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Rick Riordan, Percy Jackson & the lightning thief

In .Inicio, Crítica on 10 diciembre, 2013 at 2:02 PM

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He demorado bastante este post, porque la verdad no sentía que tuviese nada nuevo que aportar.  Y es que el tema de Percy Jackson ya lo he tocado antes.  Primero cuando comenté la película de hace unos años y después cuando comenté la obsesión de muchos de encontrar al siguiente Harry Potter.  Y es que es terriblemente evidente que la marca Percy Jackson fue diseñada para explotar todo el movimiento que generó Harry Potter.  Desde el nombre hasta el personaje despreciado durante su infancia para descubrir que es especial y que tiene poderes que nadie más tiene para irse a vivir a un espacio que es una metáfora de la vida de todo niño en su colegio, Percy es una respuesta al éxito del mago inglés.  No obstante, tiene serios problemas de diseño.  Después de leer la novela quedan bastante claros.

(Ojo, aquí no critico que Riordan se haya divertido mucho escribiendo esas novelas o que se esté expresando o lo que sea.  Solamente estoy abordando el aspecto comercial: Si querían aprovechar esa masa de lectores con producto que apelara a los mismos principios, cometieron serios errores).

Primero, la tradición de la mitología griega no es cool.  Eso queda claro de arranque.  Mientras que la ondita de la magia británica es cool y las posibilidades que presenta en el universo que plantea son excelentes, el mundo de Riordan no termina de ser apasionante.  Yo me imagino que eso se puede deber a que la esencia de la mitología griega es el drama y los destinos pre-definidos, algo que no cuaja con la generación actual de lectores jóvenes.  Al contrario, a este público lo que le gusta es la rebeldía y desafiar al destino.  Incluso en Harry Potter la profecía alrededor de la cual gira la trama de la quinta novela es una trampa, porque termina siendo interpretada de otra manera.  En Percy Jackson, la profecía es ineludible, porque es la esencia misma de la mitología griega: Que todo está escrito.

(Ojo que no digo que la mitología griega no sea rica o interesante o profunda o lo que sea.  Solo digo que tiene serios problemas para hacer click con la generación de jóvenes actuales).

Segundo, el mundo de Percy Jackson está terriblemente segmentado.  En el mundo de Rowling hay muggles y hay hechiceros, pero existe una discusión con respecto a la discriminación de los que no tienen poderes.  Es parte integral del conflicto que evoluciona a lo largo de las siete novelas.  En el mundo de Riordan, en cambio, hay una segmentación categórica que no es salvable: Hay dioses, hay semidioses, hay héroes y hay humanos.  Y después, hay monstruos y hay otras cosas.  Y si naciste semidios, fuiste cuñadito.  No hay nada que puedas hacer al respecto.  Si bien Percy puede engañar a Hades con la ayuda de una diosa, queda claro que los dioses están por encima y que todo lo que puedes hacer es calmarlos o estar en gracia con ellos o poner a uno contra otro.  Esta verticalidad en la sociedad de Percy Jackson es fatal para el público joven actual, que por el contrario, vive en un escenario de horizontalidad.

Tercero, el origen del conflicto en el mundo planteado por Riordan es una tontería.  O sea, Zeus un día se levantó y decidió que esta vaina de que dioses estén teniendo hijos con mortales es mucha complicación, así que a partir de ahora queda prohibido no solamente que los dioses se sigan levantando humanos, sino además que los dioses tengan contacto con los hijos que ya tienen.  Pucha, no es por nada, pero, ¿no se supone que Zeus es más astuto? Ok, es orgulloso y todo lo que quieran, pero obvio que eso va a generar una serie de encontrones que va a poner en peligro al mismo universo.  Y en el peor de los casos, ya, digamos que a Zeus le dio la locura y decretó esa vaina… Después de los primeros problemas (descritos con mayor detalle en libros posteriores), ¿no debió darse cuenta de que fue un error? No tiene sentido.  Por lo menos en Harry Potter hay un sentido detrás del conflicto de trasfondo.  En Percy Jackson es total y completamente antojadizo.  Nada impide que todos (dioses, semidioses, héroes, monstruos, titanes, etc) se levanten en armas y derroquen a Zeus en una.  Sobre todo si a lo largo de las novelas vamos descubriendo que a todos les revienta esa decisión.

Y en fin.  Hay otras cosas, pero son menores.  Estos tres detalles creo que arruinan por completo el trabajo de Rick Riordan en un contexto en el cual se buscaba ser el reemplazo de Harry Potter, lo cual es una pena, porque no es un total desperdicio.  Me refiero a que la primera novela, por lo menos, no es mala.  Tiene algunas cosas que descuadran, pero no es una pérdida de tiempo.  Lamentablemente con tanto que hay que leer, no me dan las ganas como para leer la segunda parte.  Quizás cuando esté con más tiempo libre.  Por el momento tengo otras prioridades.

(Dibujito de arriba: http://adambaines.blogspot.com)

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Chris Columbus, Percy Jackson & The Olympians: The lightning thief

In .Inicio, Crítica on 2 junio, 2012 at 5:14 PM

Hace un par de años fui a ver la última aventura comercial de Chris Columbus, Percy Jackson & the lightning thief, adaptación de una novela de fantasía del mismo nombre de hace unos años.  Lo primero que salta a la vista desde antes de entrar a la sala del cine es la descarada copia que es de cierta franquicia.  Desde el nombre: Harry Potter & XX versus Percy Jackson & YY.  Pero los paralelos no mueren ahí.  Quizás la única diferencia crucial es que el personaje principal no se ubica en Londres, sino en Nueva York.  Lo cual, debo decirlo, era uno de los pocos elementos que me llamaba la atención de las novelas de JK Rowling.

Los paralelos, como decía, son bien evidentes.  Sigue siendo un joven producto de una familia problemática, sigue siendo un joven con problemas en el mundo real que resultan ser producto de un potencial oculto, sigue siendo un joven con poderes sobresalientes aún no descubiertos, sigue siendo un joven que es llevado a una institución educativa especial para que explote ese potencial, etc, etc.

Ahora, en pleno siglo XXI creo que tachar una producción porque tiene  elementos sacados de otra película me parece anacrónico (si uno busca lo suficiente en imdb.com, estoy seguro de que se podrá encontrar referencias a filmes previos que justificarían una acusación de plagio).  Lo que sí me parece hartamente criticable es que la copia sea tan descarada.  El personaje Percy hasta forma mancha con una chica sabelotodo y un chico impulsivo, al igual que Harry.  El profesor principal del Half Blood Camp hace las mismas excepciones con Percy que Dumbledore con Harry.  Etc, etc.  Llega un punto en el cual ya la cosa es una versión cinematográfica de en dónde está Wally, pero con la atención puesta en ubicar las similitudes entre ambos universos.

El único punto que resultaría original de Percy Jackson es el rollo de que los dioses griegos y demás personajes clásicos de la mitología griega están viviendo entre nosotros incorporados a la sociedad moderna.  Claro, para alguien que ha leído algo de Neil Gaiman (The Sandman, American Gods, etc) esto puede parecer ridículamente poco original.  Pero en la película se hace de una manera casual que me pareció chévere.  Eso se lo reconozco.

Ahora, esta película me lleva a dos reflexiones.  Primero, qué tan válido es copiar a una copia.  Está de lejos documentado que JK Rowling tomó ideas descaradamente de obras de fantasía menores y poco conocidas (como The Secret of Platform 13 o The Legend of Rah and the Muggles).  Así que no debería ser escándalo si alguien copia a la copia.  No obstante, el momento es bastante particular.  Desde que se publicó el último título de Harry Potter han aparecido miles de primeras partes de series de novelas que aspiran a capitalizar la masa de fans que se han quedado en el aire (como Magyck, Artemis Fowl).  No sólo eso, sino que también se han revivido franquicias pasadas.  Todo esta tendencia reproduce la filosofía televisiva que resume en una frase: “nada tiene éxito como el éxito”.

Segundo, el terrible terrible TERRIBLE mensaje que se repite en casi todas estas obras (pero en Percy Jackson y en Harry Potter como una patada en la cara) de que eres especial sin mover un dedo.  Obviamente se trata de un mensaje manufacturado para que el consumidor promedio se sienta identificado.  Todos queremos ser especiales o descubrir un poder secreto.  Franquicias como Harry Potter apelan a ese sentimiento, ofreciéndote este personaje que -no solamente es el hechicero más poderoso de su tiempo sin necesidad de esforzarse-, sino que es una excepción a todas las reglas.  Todos tienen que irse a dormir a las 8 pm, menos el señor Potter a quien se le permite dar vueltas por Hogwarts hasta la hora que le dé la gana.

Y esto lleva a un rollo que siempre me ha parecido ligeramente fachista: eres el resultado de tus padres.  En el mundo de Harry Potter es motivo de una especie de guerra civil.  Todo esto es un clásico método hollywodeense.  Si se fijan, en el mundo de estos hechiceros se describe negativamente y como racistas a los hechiceros que creen que si tus dos padres fueron hechiceros eres superior a los demás hechiceros…  No obstante, se plantea como natural que los hechiceros son superiores a los humanos. ¿Entonces?

Es algo así como los grupos étnicos que en Estados Unidos discriminan a los latinos a pesar de que ellos mismos hasta hace poco eran grupos discriminados por la mayoría.  No sé si me explico.

Lo mismo pasa con la comparación de los hechiceros con las otras razas mágicas del universo de Harry Potter.  Está mal visto que los hechiceros se crean superiores a los centauros o los gigantes… pero se presenta como natural que los elfos sean esclavos.  Es más, se llega a usar el terrible argumento que se usaba en la Estados Unidos previa a la Guerra Civil para justificar la esclavitud: La creencia de que ellos prefieren ser esclavos.

Creo que en un país como el Perú que está aún en proceso de integración y en el que aún se manejan discursos ligeramente fachistas hay que tener cuidado con estos mensajes.

(Originalmente publicado en Economía de los Mil Demonios, 15/02/2010)