lleva a la ruina. Pero no solo a ellos, sino también a la nueva especie. Los alfas terminan todos muertos también como consecuencia de haber confiado en los humanos. Y ojo, los alfas no se traicionan entre ellos. Ellos, aparentemente una especie superior a pesar de todo, no se traicionan entre ellos ni traicionan a los humanos.

Más allá de la acción, que es muy buena, esto es lo que me gusta de Army. Yo soy fan de los zombis clásicos y en esta película rompen varias de las convenciones de los zombis clásicos. Pero no importa, porque lo hacen para hacer cuadrar un mensaje que me parece fuerte y adecuado. Muy recomendable.

Joe Johnston, The Rocketeer

In .Inicio, Crítica on 13 mayo, 2021 at 9:49 PM

The Rocketeer es una de esas películas que ya no volverán a hacerse nunca más. Es el producto de una época en la que sí había un esfuerzo por escribir guiones inteligentes, con dirección precisa y un aprecio por el espectador, a quien no se le está tratando como a un idiota al que hay que darle todo masticado o al que hay que adoctrinar. Rocketeer es una película divertida, emocionante, con personajes cotidianos que se enfrentan a una situación extraordinaria. Aquí el piloto Cliff es machista porque en fin, en esa época había mucho machismo socialmente aceptado. Su novia Jenny no espera sentada a ser rescatada, pero sí termina siendo rescatada por Cliff porque, en fin, las circunstancias se dieron así. Nadie odia a nadie dentro del contexto de la película por eso.

En esta película el villano es un actor, porque en fin, alguna profesión tenía que tener el villano. Y la amenaza son espías nazis que quieren apoderarse de tecnología norteamericana. Porque en fin, ¿quién no odia a los nazis? Y son alemanes, porque lo siento mucho, los nazis venían de Alemania. Nadie está menospreciando la Alemania de hoy por eso. Es simplemente algo que pasa. Y todo gira alrededor de un nuevo tipo de cohete que ha diseñado un ingeniero norteamericano, porque los ingenieros norteamericanos en esa época eran bastante buenos y sorprendentes. Lo siento mucho, lo eran. Nadie está introduciendo un mensaje de hegemonía imperialista. Simplemente es divertido que la trama gire alrededor de eso.

Es más, el brillante industrial Howard Hughes que produce el prototipo del cohete lo pierde y es recuperado por Peevy, un mecánico de a pie que trabaja en un taller al borde de la quiebra. Y él, con sus conocimientos aplicados de mecánica logra corregir algunos de los problemas que tenía el aparato y que Hughes no había podido solucionar. Porque los mecánicos de pueblo sin así de brillantes y de preparados aparentemente. ¿No es ése un mensaje bonito? Que los mecánicos sin estudios, pero con experiencia aplicada están al nivel de los ingenieros con muchos títulos y con mucho dinero. Definitivamente ésta es una película de Disney de otra época.

Hoy cada dos escenas habría una reafirmación de una minoría o el tratamiento directo de un tema social o la reinvindicación de algo, de tal manera que la historia dejaría de ser divertida y los dos o tres mensajes positivos que sí tiene Rocketeer se perderían.

Otra cosa: En Rocketeer los personajes son lo que son. Cliff es un piloto y no mucho más que eso. Es valiente, como lo solían ser los pilotos de esa época en la que se estaba experimentando con nuevos motores y formas de volar. Cuando pelea a puñetazos, siempre le terminan ganando. Cuando tiene que discutir, lo dejan mal parado. Es un piloto, hecho y derecho. No es como los pilotos de las películas de hoy, que además son espías y son líderes y son francotiradores y son revolucionarios y son todo. Porque por qué no.

Lo mismo pasa con Peevy. Él es el mecánico y desde el comienzo es un mecánico excepcional y astuto y todos en esa pequeña comunidad lo respetan y lo tratan bien y lo reconocen… como mecánico Cuando el cohete llega a sus manos, de inmediato se pone a experimentar y a mejorar el cohete. Básicamente porque es un mecánico excepcional. No da grandes discursos motivacionales. No es millonario. No es aguerrido. Es simplemente un buen mecánico. Y lo es desde el comienzo. No es un superhéroe que de pronto resulta que también sabía de mecánica.

Y el villano, interpretado por Timothy Dalton. Un actor de Hollywood que todo lo soluciona actuando. Es bien sutil, como lo solían ser las buenas películas de esas épocas, pero sale de situaciones difíciles usando diálogos de películas que hemos visto antes en la misma película o frases que otros han dicho. Es un truco que Jenny reconoce de inmediato y lo expone. Incluso hasta el final, el villano Neville sigue siendo falso y mentiroso, pero lo hace con tal glamour que lo justifica como actuación. Genial.

Otro elemento interesante es la representación de la mafia norteamericana. Colaboran con Neville mientras éste les paga y no saben que trabaja para nazis. Pero cuando se enteran que el cohete se lo llevarían del país a Alemania, se voltean y colaboran con el FBI para evitarlo. Estamos hablando de un distinto tipo de gangster. Uno que tiene un código de ética. Eran otros tiempos.

Rocketeer es genial. Recordaba haberla visto en el cine y que me gustó mucho. Claro, esto fue después de Batman y de la ola de adaptación de superhéroes oscuros a la pantalla grande. Pero no Rocketeer. Sí, es la adaptación de un héroe de cómics al cine, pero no es oscura. Muy por el contrario, es muy iluminada y muy positiva y optimista. Cliff es inocente y Peevy confía en la gente y Hughes no tiene problema en ayudar al piloto y al mecánico quebrados. Es la representación de otros ideales de otros tiempos. Sí, claro que recrea una época más inocente. Pero, ¿no son ideales que valdría la pena retomar? Es más, ¿no es ésa la función de los superhéroes? ¿Despertar en nosotros las ganas de querer hacer las cosas bien? De ser más inocentes y más rectos. O por lo menos de aspirar a serlo.

Drew Goddard, Daredevil Temporada 1

In .Inicio, Crítica on 5 mayo, 2021 at 7:13 PM

(Continúo comentando las películas y series del MCU, siguiendo el orden narrativo, no el orden en el que fueron producidas. La última que comenté fue Guardians of the Galaxy Vol. 2. La pueden revisar en este enlace. En esta oportunidad me tocaba una serie que el MCU sacó en exclusivo para Netflix, la primera temporada de Daredevil).

Quizás si uno ve Daredevil hoy no entenderá por qué causó tanto escándalo en su momento. Hay que entender el contexto en el que se lanzó. La primera temporada de esta serie se estrenó en el 2015. El MCU había explotado y estaba en la boca de todos. Ya habían estrenado diez películas de ese universo, que ya incluían la mega popular The Avengers del 2012 (que comento en este enlace) y Captain America: The Winter Soldier del 2014 (que comento en este otro enlace), que puede que no haya sido tan taquillera como otras, pero definía una línea de historias para el MCU que hasta ese momento casi no había sido explorada.

Hasta ese momento, no había habido una película en el MCU que se inclinara más por la trama de espionaje e intriga oscura. Winter Soldier fue la primera y funcionó. Tanto así que abrió una nueva línea en ese universo. Después vendría Civil War en el 2016 (que comento en este enlace) y otras varias películas incluirían elementos de espionaje. No obstante, esto era solo en las películas. El frente de las series recién se estaba abriendo.

La primera temporada de Agent Carter (que comento en este enlace) era novedad. Se suponía que sería una serie de espionaje también, pero perdió el rumbo y fue cualquier otra cosa. Una decepción. Agents of S.H.I.E.L.D. ya había emitido sus dos primeras temporadas (la primera de las cuales comento en este otro enlace) y estaba teniendo éxito. No obstante, ésta era más bien de aventuras. Además, estas dos fueron series de cable. De pronto, llegan las series de Marvel exclusivas para Netflix. Y no me importa lo que digan otros, para mí éstas cambiaron la escena por completo.

Daredevil llegó a satisfacer la ansiedad de los fans que queríamos seguir viviendo las aventuras de los héroes de Marvel entre películas. Agents lo estaba haciendo a cierto nivel, pero Daredevil llegó con una propuesta más adulta. Ahí, donde Agents es infantil e idealista y tremendamente fantástica y optimista, Daredevil es oscura y realista. Y que saliera en exclusivo para Netflix tampoco es casualidad.

Si bien éste había sido el contexto en Marvel, el de Netflix también era particular. Habían tenido éxito con series como House of cards y aun era novedad la idea -que ahora parecen haber abandonado- de que Netflix estaba diseñando series exclusivas sobre la base de la data que habían levantado de sus usuarios. Se suponía que Daredevil fue diseñada partiendo de ese modelo, aunque en entrevistas ellos niegan haberlo hecho. Como sea, las series caras exclusivas de Netflix eran novedad y Marvel se colgó de eso para lanzarla.

Ahora bien, ni Marvel ni Netflix corrieron riesgos y fueron a lo seguro. Para que esté a cargo de la serie llamaron a Drew Goddard, que se había lucido con el guión de Cabin in the woods -una excelente película de terror que deconstruye el género- para la gente de Josh Whedon, con varios guiones de Lost y de Alias para la gente de J. J. Abrams, con guiones para Angel y Buffy también para la gente de Josh Whedon. Es decir, un veterano de la televisión de acción y aventuras y un buen guionista. No había tenido mucha experiencia dirigiendo, pero sí produciendo. Era una apuesta segura para un proyecto como éste.

No escatimaron gastos en nada. Las secuencias de acción son perfectas. Esas escenas largas de peleas entre Daredevil y los criminales son insuperables. El trato de las consecuencias también. Si Matt era golpeado duramente en un episodio, en los siguientes se estaba recuperando. Caminaba cojeando o se le veía curándose.

Tampoco escatimaron gastos con los actores. Todos aquí son reconocibles. Charlie Cox como Matt Murdock / Daredevil es exactamente lo que hacía falta. Carismático, buen actor, serio cuando hace falta, en buena condición física. Con una larga trayectoria para su corta edad, pero quizás más reconocible como Tristan en Stardust de 2007. Ni qué decir del excelente Vincent D’Onofrio como el villano de la temporada, Wilson Fisk. Muy efectivo. Eso es lo que pasa cuando traes a un buen actor a dar miedo como el villano de la historia.

¿Y la historia? La historia no importa. Cuando tienes personajes tan sólidos y tan bien definidos, escenas de acción tan bien armadas, diálogos tan inteligentemente escritos, un villano tan claro… Qué importa la trama. Lo que importa es que en el proceso de la temporada Matt aprende a ser Daredevil, consigue el traje que lo hará famoso y establecerá la oficina con su amigo Foggy.

Yeon Sang-ho, Train to Busan Presents: Peninsula

In .Inicio, Crítica on 17 abril, 2021 at 7:59 AM

Yo había escuchado de la existencia de la película Tren a Busán de 2016. Recuerdo que en ese entonces se hablaba de que el subgénero de zombis ya estaba de caída. Que lo mejor ya había pasado y que ahora teníamos fórmulas que se repetían y muy poca creatividad. No voy a dar ejemplos, pero recuerdo haber ido al cine a ver todas las que llegaban a Lima y ver todas las que pasaban en cable y la mayoría de las veces me decepcionaban.

Y entonces llegó Tren a Busán, con algunos elementos novedosos, pero además con un tratamiento muy humano del tema. Estos no son solamente personajes que están buscando sobrevivir como sea a la excepcional crisis que les está tocando vivir, sino que además tienen una vida, tienen problemas personales que están tratando de resolver o de dejar pendientes mientras tratan de sobrevivir, pero que luego les pasará la cuenta. Es una película de terror como deberían ser todas las películas de terror: Protagonizadas por personajes que tienen más de dos dimensiones.

El padre ejecutivo tratando de conectarse con su hija, pero incapaz de hacerlo. Durante la crisis lo sacrifica todo por ella. El otro personaje, clase trabajadora, que va a ser padre y que también está dispuesto a todo por un hijo que aun no nace. Es un bonito detalle que al final (Spoiler Alert) los únicos dos personajes que sobrevivan sean la hija de uno y la esposa embrazada del otro. La acción es buena, la idea de que deban tomar control del tren antes de llegar a su destino es excelente. Muy buena película.

Así que me emocionó saber que había una segunda parte. Pero desde el momento en el que esta segunda película explícitamente no es anunciada como una secuela, sino como meramente una película que transcurre en ese mundo, supe que habría problemas. El director es el mismo. Y si bien él co escribió el guión para ambas, su compañero guionista esta vez era otro.

Esto se nota. Peninsula es una historia muy distinta, con un tratamiento muy distinto. La principal diferencia son las secuencias de acción. En Train, las secuencias eran en lugares muy contenidos. Salvo la famosa escena de los zombis sujetándose de un tren en triángulo, todas las demás son bastante humildes. Como que esta película costó apenas US$9 millones. Una inversión rentable, si se considera que hasta el momento ha recaudado más de US$90 millones. Para que se hagan una idea, el remake Dawn of the dead de Zach Snyder costó US$26 millones, que recuperó en su primer fin de semana de estreno.

Como sea, US$9 millones es poco para una película de este vuelo. Entiendo, entonces, que las secuencias sean tan confinadas. Sin embargo, Peninsula tuvo un presupuesto de US$16 millones, casi el doble que la anterior. Y se nota. Esta película es mucho más grandiosa en muchos sentidos. Nada lo deja mejor en claro que las secuencias de persecución en carro, que bien podrían haber salido de la franquicia Fast & Furious.

Peninsula tiene dos secuencias de persecuciones en carro que son tremendamente exageradas y que en buena medida son centrales para la trama. La primera es una secuencia de precisión: Una joven maneja un coche con mucha precisión para poder escapar. Esta secuencia llega a ser cómica por momentos. Como en A-Team, cuando pasan cincuenta cosas, de las cuales veinte eran impredecibles, pero aun así al final resulta que todo era parte del plan. Le quita mucho del espíritu de la película anterior. Ya no estamos frente a personajes profundos y realistas, sino a superhéroes con habilidades irreales a la hora de conducir un carro. Como en Fast & Furious.

La segunda es un despliegue visual inesperado para una película de zombis y funciona muy bien por sí misma, pero no tiene lugar en una película como Peninsula. Esta vez son dos carros manejados para escapar de la ciudad a través de un ferry que los está esperando. Tienen que llegar en un tiempo límite, por lo que deben manejar a altas velocidades por las calles abandonadas con zombis ocasionales, a los que atropellan. No obstante, también son perseguidos por una banda, al mejor estilo de Mad Max.

Y el final mismo es demasiado arbitrario para mi gusto. Pasan demasiadas cosas porque en fin, tenían que pasar, una detrás de otra, para que el resultado sea el que queríamos que sea. Sí, por supuesto que muere tal personaje o tal otro, porque, justamente alguien tenía que morir. Pero al final, se salvan los que desde el comienzo sabíamos que sería demasiado conveniente que se salven.

Les voy a ser sincero, una de las cosas que más me gusta de las historias de zombis en general, es que muestra a personas ordinarias frente a una situación extraordinaria. Train lo hacía a la perfección, por eso nos gustó tanto. El ejecutivo inseguro y el obrero cínico y el joven deportista escolar y los demás. Todos son personajes cotidianos que nos podríamos encontrar en la calle cualquier día. Pero Peninsula no. Lo que tenemos ahora es un comando entrenado y su cuñado delincuente profesional y a la niña corredora de carros y el abuelo soldado en retiro. Todos son personajes muy convenientes para una película de acción. Que puede ser. Pero creo que es menos humana.

James Gunn, Guardians of the Galaxy Vol. 2

In .Inicio, Crítica on 31 marzo, 2021 at 3:06 PM

(Voy a seguir comentando las películas y series del MCU en orden. La última que comenté fue Guardians of the Galaxy. Lo pueden leer en este enlace. Ahora me toca la secuela)

La primera película, Guardians of the galaxy fue fresca, muy valiente y novedosa. Nadie le quita eso. Tiene personajes que en vez de ser superhéroes típicos de Marvel, son anti héroes más similares a la tradición de otras líneas de cómics. Sin embargo, de alguna manera James Gunn lo hizo funcionar. Nos presentó a esta tripulación de seres peculiares que empiezan siendo criminales y asesinos y ladrones y terminan siendo héroes. Genial. Todo bien.

El problema viene luego. Lo lógico sería seguir desarrollando a los personajes. Piensen, por ejemplo, en Iron Man. Tony Stark comienza siendo un megamaniaco ególatra engreído que solo se preocupa en hacer dinero y en su imagen y en pasarla bien y termina siendo un héroe que se sacrifica por otros. Para la segunda, podrían haber presionado reset y regresar a Stark a ser el mismo ególatra que al comienzo de Iron Man, pero no. Mantienen el desarrollo de la primera película y lo enfrentan a una nueva amenaza. Lo ponen frente a una víctima de las malas prácticas de él y de su padre y frente a un rival industrial. Elevan lo que vimos en la primera película al siguiente nivel lógico: Ahora ya no tiene que enfrentarse a amenazas dentro de su empresa, sino a amenazas de la industria y del gobierno que lo quiere controlar. Buen camino.

Esto lamentablemente no sucede con Guardians of the galaxy vol. 2. En Guardians 1 acabamos con cinco personajes que se supone que han cambiado. Que han visto las consecuencias de la vida que estaban llevando y que deciden cambiar. Por eso el nombre del grupo: Guardianes de la galaxia. Ahora se van a dedicar a salvar al universo. Lamentablemente en Guardians 2 mucho de esto se va por el caño y presionan reset. Justo lo que no debían hacer. Lo que hizo al origen del MCU tan memorable, con las películas de Iron Man.

Al inicio de Guardians 2 tenemos a los guardianes trabajando de común y corrientes mercenarios. Para un grupo que fue identificado como salvador de un planeta entero, éste no parece un trabajo muy digno que digamos. Además, están fuera de Nova, el planeta que salvaron. ¿No deberían de haberse quedado por ahí? Las cosas no cuadran. Si son realmente los egoístas aprovechadores que resulta que nunca dejaron de ser, ¿no deberían de haberse quedado en el planeta que los adora? Se podrían haber quedado en Nova y no volver a tener que trabajar nunca más en su vida. Es un planeta progresista, con inclusión social. Los cinco podrían haberse integrado a esa sociedad tranquilamente.

Pero la secuela tiene que suceder, así que resulta que no, que ellos se fueron a buscar fortuna a otros rincones del espacio. Son ese tipo de héroes, entonces. Como David Carradine en kung fu, que viaja de pueblo en pueblo solucionando los problemas de las personas. No, tampoco, porque son mercenarios. Y ni siquiera son mercenarios como los Magníficos (A-team), que solo toman casos de injusticia social o de maltrato a minorías. No, tampoco. Son unos cochinos mercenarios que harían cualquier cosa por dinero, aparentemente. Incluso robar, como lo demuestran en los primeros diez minutos de la película.

Hay otros detalles en Guardians 2 que, si bien no son inconsistentes dentro de la lógica interna de la película, me parece que arruinan un poco su sentido.

Primero, que al final de la primera película se revela que Quill aka Star-lord no es completamente humano y que su padre debe de haber sido algo celestial. Poco menos que un dios. Eso es algo grande. Es una revelación inmensa. Cada uno de ustedes imagínese qué haría si se entera que es mitad dios y que tiene habilidades superiores a las de la gente normal. ¿No alteraría eso su forma de vida? ¿No te impulsaría a salir corriendo a averiguar de qué se trata, cuáles son los límites de esos poderes? Nah. No Quill. Él sigue con su vida como siempre. Y después, durante la segunda película casualmente se cruzará con quien le explicará de qué se trata este asunto.

Segundo, la flecha voladora de Yondu. Por momentos es casi divina. Puede hacer lo que sea. Y justo cuando más la necesita, no sirve para nada. Como recurso narrativo es demasiado sospechoso. En una película como ésta, es necesario que quede claro cuáles son los límites de cada uno de estos elementos. O si no, resulta que es una comedia surrealista sin pies ni cabeza. Que podría ser, no me molestaría que sea algo como Howard the Duck de los años ochenta, que realmente es un disparate y no se molesta al respecto. Pero Guardians 2 pretende ser seria. Al final tiene sus secuencias dramáticas, con música profunda y todo el asunto. No puedes tener las dos cosas. O mejor dicho, quizás un mejor director habría podido. Gunn no llega a lograrlo.

Tercero, la reparación de la nave con aerosol. Qué estupidez. No, en serio. Hay un atractivo interesante en que Rocket sea un genio de la mecánica. En Guardians 1 construye un arma en plena batalla final con partes que tiene a su alrededor. Por supuesto que es fantástico, pero es una imagen poderosa. O cuando escapan de la prisión, porque construye los medios para volar fuera con cosas que los demás pudieron conseguir dentro de las celdas. Sin embargo, en Guardians 2 te sorprenden con un aerosol que lo echas encima a las partes afectadas de la nave y se reparan solas. Qué aburrido. Qué forma de arruinar la imagen que has creado para un personaje. Si tienes ese aerosol, ¿para qué necesitas a un genio de la mecánica? Incluso peor: ¿Cómo se va a distinguir de los demás, si lo único que hace es entrar a batalla con cohetes en la espalda y un arma grande? Igual que Quill, en cierta manera.

Qué desperdicio. Después de la viada que tenían con Guardians 1, pudieron haber hecho algo mucho mejor. Llevar a estos personajes al siguiente nivel.

David Gordon Green, Halloween 2018

In .Inicio, Crítica on 14 marzo, 2021 at 7:51 AM

Hace unos meses los amigos del podcast Contrarians le dedicaron una serie de episodios a analizar las películas de la franquicia Halloween. Es muy interesante, porque al igual que otras muchas franquicias, Halloween ha estado dando vueltas por décadas y a través de la forma como muestran algunas cosas uno puede ir viendo cómo la sociedad ha ido cambiando. Si uno ve la original, Halloween de 1978, en la que el género de las películas slasher aun no estaba tan establecido con sus convenciones y sus cánones, y lo compara con la última de la serie, Halloween 2018, que es la que se supone que quiero comentar en este post, verá que hay grandes diferencias en el fondo. Por ejemplo, mientras que en la primera sobrevive la más inocente -con lo que aparentemente habría un mensaje conservador de promoción de la pureza-, en la última sobreviven los más paranoicos. Los que se tomaron en serio la amenaza que, por lo menos al inicio de la película, son tratados como dementes.

Sin embargo, antes de entrar a hablar de H2018, hay que enmarcarla en la serie de películas, porque creo que ése es uno de los detalles que la hace tan extraordinaria. La primera película de la franquicia, de 1978, narrando la noche del 31 de octubre del asesino demente Michael Myers matando gente común y corriente en el pueblo de Haddenfield fue un éxito y de inmediato hubo demanda de una secuela. La continuación ya no fue dirigida por el genio John Carpenter, aunque él sí escribió el guión. Halloween II retoma la acción inmediatamente después del final de la anterior y es más de lo mismo, aunque no es particularmente mala. Pero con la siguiente es que las cosas se empiezan a poner extrañas.

Halloween III: Season of the witch es de 1982 y es una locura de película. No tiene a Michael Myers y no transcurre en Haddenfield. Ni siquiera transcurre en el mundo de las dos anteriores, sino en un mundo en el que la primera es una película exitosa que va a ser transmitida por la televisión por primera vez. Tiene que ver con brujería, conspiración, Stonehenge, robots… A mí me encanta, pero no fue particularmente bien recibida por el público. Aunque califica como película de culto. Para todo efecto práctico, no es parte real de la serie, pero sí recomiendo verla.

Halloween IV: The Return of Michael Myers retoma la historia de Michael Myers. Laurie ha muerto en un accidente y la acción se centra ahora en su hija, sobrina de Myers. Es mucho mejor que H2 y a mí por lo menos me gusto más que H1978. El final es muy valiente y muy bueno. Por eso me da pena que en la siguiente, Halloween V : The Revenge of Michael Myers retrocedieran y se retractaran de ese fabuloso elemento que introdujeron al final de la anterior. Lo que incluyen en su lugar es una película más y mal hecha del género del slasher, con jóvenes idiotas tomando malas decisiones y policías idiotas que no se dan cuenta de nada. Es una pena. H4 prometía mucho para una siguiente película bien hecha. Y la sexta, Halloween VI: The Curse of Michael Myers es una estupidez. Ilustra todo lo que estaba mal con el cine de terror de la década de los noventa: estancado, repetitivo, predecible.

Y después ya viene el desorden. La siguiente, Halloween H20 de 1998 saca de la continuidad a todas, menos las dos primeras. Transcurre veinte años después de esos sucesos y es bien noventera post-Scream en todo sentido. Después viene Halloween Resurrection en 2002 es peor aun. Insufrible. Luego vienen las dos de Rob Zombie, Halloween en 2007 y Halloween II en 2009. Las dos son un solo arco y son un reboot. O sea, pretenden contar la historia de cero nuevamente, con una nueva actriz interpretando a Laurie, por ejemplo. Totalmente obviables.

Así llegamos a H2018, que es una genialidad. Desecha a todas, menos a las primeras dos. Desecha incluso H4, que a mí me parece tan precisa, pero en fin.

Presenta a una Laurie envejecida y completamente trastornada. A lo largo de la película nos enteramos que el encuentro con Myers de las primeras dos películas la dejó alterada de por vida. Que desde entonces se ha estado preparando para un eventual escape del asesino. No para defenderse, sino para por fin poderse vengar matándolo. Se ha entrenado en el uso de armas y ha preparado su casa con cámaras, luces, etc. Pero no hay que confundirse. Esta Jamie Lee Curtis no es Linda Hamilton de Terminator. Laurie de H2018 está loca. Justamente, por supuesto. Después de todo, sobrevivió a una noche traumática. No obstante, es una locura que se expandió a su hija, quien desesperadamente trata de tener una vida normal.

Mientras tanto, la nieta encuentra a Laurie como interesante. Como una fuerza libre, que hace lo que quiere a pesar de que todos la consideran desconectada de la realidad.

Laurie está convencida de que Myers, si escapara del manicomio, la iría a buscar a ella, porque tiene una obsesión con Laurie tan grande como la obsesión que tiene ella con Myers. No obstante -y aquí lo genial de la película-, a Myers no le interesa Laurie. Es más, ni siquiera queda claro si la recuerda o sabe quién es. Myers, siendo la fuerza maligna que constantemente nos han dicho que es, simplemente se escapó porque pudo y, como es su costumbre, mata a todos los que se le cruzan. En el camino se topará con otros personajes que también están convencidos de que él quiere ir hacia Laurie y lo empujan de distintas maneras para que lo haga.

Mención especial recibe el “nuevo Loomis”. El doctor que está tratando a Myers, ahora que Loomis -el que lo hacía en las primeras dos- ha muerto. No obstante, este nuevo Loomis (como lo llama Laurie cuando lo conoce) es muy distinto y es una pieza clave de la trama. Hacia el final se revelará por qué.

Y otra mención más especial recibe Judy Greer por interpretar tan bien a la hija de Laurie. Una mujer que quiere ser normal, por lo que ha tomado decisiones lamentables. Su esposo, por ejemplo, es un imbécil, pero es un escape a la locura de su madre. Su casa, cuya puerta ni siquiera está con llave cuando llega Laurie a visitarla. Todo es un intento desesperado por superar el trauma que Laurie le transfirió, pero que no podrá hacer, porque Myers es real y la amenaza también.

Muy buena película. A mí, por lo menos, me gustó más que la primera. Quizás no tanto como H4 o H3, pero sí estaría en mi top tres películas de la franquicia, definitivamente. Había una continuación lista, cuyo estreno se pospuso por culpa de la pandemia. Ojalá la estrenen en alguna plataforma pronto.