Mildemonios

Posts Tagged ‘lemony snicket’

Lemony Snicket, Reptile room

In .Inicio, Crítica on 18 abril, 2018 at 6:43 AM

En otro post ya comenté la primera novela de esta serie, The bad beginning.  Ahí comenté también algunos detalles de la serie misma, como su origen o sus adaptaciones al cine y a Netflix.  Ahí ya elogiaba el estilo con el cual la historia es narrada, lo cual para mí es el verdadero jale de la serie.

Si bien en The bad beginning se definen los personajes y el conflicto, en The reptile room se exploran los límites de este mundo.  Es decir, ahora vamos a ver hasta qué extremo es que los adultos no le creen a los niños y cuán lejos puede llegar el villano Olaf en lo absurdo de sus planes.

En este segundo libro también se define un detalle importante: En cada novela los huérfanos Baudelaire -los protagonistas de la serie Violet, Klaus y Sunny- serán entregados al cuidado de un padre adoptivo diferente en un contexto completamente distinto.  Mientras que en The bad beginning fueron puestos al cuidado del mismísimo Olaf, quien luego resultaría siendo el villano de toda la serie, en The reptile room serán puestos al cuidado de un tío lejano, Montgomery Montgomery.

El tío Monty resultará siendo el padre adoptivo ideal.  En su casa tiene un taller para Violet, una biblioteca para Klaus y muchas cosas para que Sunny pueda morder.  Eventualmente, llegará Olaf disfrazado a perturbar esta paz.  Éste será otro de los detalles que se definirán con esta novela: En cada libro Olaf intervendrá disfrazado de un personaje ridículo y solamente los tres Baudelaires podrán reconocerlo.

La incapacidad de los adultos para hacerle caso a los niños que saben qué es lo que en realidad está pasando se materializará de manera más obvia en el señor Poe, que es una especie de intermediario entre el banco en el que está el dinero de la familia Baudelaire y los huérfanos.  Mientras que Violet no sea mayor de edad, el dinero está bajo su cuidado.  En ese sentido, la necesidad de los tres huérfanos de que Poe les crea con respecto a los malignos planes de Olaf es crucial y facilitaría mucho las cosas.

Pero obviamente eso nunca sucede.  Poe es un despistado, como todos los adultos en esta historia.  No le creerá a los niños a menos que sea completamente innegable que ellos tienen la razón.

Éste es un elemento interesante en la tradición de literatura infantil.  Hay muchos libros en los cuales los niños saben lo que en realidad está pasando y los adultos no se dan cuenta de nada.  En The Reptile Room eso es llevado al extremo.  Es casi como si el autor se estuviera burlando de ese cliché.

En general esta novela está al nivel de la anterior y es muy recomendable.  Daniel Handler sigue experimentando con un estilo de narración muy original, en el que el autor imaginario de la saga (Lemony Snicket) habla directamente a los lectores de maneras muy extrañas y con mensajes ridículamente pesimistas.  Me inclinaría a pensar que ese estilo de redacción es lo mejor del libro.

Esto no quiere decir, por supuesto, que los personajes no sean buenos.  Son excelentes.  Están muy bien armados, por momentos ni te dicen qué hizo cada cual en una situación particular, porque están tan adecuadamente construidos, que tú como lector ya asumes lo que pasará a continuación.  Tanto los Baudelaires, como Monty y Olaf y Poe.

Muy buen libro.  No es el mejor de la serie, pero está por ahí.

Anuncios

Mis lecturas del 2017, para seguir

In .Inicio, Crítica on 3 enero, 2018 at 9:20 PM

Hace unos años, motivado por el hecho de que otros varios blogs (cuando aun se hablaba de blogs) al final del año comentaban sus lecturas de los últimos doce meses y hacían rankings, yo comencé a hacer algo parecido, pero distinto.  Definí cinco categorías y pensé que cada año las podría revisitar.

La primera vez que lo hice fue en el 2013.  Después lo seguí haciendo en el 2014, en el 2015, en el 2016 y ahora en el 2017.

Así que sin más preámbulo, pasemos a las cinco categorías en cuestión.  Quizás no lo parezca, pero realmente me tomó un montón de tiempo pensar qué ponía en cada una, así que lean con respeto.

La mayor decepción personal del 2017

En la Feria Internacional del Libro de Lima me dejé llevar y compré un libro que llevaba como co autor a Neil Gaiman.  Se trataba de Interworld, una novela juvenil que se anunciaba como la primera de una saga.

Pues bien, Neil Gaiman es uno de los nombres más sólidos en el género de la fantasía en el mundo.  No solo se trata del genio que escribió el cómic Sandman por varios años, produciendo lo que para muchos conocedores es uno de los dos cómics más importantes de la industria (siendo el otro Watchmen de Alan Moore, dependiendo de a quién le preguntes).  Es también autor de obras muy potentes como American Gods, Graveyard Book y Good Omens (que co escribió con Terry Pratchett).  Así que es fácil dejarse engañar.

Interworlds está co escrita por un tal Michael Reaves, de quien yo no había leído nada.  Sé que ha escrito un montón de cosas, en su mayoría relacionado a franquicias.  Pues bien, no sé cuánto le habrán pagado a Gaiman por aceptar que estampen su nombre en esta cosa.  Terrible, señores.  Un cliché total.  Lenta.  Aburrida.  Predecible.  De lo peor.  La clase de novelas que le da un mal nombre al género.

El mayor descubrimiento personal del 2017

A todos nos gusta Game of Thrones, ¿no es cierto? Entonces quizás hayan visto al personaje de Lyanna Mormont, la niña noble del norte que apoya a los Stark cuando retoman Winterfell.  La actriz que la interpreta tiene una serie en Netflix, The Worst Witch, en la que hace un papel completamente distinto: Una niña común que descubre que tiene potencial para la magia y es enviada a un internado secreto para brujas.

Así llegué a la serie.  Sospeché una conexión con Harry Potter y busqué en internet referencias y resultó que la serie está basada en una serie de novelas anteriores a que J.K. Rowling publicase.  O sea, en todo caso Harry Potter habría copiado de Worst Witch y no al revés.

Solo por eso me pedí la primera de las novelas de esta serie, escrita por una tal Jill Murphy.  Es muy buena, señores.  La primera, The Worst Witch, es de 1974.  No ha envejecido para nada.  Trata un asunto universal en un mundo propio con reglas propias coherentes.  Los personajes son sólidos.  Y eso que es la novela introductoria.  Muy recomendable.

El mayor descubrimiento metaliterario del 2017

Hace un tiempo comenté cómo un grupo de escritores aportamos a un libro que nunca será publicado.  Se trataba de un regalo especial que le hicimos a José Donayre, el escritor y editor peruano.  Ese libro contenía cuentos que habíamos escrito teniéndolo a él como protagonista.  Fue un regalo muy emotivo y particular.  Lo editó Willy del Pozo y lo comenté en este enlace.

Unos meses después, se hizo un experimento similar como regalo de despedida del escritor Miguel Angel Vallejo.  El resultado lo comenté en este otro post.  Esta vez sí era editado por José Donayre.

Y aquí es que caigo en cuenta de lo poderoso que es esto como regalo o como detalle.  Obviamente al leerlo en ambos casos me topo con cuentos muy buenos y con otros no tan buenos.  En mi caso, por ejemplo, considero que el aporte que escribí para el libro de Donayre fue un experimento que no llegó a funcionar.  Pero con el cuento que escribí para Vallejo sí estoy bastante satisfecho.

Así que incluso funciona como espacio para probar distintas cosas.

El mayor placer culposo del 2017

A lo mejor han visto la serie A series of unfortunate events en Netflix.  Tiene solo una temporada y tuvo una película hace varios años con Jim Carrey.  Estas historias están basadas en una serie de novelas escritas por un autor con el seudónimo de Lemony Snickey (que se mete a su historia).

Comencé a leer las novelas de esta serie y me gustaron mucho.  Comento la primera en este enlace.  La historia es relativamente buena.  Los personajes son muy sólidos.  Pero lo que se lleva el premio es la prosa misma.  La forma como el autor enreda para contar las cosas más simples es genial.

Cómo brinda información de manera sutil escondida en las vueltas que da en la narración.  Este tipo es un muy buen escritor, aunque al cabo de la quinta novela ya me había aburrido del estilo.

Después de mucho tiempo le di una oportunidad a la siguiente de la serie y no me arrepentí.  No es material que le recomendaría a cualquiera, pero a mí por lo menos me está pareciendo excelente.

El mayor sentimiento encontrado del 2017

Lev Grossman escribió una novela llamada The magicians que me gustó muchísimo.  La premisa es bastante atractiva: En un mundo más realista, un niño que aprende a usar la magia difícilmente sería noble y bien intencionado.  Por el contrario, sería un soberbio y solamente juntándose con otros como él es que no se terminaría autodestruyendo.  La comento en este enlace.

El final de la primera novela deja en claro que habrá una segunda, lo cual a mí me parecía algo peligroso, porque no consideraba que tuviese sentido.  Sin embargo, el autor se sale con una aventura bastante interesante y simbólica.  La comento en este otro enlace.  Y la tercera parte, The magician’s land, es lo máximo.  Es un muy buen desenlace.  La comento en este otro enlace.

Todo junto termina contando la historia de la vida de una persona, desde la idealización de la infancia hasta la realidad de ser adulto.  Es excelente.  Me gustó muchísimo.  Y la terminé de leer en el 2017.  Eso me dejó pensando con respecto a varios temas, pero por el otro lado me dejó con pena, porque no hay más.  Hasta donde sé el autor no tiene planeado sacar una continuación, lo cual es una lástima, pero también es lo mejor.

Aunque, siendo sinceros, el final de la tercera también es abierto.  Se podría insertar una aventura más que explore la siguiente etapa en la vida de Quentin.  Quién sabe.

 

Lemony Snicket, The bad beginning

In .Inicio, Crítica on 29 agosto, 2017 at 3:55 PM

Se me había pasado comenzar a comentar las novelas de esa serie, que es una sencilla genialidad.  A series of unfortunate events ha sido adaptado ya dos veces desde que fue publicado en el año 1999.  Una vez en una película, con Jim Carrey haciendo del Conde Olaf -el villano de la historia-, y otra en una serie exclusiva de Netflix, con Neil Patrick Harris haciendo ese papel.  Esto no es casualidad.  Esto es porque se trata de una excelente saga.

La historia misma no es el jale.  La historia del primer libro de la serie, The bad beginning, está bien, pero no es lo realmente impactante.   No es lo que te captura de inmediato.  En lo que realmente sobresale Lemony Snicket (seudónimo del escritor Daniel Handler) es en la forma como se narra la historia.

Por ejemplo, el detalle de que el escritor mismo esté introducido dentro de la trama quizás no sea muy original.  Lo que sí es novedoso es la manera cómo lo hace.  Tanto así, que en la versión fílmica Lemony Snicket es interpretado ni más ni menos que por Jude Law y en la versión de Netflix por Patrick Warburton (en lo personal prefiero la de Warburton, no por la interpretación sino por la decisión de ponerlo en el guión hablando directamente a la pantalla).

Antes de seguir permítanme dejar algo bien en claro.  Éste es un material para niños.  La inocencia de los planteamientos, la forma como se describen las situaciones e incluso las amenazas están orientadas a un lector que es niño y a quien los adultos nunca le creen nada.

En la primera novela esto se deja en claro en varios momentos.  Los niños Baudelaire han perdido a sus padres en un terrible incendio y son asignados a vivir con un pariente lejano, el Conde Olaf.  Éste resulta que solo está interesado en la fortuna Baudelaire, para lo que tiene planeado casarse con Violet, que aun es menor de edad, en un plan que no tiene ninguna clase de sentido si uno se sienta unos minutos a pensarlo.

Pero sí en el mundo de un niño, que no entiende realmente cómo es que funciona esto de los matrimonios y por qué es que los adultos nunca toman en serio a los niños, aun cuando estos tienen todo mucho más claro.  Esto se caricaturiza constantemente con la relación que tienen los tres jóvenes Baudelaire con el encargado del banco de velar por su seguridad, el señor Poe.

Hay mucho más que se puede decir de estos libros, pero me quedo con eso por el momento.  The bad beginning hace un muy buen trabajo en introducir a los Baudalaires, a los adultos que tendrán alrededor y al Conde Olaf y su banda.

El Conde Olaf es un excelente personaje, también.  Pero de él puedo hablar cuando comente otra de las novelas de la serie.  Son doce y todas son muy buenas.  Algunas mejores que otras, pero el nivel es realmente alto.  Valen la pena.