Mildemonios

Posts Tagged ‘Willy Del Pozo’

Mis lecturas del 2017, para seguir

In .Inicio, Crítica on 3 enero, 2018 at 9:20 PM

Hace unos años, motivado por el hecho de que otros varios blogs (cuando aun se hablaba de blogs) al final del año comentaban sus lecturas de los últimos doce meses y hacían rankings, yo comencé a hacer algo parecido, pero distinto.  Definí cinco categorías y pensé que cada año las podría revisitar.

La primera vez que lo hice fue en el 2013.  Después lo seguí haciendo en el 2014, en el 2015, en el 2016 y ahora en el 2017.

Así que sin más preámbulo, pasemos a las cinco categorías en cuestión.  Quizás no lo parezca, pero realmente me tomó un montón de tiempo pensar qué ponía en cada una, así que lean con respeto.

La mayor decepción personal del 2017

En la Feria Internacional del Libro de Lima me dejé llevar y compré un libro que llevaba como co autor a Neil Gaiman.  Se trataba de Interworld, una novela juvenil que se anunciaba como la primera de una saga.

Pues bien, Neil Gaiman es uno de los nombres más sólidos en el género de la fantasía en el mundo.  No solo se trata del genio que escribió el cómic Sandman por varios años, produciendo lo que para muchos conocedores es uno de los dos cómics más importantes de la industria (siendo el otro Watchmen de Alan Moore, dependiendo de a quién le preguntes).  Es también autor de obras muy potentes como American Gods, Graveyard Book y Good Omens (que co escribió con Terry Pratchett).  Así que es fácil dejarse engañar.

Interworlds está co escrita por un tal Michael Reaves, de quien yo no había leído nada.  Sé que ha escrito un montón de cosas, en su mayoría relacionado a franquicias.  Pues bien, no sé cuánto le habrán pagado a Gaiman por aceptar que estampen su nombre en esta cosa.  Terrible, señores.  Un cliché total.  Lenta.  Aburrida.  Predecible.  De lo peor.  La clase de novelas que le da un mal nombre al género.

El mayor descubrimiento personal del 2017

A todos nos gusta Game of Thrones, ¿no es cierto? Entonces quizás hayan visto al personaje de Lyanna Mormont, la niña noble del norte que apoya a los Stark cuando retoman Winterfell.  La actriz que la interpreta tiene una serie en Netflix, The Worst Witch, en la que hace un papel completamente distinto: Una niña común que descubre que tiene potencial para la magia y es enviada a un internado secreto para brujas.

Así llegué a la serie.  Sospeché una conexión con Harry Potter y busqué en internet referencias y resultó que la serie está basada en una serie de novelas anteriores a que J.K. Rowling publicase.  O sea, en todo caso Harry Potter habría copiado de Worst Witch y no al revés.

Solo por eso me pedí la primera de las novelas de esta serie, escrita por una tal Jill Murphy.  Es muy buena, señores.  La primera, The Worst Witch, es de 1974.  No ha envejecido para nada.  Trata un asunto universal en un mundo propio con reglas propias coherentes.  Los personajes son sólidos.  Y eso que es la novela introductoria.  Muy recomendable.

El mayor descubrimiento metaliterario del 2017

Hace un tiempo comenté cómo un grupo de escritores aportamos a un libro que nunca será publicado.  Se trataba de un regalo especial que le hicimos a José Donayre, el escritor y editor peruano.  Ese libro contenía cuentos que habíamos escrito teniéndolo a él como protagonista.  Fue un regalo muy emotivo y particular.  Lo editó Willy del Pozo y lo comenté en este enlace.

Unos meses después, se hizo un experimento similar como regalo de despedida del escritor Miguel Angel Vallejo.  El resultado lo comenté en este otro post.  Esta vez sí era editado por José Donayre.

Y aquí es que caigo en cuenta de lo poderoso que es esto como regalo o como detalle.  Obviamente al leerlo en ambos casos me topo con cuentos muy buenos y con otros no tan buenos.  En mi caso, por ejemplo, considero que el aporte que escribí para el libro de Donayre fue un experimento que no llegó a funcionar.  Pero con el cuento que escribí para Vallejo sí estoy bastante satisfecho.

Así que incluso funciona como espacio para probar distintas cosas.

El mayor placer culposo del 2017

A lo mejor han visto la serie A series of unfortunate events en Netflix.  Tiene solo una temporada y tuvo una película hace varios años con Jim Carrey.  Estas historias están basadas en una serie de novelas escritas por un autor con el seudónimo de Lemony Snickey (que se mete a su historia).

Comencé a leer las novelas de esta serie y me gustaron mucho.  Comento la primera en este enlace.  La historia es relativamente buena.  Los personajes son muy sólidos.  Pero lo que se lleva el premio es la prosa misma.  La forma como el autor enreda para contar las cosas más simples es genial.

Cómo brinda información de manera sutil escondida en las vueltas que da en la narración.  Este tipo es un muy buen escritor, aunque al cabo de la quinta novela ya me había aburrido del estilo.

Después de mucho tiempo le di una oportunidad a la siguiente de la serie y no me arrepentí.  No es material que le recomendaría a cualquiera, pero a mí por lo menos me está pareciendo excelente.

El mayor sentimiento encontrado del 2017

Lev Grossman escribió una novela llamada The magicians que me gustó muchísimo.  La premisa es bastante atractiva: En un mundo más realista, un niño que aprende a usar la magia difícilmente sería noble y bien intencionado.  Por el contrario, sería un soberbio y solamente juntándose con otros como él es que no se terminaría autodestruyendo.  La comento en este enlace.

El final de la primera novela deja en claro que habrá una segunda, lo cual a mí me parecía algo peligroso, porque no consideraba que tuviese sentido.  Sin embargo, el autor se sale con una aventura bastante interesante y simbólica.  La comento en este otro enlace.  Y la tercera parte, The magician’s land, es lo máximo.  Es un muy buen desenlace.  La comento en este otro enlace.

Todo junto termina contando la historia de la vida de una persona, desde la idealización de la infancia hasta la realidad de ser adulto.  Es excelente.  Me gustó muchísimo.  Y la terminé de leer en el 2017.  Eso me dejó pensando con respecto a varios temas, pero por el otro lado me dejó con pena, porque no hay más.  Hasta donde sé el autor no tiene planeado sacar una continuación, lo cual es una lástima, pero también es lo mejor.

Aunque, siendo sinceros, el final de la tercera también es abierto.  Se podría insertar una aventura más que explore la siguiente etapa en la vida de Quentin.  Quién sabe.

 

Willy Del Pozo (ed), Pater Putativus

In .Inicio, Crítica on 23 septiembre, 2016 at 2:29 PM

mas-peruanos-con-empleo-mesa

Éste es un libro que no vas a encontrar en ninguna parte.  En su primera página te dice que es un libro de cuentos con un tiraje de uno, pero que vale como mil.  Se trata de una publicación con una historia bien particular.  Verán, José Donayre es un escritor con una larga trayectoria.  Ha escrito libros y ha editado varias recopilaciones que Ediciones Altazor y otras editoriales han ido sacando: Se vende marcianos, Horrendos y fascinantes, etc.

En el proceso de armar estos libros de cuentos escritos por otros, José ha trabajado con varios autores.  E independientemente de lo buen escritor que sea, es un excelente editor.  De eso nadie discute.

Entonces, cuando estábamos a pocos meses de que cumpla medio siglo de edad, a alguien se le ocurrió que el regalo perfecto para alguien así es, pues, precisamente un libro de cuentos escritos por distintos autores peruanos con los que ha tratado.  Los autores peruanos que han sido editados por él.  Y que el elemento en común de estos cuentos sea que todos ellos tienen al mismo José Donayre como protagonista.

Éste es un regalo que le entregamos el día de su cumpleaños.  Un regalo por el cual este reconocido editor se emocionó.

Yo me quedé con una copia y he estado leyendo los cuentos, con el permiso correspondiente.  Independientemente de la ocasión para la cual fue armado el material, debo decir que los textos son irregulares.  Hay muy buenos cuentos, pero no son todos.

wp_20160127_010

Si tuviera que seleccionar a los sobresalientes, tendría que mencionar necesariamente a Sevilla no es Andalucía de Leonardo Caparrós.  No solo es una buena historia bien contada, sino que además captura -en mi opinión- la esencia de Donayre.

Cerca está El hombre que perdió los pies de Micky Bolaños.  No tanto porque retrate a Donayre, que es un personaje secundario en este cuento.  Sino porque es una buena historia.  Lástima que el final sea tan malo y tan poco consistente con el suspenso que se estuvo armando durante el cuento.

Habiendo dicho todo esto, solo me queda decir que la parte que más disfruté son la introducción y las descripciones de los autores.  Pero esto es básicamente porque están plagados de chistes internos.  Incluida en la selección está una historia mía, De paso por Hugo 2, que tiene como personaje al ingeniero Sisco.  El mismo del cuento que escribí para Se vende marcianos.

 

Willy Del Pozo, El sendero luminoso del placer

In .Inicio, Crítica on 9 septiembre, 2015 at 2:18 PM

JNE_actividades abr_pag01

Primero, un disclaimer.  Yo a Willy lo conozco desde hace un tiempo y me parece un mate de la risa.  Es una persona ocurrente, carismática y muy sincera.  Esto es importante que lo diga de entrada, porque El sendero luminoso del placer se supone que es un libro de crónicas breves con anécdotas de su vida.  Y no, no me la creo.

Verán, cuando leía los disparates de Sofocleto hace varios años, como por ejemplo su genial libro El ángulo agudo, a todos les queda claro que son cuentos.  Que son historias que pretenden pasar como verdades, pero que son tan disparatadas que es imposible que alguna vez hayan sucedido.  No obstante, cuando uno lee a Sofocleto tiene que aplicar lo que en inglés se llama suspension of disbelief.  O sea, estar dispuesto a creer por un ratito que eso es posible, porque si no, por gusto te compraste el libro y por gusto te pusiste a leerlo.

Con el libro de Willy no sucede eso, porque no queda claro.  Algunas de las anécdotas son tan profundas y sentimentales que dudo mucho que sean falsas.  Sospecho que deben ser producto de algo que le pasó realmente.  En esta categoría podríamos poner DoremifasolaSILBANDO y TERESA ya no tiende la mesa.  Otras son demasiado fantásticas y dudo mucho, pero muchísimo que sean ciertas.  Por ejemplo, la que le da el nombre al libro y La MUJER biónica.

pakistan01

El resto está en el medio, batiéndose entre la total fantasía y el costumbrismo ameno.  Y ahí creo que yace la gracia de este libro.  Uno termina de leer cada una de las anécdotas y se pone a pensar qué tanto de las tres páginas que acaba de leer será cierto.

En la presentación de esta edición, Willy dijo que al comienzo escribía anécdotas reales y la gente no le creía.  Y que cuando comenzó a escribir cosas que no eran ciertas, la gente se lo comentaba como si se la creyesen.  A menos que nos haya mentido cuando dijo esto específicamente, ahí reside la clave.  Pero a la vez, ahí reside el reto: Leer el libro e ir decidiendo uno por uno si es cierto, si es falso o si es medio cierto o medio falso.

En el proceso tomen en cuenta lo siguiente: Las anécdotas no están en el orden en el que fueron originalmente publicadas (es material que salió periódicamente en un diario ayacuchano), sino en el orden cronológico en el que supuestamente le sucedieron al autor.  Así, la primera anécdota es sobre su nacimiento y la última es la más cercana al presente, aunque no necesariamente fueron publicadas en ese orden.

Como sea, es un texto bastante ameno y presenta un desafío que lo hace más lúdico.  Y si no lo tocas por el título, no te lo mereces.

(Dibujito de arriba: http://rikhunafilms.blogspot.pe/)

Un gran colectivo para escribir un librito: 201

In .Inicio, Crítica on 29 agosto, 2013 at 5:32 PM

melbourne city 1

Este librito ya salió hace un buen tiempo, pero recién me doy un tiempo para hablar de él.  Se trata de 201, un experimento del buen José Donayre, este escritor / descubridor de nuevos talentos literarios.  En conjunto con la gente de Ediciones Altazor lo que hicieron fue tomar como punto de partida una anécdota del escritor español David Roas (que supuestamente durante un viaje que hizo para promocionar una publicación volvían a darle la habitación 201 de los distintos alojamientos a los que iba a parar) para pedirle a 99 escritores mayoritariamente peruanos para que cada uno escriba un microcuento de 201 palabras o menos.

Por lo menos cuando me llamaron para participar me dijeron 201 palabras o menos.  Después me enteré que la gente se comenzó a enviciar por escribir cuentos de exactamente 201 palabras, lo cual se hace mucho más complicado.  Lo que es mi parte, debo decir que escribir un relato en tan pocas palabras se me hizo super complicado.  Me tomó varios días y varias versiones y varias revisiones, a pesar de que se trataba de algo pequeño.  Mi aporte a esta locura está en la página 90.

Como es natural, varios de los relatos son cualquier cosa.  Pero hay otras que son realmente joyas.  Y de hecho, a través de estas pequeñas intervenciones de distintas personas he podido descubrir a otros escritores que no sabía que existían.  Aunque también me ha servido para reencontrarme con gente que ya había leído y que ya sabía que eran capos, pero que en 201 lo han reafirmado.

Descubrimientos: Baltazar Andurriales (que ya ha publicado un libro de microrrelatos), Giselle  Aronson (que también ha publicado un libro de microrrelatos), Leonardo Caparrós (que ha publicado una novela), Saúl R. Deus (español que ha publicado cuentos en distintas partes), Esteban Dublin (colombiano que ha ganado varios premios y ha publicado), Fernando Sánchez Ortiz (español que está vinculado al microrrelato), Ana María Shua (española que también ha publicado harto microrrelato), Ezequiel Wajncer (autor argentino que además es profesor de literatura), Iban Zaldua (español con varias publicaciones encima).

Confirmaciones: Carlos Calderón Fajardo (que si han estado atentos ya sabrán que me gusta cómo escribe), Willy Del Pozo (editor general de Altazor), Carlos Rengifo (conocido autor y editor peruano).

(Dibujito de arriba: http://matteart.blogspot.com/)