Mildemonios

Posts Tagged ‘misterio de la loma amarilla’

MilDNews N°125

In .Inicio, MilDNews on 7 marzo, 2012 at 12:46 PM

EVENTO

Y así, como quién no quiere la cosa, llegó y se fue el II Congreso de Escritores Peruanos de Fantasía y Ciencia Ficción.  En este enlace del blog Iluminaciones está el listado completo de los expositores que participaron y de los temas y de las mesas.  Tres días de pura locura ficticia.


CAPÍTULO

Amador Caballero sigue colgando en su blog material de su novela Los salvadores de Quispichix.  En este otro post está el segundo capítulo entero.  Obviamente es recomendable previamente haber leído el primero, el cual colgó en un post anterior.  Debe ser fácil hallarlo por ahí.


EVENTO

La cuarta mesa del II Congreso de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción Peruana tuvo como expositores a Raschid Rabí, a mí y a Jeremy Torres, autor de El camino de los aegeti.  En este enlace podrán leer los detalles de esa ocasión.


EVENTO
Conintuando con la información alrededor del II Congreso de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción Peruana, en este enlace se puede acceder a data acerca de la Mesa 5 acerca de la escritura fantástica.  Los expositores fueron Jhonny Pacheco, William Guillén, Santiago López y José Güich, autor de obras como El misterio de la loma amarilla.


EVENTO

Siguiendo con la descripción de las mesas del II Congreso de Escritores de Fantasía y Ciencia Ficción Peruana, en este enlace se podrá ver detalles de la Mesa 7, la cual tiene como tema central las óperas prima.  En esta exposición participarán David López Alfaro, Piero Duharte y José Manuel Balta, autor del libro de cuentos De lunes a Marte.


RESEÑA

Este año se ha estrenado una película peruana animada de fantasía, Los Ilusionautas.  Más allá de los prejuicios que podamos tener, en este enlace podremos leer la impresión que este film causó en Elton Honores.  Es un post algo largo, pero vale la pena.


ENSAYO

En el blog La Casa de Jarjacha colocan un artículo de Germán Atoche publicado en El Horla en el que a su vez comentan el temor sobre las casas embrujadas desde un punto de vista psicológico.  Es algo largo, pero tiene excelentes referencias.


RESEÑA

La novela Proyecto Apocalipsis escrita por Andrés Olave y Eduardo Cuturrufo es comentada en el blog La que se muerde la oreja de Julio Meza Díaz. La novela es una apuesta latinoamericana a la ciencia ficción. La crítica recomienda la lectura de esta novela por distintos motivos.


RESEÑA

La obra de teatro Astronautas es comentada en mi blog Mildemonios Cultural.  Ahí menciono que el género del teatro de ciencia ficción es algo novedoso y anómalo para público limeño.  Ni qué decir de la obra misma, que es genial.


EVENTO

En el blog Iluminaciones colgaron hace ya un buen tiempo un post con la información acerca de la Mesa 1 del II Congreso de Escitores de Fantasía y Ciencia Ficción Peruanos.  Incluye imágenes de las portadas de las publicaciones de los expositores.  Entre ellos está Miguel Salomón, autor de Alonso Christiano y las misterioras luces de la pampa

MilDNews N°123

In .Inicio, MilDNews on 22 febrero, 2012 at 5:40 PM

CRÓNICA

En mi blog Mildemonios Cultural he colgado un post acerca del elemento del protagonismo en grupo y su presencia en una novela que estoy planeando publicar en el 2012, El heraldo en la casa.  Resultó que no había sido tan fácil mantener el equilibrio para que el recurso funcione.


CRÍTICA

En mi blog Mildemonios Cultural también he colgado una crítica a la novela peruana de fantasía El misterio de la loma amarilla de José Güich.  Para analizarla mejor es entenderla como tres productos distintos: una novela peruana, una novela de fantasía y una novela en términos generales.


PRESENTACION

El crítico de teatro Sergio Velarde ha publicado una recopilación de sus mejores críticas en un librito titulado El oficio crítico.  En este post de su blog ha colgado algunas fotos de la ocasión con los datos de dónde comprarlo o pedirlo.


COMENTARIO
El autor de la novela El anticuario, Gustavo Faverón, ha abierto un nuevo blog, el cual lleva su nombre.  Ahí ha colgado un post en el que comenta acerca del estado del género del terror en América Latina.  Menciona al brasilero José Mojica Marins y al mexicano Guillermo Del Toro.

REPASO

En el blog La fortaleza de la soledadhan colgado un post en el que hacen un recuento de los libros peruano (escritos en cualquier momento) que el crítico Julio Ortega leyó durante el 2011.  Entre ellos se encuentra Algo se nos ha escapado de Katya Adaui.


PRESENTACIÓN

En este post del blog Iluminaciones se da puntapié inicial a la tercera edición de la Colección Sobrenatural.  En esta oportunidad se lanza la temporada con el título Verano oscuro de la escritora peruana Anna Lavatelli.  La colección incluirá material de Sandro Bossio y Luz Letts, entre otros.


MUESTRA

En este extenso post del blog Iluminaciones Elton Honores hace un profundo análisis de los cuentos contenidos en el libro Nido de cuervos, recopilado por Carlos Saldívar.  Sobre la base de la selección de los cuentos y de sus estilos Elton llega a la conclusión de que el mensaje termina siendo que la urbe es un lugar racional y los espacios no urbanos son irracionales.


PRESENTACIÓN

Editorial Arkabas lanza un nuevo título con contenido fantástico.  Se trata de Sombras en el agua, de Jorge Monteza.  Explora la naturaleza de los límites entre lo real y lo ficticio desde la perspectiva de la mirada infantil.  Opina que Monteza es el autor joven arequipeño actual más esperado.


RESEÑA

En este post de mi blog Mildemonios Cultural comento acerca de la onda de hacer series digitales y colgar los episodios en Youtube.  Por ahí comento unos ejemplos y me detengo en The new adventures of Baby Jesus, creada por el peruano Julio Olivera.


EVENTO

Sí, ya sé que el Coloquio internacional: El orden de lo fantástico fue hace tiempo, pero aparentemente fue tan bueno que hasta ahora genera comentarios.  En este post del blog Iluminaciones se cuelga el balance que hace el chileno Marcelo Novoa del evento

El misterio de la loma amarilla, José Güich

In .Inicio, Crítica on 20 enero, 2012 at 4:35 PM

Cuando uno habla de literatura peruana de fantasía, el nombre de José Güich es una referencia inevitable.  Es quizás el único nombre que los círculos de crítica convencional reconocerá de un autor peruano que esté vivo y activo y que se haya aventurado a publicar textos que exploran este prácticamente desconocido género para las editoriales relevantes del mercado nacional.  Ésta es una aclaración relevante al aproximarse a la que creo que es su novela con elementos fantásticos más promocionada, El misterio de la loma amarilla.  Esto porque, por razones que comentaré a continuación, me parece que es una novela novedosa para ser peruana, una novela buena en términos generales y una no tan buena novela dentro del género de fantasía que debería ser promocionada como novela de aventuras antes que como novela de fantasía.

Primero, para ser una novela peruana cumple.  Cumple con mostrar elementos de la vida cotidiana de no una, sino de dos épocas de la historia reciente peruana.  La historia transcurre en paralelo en dos momentos distintos de un mismo personaje: Su primera aventura de joven y su vejez recordando detalles de su primera aventura para una entrevista por venir.  Esto último no transcurre en el presente, sino en en los años setenta.  De esta manera, sus críticas al sistema político y a la prensa terminan siendo, además, más elementos que convierten a El misterio de la loma amarilla en una buena obra literaria peruana, recomendable para todos aquellos acostumbrados a leer a narradores peruanos y quizás latinoamericanos.

Además, cuenta con el valor agregado de incluir a figuras históricas reconocidas como personajes relevantes en la trama.  Así, por ejemplo, el personaje principal es amigo personal de un joven Luis Alberto Sánchez, quien lo ayuda en sus investigaciones por momentos.  Esto tiene su gracia y estoy seguro que a más de uno le va a parecer muy ameno.

Segundo, en términos generales es una buena novela.  La trama se narra de manera dinámica.  Hay saltos en los momentos adecuados.  Quizás el final es demasiado precipitado para ser una historia de aventuras.  Las descripciones de las dos épocas son bastante buenas.  Me encanta el detalle de que el romance entre el personaje principal y la hija de su benefactor no se desarrolle realmente, sino que se muestre en su etapa incipiente en las partes que transcurren en el pasado lejano y que luego se muestre en su etapa madura en las partes que transcurren en el pasado más cercano.  Una manera novedosa de tratar el aspecto romántico dentro de una novela de aventuras que no sea el clásico romance de boy meets girl.

Pero hay dos cosas que me parece que no funcionan aquí.  Uno, los diálogos.  Por momentos los diálogos son demasiado pesados y elaborados.  La gente no habla así y menos aún en los años veinte.  Por momentos son hasta fingidos, sobre todo en los primeros capítulos de la novela.  Dos, el desperdicio de la trama paralela en el pasado más cercano.  O sea, que se detenga a mostrar a Pablo Teruel -el personaje principal- en su vejez tiene sus usos: permite construir suspenso en momentos específicos de la trama principal deteniendo la narración para mostrar algo que no viene al caso, permite jugar con la expectativa del lector al dejar en claro que va a sobrevivir a su aventura -pero sin decir cómo lo va a hacer, sino hasta el final-, etc.  No obstante, en muchas de las intervenciones del viejo Teruel pareciera que se está llenando espacio, que no hay nada que decir o que se está deteniendo la trama principal apenas para detenerla, sin realmente aportar nada a la historia.  De hecho, en algunas de las ocasiones me cansé y simplemente me las salté para luego seguir leyendo lo que pasaba con el Teruel joven y no sentía haberme perdido de nada.

Tercero, como novela de fantasía no es tan buena.  En el género de fantasía contemporáneo la causalidad es muy importante.  De hecho, la causalidad es una de los principios básicos.  Y en El misterio de la loma amarilla la causalidad es muy débil.  El final se habría dado independientemente de la habilidad de detective de Teruel.  De hecho, el final -por más imaginativo y novedoso que sea-, deja el mensaje de que Teruel nos ha estado haciendo perder el tiempo con suposiciones que no se cumplen y con investigaciones que no llevan a nada.  El hacendado que contrata a Teruel pudo haber contratado en su lugar a un plomero que dé vueltas por la loma y el final habría sido el mismo.  No hay causalidad.

Además, el final rompe con una de las reglas básicas de una novela de fantasía que está definiendo sus propios límites de realidad: Infringe las normas internas que se han estado armando a lo largo de la novela misma.  Por ejemplo, imagínense que Sherlock Holmes no puede averiguar quién es un asesino porque resulta de pronto que éste era un extraterrestre que desapareció a vivir a otra dimensión.  No funciona porque rompe con las reglas básicas impuestas por el autor para las historias de Sherlock Holmes: Todo se puede explicar con lógica y deducción.

Algo similar pasa aquí.  Durante toda la novela el personaje principal y el narrador imaginario se la pasan insistiendo en el poder del método científico y cómo las supersticiones ocultan verdades y que aplicando análisis científico se puede descubrir lo que sea.  El mismo Teruel cuenta cómo aplicando ciencia descubrió cómo un caso que fue presentado como sobrenatural terminó teniendo una explicación natural.  Genial.  Y de pronto, hacia las últimas diez páginas de la novela, resulta que el misterio de la loma amarilla se resuelve con elementos totalmente ajenos a las reglas que se han estado estableciendo y que el lector jamás habría podido deducir por su cuenta que ésa era la explicación.

Es como que la pandilla de Scooby Doo no pueda descubrir al que se disfrazaba de fantasma para asustar a los nuevos habitantes de una granja porque resulta que sí era un fantasma de verdad.  No, pues.  En una historia de Scooby Doo se resalta siempre que aplicando métodos de deducción se puede descubrir supuestos casos sobrenaturales como estafas o engaños (en una versión infantil, porque después de todo Scooby Doo es un dibujo animado de Hanna Barbera, que muy elaborados no eran).  Que de pronto uno termine siendo un caso sobrenatural habría roto con las reglas establecidas.

O en todo caso, si vas a romper con las reglas que tú mismo como autor has definido, tienes que hacerlo de una manera más natural.  HP Lovecraft lo hace en El túmulo, por ejemplo, en donde un personaje pragmático y excéptico investiga una loma con atributos supuestamente paranormales, para descubrir algo bastante similar a lo que Teruel descubre en la loma amarilla.  No obstante, Lovecraft le dedica mucho más espacio a explorar las implicancias del descubrimiento del personaje principal.  En El misterio de la loma amarilla queda mucho en el aire y no de la manera adecuada para dejarte pensando.  La causalidad es débil nuevamente, en el sentido en el que un descubrimiento de este vuelo debería tener consecuencias mucho más impactantes por lo menos en el personaje principal, lo cual no se da.

De hecho, al comienzo de la novela, el Teruel anciano tiene problemas para recordar cuál fue su primera aventura.  Por dios.  Si yo descubriera eso debajo de la hacienda de un amigo de la familia me quedaría estudiando esos fenómenos de por vida. ¿Cómo es posible que Teruel de joven haya hecho semejante descubrimiento y esto no haya afectado su vida profundamente? Entiendo que tenga razones para no revelar su descubrimiento al mundo, pero internamente tiene que saber que lo que ha encontrado cambia por completo lo que la humanidad piensa de sí misma.  Algo así tiene que afectar a una persona, sobre todo si la persona es joven. ¿Y luego de eso Teruel se va a ser un mundano periodista local? Nuevamente: Causalidad débil.

Finalmente, el final define que ésta no es una novela de fantasía, como se le promociona, sino una novela de ciencia ficción o de aventuras.  Lo que está haciendo al final Güich es especular científicamente acerca de “qué sería si…”.  Y eso es ciencia ficción en su definición más clásica.  No obstante, si en la literatura de fantasía contemporánea hay mucha causalidad, en la ciencia ficción clásica es la regla primordial.

Aún así.  A pesar de esto creo que es una buena lectura.  Es novedosa, cumple con mostrar Lima en dos momentos distintos de su historia republicana.  Está bien narrada.  Además, Güich es claramente un autor que le dedica mucho tiempo a pensar cómo sería tal o cual cosa.  Es obvio que las explicaciones científicas dentro de la novela no son improvisadas, sino que las ha consultado con textos o con científicos.  Esto le da un valor agregado muy importante que no es común en obras litrarias peruanas.

MilDNews N°118

In .Inicio, MilDNews on 18 enero, 2012 at 1:13 PM

ENTREVISTA

El diario La Verdad publica una entrevista Sandro Bossio, escritor de Huancayo y autor de la recientemente publicada La fauna de la noche.  En este enlace la podrán leer.  Comenta acerca de la acogida que tuvo el libro, del tipo de lector que está leyendo su novela y de la importancia del marketing para el éxito de un escritor, entre otras cosas.


PERFIL

Jeremy Torres, autor de la novela peruana de fantasía El camino de los Aegeti, cuelga en su blog personal un post en el que sigue describiendo al personaje principal del libro, Julian Spiegel.  Es más, incluye una imagen de cómo se lo imagina.  Está en blanco y negro.


PERFIL

Hace varios años Ricardo González Vigil publicó en El Comercio este artículo acerca del narrador José Güich, autor peruano de literatura fantástica y responsable de la novela El misterio de la loma amarilla.  En la nota González Vigil repasa su trayectoria y justifica así por qué se le incluyó en una antología de cuento peruano.


RECUENTO

Elton Honores ha colgado un post bastante interesante en su blog Iluminaciones.  Se trata de un ranking de los mejores diez libros peruanos de fantasía publicados durante el 2011.  Entre estos están Microcuentos de William Guillén y La fauna de la noche de Sandro Bossio.



MUESTRA

No sé quiénes serán los que están haciendo esta serie, pero está en algodón.  Se llama Sombras y en este enlace podrán ver el primer capítulo.  Cada episodio dura aproximádamente 15 minutos.  Es algo ingenua por momentos, pero a ver si mejora luego.


EVENTO

Jeremy Torres ha iniciado hace poco un blog, Su próximo rey lagarto.  Ahí ha colgado un post en el que comenta el texto que yo había colgado en mi blog, Mildemonios Cultural, acerca del Coloquio internacional: El orden de lo fantástico.  Y de paso menciona a Tongo, aunque no me queda claro la relación.


MUESTRA

Hace un tiempo L.T. Moy publicó una novelita de aventuras en un ambiente de ciencia ficción, Alex Gubbins y los piratas del espacio.  En este post de su blog ha colgado un extracto del libro.  Se trata de parte del capítulo IV.  Algo que ver con un planeta congelado.


PRESENTACIÓN

Durante el 2011 David López Alfaro publicó una novela de fantasía y de terror llamada Portador de fantasmas.  En este post del blog Iluminaciones Elton Honores nos adelanta que se está por lanzar una secuela a ese libro, sugerentemente titulado Portador de fantasmas II.


RECUENTO

En el blog Cinencuentro propusieron hacer una votación para tratar de definir cuál fue la mejor película peruana del 2011.  Lamentablemente las únicas dos películas con contenido fantástico (El último guerrero chanka y Lars y el misterio del portal) no sean particularmente excepcionales.  Pero que ya estén listadas como opciones me imagino que es un avance.


RESEÑA

El escritor Ricardo Vílhuez ha creado al personaje Rumi, protagonista de un par de libros publicados por la Editorial Pasacalle.  Según esta reseña escrita por Emilio Camacho en su blog Cuervo sobre Palas -la cual incluye una entrevista en video al escritor-, Rumi es una especie de guerrero aventurero que recorre distintas culturas precolombinas peruanas

MilDNews N°115

In .Inicio, MilDNews on 22 diciembre, 2011 at 3:25 PM

CRÍTICA

En el blog de nombre descriptivo Libros cuelgan un post en el que se comenta la novela La fauna de la noche del huancaíno Sandro Bossio.  Ahí se aprovecha además para mencionar algunos de los méritos anteriores de este autor.  El libro en cuestión cuenta la investigación del asesinato de una autoridad universitaria.


CRONICA

Jeremy Torres, el autor de El camino de los Aegeti, ha abierto este blog, Su próximo rey lagarto.  En este primer post comenta por qué lo hace y cuál es el objetivo que tiene esta iniciativa.  Desde entonces hasta ahora ya ha colgado varias cosas interesantes.  Ojalá mantenga el ritmo.


RESEÑA

Hace un par de años José Donayre publicó en su blog este post, en el que analiza el libro El misterio de la loma amarilla de José Guich.  Le da particular atención al aspecto de misterio de la novela y en lo difícil que es generarlo en una obra literaria y mantenerlo.  Además, comenta el detalle histórico peruano que contiene la novela.  Muy buena reseña.


EVENTO

En Cinencuentro cuelgan una entrevista a Raúl de Busto acerca de su nueva película, El espacio entre las cosas.  Se trata de un film que narra cómo un director de cine está recorriendo locaciones para una película policial que pretende grabar y de cómo el límite entre la realidad y la fantasía se comienza a volver cada vez más confuso.


EVENTO

En su momento medio mundo estuvo promocionando el Coloquio internacional: El orden de lo fantástico.  A través de este enlace se puede acceder a un post del blog Iluminaciones, en el que Elton Honores agrupa a los conferencistas que hablaron en varias categorías y las comenta.


PERFIL

Borrador Editores tiene una línea de literatura infantil.  Uno de los títulos que ha sacado por ahí es Emily y la niña de la lámpara, de Lucho Zúñiga.  En este enlace podrán ver un breve resumen del libro.  Lo recomiendan para lectores de 8 años o más.


RESEÑA

En el blog Insecto Lascivo Juan Carlos Lavarte cuelga una reseña escrita por Orlando Mazeyra acerca de su libro de cuentos El hombre de a cero.  Es algo corta y habla en realidad del libro en general, en vez de entrar a detalles o de hablar cuento por cuento.


RESEÑA

En mi blog Mildemonios Cultural colgué la vez pasada un largo post hablando de la novela peruana de ciencia ficción / fantasía Los salvadores de Quispichix.  Adelanto que me pareció excelente y que debería de haber recibido mucha más atención.  Aunque hubo un par de detalles que no me gustaron tanto.  Chequeen la nota.


CRÓNICA

La vez pasada escribí en mi blog Mildemonios Cultural una nota acerca del proceso de la creación de un personaje y de la necesidad de introducir una evolución para éste a lo largo de la historia que uno está contando.  Es un raye que me mandé para desbloquearme en el proceso de revisión de mi novela El heraldo en la casa.


PRESENTACIÓN

En el blog de Bisagra Editores han colgado un post en el cual muestran la portada y la contraportada de la novela Vírgenes y herejes, de Javier Nuñez.  En la portada sale la mención al premio de novela corta que ganó durante el 2011.  En la contraportada sale un texto que muestra de qué se trata la novela.

((Para recibir este boletín como email, suscríbete aquí))

MilDNews N°94

In .Inicio, MilDNews on 20 septiembre, 2011 at 5:04 PM

ANÁLISIS

Quizás el escritor peruano de fantasía vivo más difundido sea José Güich.  Y no es para menos, el pata es capo, autor de libros como El misterio de la loma amarilla.  En la revista Punto de Equilibrio publicó un excelente artículo acerca de la representación de corsarios en novelas modernas de aventuras.  Con permiso del editor de esa revista, la colgué en mi blog.  Aquí pueden leerla.


CRÓNICA

La gente de Cinencuentro ha hecho su tarea en difundir la película andahuaylina de fantasía y aventuras El último guerrero chanka.  En este otro post, hacen una crónica de la experiencia del estreno y comparten algunos comentarios de los que asistieron.


ENTREVISTA

Yo no conocía este blog, pero tiene su gracia.  Se trata de Butaca Literariala cual le pidió a Jeremy Torres, autor El camino de los Aegeti, que recomiende diez libros.  Y lo más bacán es que no solamente los mencina, sino que para cada uno explica la razón por la cual lo recomienda.


EVENTO

El autor de la novela peruana de ciencia ficción Thecnetos, Luis Arbaiza, es un declarado ateo.  De hecho, en su libro se puede apreciar parte de su pensamiento con respecto a la existencia de una fuerza superior. En este video se puede apreciar su participación en una discusión acerca de la evolución.


PRESENTACIÓN

La página web de la Editorial Casatomada hace su tarea al presentar a los autores que ha publicado, algo que otras editoriales independientes no hacen así, no más.  En este enlace, por ejemplo, podrán ver la página personal de Carlos Calderón Fajardo, autor de libros como La conciencia del límite último.

((Para recibir este boletín como email, suscríbete aquí))

Los corsarios según José Güich

In .Inicio, Réplica on 26 agosto, 2011 at 4:42 PM

Gracias a una coordinación con el editor de la revista Punto de Equilibrio, puedo replicar aquí un excelente artículo escrito por José Güich, autor de libros como El misterio de la loma amarilla.  Es sobre la concepción de los marineros, corsarios y piratas en la literatura.  Excelente, lamentablemente el visualizador online de la revista en cuestión es tan vanguardista que es imposible enlazar al artículo mismo o copiarlo para colgarlo en otro lado.  Pero aquí está, con permiso del editor.

———————————

Vidas al borde: Historias de corsarios

José Güich Rodríguez*

Desde tiempos remotos, el mar ha colmado profundamente la imaginación humana. La abundancia de leyendas y mitos, en diversas latitudes y tiempos, que beben de los océanos su inspiración primordial, ha extendido sus fueros a la literatura.

Debiéramos remontarnos incluso a la Odisea o a los relatos sobre el legendario Simbad insertos en Las mil y una noches para contar con dos de los más antiguos testimonios relevantes acerca de esta conexión dramática entre los hombres y ese ingobernable, terrible reino de las aguas.

Con el paso de los siglos, se fue edificando un género literario conocido como “narrativa del mar”, para dar cabida a una serie de historias sustentadas en la lucha heroica de quienes se aventuran por esos rumbos para enfrentarse cara  a cara con la fuerza e imprevisibilidad de los elementos.

Ahí, por supuesto, campean autores geniales y diversos como Defoe, Swift, Melville, Verne, Stevenson o Conrad. De hecho, es una corriente que, dadas sus características, solo puede adquirir plena identidad durante el Romanticismo, primera mitad del siglo XIX, cuando la exaltación del sentimiento, la intuición y las pasiones individuales llevadas al extremo se convierten en una especie de faro para una legión de escritores.

Creo que con la llamada “narrativa del Mar” se han vertido muchos juicios profundos, así como probablemente algunos demasiado ligeros. El carácter de estos relatos, asociados a la aventura y a las anécdotas trepidantes, los ha cubierto de una capa equívoca, que no ha permitido en muchos casos apreciar su riqueza conceptual o poética.

Eso, por ejemplo, ha ocurrido con novelas como Moby Dick, del ya citado Melville, que en manos de editores tan ladinos como un filibustero, se han adaptado a un formato más sencillo, dirigido especialmente a un mercado creciente de jóvenes lectores. Es obvio que también esto ha afectado, en mayor o menor medida, a otros grandes representantes.

Presentar al oscuro libro del norteamericano, cuyo protagonista, Ahab, persigue, con obsesión malsana, a una ballena blanca, acarreando con ello la ruina propia y de toda la tripulación como una novela juvenil -cuando no fue escrita para ese público-, ha provocado más de un malentendido.

Con ello no afirmo que eso sea del todo negativo: lo que sostengo es que, en primer lugar, no debería jamás falsearse la naturaleza de un texto y, en segundo, que no debe subestimarse la capacidad de los jóvenes para disfrutar de obras maestras solo porque la aventura está mezclada con reflexiones acerca de la vida, la muerte, el destino y la libertad que no solo Moby Dick plantea, sino también otros grandes libros, cada uno dentro de sus alcances particulares.

Por otro lado, sería injusto olvidar que esos sagaces empresarios son los responsables de impulsar  la obra de alguien como Verne y, por supuesto, como Emilio Salgari (ambos sí adscritos a un circuito pensado casi exclusivamente para jóvenes) sobre cuya novela El corsario negro efectuaré algunas reflexiones.

Ambos presentan afinidades en sus proyectos narrativos y se forjaron como escritores guiados por el mismo espíritu de exploración y búsqueda de mundos lejanos, muy distintos de los poco atractivos panoramas que ofrecían sus países de origen, que en mayor o menor medida se hacían más urbanos por causa de la industrialización y, por ende, más despersonalizados. De más está aclarar que la literatura juvenil no está reñida con la excelencia: muchas de estas obras se han convertido en clásicos que trascienden las etiquetas o los planes de los editores.

Nacido en Verona, Italia, en 1862, Salgari fue un típico hijo de ese siglo XIX que alentó el progreso y la fe en el futuro, pese a las barbaridades del colonialismo europeo. No me extenderé demasiado en una existencia plagada de conmociones y penurias (muchos miembros de su familia se suicidaron y él mismo terminó con su vida en 1911, hace cien años). Es conocida la carta que envió a su editor, en la que le pedía por lo menos un sepelio digno, a cambio de haberlo obligado vivir al borde de la indigencia mientras el librero se enriquecía. No fue uno de esos casos de gloria acompañada por una holgadísima posición económica.

Su abundante cosecha lo llevó a convertirse en unos de los autores más populares de su época. Fue indiscutible estrella de la novela por entregas, filón sumamente difundido en Europa y que hizo verdaderamente ricos a escritores como Dumas, Dickens y el propio Verne. Es innegable que al referirnos a Salgari, el nombre de Sandokán, el famoso Tigre de la Malasia, es el primero que evocamos, en especial aquellos que nos hemos iniciado en las letras con estas historias inolvidables, capaces de transportarnos a mundos donde aún quedaban muchos escollos que superar o enemigos que combatir.

También es ciertamente digno de memoria el noble italiano Emilio di Roccabruna, señor de Ventimiglia, llamado El Corsario Negro por amigos y enemigos. Esta novela, aparecida en 1898, abrió un ciclo que se extendería hasta 1908, cuando fuera publicada Los últimos filibusteros. Añadiremos que Salgari escribió narraciones de diversa índole (algunas, incluso, ambientadas en el lejano Oeste), pero fue en el vitalista subgénero de piratas y corsarios donde alcanzó sus mayores logros.

La personalidad del Corsario es similar a otras creaciones de Salgari: se trata de un hombre sombrío, vestido siempre de negro, quien ha asumido la misión de la venganza como un norte excluyente, sin que nada pueda apartarlo de su incesante búsqueda, frente a la cual antepone cualquier atisbo de felicidad personal.

Poco se sabe de su pasado al comenzar la novela: no es el dinero lo que anima su propósito, pues lo tiene de sobra y opta por repartir las ganancias entre sus fieles acompañantes. Ha sabido rodearse de colaboradores, como el contramaestre Morgan, que parecen sentir por él una mezcla de respeto, admiración y temor. Sabemos que tres hermanos suyos (dos de ellos, también corsarios), han sido asesinados por el tiránico Wan Guldt, el gobernador de Maracaibo (en la actual Venezuela), un feroz enemigo de su familia por años (todo esto se sugiere a través de información escueta).

Aunque no se mencionan fechas exactas, asumimos que los hechos transcurren en la segunda  mitad del siglo XVII (hacia 1665), período en que el tráfico comercial por el Mar Caribe y el Golfo de México ya se había consolidado y atrae la codicia de piratas, corsarios, filibusteros y bucaneros de toda laya. Puede sugerirse tal fecha gracias a un personaje histórico que en la ficción es amigo del Corsario Negro. Se trata de un filibustero apodado el Olonés, cuyo verdadero nombre fue Juan Manuel Nan, y que durante esa época devastó Maracaibo.

Confieso que yo no he intentando delimitar con profundidad qué significa cada término -según lo entrevisto, sin caer en los estereotipos, todos parecen coincidir en la pasión y codicia por el oro, el desenfreno, el poco respeto por sus vidas y las de otros, etc.-.

He averiguado, por fin, que no aluden a lo mismo: el corsario trabaja con  “patente de corso” para una potencia marítima (de ahí su denominación), y se le permite saquear las embarcaciones de los estados enemigos; el pirata es un ladrón comprometido consigo mismo que ataca como tiburón o barracuda en alta mar (fuera de aguas nacionales); el filibustero es un tipo especial de pirata de las Antillas que se limita a azotar costas, sin alejarse demasiado de ellas y el bucanero, un ex-ahumador de carne de vacuno metido a pirata por necesidad. Sin importar la agremiación, todos saben que se juegan la cabeza en cada trabajo de rapiña: el castigo contra el bandolerismo se paga con la horca, de la que penderán hasta que sus cuerpos se pudran o sean devorados por las alimañas. Por eso, están obligados a la cautela y al uso de la inteligencia para eludir a sus perseguidores.

Sin embargo, en ellos habita un fuerte componente solidario que destaca de inmediato: una ética que los ciñe a códigos implícitos de ayuda mutua. No sé si en realidad se hayan comportado de este modo semejantes hombres, los auténticos piratas, dados a la bebida y a la celosa protección de su patrimonio personal, logrado a través del robo, el asesinato o saqueo indiscriminado de cuanta embarcación apareciera en su radio de acción.  Es explicable que tales sujetos se transformaran en auténticos iconos de fiereza, libertad e indiferencia por la muerte.

Volviendo a la novela de Salgari, esos perfiles no están ausentes, por cierto, y contrastan  con el  taciturno Corsario Negro, un caballero habilísimo en el uso de la espada, las pistolas, y en la organización de estratagemas que burlen al adversario cuando este lo supera en número. Esto queda graficado con toda claridad en los capítulos iniciales: luego de rescatar a los aguerridos filibusteros Carmaux y Van Stiller, se dirige a Maracaibo para recuperar con audacia el cadáver de su hermano, el Corsario Rojo, que pende de la  horca en la plaza de Maracaibo junto a quince de sus acompañantes.

También es visible su carácter temerario en el episodio de la huida, recurriendo a la treta de volar en mil pedazos la casa de un notario. Llama la atención el apego extremo a reglas de escrupulosa caballerosidad y respeto por el rival vencido. Evidentemente, es un hombre de acción embargado de una moral que lo impele a tomar decisiones que con probabilidad colisionan con la perspectiva más utilitaria o pragmática de los tripulantes de “El Rayo”, la invencible nave que no duda en conducir él mismo en medio de huracanes. No obstante, nadie, ni el más avezado rufián,  osa cuestionar esas actitudes o rebelarse, pues la fuerza magnética e incluso sobrenatural que emana de él es suficiente barrera para cualquier insubordinación.

A propósito de la personalidad contenida y al mismo tiempo apasionada de Emilio di Roccabruna, quiero traer a colación el paralelismo con otro de los más grandes héroes que hallaron su hogar y tumba en los mares. Me refiero, por supuesto, al entrañable capitán Nemo, cuyo submarino, el Nautilus, también ganó para sí los sueños de los millones de lectores del francés Julio Verne, un correlato perfecto de Salgari.

Al igual que el autor italiano, Verne también vivió en un mundo de cambios y proyectos en torno del progreso. Su inmensa producción abarca más de setenta títulos, varios de los cuales se adscriben a la “narrativa del Mar”, como Veinte mil leguas de viaje submarino, La isla misteriosa, Un capitán de quince años, Escuela de Robinsones, Dos años de vacaciones, Una ciudad flotante o Los piratas del Halifax, solo por mencionar algunas de sus novelas más conocidas dentro del género.

Precisamente en las dos primeras de las ya mencionadas, el eje es el taciturno capitán, cuyo pasado también ejerce una carga difícil de sobrellevar: es un rajá de origen indio que le ha declarado la guerra a las potencias imperiales del siglo XIX, atacando sus barcos a la menor oportunidad que se le ofrezca.

Nemo acusa a estos países de expoliadores y de haber causado la muerte de su familia. Apátrida, su maravilloso navío, que puede producir electricidad del mar, surca las aguas a la búsqueda de presas. Tampoco reclama botines; su tripulación, también fiel hasta la muerte, pertenece a varias nacionalidades. Él, sin ser un pirata o corsario, utiliza muchas de sus tácticas. Carece de bandera, excepto la enseña de su embarcación. Su nombre significa “Nadie”, un renegado refinado, anarquista y culto (es músico, científico, inventor, protector de las profundidades), y al mismo tiempo, capaz de actos de violencia incontenible incluso contra especies marinas que considera “despreciables”, a las que aniquila sin piedad, como calamares gigantes u orcas. Por otro lado, ayuda a poblaciones pobres de los países colonizados por las potencias, con las que se mantiene en estado de guerra permanente.

Los parecidos no son fortuitos. Es factible rastrear en Salgari la gran influencia de Verne -cuarenta años mayor que el italiano-, en la construcción tanto del Corsario Negro como de ese otro emblema, Sandokán, con quien comparte, incluso, más semejanzas en cuanto a origen y móviles. El desapego y desprecio olímpico de estos capitanes respecto del dinero (Nemo lo consigue, por ejemplo, del fondo del mar, gracias a campos de perlas inagotables a los que solo el Nautilus puede acceder) y su febril atracción por desafiar los peligros -sin que nada los amilane- son los principales soportes de un atractivo aún vigente.

El Corsario Negro, por su parte, lucha contra los españoles (la potencia del S. XVII en América) pero, al mismo tiempo, ha focalizado su odio en el Gobernador flamenco de Maracaibo (una probable licencia de Salgari, pues las autoridades del puerto al parecer siempre fueron españolas, excepto en los primeros años de su fundación por alemanes, en el siglo XVI).

No obstante las semejanzas, también se notan las diferencias sustanciales, sobre todo en el terreno amoroso: ahí donde Nemo parece haber renunciado cual monje, fiel al recuerdo de su esposa fallecida, el Corsario se rinde, librando una fuerte lucha interna ante la belleza de una noble flamenca, Honorata, a quien por casualidad captura luego de hundir una embarcación de los detestados españoles y de quien se enamora. Y libra esa lucha porque una gitana le ha advertido que una bella mujer  a la que amará podría ser la causa de su muerte. Son los pasajes donde el temible hombre  muestra sus fibras más íntimas y humanas, bordeando lo trágico.

Lo que el mar o los enemigos jamás logran lo hace la delicada duquesa, a quien el Corsario alojará en su propio refugio de la isla Tortuga, sin más exigencias que disfrutar de una cena (preparada con afecto creciente por la misma Honorata) y una conversación junto a ella, antes de embarcarse para entablar la batalla final contra su mayor enemigo. Es obvio que ella ya está rendida a sus pies, pero guardando las formas con corrección, como corresponde a mujeres de su alcurnia.

Retomando otras conexiones con Verne, estas se delatan en el interés por brindar datos enciclopédicos e información fidedigna acerca de lugares y costumbres. Quizá en Salgari, la erudición siempre queda supeditada a lo apasionante de sus tramas, pero no deja de ser apreciable la preocupación por datos comprobables que contribuyan a la verosimilitud de las peripecias. En El Corsario Negro, figuran detalladas referencias no solo a la geografía, sino además a la flora y fauna de los diversos lugares donde transcurren los hechos.

Las virtudes de Salgari como narrador son indiscutibles: opta por la intensidad, antes que por la tensión; es decir, privilegia la inmersión directa en los hechos antes que el lento acceso a ellos. El ritmo es notable y obliga al lector a comprometerse sin pausas o treguas que provoquen un descenso en el interés. Eso no es obstáculo para que  la visión idealista del autor sobre los eternos valores de nobleza, desprendimiento y sacrificio salga a relucir, no a través de farragosas observaciones, sino a través de decisiones firmes y actos concretos.

Salgari sigue los lineamientos del Romanticismo tardío, revitalizando tópicos ya puestos casi en desuso por el auge del Naturalismo, movimiento literario del cual era contemporáneo y que empezaba a posesionarse de la escena en países vecinos, como Francia.

El autor no quiere presentar a sus personajes como si fueran descarnados seres de laboratorio, a la manera de Zola, constreñidos a los grises horizontes de una burguesía conformista. Su opción es más sencilla, a lo mejor menos ambiciosa  y acorde con el mercado que debe satisfacer; pero en ese tránsito eleva la novela del mar a alturas increíbles. Resulta crepuscular, porque es consciente de que esas virtudes ya están extinguiéndose para dar paso a un mundo más escéptico, frío y calculador, el del siglo XX y sus amenazas contra la libertad. Su influencia se prolonga hasta nuestros días: cualquier filme de esta temática, por ejemplo, lleva la huella de los paradigmas que él creó.

Es sintomático que en Europa se haya producido la mayoría de películas inspiradas en sus novelas. Hollywood prefirió adaptar las historias del cumplidor novelista Rafael Sabatini, compatriota menor que Salgari y autor de novelas del género muy conocidas como El Cisne Negro, El Capitán Blood y El Halcón del Mar. Sabatini sigue la escuela de Salgari en muchos detalles, pero no llega a igualarlo ni en dramatismo ni el planteamiento de dilemas interiores en los que el padre literario de Sandokán es insuperable.

Es, con seguridad, el último autor clásico de la narración de tema marino: el que firma con hondura su acta de defunción, pues retrata un mundo de arquetipos literarios que ya había comenzado a extinguirse y que él clausura con historias que son una muestra acabada de la corriente, pero teñidas de un sabor melancólico y de nostalgia por el paraíso perdido.

De algún modo, Salgari cifró en el Corsario su desazón y rebeldía ante la hostilidad del mundo, que parece ensañarse con aquellos que asumen un camino distinto, libre de las ataduras impuestas por las convenciones sociales.

No es un escritor anticuado ni ingenuo: todo lo contrario. Probablemente es más moderno que lo dictado por las simples apariencias. Sus novelas continuarán cautivando no solo por lo apasionantes, sino por la calidad artística y sabiduría que trasuntan. Quizá sea el momento de recuperarlo para las generaciones de hoy, tan huérfanas de inspiración ética ante la avalancha de discursos que reducen a los hombres y mujeres a meros consumidores, sin espacios para asumir con valentía y entereza las luchas contra la iniquidad de un modo reflexivo, pero también dispuesto al compromiso ineludible por los otros.

*Escritor y crítico literario. Autor de los libros de cuentos Año sabático (2000), El mascarón de proa (2006) y Los espectros nacionales (2008), y de la novela El misterio de la Loma Amarilla (2009). Profesor de la Universidad del Pacífico y de la Universidad de Lima.

MilDNews N°81

In MilDNews on 19 julio, 2011 at 11:58 PM

MUESTRA

La introducción del libro de Carlos Enrique Saldívar, Historias de ciencia ficción, la escribió José Güich, una de las voces faro de los autores peruanos actuales de fantasía y autor de El misterio de la loma amarilla.  En este post del blog Ciencia Ficción Perú reproducen esa introducción.  Es acerca de la narrativa reciente de ciencia ficción en el Perú.


EVENTO

A estas alturas ya no es noticia que el Diario Correo ha lanzado su Colección Sobrenatural.  En este enlace de la página web de Terra, sin embargo, se explica algo novedoso al respecto.  Y es que esta vaina es parte de un programa más grande que busca democratizar la lectura.


EVENTO
Un poquito tarde, pero me entero en el blog Fortaleza de la soledad que mañana miércoles estará en un lugar llamado Albazos (del cual no dan detalles) estará Carlos Calderón Fajardo, el autor de presentando de La novia de Corinto, presentando dos novelas: La colina de los árboles y La ventana del diablo.  El asunto es a las 8 pm.


PROMOCIÓN

El autor de la novela peruana de terror El empalador, Glauconar Yue, tiene un blog, en el que ha colgado un post con la imagen de una promo.  Tiene su gracia.  Y un par de citas de quienes en su momento la han reseñado.


RESEÑA

En el blog Iluminaciones el amigo Elton Honores ha colgado un post con una reseña del siguiente título que ha sacado la iniciativa Colección Sobrenatural.  Se trata de El último silbido del tunche, de Javier Arévalo.  Comenta que la trama está presentada como un policial con elementos fantásticos.


((Para recibir este boletín como email, suscríbete aquí))