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Matt Reeves, The Batman

In .Inicio, Crítica on 28 abril, 2022 at 11:24 PM

Por fin pude ver The Batman en HBO Max. Menos mal no gasté dinero o arriesgué mi vida yéndola a ver al cine. Dios mío, qué mala. Vamos a resumirlo así: Éste es el Batman para la generación de Rey Skywalker. Aquí no hay historia. ¿Para qué? Aquí hay sorpresas. A que no te esperabas que Thomas Wayne sería uno de los malos. A que no te esperabas que Catwoman sería hija de ya sabes quién. A que no esperabas que Batman no podría salvar a Ciudad Gótica de la inundación. Todo son sorpresas y nada te lo esperabas. Pero a la tercera, ¿sabes qué? Ya a nadie le importa. Listo, en cuanto queda establecido que esta película está hecha para sorprenderte y nada más que para sorprenderte, la siguiente sorpresa ya no importa.

Empecemos por los «tropes». Al igual que la última trilogía basura de Star Wars, The Batman juega a tumbarse los tropes de la franquicia. Eso lo comenté en este post de hace tiempo. La historia no importa, los personajes menos, la sobrevivencia de la franquicia menos aun menos. Lo que importa es que en el universo Star Wars está establecido que Luke Skywalker es la personificación de la esperanza. Entonces, ¿qué vamos a hacer? Pues a representarlo como un viejo amargado que ya se dio por vencido. A que no te la esperabas. Qué capo que soy.

The Batman básicamente asalta a los tropes propios de la tradición del personaje. Por ejemplo, ¿ahora Batman sale de día? ¿Desde cuándo? Se supone que una de las gracias de Batman es que sale solo de noche. Las películas de Nolan respetan eso al extremo. Por ejemplo, cuando el Joker amenaza con dinamitar clínicas, Batman no sale de día en su batimoto. Eso iría contra una de sus reglas. Batman está diseñado dentro de su propio universo para dar miedo a los criminales. Si sale de día, como el mismo Joker lo explica en un momento de The Dark Knight, daría un poco menos de miedo de noche. Pero no. Según Matt Reeves, Batman sale de día. Bah. Seguro que Rian Johnson le dijo que era buena idea.

Otro trope que me molesta es que Batman es un personaje obsesivo. De eso se trata. Es un tipo que se volvió loco porque presenció el asesinato violento de sus padres. Decide desde pequeño, entonces, entrenarse y usar su fortuna para castigar a los criminales con sus propias manos. Por eso tenía sentido el trailer de esta película, cuando lo muestran golpeando a un ladrón y cuando creen que ha terminado, lo sigue golpeando y ante la pregunta de quién es, termina gritando que él es la venganza. No es la justicia. No es la protección de los inocentes. Él es *la venganza*. Si quieres que alguien te ayude a cuidar a tu gatito, anda a Metropolis y pregunta por Superman. Batman no es un protector. Es un tipo con serios problemas mentales.

Para Reeves no. Para Reeves empieza así, porque, ya saben, es un niño rico engreído que no sabe lo que quiere. Como que dos días antes decidió ser superhéroe. Ay, esta clase alta aristocrática. Y al final de la película ya no está embarcado en la venganza, sino en ayudar a la comunidad de Ciudad Gótica a tener un mejor estilo de vida. Así como queda ese final, me interesa absolutamente cero una secuela, en la que veremos seguramente a Batman con traje completo sirviendo sopa en un centro comunitario a indigentes.

Otro trope que pisotean es el del Riddler. En la tradición de los cómics, Riddler es el primer supervillano de Ciudad Gótica. O sea, es una ciudad con mucho delincuente, llega Batman vestido de murciélago a hacerlos sufrir. Y el primer malvado en vestirse con antifaz y adoptar un nombre de supervillano es Edward E. Nygma, a quien se le conocerá como el Riddler. Es un personaje de transición. Después de él otros villanos asumirán nombres coloridos, como Joker o Pinguin. Pero Riddler es un poco mafioso, un poco genio incomprendido, un poco motivo de burla por parte de los gangsters. Es un personaje muy interesante, muy complejo. ¿Recogen algo de eso aquí? No, aquí se van por la sorpresa, por supuesto. La sorpresa, el exceso y el comentario social. Todo lo relacionado al Riddler en esta película está en volumen once. Es asesino en serie, habla a gritos, está loco, se cubre toda la cara, etc. Y su origen por supuestísimo que tiene que estar atado al origen de Batman. Reeves no podía dejar pasar ese cliché.

Al igual que las nuevas de Star Wars, en el pisoteo de los tropes de la franquicia no se acaban los problemas. Además están las inconsistencias internas de la película. Mencionemos algunas.

Riddler va matando uno por uno a los ciudadanos más corruptos de Ciudad Gótica. Lo hace porque está loco y porque tiene un plan y porque ésa es su venganza. No obstante, ¿por qué entonces quiere matar a Bruce Wayne? Él no es culpable de nada. Thomas Wayne, quien resulta que es uno de los ciudadanos más cochinos de esa ciudad -pisoteando nuevamente un trope de la mitología de Batman, que el padre de Bruce era una persona buena- ya está muerto, así que por extensión Bruce es el que debe pagar.

En la locura de Riddler, esto no tiene sentido alguno, más que para mover la trama de la película para adelante. Y encima, ni siquiera lo hace bien. Termina mandando a Alfred a la clínica. Pero un momento. ¿Cómo es que alguien como el Riddler, que ha planeado al milímetro cada detalle de su plan comete ese error tan estúpido? ¿Espera que una persona tan influyente como Bruce Wayne abrirá su propio correo? Y Alfred, sabiendo que viven en una ciudad que es un campo de guerra, ¿abre el correo él mismo sin revisar con mayor cuidado sobres que llegan sin remitente? Qué tal roca, pues.

En fin. Me alegra que este experimento fallado no sea parte de la continuidad oficial del snyderverse y que los rumores dicen que Pattinson y Reeves se han peleado y probablemente no haya secuela. Que mala. Lo siento muchachos, pero Nolan elevó el nivel de exigencia para todo aquel que quiera hacer una película se Batman. Y eso es bueno.