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Alan Taylor, Thor: The Dark World

In .Inicio, Crítica on 9 diciembre, 2020 at 6:07 AM

(Continúo comentando todas las películas y series del MCU en el orden de la historia, no en el orden en el que fueron hechas. La anterior fue Iron Man 3. Ahora me toca la segunda de Thor)

En la Fase I del MCU, que va desde Iron Man (que comenté aquí) hasta The Avengers (que comenté aquí), Thor era un bicho raro. Como lo comenté en su momento, no era una joya como otras de las películas de esa etapa, pero funcionaba y eso era suficiente. Era necesaria para dejar establecidos varios elementos necesarios para que la siguiente, The Avengers, pueda existir. Sin Thor, no habría habido Loki o Hawkeye, por ejemplo. Y uno de los problemas de esa película era que replanteaba al personaje principal como un irresponsable que no se toma nada en serio. Se burla de todo. Todo el tiempo está sonriendo. Y claro, esto es necesario en el MCU. Una lección de Iron Man era que el público ya no quería películas oscuras y trágicas como Batman. El público quiere héroes alegres y graciosos.

Pues bien, éste es un detalle que parece que no terminó de convencer, porque en Thor: Dark World, se le da la vuelta. De hecho, se le da la vuelta a muchos detalles. Mientras que Thor era una historia shakesperiana sobre un príncipe que descubre el sentido de su vida -como que esa película la dirigió Kenneth Branagh-, Dark World es una épica aventura para salvar al universo -ni más ni menos- de una amenaza externa. En ese sentido, Dark World es también un instrumento para mover el MCU hacia adelante. Mientras que Thor nos permitió que Avengers exista, Dark World planta la posibilidad de que Avengers: Infinity Crisis exista.

Pero nos estamos adelantando. Después de todo, Dark World es de la Fase 2, recién. Estamos con la nariz puesta en Avengers: Age of Ultron. Dark World no contribuye mucho a esta etapa, sino más bien al cuadro más de largo plazo. La colocación de las gemas del infinito, el afianzamiento de que Asgard existe en este universo del cual puedes saltar no solo a la Tierra, sino a otros mundos, que Asgard maneja tremenda tecnología superior, etc. Sin Dark World, no habría Infinity Crisis.

Visualmente esta película también se sale de la norma del MCU. El diseño de los elfos oscuros, las naves espaciales en forma de dagas, los barquitos voladores de Asgard. Alan Taylor estaba tratando cosas nuevas aquí que no se habían visto antes en las películas de la Fase 1. Llama la atención, porque éste no es un director muy visual que digamos, sino más bien un director orientado a las historias complejas. Recuerden que él es una de las mentes detrás de la serie Game of Thrones y que dirigió varios episodios de Mad Men y de The Sopranos.

Habiendo dicho todo esto, Dark World no es de mis favoritas. No funciona como película única. Es decir, no tiene sentido si no se le relaciona con películas anteriores. ¿Por qué tienen a Loki encerrado? ¿Por qué Jane está con su vida hecha trozos? ¿Por qué Erik, el científico viejo, está loco? ¿Por qué los amigos de Thor en Asgard no logran alegrarlo? Hay mucho que viene de Thor y de Avengers. No obstante, en la medida en la que es claramente parte de una historia más grande, rompe con la tendencia de hacer crecer al personaje.

El personaje Thor en la película anterior aprendió cuál era su lugar y se convirtió así en un mejor líder, pasando ahora sí a ser el príncipe que se supone que debe ser. Nah, porque ahora regresa a la Tierra a de nuevo tener aventuras por su cuenta. Y Loki. Se supone que ya sabemos que es el príncipe de las mentiras y que hay que tenerlo encerrado todo el tiempo. Nah, porque ahora lo vamos a soltar para que nos ayude con un par de cositas. Y Jane. Se supone que ya sabemos que es una científica que ha resuelto ni más ni menos que el secreto del universo. Nah, porque ahora la vamos a ver patética en un sofá sin trabajo y sin dinero.

Dark World presiona reset en mucho de lo que ya se había avanzado. Eso me incomoda. Me parece que es mal storytelling.

Otra cosa que me incomoda es que falla en elevar a Jane a un personaje más épico y heroico. La película empieza en que ella está con su vida arruinada por los sucesos de Thor. O sea, llegó un hombre a su vida y arruinó su trabajo y la dejó arruinada. No es un mensaje muy feminista ni empoderador que digamos. Y entiendo lo que han querido hacer: Comenzar con Jane en el suelo para irla elevando a punta de batalla y empuje. Pero eso no es lo que pasa. Ella va ascendiendo por intervención de elementos ajenos a ella, no por decisión suya.

De hecho, toda la historia se inicia porque está buscando reencontrarse con un hombre -nuevamente, no es muy feminista ni empoderador- y todo se complica porque ese hombre llega y porque a Jane se le mete el Eter, una sustancia mística que puede destruir al universo. Ella no lo decidió. Simplemente el Eter se le metió. A raíz de eso, ella es un objeto de interés para Asgard y para los elfos oscuros -los villanos de la historia-. A partir de ahí, ella es un objeto, deja de ser prácticamente un personaje. La tienen dando vueltas, protegiéndola, raptándola, etc.

Hasta el final, en el que ella coloca una serie de artefactos que salvan a Thor. Pero, son artefactos diseñados por el científico Erik, el hombre que había sido hipnotizado en Avengers por Loki. De hecho, lo poco que hace Jane es poner las varas tecnológicas -que también lo hacen otros personajes- y manejar el panel para controlarlas -que también lo puede hacer Erik-. Entonces, ¿con qué nos quedamos? Con una Jane mucho menos relevante. Es una pena. Cuando anuncian que ella será la protagonista de la siguiente película, no me llama tanto la atención.

Kenneth Branagh, Thor

In .Inicio, Crítica on 16 septiembre, 2020 at 2:51 PM

(Mientras seguimos en pandemia, estoy aprovechando para repasar todas las películas el MCU, incluyendo las series, en el orden de la historia.  La última que comenté fue The incredible Hulk, que pueden leer en este enlace.  Ahora me toca Thor)

Esta película es un bicho raro.  Es una película que no tendría sentido que funcione, pero que de alguna manera llega a cuajar.  No es la joya que sí son Iron Man (que comento en este enlace) o Avengers, pero definitivamente funciona y logra mover la historia del MCU hacia adelante.  Además, es efectiva en describir un desarrollo del personaje principal, el príncipe Thor, y en presentar al que sería el villano causante de la formación de los Vengadores, Loki.

Por donde se vea, Thor es una película diseñada por comité.  En algún lugar de una oficina en Nueva York se reunió un grupo de ejecutivos de Marvel Comics y de otras corporaciones involucrada y se decidió que después de Iron Man 2 (que comento en este enlace) se aceleraría en la maraña de películas hacia un primer gran evento, que vendría al año siguiente, Avengers.  Así que se produjeron dos películas que salieron en el 2011: Thor y Captain America: First Avenger (que comento en este enlace).  Ambas introducen importantes elementos al MCU para justificar Avengers.

Todos los fans saben que en los cómics, la razón por la cual estos superhéroes se reúnen por primera vez y forman a los Avengers es porque Loki ataca a la Tierra.  Era de esperarse que la película que se venía tenía que tener a ese Loki como villano.  Así que había que introducirlo urgentemente.  Para eso, había que tener previamente la película en la que Thor lo destierra de Asgard.  Pareciera que ésa era básicamente la razón principal para que esta película existiera.

Pero eso no es todo.  Hasta esa película, les faltaba un vengador.  Tenían a Iron Man, de la película que lo inició todo.  Tenían a Black Widow, de Iron Man 2.  Tenían al Capitán América, de la película que hicieron también en el 2011.  Tenían a Hulk, de la fallida película del 2008.  Tenían a Nick Fury, de las películas de Iron Man.  Y ahora tenían a Thor.  Pero aun así, les faltaba uno.  Así que en ésta no solo introducen al villano Loki, sino también a Hawkeye, que no tiene ningún sentido en esta película, no aporta a la trama, no aporta al drama y si lo piensan, es un antagonista ridículo para el dios del trueno.

Otro elemento que se introduce en esta película es el viaje entre mundos.  Por primera vez en el MCU vemos que hay distintos mundos en el universo y que se puede viajar entre ellos con unos portales, que pueden ser de colores.  Luego aprenderemos que también se puede saltar de un mundo a otro con naves espaciales.  Por el momento, los portales parecían una manera bastante práctica de empujar la trama del MCU hacia adelante.  Y si bien al final de Thor se supone que el portal se ha destruido, para la siguiente película –Avengers-, ese problema ya estaría solucionado.

Hay un elemento adicional que se introduce en Thor que a mí, personalmente, no me gusta.  Verán, en los cómics el personaje Thor es una persona malhumorada, molesta, seria, atormentada.  Usualmente se le muestra preocupado.  No obstante, una de las lecciones de Iron Man era que el público quería personajes amenos y graciosos y de buen humor.  La era del Batman de Tim Burton había pasado.  Así que en la película resulta que Thor es bromista, gracioso, carismático.  Tiene su pandilla de payasos -entre los cuales inicialmente está Loki-.

Si recuerdan los dibujos animados mal hechos de Thor de los años setenta, tendrán claro que éste es un personaje con serios conflictos.  Tenía el peso de un mundo de dioses en sus hombros.  No tiene tiempo de ir a tomar cerveza con sus amigos o de escaparse a invadir un planeta porque estaba aburrido.  Luego vino la película The incredible Hulk returns en el año 1988, en la que David Banner (el de la serie no era Bruce, sino David…) conoce a Donald Blake, quien se convierte en Thor cuando grita algo sosteniendo su bastón.  Ya saben, como en el cómic.

El Thor de esa película era más cercano al Thor del MCU: Bromista, parrandero, con sed de batalla por la diversión, gracioso.  Kenneth Branagh, que es un director británico con mucha experiencia y que sabe exactamente lo que hace, seguramente recibió la orden de representar ese Thor y lo adaptó a una historia shakespeareana de pugna de poderes y de reyes que discuten con príncipes.  Está bien, no me quejo.

Al final es una película que funciona, pero que está tan obviamente diseñada para mover el MCU que verla hoy en día después de haber visto todo lo que viene después y entender por qué pusieron esto y por qué pusieron lo otro resulta mecánico.  Termina dejando todo listo para la siguiente.  Y supongo que en cierto sentido es efectiva, porque Avengers es una excelente película.