Mildemonios

Posts Tagged ‘timothy zahn’

Timothy Zahn, Heir to the Empire

In .Inicio, Crítica on 25 julio, 2017 at 10:51 PM

Ya en otro post comenté lo importante que fueron las novelas de Timothy Zahn en el universo Star Wars.  Hoy en día ya no son canon, pero eso no quita que sean excelentes historias.  Tengan en cuenta que fueron publicadas en el año 1991.  Mucho de lo que ahora vemos en Rebels o en las nuevas películas pueden cancelar lo que Zahn proponía, pero en ese año se trataba de propuestas totalmente novedosas.  Conforme las vaya comentando se darán cuenta a lo que me refiero.

Primero está el detalle del villano.  No puedes tener una buena aventura sin un villano memorable y el Grand Admiral Thrawn era justo lo que el universo Star Wars necesitaba después de la muerte de sus dos principales chicos malos: Darth Vader y Palpatine.

La historia se introduce en las primeras páginas de la novela.  Thrawn es un genio militar que no es humano.  Y dado que el Imperio era fachista y discriminaba a todas las demás razas, Thrawn la tuvo difícil para ascender dentro de la maquinaria bélica imperial.  Aún así, su genialidad y su capacidad para improvisar en plena batalla le permitió llegar lejos.  Tanto así que eventualmente choca con Vader y genera rivalidad.

Palpatine, reconociendo que los necesita a ambos, pero que no pueden seguir cerca el uno del otro, porque se terminarán matando, envía a Thrawn a expandir los límites del Imperio conquistando nuevos territorios.  De esa manera lo aleja de la capital y del conflicto con la Alianza Rebelde.  Por esa misma razón no está presente durante la Batalla de Endor (lo que vemos al final de Return of the Jedi).

Pero ahora, cinco años después, Thrawn regresa con una flota y un plan para derrumbar la Nueva República y reinstaurar el Imperio.

Por el otro lado están los héroes que recordamos de las películas.  Olvídense de Episode I o de Force Awakens.  Heir to the Empire es muy anterior a esas películas. ¿Se casaron Leia y Han Solo? ¿A qué se dedica ahora Luke, que no tiene Sith Lord que cazar? ¿Cuál será el siguiente gran proyecto de Lando? Todas esas preguntas son respondidas poco a poco a lo largo de la novela.  No diría que es lo mejor del libro, pero cumple.

Finalmente, este libro es muy efectivo en presentar personajes nuevos.  No son cualquier cosa.  Después de todo, todos los libros de Star Wars en cierta medida introducen personajes nuevos para que funcionen.  No obstante, estos personajes son geniales, muy sólidos y a final de cuentas justo lo que la franquicia necesitaba.

Por ejemplo, Talon Karrde, el contrabandista excepcional.  Talon es presentado como un líder en crecimiento.  Obvio, pues.  Desde que Jabba The Hut fue brutalmente asesinado por Leia, varios otros líderes tenían que ir apareciendo para llenar ese hueco.  No olviden que estamos en un universo que controlaba ferozmente el comercio entre planetas.  Es obvio que el contrabando va a tender a agrupar a los criminales de la galaxia.  Talon Karrde es el líder con el que Han Solo decide entablar conversaciones para poner a esos contrabandistas a funcionar legalmente para la Nueva República.  La visión pragmática y estratégica de Karrde con respecto a las cosas son muy buenas.

Otro ejemplo es Mara Jade.  En el universo post-Batalla de Endor hay un problema narrativo: Luke ya no tiene interés romántico.  Una vez que se le revela que Leia es su hermana, se enfoca en salvar a su padre.  Y luego de eso ya estaría listo para buscar una pareja.  Recuerden que en ese entonces aún no existía la regla de que los Jedis no se podían casar y tener hijitos.  En ese contexto, Zahn crea a Mara Jade, una asesina que alguna vez trabajó para Palpatine y que sentía la Fuerza a través de él, pero que no era realmente una Jedi.  Ahora que Palpatine no está, ella está tratando de sobrevivir en una nueva circunstancia y sin acceso a la Fuerza.

Todo esto es apenas la presentación de una compleja saga.  Heir to the Empire es la primera de tres novelas.  Tiene acción y tiene intriga y tiene todo lo que un fan de Star Wars de ese entonces necesitaba.  Pero por encima de eso es el perfecto inicio de una nueva etapa.  Sigo pensando tonto que Disney decidiera sacarlo de la continuidad.

Lo que voy a extrañar del universo expandido Star Wars

In .Inicio, Crítica on 13 enero, 2016 at 3:04 PM

heir1

Cuando Disney compró Lucasfilms -y con eso, se hizo de la franquicia Star Wars-, no se tardó en anunciar que todo lo conocido como el universo expandido dejaba de ser canon.  Con esto se estaba comunicando que todas esas historias que habían sido escritas para cómics y para novelas y para cualquier otro medio que no eran las seis películas que hasta ese momento existían dejaban de ser parte de la continuidad oficial de Star Wars.

Para algunos esto era necesario, porque este universo expandido se había vuelto una locura.  Era muy complicado, con muchísimas historias y muchísimos personajes.  Si Disney quería hacer la franquicia más amigable, tenía que hacerlo.  Tiene sentido.

No obstante, en ese proceso se fueron de la continuidad oficial muchas buenas historias.  Hay dos líneas de productos que voy a extrañar.

Novelas de Timothy Zahn.  De estas obras ya he hablado en este post.  Fueron publicadas en un momento en el cual no había mucho universo expandido.  Un momento en el cual los fans estábamos muy interesados en averiguar qué había sido de nuestros personajes favoritos después de la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte.

Como comento en este otro post, algún día voy a tener que escribir una reseña sobre estas tres obras.  Son buenazas.  Sobre todo la última.  Déjenme que les diga por qué.

Primero, por los personajes.  Por ejemplo, Zahn fue el que introdujo al Grand Admiral Thrawn, de quien seguramente has oído hablar en estas semanas como una sentida ausencia en The Force Awakens.  Pero ahí no queda la cosa.  También está Mara Jade, la asesina del Emperador, que es sensible a la Fuerza pero no es Jedi o Sith.  También están los hijos de Han Solo y Leia, Jacen y Jaina.  También está el líder de los contrabandistas Talon Karrde (que es uno de mis favoritos) y el Maestro Jedi Joruus C’Baoth.  Durante los tres libros cada uno de estos va evolucionando y termina siendo un personaje completamente distinto al que se presentó al inicio.  Por ejemplo, Karrde comienza siendo un cínico comerciante que justifica su apoyo a la Alianza como una acción rentable, pero termina siendo un idealista que toma riesgos por amigos o por conceptos como libertad o justicia.

TalonKarrdeReal

Segundo, desarrolla varios de los conceptos que son importantes para el universo Star Wars.  O mejor dicho, los desarrolla mucho mejor que en otros lados.  Por ejemplo, presenta una explicación biológica de qué es la Fuerza sin entrar a tonterías de midiclorians y sin dar demasiados detalles.  También brinda un asomo al mundo de los ejércitos de clones y de por qué ya no se usan, así como las complicaciones de contar con uno.  Ni qué decir del desarrollo de la importancia de la red de contrabandistas en el universo Star Wars y otros elementos que tienen que ver con el aspecto humano.

Comics Tales of the Jedi.  La editorial Dark Horse Comic en algún momento empezó a sacar miniseries de historietas escritas por Tom Veitch protagonizadas por una mancha de jedis cuando la orden todavía funcionaba a todo su potencial.  Cuando los jedis tenían sus naves y sus formas de hacer las cosas y sus templos.  En estos comics se muestra cómo podría haber funcionado el entrenamiento de los nuevos caballeros de la orden.  Y no es para nada como lo propone Lucas luego en Episodio 1.

En estos comics los maestros jedi tienen grupos de aprendices.  Y hay distintos temas en los cuales los caballeros jedi se pueden ir especializando.  Todo transcurre varios miles de años antes de Palpatine, pero muestra también el origen de los sith.

No solamente es chévere en mostrar cómo funcionaría la Orden Jedi, sino que además visualmente era mostra.  Veitch y el artista Christian Gossett muestran distintos estilos de jedi, distintas formas de ser jedi, distintas maneras de vestirse y distintas maneras de lucha.  De hecho, si bien casi todos usan el sable láser, no todos lo hacen.  Hay un maestro que pelea con su bastón (disculpe, se me olvidó su nombre) y también está Exar Kun, el jedi que cae al lado oscuro y que aprende a luchar con un sable doble, como el de Darth Maul.  Y esto fue años antes de Episodio 1.

exar-kun

Pero una de las cosas que más me gustaron de Tales of the Jedi son las relaciones entre los mismos caballeros de la Orden.  Acuérdense que esto salió después de las primeras tres películas, pero antes de Episodio 1.  Para entonces habíamos oído hablar a Luke discutir con Palpatine y Yoda acerca de cómo las emociones llevan al lado oscuro… Pero entonces, ¿cómo vivían estos patas? ¿Se les permitía ser amigos entre ellos? ¿Se les permite tener pareja y tener hijos? ¿Cómo es eso?

En Tales of the Jedi se explora eso y se propone una forma como los jedi pudieron haber vivido y caer al lado oscuro ocasionalmente y ser redimidos o ser cazados por los demás y las discusiones que tienen entre ellos y todo eso.  A mí, por lo menos, me sonó excelente y  muy convincente.  Si Episodio I hubiese ido por ese lado habría sido un hit.

Pero no.  Midiclorians y Jar Jar Binks nos tuvieron que dar.

Chuck Wendig, Aftermath: Star Wars: Journey to the Star Wars: The Force Awakens

In .Inicio, Crítica on 9 diciembre, 2015 at 2:47 PM

star-wars-aftermath-cover-625x951

Yo soy de los que se tragaron las novelas de Zahn (Heir to the Empire, Dark Force Rising y The Last Command).  Eran novelas que salieron varios años después de que se estrenara Return of the Jedi, pero años antes de que saliera Phantom Menace.  Es decir, novelas que contaban las aventuras de nuestros héroes (Luke Skywalker, Han Solo, Leia Organa) años después de la explosión de la segunda Estrella de la Muerte.  Novelas que salieron en un momento en el que los fans estaban hambrientos de precisamente estas historias.  Y que Zahn escribiese tres novelas excelentes con harta profundidad y con personajes nuevos memorables (el Gran Almitante Thrawn, la asesina Mara Jade, etc) ciertamente ayudó mucho a impulsar mi devoción a la franquicia.  Claro que para cuando saliera Phantom Menace todo habría sido por las puras.  Y que más recientemente, cuando Disney comprara la franquicia, y decidiera que las novelas de Zahn ya no eran parte de la continuidad oficial, tampoco fue lo más chévere del mundo.

En todo caso, este año salió esta otra novela, Aftermath, que pretende hacer hoy y con las condiciones actuales lo que Zahn hizo hace un par de décadas.  O por lo menos, uno creería eso, pero no es ése el caso.

Aftermath no busca seguir contando las aventuras de nuestros héroes conocidos.  Muy por el contrario, pretende contar las penurias que tienen que pasar los ciudadanos comunes y corrientes de la República ahora que el Imperio ha caído y que un nuevo gobierno se está instalando.  Lo que hace Wendig es contar el drama del ciudadano común.  Y entiendo que en ese sentido haya muchos fans que sientan que es una decepción.

No obstante, lo que pretende hacer lo hace muy bien.  O por lo menos, eso me parece.  Para esto presenta nuevos personajes.  También levanta personajes que en las películas han sido secundarios, pero que aquí cobran relevancia.  Combina esto con nuevos villanos que la lógica sugiere que deben de haber existido, pero que nunca fueron presentados antes.

El personaje principal de Aftermath es Norra Wexley.  Se trata de la piloto que manejaba el Y-Wing que ingresa a la segunda Estrella de la Muerte con Wedge Antilles y su X-Wing, así como con Lando Calrissian y el Millenium Falcon.  Ella ha regresado a su planeta de origen, Akiva, a recoger a su hijo Temmin ahora que la guerra ha acabado.  No obstante, resultará que en Akiva se está llevando a cabo una reunión secreta de alto vuelo entre lo que queda del alto mando del Imperio.  En esta reunión se está decidiendo qué es lo que van a hacer ahora.

Y-Wing-Fighter_0e78c9ae

Norra tiene la oportunidad de hacer algo al respecto o simplemente quedarse con su hijo, a quien tiene que convencer de irse de Akiva con él.  La novela (que es moderadamente larga) cruza a Norra y a Temmin con varios personajes en Akiva que lo único que quieren es vivir su vida y que se han visto atrapados en el conflicto de alguna u otra manera.  Y en el proceso se anda discutiendo constantemente cuál es el bando correcto.

De hecho, se usa ese término con bastante frecuencia.  El “right side”.  Y la manera como se aborda el tema es bastante cotidiano.  Por eso me gustó el libro.  Hay discusiones profundas y mesiánicas entre grandes líderes.  Pero lo que más hay es gente común y corriente queriendo averiguar qué es lo correcto.  Ése creo que es el aporte de Wendig.  Es la primera vez que veo que en la franquicia Star Wars se hace esto de una manera tan natural.

Entre capítulos hay pasajes de otros personajes en otras partes del universo tratando de vivir la transición del Imperio a la Nueva República.  Así tienes una discusión entre dos cazadores de recompensas que no tienen claro si les conviene aceptar contratos del nuevo gobierno, de un huérfano que quiere regresar a Coruscant a vengar a su padre, de un conductor de un bus que tenía que dejar a niños en la academia de soldados del Imperio (y que no sabe que hacer porque ésta acaba de ser destruida por soldados de la Alianza), etc, etc.  Todo esto matiza muy bien la historia de Norra.

Finalmente, todo esto no quita que en Aftermath haya mucha información para satisfacer a los fanáticos que quieren saber qué es lo que está pasando mientras tanto con los personajes emblemáticos y con la Alianza en general.  Brevemente nos informarán qué es de Ackbar, de Mon Mothma, de Han Solo, de Chewbacca, etc.  Del único que no se dice nada concreto (solo se especula y se comenta) es de Luke Skywalker.

Así con todo, es un buen libro.  Pero entiendo que a muchos fans no les haya gustado.  Ni modo.  No se puede satisfacer a todos en este mundo.