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Terry Practhett, Reaper Man

In .Inicio, Crítica on 30 diciembre, 2016 at 4:31 AM

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A muchos de los fans de Terry Pratchett les parece que éste es el primer libro con el cual este autor se comenzó a poner serio.  Nunca dejó de ser irónico, por supuesto.  Nunca dejó de ser burlón y sus libros nunca dejaron de ser muy graciosos.  Pero con esta novela, dicen, la serie Discworld comenzó a abordar temáticas más adultas y más profundas.  O por lo menos, eso dicen varios de los seguidores de Pratchett.

Yo no estoy de acuerdo.  Pero vayamos en orden.

Reaper Man es protagonizada por la Muerte.  En el mundo de Pratchett, la Muerte es un personaje insensible y objetivo.  No obstante, a lo largo de las novelas en las que es incluída, comienza a cambiar a tener sentimientos.  Esto no puede ser permitido por el grupo de seres que supervisan su labor, por lo que deciden pasarlo al retiro y reemplazarlo, lo cual es un proceso gradual.

La parte del reemplazo es la gradual.  Eso de que lo pasan al retiro es inmediato.  La Muerte, entonces, decide irse a ser jornalero en una granja y llevar una de las vidas más simples y poco sofisticadas que puede conseguir.  El punto aquí es que solamente en ese ambiente libre de complicaciones y de distracciones es que la Muerte comienza a entender varios asuntos de fondo sobre la vida misma.

La Muerte es uno de los personajes más icónicos de Discworld.  Junto con Rincewind es el que más se repite en las novelas de esta serie (creo).  Aparece por primera vez en la primera novela, The colour of magic.  Después vuelve a aparecer esporadicamente, pero es en Mort que se le da una verdadera personalidad.  Hasta entonces había sido simplemente una especie de fuerza de la naturaleza que estaba cumpliendo con una labor y que la comentaba.  Punto.  En Mort las cosas cambian, algo que a mí personalmente no me termina de gustar, aunque la novela sí me parece interesante (la comento en este otro post).  La Muerte me gustaba más como algo que se movía en las sombras y que no era completamente explicado.  Después de Reaper Man ya lo entendemos mucho mejor y hasta podríamos vencerla si es que viviésemos en Discworld.

Además, como decía al comienzo, discrepo con que ésta sea la novela con la cual Terry Pratchett se pusiera serio.  Equal Rites, que es la tercera de la serie, es muy graciosa, pero además aborda el tema de la discriminación de género de una manera muy efectiva y directa.  La comento en este otro post.  De hecho, Equal Rites es la que hasta ese punto me parece la más lograda de este autor.  Me parece que tiene una historia mucho más concreta y concisa.  Reaper Man, en cambio, tiene varios detalles que resultan arbitrarios.  Empezando con el final, la manera como la Muerte regresa a ser la Muerte.

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Un punto adicional que hay que tomar en cuenta es que Reaper Man viene después de la lamentable Moving Pictures, que para entonces me parecía la más baja de la serie (mis razones las expongo en este otro post).  Esta última es simplemente una secuencia de elementos arrancados de la cultura hollywoodense y pegados a modo de crítica a cómo Hollywood es vacía y superficial.  Pero no llega más allá de lo obvio.  Reaper Man, en cambio, es mucho más profunda y tiene muchos elementos simbólicos escondidos.  Por ejemplo, el hecho de que la Muerta jubilada siga siendo él mismo: Un esqueleto que habla sin usar el sonido, sino algo más que nunca se explica.

Y a pesar de eso, los humanos que lo conocen y lo ven como tal y no se espantan o le preguntan qué hace alguien que se ve como la Muerte cultivando el campo.  Pero los niños sí lo ven como lo que es.  La manera como lo expone Pratchett diera a entender que en la vida, todos sabemos que la muerte está encima de nosotros y sabemos que vamos a morir, pero elegimos ignorarlo para poder seguir con nuestras vidas, algo que cuando somos niños sí nos desconcierta.

En fin.  Reaper Man sí es harto recomendable y no requiere haber leído nada antes para ser entendida.

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Terry Pratchett, Moving pictures

In .Inicio, Crítica on 12 noviembre, 2015 at 12:23 PM

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Moving pictures es la primera novela de Terry Pratchett que no me gustó en lo más mínimo.  Para resumirlo en una oración: Me parece que se mete con un tema que no entiende, lo que se refleja en que sus típicas críticas y burlas son muy superficiales.

En Moving pictures Pratchett se mete con Hollywood.  Trata de replicar el mundo de Hollywood en su universo de fantasía, Discworld.  Para ello fuerza demasiado las cosas.  Por ejemplo, en Wyrd sisters se burla de Shakespeare, pero no fuerza las cosas.  Se cuelga de características de la obra de Shakespeare.  En ese sentido, Pratchett demuestra conocer muy bien al clásico autor.  Bien por él.  En Eric, en cambio, toma el modelo de la obra Fausto para burlarse de algo más: La burocrácia o la corporativización de las cosas.  También es genial, porque demuestra un dominio de la ironía.

En cambio, en Moving pictures se está burlando de Hollywood por burlarse de Hollywood.  Los personajes representan clichés del mundo de Hollywood.  Está el actor bueno para nada que representa a héroes excepcionales y que renunció a su carrera para dedicarse al cine, la actriz hermosa que es inútil, el comerciante desalmado que no sabe nada de cine pero que termina siendo el productor que toma las decisiones, etc, etc.

En la novela parte de la gracia es que Hollywood en realidad no es nada.  Es construida en cuestión de días de manera espontánea para aprovechar una invención del gremio de alquimistas.  Y que cuando se acaba la fiebre, desaparece también en cuestión de días.  Quizás ésa sea la parte más profunda.  No obstante, a diferencia de otras novelas de Pratchett, aquí no hay una historia sólida.  Hay muchos chistes puntuales y hay muchos paralelos con personajes o cosas de la vida real, pero quedan en eso.

Por suerte de inmediato Pratchett se reivindicó, porque lo que viene después, Reaper man, es nuevamente una excelente novela con gracias y con un mensaje muy bueno.  Me imagino que un autor tan experimental como Pratchett se puede dar el lujo de no dar en el blanco de vez en cuando.  Moving pictures es eso precisamente.

Terry Pratchett, Eric

In .Inicio, Crítica on 20 agosto, 2015 at 3:38 PM

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Eric es la novena novela que escribió Terry Pratchett para su serie de fantasía Discworld.  En este caso su objetivo es burlarse de Fausto y de toda la tradición de los pactos con diablos y cosas por el estilo.  Y en un segundo plano hay una crítica al estilo de vida corporativo y altamente burocratizado.

Primero la historia.  El demonólogo de 13 años Eric convoca a las fuerzas del infierno -conocidas en Discworld como las Dungeon Dimensions– para ser el amo del mundo, para conocer a la mujer más hermosa que haya existido y para vivir para siempre.  Sin embargo, en vez de conseguir a un demonio que le pueda otorgar esos deseos, obtiene a Rincewind, el hechicero fracasado que ha protagonizado varias otras novelas de Pratchett y que se había quedado atrapado en esa dimensión.  Pero como el ritual fue hecho correctamente, igual Rincewind tiene que cumplir con lo que Eric le pide o no podrá ser liberado.

Por un lado Eric es una burla de los que buscan soluciones mágicas a sus problemas.  Por el otro, es una burla de la burocratización innecesaria, porque mientras Eric y Rincewind están cumpliendo deseos con trampa, en el infierno hay una especie de revolución.

Resulta que en el infierno un demonio noble ha decidido que el aburrimiento es la forma última de tortura, por lo que ha decidido promover la burocracia.  El infierno acaba de aplicar reingeniería y ahora tiene niveles y muchos papeleos para todo.  Por suerte Rincewind tiene experiencia en esto, dado que viene de una universidad altamente burocratizada, y logra salirse con la suya.

Eric no es de mis novelas favoritas de Discworld, pero por lo menos entretiene.  No me aburrió como The light fantastic o Moving pictures.  No es muy profunda, pero cumple con ser graciosa.  Por lo menos.

(Dibujito de arriba: http://io9.com/)

Terry Pratchett, Guards! Guards!

In .Inicio, Crítica on 9 julio, 2015 at 3:52 PM

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Guards! Guards! es la octava novela que escribió Terry Pratchett que transcurre en el alocado mundo de Discworld.  Como sus predecesoras, es una buena novela, graciosa, llena de situaciones hilarantes, pero también pretendiendo abordar temas profundos.  En el caso de este libro en especial, es algo así como una novela policial ambientada en una ciudad fantástica con dragones, magos y esas cosas.  No obstante, como suele ser el caso en la obra de este autor, los personajes tienden a ser una sarta de incompetentes que no entienden nada de lo que está pasando.

En Guards! Guards! se muestra cómo es que se pretende mantener el orden en la ciudad de Ankh-Morpork, que es el escenario central de varias de las novelas de la serie.  Se introduce así una nueva institución en este mundo, la Night Watch.  Así como en Colour of Magic se introduce la Unseen University para burlarse del mundo académico y en Equal Rites se introduce a la hermandad de las brujas para burlarse de la intolerancia, en Guards! Guards! se introduce la Night Watch para burlarse de la policía y de las autoridades que deberían guardar el orden en una ciudad.  Y es que básicamente la Night Watch no sirve para nada.  Nadie cree en ellos y son en la práctica una pérdida de tiempo y de recursos.  No obstante, la mantienen porque en fin, hay que proyectar la imagen de que algo se está haciendo por controlar el crimen, que hace lo que quiere en Ankh-Morpork.

Guards! Guards! me gustó bastante por varias razones.  Primero, porque nos introduce a las intrigas políticas que manejan a la ciudad.  Sí, en novelas anteriores de Terry Pratchett ya se ha hablado de cómo se manejan las esferas de poder en este mundo.  Pero aquí lo hace de manera distinta, más profunda.  Es más pragmático y urbano, mientras que en Wyrd Sisters, por ejemplo, es más una aproximación de fantasía.

Segundo, porque la Night Watch con todos sus tropiezos es una mancha de patas que funciona.  Es como una pandilla.  Está compuesta del Capitán Sam Vimes (de quien hablo en el próximo párrafo), el Sargento Frederick Colon, el Cabo John Nobbs y Carrot Ironfoundersson.  Cada uno tiene su rollo y después de un periodo de ajuste y de que se conocen bien, terminan siendo una mancha de patas que colaboran para poder resolver una amenaza a la ciudad.  Obviamente no son los Magníficos, pero es divertido leer sus conversaciones y cómo coordinan las cosas.  Lo digo porque hasta ahora el único equipo que hemos visto funcionar bien y sin pisarse entre ellos en Discworld son las brujas de Equal Rites, que después aparecen en Wyrd Sisters.  Mientras que las brujas tienen más una dinámica de familia, la Night Watch tienen una dinámica de patas.

Segundo, porque el héroe no es un incompetente total.  Esto ya lo comenté cuando hablaba de la novela anterior, Pyramids.  Y es que cansa leer novelas de una serie en la que todo se explica por la incompetencia y la idiotez del personaje principal.  Pyramids era hasta refrescante en ese sentido: El personaje principal, Teppic, es un asesino entrenado con las habilidades de un ninja.  Y cuando no está tratando de hacer política, sino ejerciendo su verdadera profesión -la de asesino- sabe exactamente qué está haciendo.  En Guards! Guards! sucede algo similar.  Tenemos al Capitán Sam Vimes, que es lo que en inglés se llamaría un badass.  Un tipo duro que ha estado en la ciudad por mucho tiempo y se las sabe todas.  Malhumorado, rudo, alcohólico… Es un personaje excelente.  Y el hecho de que vuelva a aparecer en otras novelas luego es algo que me emociona mucho más que la constante aparición del desesperante Rincewind, el mago que no da una y que es el favorito de tantos otros fans de Terry Pratchett.

(Dibujito de arriba: http://sharksden.deviantart.com/)

Terry Pratchett, Pyramids

In .Inicio, Crítica on 8 abril, 2015 at 2:20 PM

Ya que el autor Terry Pratchett se nos ha ido recientemente, considero justo retomar los comentarios que había estado escribiendo sobre su obra.  En esta ocasión quería hablar de Pyramids, que es una de las novelas de este autor que más me gustan.  Básicamente porque tiene un protagonista que no es un total incompetente.

No me malentiendan.  Es gracioso leer sobre Rincewind echando siempre todo a perder por cobarde y por inútil.  O a Granny Weatherwax complicándolo todo por su posición con respecto a las cosas.  Pero después de seis novelas, aburre un poco.  Es muy refrescante poder leer al fin las aventuras de un héroe que está entrenado y que sabe lo que hace.  Con esto Pratchett nos demuestra una vez más que él es un autor que está siempre saliendo a nuevos territorios y que no se queda en su área de confort.  Ya había dominado la narración de una aventura de fantasía de comedia irónica con protagonistas patéticos.  Aquí está probando algo nuevo: Eso mismo, pero con un protagonista épico y heroico.

El personaje en cuestión se llama Teppic.  Es un noble heredero a la corona de Djelibeybi, un país muy similar a lo que fue Egipto en nuestro mundo en sus mejores épocas.  Pero por razones que son explicadas en la novela, fue enviado a Ankh-Morpork (la ciudad que es central para la mayoría de las novelas de Discworld) a entrenarse como asesino.  Después de todo, esta ciudad tiene un gremio de ladrones, tiene un gremio de panaderos y -entre otros muchos gremios- hay un gremio de asesinos que tiene un régimen de entrenamiento sumamente estricto.  Teppic es entrenado ahí a ser básicamente un ninja: A moverse sigilosamente, a lanzar con precisión cuchillos, a matar sin hacer un sonido, etc, etc.

El día que pasa su examen final se entera de que su padre ha muerto y que debe regresar a casa.  Cuando llegue se inician los típicos conflictos propios del mundo de Pratchett.  Teppic ha recibido una “educación moderna” en la gran ciudad y no está de acuerdo con muchas de las tradiciones de Djelibeybi.  Mientras tanto, el sumo sacerdote de la religión dominante de este país tiene sus propios planes.

Es una novela distinta, emocionante y con tramas debajo de tramas.  Y además, tiene un detalle que la hace genial: Explora cómo sería un país como éste si sus creencias religiosas más irracionales fuesen ciertas.  Pratchett se burla cruelmente de la religión en este libro, algo que retomará en otras novelas.  En todo caso, Pyramids es muy recomendable.  Tiene estructura, personajes definidos, un tema de fondo claro y una narración muy ágil.  Recomendable.

(Dibujito de arriba: http://art.marcsimonetti.com/)

Terry Pratchett, Wyrd sisters

In .Inicio, Crítica on 9 marzo, 2015 at 5:06 PM

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Para cuando Terry Pratchett había llegado a escribir Wyrd sisters,  su sexta novela de la serie de Discworld, ya estaba bien cerca de descubrir la fórmula.  Su estilo estaba mucho más definido y ya había avanzado mucho en intuir lo que funciona y lo que no funciona.  O por lo menos ésa es mi impresión.  Wyrd sisters es mucho más audaz, pero a la vez mucho más segura de sí misma.  Es más, está tan segura de sí misma, que en cierto momento llega incluso a textualmente decir que -por si no te habías dado cuenta- se está burlando de Shakespeare y de sus clichés.  Esto a diferencia de, por ejemplo, Sourcery, que por lo menos a mí no me queda claro qué tiene como tema de fondo.

Wyrd sisters es el arremetimiento de Pratchett contra Shakespeare.  Aquí él se burla de cómo para algunos éste es un autor intocable y cuyos textos se supone que son perfectos y de cómo se supone que sus obras tienen un impacto cósmico en la vida de la gente.  Una parte importante de la trama tiene que ver con un grupo de artistas que viajan interpretando obras, como alguna vez lo hizo Shakespeare.  Y este grupo de artistas en cierto momento se instalan en Ankh-Morpork -la ciudad que es central para la serie Discworld-, en un teatro llamado el Dysk Theatre, en una obvia referencia al teatro The Globe, en donde Shakespeare presentaba sus obras.

Ésta es la segunda novela de Pratchett protagonizada por sus brujas.  En Equal rites nos las presenta como una antítesis de los hechiceros y de sus costumbres.  Mientras que los hechiceros están altamente institucionalizados y burocratizados, las brujas viven como quieren y en paz con todo el mundo.  Mientras que los hechiceros se valen de la reputación para hacerse respetar, a las brujas eso les tiene sin cuidado.  O en todo caso, usan el tema de la reputación de otra manera.  En Wyrd sisters, las brujas no tienen conflicto con los hechiceros, sino con la nobleza.  Y si bien en Equal rites, el resultado era una meditación sobre la discriminación de las mujeres, en este caso es en cierta medida una meditación sobre la aristocracia.

Si bien éste es un libro con un tratamiento más profundo del tema, me pareció personalmente que era menos gracioso.  Para que se hagan una idea: No tengo ningún problema en recordar elementos cómicos de la primera novela, The colour of magic o de la cuarta Mort.  Esto no me pasa con Wyrd sisters.  No recuerdo que me haya parecido particularmente graciosa.  De hecho, es más seria que las demás, lo que no quiere decir que no tenga secuencias absurdas.  Por ejemplo, esto de que las brujas detienen el tiempo por 15 años en un país entero es una payasada y no tiene mucho sentido.  Ni siquiera dentro del universo de Discworld.  Pero en fin.  Sirve para plantear el escenario en el que se está desarrollando la historia.

En resumen, me parece que con Wyrd sisters el autor Terry Pratchett está afinando su método y su estilo.  Es un producto mucho más sólido que algunas de sus novelas anteriores, pero en el proceso, pierde algo de su chispa irónica y oscura que lo había hecho conocido.  Pero no se preocupen, que con su siguiente novela lo recupera completamente.  Pero eso es tema de otro post.

(Dibujito de arriba: http://sharksden.deviantart.com/)

Mis lecturas del 2014, porque no me queda otra

In .Inicio, Crítica on 5 enero, 2015 at 2:30 PM

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Es tradición que a finales de año algunos en sus blogs o cuentas de Facebook o donde sea comenten sus lecturas de los últimos 12 meses.  Algunos incluso se mandan a hacer un ranking.  Yo lo hice por primera vez el año pasado y me había propuesto hacerlo solamente si alguno de los que sigo hacía uno.  Y bueno, esa condición se terminó cumpliendo, así que aquí está, para cumplir conmigo mismo.  Sin embargo, continuando con la tradición que inicié el año pasado, coloco mis categorías personales.

Mayor decepción personal del 2014: The windup girl de Paolo Bacigalupi.  Lo siento, realmente lo intenté.  Sé que es una novela premiada en todos lados y que es importante y todo eso.  Pero aquí entre nos, ese estilo de ciencia ficción fatalista en la que se resalta todo lo malo de la sociedad humana y de la naturaleza humana hace mucho que me dejó de interesar.  Ya, ok, ¿entonces, todo es un desastre y todos vamos a morir? ¿Y no hay razones para esperar algo mejor? Nah, para eso mejor me compro un periódico y leo la sección política.

Mayor descubrimiento personal del 2014: Falling free de Louis McMaster Bujold.  Totalmente lo contrario de The windup girl.  En Falling free se muestra al ingenio del ser humano en su máximo esplendor.  Un ingeniero prestigioso que debe realizar un peligroso plan para salvar a miles de personas.  Todo esto enmarcado en el infierno burocrático que es trabajar para una corporación que opera en muchos planetas al mismo tiempo y que se ha vuelto un verdadero monstruo.  Lo mejor de todo: Éste es el primer libro de una serie de novelas, así que tengo mucho que leer en los próximos meses.

Mayor descubrimiento metaliterario personal del 2014: ¿Se acuerdan de los libros de multiaventura? Esos libritos que uno va leyendo y de pronto el lector debe tomar una decisión y te dicen que si decides abrir la puerta, sigas leyendo en la página 19 y si decides saltar por la ventana, sigas leyendo en la pásgina 23.  Pues resulta que en internet hay toda una movida por escribir estas cosas.  Incluso hay webs que te brindan el espacio para que lo hagas.  Webs como ésta.  Chévere, ¿no? Da nostalgia, por decir lo menos.

Mayor placer culposo personal del 2014: Divergent de Veronica Roth.  Sí, sí, ya sé que la película estuvo mala.  Ya sé que la novela es un obvio intento por capitalizar la moda que impuso Hunger games.  Ya sé que la novela no es particularmente buena.  Ya sé que la narración es simple y la trama tiene unos huecos demasiados grandes.  Ya sé todo eso.  Pero me vaciló su lectura, pues.  No es como que fuese a leer la continuación.  Aunque… No, no lo voy a hacer.

Más sentimientos encontrados del 2014: La serie de novelas de fantasía Discworld de Terry Pratchett.  He disfrutado casi todas y me encanta encontrar el siguiente título que me toca leer de la serie en una librería.  Me he matado de la risa con las aventuras de Rincewind y de los demás personajes reiterativos de Pratchett.  No obstante, desde que he estado haciendo reseñas y comentarios de estas obras para este blog me he comenzado a dar cuenta de que hay fórmulas que se repiten y que hay fuertes debilidades en estas novelas.  Por ejemplo, cuando leí Sourcery me divertí muchísimo.  No obstante, después de escribir este post sobre ese libro, he tenido que re-examinar mi apreciación de ese título.  Sinceramente no estoy seguro de querer seguir escribiendo posts sobre las siguientes novelas de este autor.  He leído varias más y tengo planeado seguirlas leyendo.  Pero mi acercamiento a Pratchett no es lo que era antes.

(Dibujito de arriba: http://castellanoscomics.blogspot.com/)

Terry Pratchett, Sourcery

In .Inicio, Crítica on 3 noviembre, 2014 at 3:59 PM

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A cualquiera que le da una revisión veloz de las novelas que comento en este blog le debería quedar claro que soy un fanático de Terry Pratchett.  Su estilo me parece genial, sus historias son muy creativas, sus personajes son tan profundos que su desarrollo tiene que abarcar varias novelas, etc, etc.  Pero por encima de todo eso, es un arrastre de risa.  Puede estar contando una historia aburrida y de pronto arranca con una meditación sobre algo en especial y se tira no más de dos párrafos comentando eso y es suficiente para levantar todo de nuevo y renovar el interés por la trama.  Es un maestro.  Y el hecho de que escriba a la velocidad a la que escribe es realmente un mérito.

Sourcery es la quinta novela que escribió Pratchett de su serie de novelas más conocida, Discworld.  En esta oportunidad narra lo que pasa cuando un mago (que en este mundo es el resultado de que un octavo hijo tenga un octavo hijo) tiene, a su vez, un octavo hijo.  Éste ya no es un mero mago, sino que es algo superior: Un “mago al cuadrado”, también llamado hechicero.  Resulta que en este mundo alguna vez hubo una gran guerra entre hechiceros que casi destruye el universo.  Y de hecho, Coin, como se llama el hechicero en cuestión, es influenciado por su padre mago que ha jurado venganza a la Unseen University, la academia de magos que es el centro de tantas historias en la obra de Pratchett.

La trama se centra en las intrigas que se dan dentro de la universidad por el control de la institución, lo que a su vez trae como consecuencia el control de fuertes fuentes de magia.  Mientras tanto, Rincewind y un grupo de personajes tienen aventuras en una especie de versión burlona de Arabia.  Rincewind es un mago inútil que suele aparecer en las novelas de Pratchett, aunque no sale en todas.

Si bien Pratchett es un excelente narrador, yo podría decir que tiene dos tipos de novelas: Las realmente novedosas en las que realmente está contando una historia fuerte y las que simplemente mezcla elementos que revuelve sin sentido.  En la primera categoría podríamos poner, por ejemplo, a Equal rites.  En la segunda a Sourcery.  Sigue siendo muy graciosa y sigue siendo interesante, pero no hay una verdadera historia fuerte detrás.  La conspiración de Coin huele más bien a una excusa para que sucedan situaciones absurdas que son graciosas y que desarrollan a los personajes, pero que no tiene mucho sentido que digamos.  Sobre todo la resolución final.

Es una cosa después de otra, después de otra, después de otra sin una verdadera línea o mensaje detrás.  Por ejemplo, en Mort hay un claro rollo acerca de la inevitabilidad del destino y de cómo al final todos tienen algo que no van a poder dejar de enfrentar.  En cambio, en Sourcery no me da la impresión de que haya una intención de comunicarnos algo.

Quizás lo más relevante de Sourcery para un fan como yo es que desarrolla un poco más al personaje de Rincewind.  De hecho, el final de la novela coloca a este personaje en un serio problema, el cual será resuelto en una novela posterior.  Pero es interesante ver cómo es que llega hasta ahí.

(Dibujito de arriba: http://art.marcsimonetti.com/)

Terry Pratchett, Mort

In .Inicio, Crítica on 5 marzo, 2014 at 6:43 PM

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La única novela de la serie Mundodisco escrita por Terry Pratchett que hay que leer en un orden especial es la primera, The colour of magic.  Es la única que tiene un orden especial: Tiene que ser la primera que leas.  Después, la segunda, The light fantastic, la puedes obviar tranquilamente.  Es una mala extensión de la primera.  Y la tercera, Equal rites, es sencillamente excelente e indispensable.  Uno de los mejores detalles de ésta es que se olvida momentáneamente de tanta pastrulada que se inventó y que funcionó tan bien en la primera, para pasar a proponer nuevos personajes, nuevos escándalos y nuevos problemas.  Con la cuarta, Mort, Pratchett regresa un poco a la línea que plantea en The colour of magic, pero sin pasar a ser repetitivo como con The light fantastic.  Es una buena cuarta novela, aunque me parece que está por debajo de Equal rites.  Muy por debajo.

Mort explora la vida de uno de los personajes que más llamaron la atención en las novelas anteriores de Mundodisco: la Muerte.

Las conversaciones que tiene la Muerte con Rincewind en The colour of magic no solamente son hilarantes -bajo el supuesto de que los hechiceros en el Mundodisco pueden ver a la Muerte y conversarle-, sino que tratan temas que tienen sentido.  Le dan un toque absurdo a la historia que cuadra perfecto en la forma como Pratchett cuenta las cosas.  Pero funciona porque está en pequeñas dosis.  Porque no es el centro de la historia, sino que es algo casual que entra y sale de la atención del lector.  En ninguna de sus intervenciones él es necesario para que la narración se siga desarrollando.  Es algo así como un espacio para refrescar la situación o para estirar el suspenso.

En Mort la Muerte es casi el personaje principal.  O en todo caso, está buena parte de la novela siendo el foco de la atención.  Al comienzo es gracioso, por supuesto.  Pero después de un rato cansa.  La Muerte no solamente se las sabe todas -es una especie de sabio conocedor del universo que tiene una respuesta para todo- sino que tú sabes que tiene todas las de ganar: Incluso los dioses mueren.  Después de un tercio de la novela, uno está ya cansado del personaje.

El personaje principal, por su lado, es el típico héroe de Terry Pratchett: Un chico que pasaba por ahí y que se debe enfrentar a circunstancias cósmicas que son mucho más grandes de lo que él puede controlar.  Mort es contratado para ser el asistente de la Muerte, sin saber que el plan es que lo reemplace eventualmente.  No obstante, Mort es humano y mientras la Muerte está disfrutando de su retiro, mete la pata.  La Muerte debe regresar a ordenar todo.

El rollo de Pratchett esta vez es la inevitabilidad de algunas cosas.  Todos vamos a morir, no importa quiénes seamos.  Todos vamos a jubilarnos en algún momento.  Mort trata de estirar tal o cual cosa, pero termina empeorandolo todo.  Parte de su trabajo es aceptar que hay cosas que son inevitables, una condición que es muy poco humana.  Pratchett plantea (y me parece que éste es el detalle que salva a la novela) que los humanos por naturaleza hacemos todo lo posible por evitar lo inevitable.  Y que en ese proceso somos capaces de las atrocidades más terribles, pero también e los inventos más geniales.

En resumen, Mort no es excelente, pero pasa.   Y tiene partes muy graciosas.

(Dibujito de arriba: http://mythwood.blogspot.com/)

Terry Pratchett, Equal rites

In .Inicio, Crítica on 3 septiembre, 2013 at 3:40 PM

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Como cuento en otro post, yo a Terry Pratchett lo conocí de pura casualidad.  Me refiero a su obra, por supuesto.  Y de ahí entré a una etapa de obsesión en la que leí varios de sus libros de corrido.  Y por un tiempo me pareció lo máximo.  Comentemos uno de los libros que leí en esa etapa, el tercero de su serio de Mundo Disco.  Me refiero a Equal Rites.

Lo primero que salta a la vista es que aquí no está Rincewind, el personaje principal de las dos anteriores.  Y de hecho, si leen reseñas de este libro en otros lados verán que es una de las primeras cosas que varios comentan.  Esto porque Rincewind era un personaje recontra rico y muy ameno.  Que Pratchett no lo incluyera en su tercera novela es relevante, porque deja en claro que la serie no es sobre Rincewind, sino sobre el Mundo Disco.  Y que cada nuevo libro explorará un aspecto de ese mundo.  En este caso, el de las brujas, que tienen una especie de sub cultura en Mundo Disco que es total y completamente opuesto al de los Hechiceros que hemos visto en las dos novelas anteriores.

Equal Rites me gustó mucho.  De hecho, mientras que The light fantastic y The colour of magic me deslumbraron por su originalidad, Equal Rites realmente me gustó.  Está mucho mejor escrita, tiene personajes mucho más sólidos y tiene un rollo de fondo.  La historia está construída encima de la pelea que quiere dar una de las brujas por el derecho de una niña a ser admitida en la Unseen University, la escuela de magos que solo admite hombres.

Después de unas páginas no me importaba en lo más mínimo que Rincewind no estuviera, porque Granny Weatherwax, la bruja anciana persistente que no va a aceptar que discriminen a una pobrecita niña que tuvo la mala suerte de nacer con los poderes heredados de un mago, pero a la vez con los poderes de una bruja, un caso nunca antes visto.  Granny llevará su intención de que a Eskarina la acepten en la escuela de magos hasta las últimas consecuencias.  Y las discusiones que tiene Granny con medio mundo para cumplir ese objetivo son geniales.  Sobre todo con el hechicero Cutangle, el típico mago del Mundo Disco, pegado a las tradiciones sin realmente entenderlas.

(Dibujito de arriba: http://christopherdenise.blogspot.com/)