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J. J. Abrams, Star Wars: Rise of Skywalker

In .Inicio, Crítica on 3 enero, 2020 at 5:45 PM

Una cosa es que te guste una película, porque apela a sentimientos que te son cercanos.  Otra es que consideres que sea buena, que está bien hecha, que tiene buenos efectos, etc.  Rise of Skywalker no me gustó.  Tampoco creo que sea buena.  Voy a tratar de ser lo más directo y objetivo posible.  Para eso voy a ir por partes.

Las dos anteriores

El efecto que genera esta película es magnificado por el hecho de que las dos anteriores no superaron las expectativas que había.  La primera de la nueva trilogía, Force Awakens, me pareció muy mal contada por la sencilla razón de que todo cuadraba gracias a casualidades cósmicas.  Vamos, la audiencia en la actual década debería ser más exigente que dejarse sorprender de esta manera.  Entonces, debemos creer que en toda la inmensidad de la galaxia, los planos que buscaba Poe justo estaban en el planeta en el que vivía la nieta de Palpatine y que justo cuando necesitaban escaparse pasaron corriendo junto al Millenium Falcon y justo cuando salen de órbita son incerceptados por Han Solo en su nueva nave y justo cuando necesitan descansar van a un planeta en el que justo hay un bar en el que justo atiende un personaje sabio y sensible a la fuerza que puede orientar a todos y justo en su sótano está escondido el sable de Luke y justo esto y justo lo otro.  Lo comento mejor en este enlace.

Y la siguiente, Last Jedi, es un continuo intento desesperado por sorprendernos en cada vuelta de la esquina.  A que no te esperabas que Luke tiraría su sable despectivamente y no te esperabas que Rey sería tan buena alumna y no te esperabas que se tiraría a la cueva del Lado Oscuro de la Fuerza y no te esperabas que Yoda fantasma quemaría los libros y no te esperabas que en realidad Rey tenía los libros y no te esperabas que Luke no estaba realmente ahí y no te esperabas que Luke se moriría por hacer ese truco de todas maneras y no te esperabas que el hacker los ayudaría y no te esperabas que el mismo hacker luego los traicionaría y no te esperabas que esto y no te esperabas lo otro.  Pero a cualquiera que osa discutirme que Last Jedi no es la peor de todas solo tengo que hacerle recordar la maniobra Holdo y listo, se acabó la discusión.  O debería, en todo caso.  La comento mejor en este otro enlace.

Todos los leaks eran correctos

Una primera cosa que me dejó sorprendido de Rise of Skywalker fue que todos los leaks fueron correctos.  Esto es algo que muchos youtubers y podcasters han estado comentando con mucha preocupación.  Conforme la fecha de estreno se acercaba, se comenzó a filtrar información sobre la película.  Por ejemplo, que el villano sería Palpatine y que estaría enchufado a una silla.  Resultó correcto y malísimo, dicho de paso.  Palpatine era un villano ya vencido.  Que lo traigan de vuelta («somehow», como dice Poe en algún momento… o sea, ni siquiera se molestan en explicarnos cómo esto fue posible) es aceptar que lo creado para la nueva trilogía no pegó.

Otro leak que preocupó a un montón de gente era que Rey fuese nieta de Palpatine.  Resultó correcto y también malísimo.  En la película anterior nos habían «revelado» que Rey era hija de nadie relevante.  Esto era parte de la serie de sorpresas deconstructoras de Last Jedi.  A mí me pareció estúpido, dada la mitología de Star Wars, pero en fin.  Ahora viene Abrams y borra con la mano izquierda mientras escribe algo nuevo con la derecha.  Si todo se puede reescribir así de fácil, con aclaraciones semánticas («yo dije que tus papás eran irrelevantes… no dije nada de tus abuelos. Qué astuto que soy»), el universo narrativo se cae.  Ya nada tiene emoción, porque ya nada va a quedar definido.  Más sobre eso en un rato.

Ahora, ¿se imaginan el proceso de creación de esta película para que ése haya sido el resultado final? Me imagino que una vez a la semana Abrams se reunía con los ejecutivos de Lucasfilms que le arrojaban nuevas ideas. «Mi hijo me ha dicho que le gustan los caballos; ¿podrías meter una escena en la que los héroes salen cabalgando sobre una nave espacial?» «Eh… Pero esto es Star Wars… ¿Sabes qué? Al cuerno. Sí, lo voy a hacer. No tiene ningún sentido pero ya qué importa».

A, pero B, pero C, pero D

Escribir una historia con buenos arcos de personajes y con estructura y sorpresas bien armadas es mucho trabajo.  Sobre todo si se considera que el público ahora es mucho más sofisticado que hace unos años.  La alternativa, entonces, es simplemente armar una historia con rebotes.  Esto es, sorprender con algo y después añadir «pero…».  Por ejemplo, «capturaron a Chewie» te sorprende.  PERO «ahora Rey puede detener naves en el aire usando la Fuerza».  Te sorprende.  PERO «Kylo Ren sobrevivió al accidente».  Te sorprende.  PERO «Kylo Ren intentando liberar la nave que tiene a Chewie no es más fuerte que Rey que acaba de aprender ayer a mover objetos con la mente».  Te sorprende.  PERO «ahora Rey resulta que también puede lanzar rayos como una Sith».  Te sorprende.  PERO «sus rayos son tan poderosos que pueden destruir una nave en pleno vuelo».  Te sorprende.  PERO «no lo puede controlar y destruye la nave en la que está Chewie».  Te sorprende.  PERO «luego resulta que Chewie no estaba en esa nave».  Te sorprende.  Y así por dos horas y media.

Dios mío.  A la quinta sorpresa ya nada me importa, porque ya sé que va a haber un rebote. ¿Ahora cada Destructor Imperial tiene capacidad para destruir un planeta? No me importa, porque algún rebote va a haber y al final todo se va a alinear para que las cosas le salgan bien a los buenos.  Aburrido.

La muerte de la muerte

Para todo efecto práctico, con esta trilogía han matado a la muerte.  En todo sentido.  Para empezar, si un androide es destruido, ahora resulta que hay copias de sus archivos de memoria en alguna parte.  Podremos construirle otro cuerpo y descargar su memoria y será como antes.  Listo.  Entonces, ¿por qué nos emocionamos cuando un androide esté en peligro de morir? Ahora, por gusto.  Ya no tiene emoción.

Ni qué decir de los villanos.  Ya quedó establecido que Palpatine nunca va a morir realmente.  «Somehow» siempre va a poder regresar.  No sabemos cómo ni por qué, pero ya lo hizo una vez.  Nada impide que regrese infinitas veces.  Entonces, ¿por qué nos emocionamos cuando esté en una pelea a muerte con un Jedi? Ahora, por gusto.  Ya no tiene emoción.

Y si eres chico bueno, la muerte tampoco significa nada ahora en el universo Star Wars.  Ahora resulta que Rey tiene el poder para revivir muertos.  Así que si eres un héroe y caes en batalla, tranquilo, no más.  Ya llega Rey para traerte a la vida.  Y listo.  Ahora ninguna muerte significa nada.  Ya no tiene emoción.

Una pena.  Ésta solía ser una franquicia interesante y emocionante.  Pareciera que están concentrados en destruirla.  Quizás para que el MCU no tenga competencia o qué sé yo.

Rian Johnson, Star Wars: The Last Jedi – La Jedi

In .Inicio, Crítica on 27 diciembre, 2017 at 2:23 PM

En otro post comentaba que es distinto gustar de una película que encontrarla buena o mala.  A mí, por ejemplo, no me gustó Last Jedi.  Independientemente de eso, no me parece buena.  En este otro post explicaba lo que para mí era el principal problema, el cual para mí tiene que ver con el planteamiento mismo de la trilogía de la cual forma parte.

En su defensa saltan varios diciendo que ése no es el punto.  Que el mayor fuerte de Last Jedi tiene que ver con el desarrollo de sus personajes.  Está bien, hablemos de ellos.

Primero, la línea Luke – Rey.  Varios insisten en que ésta es la película en la que el manto del mesías pasa de Luke a Rey.  Ambos tienen orígenes humildes, ambos sorpresivamente son potenciales Jedi, ambos tienen maestros imperfectos.  Pero hay una diferencia crucial.

La evolución de Luke es gradual.  En A New Hope apenas tiene contacto con la Fuerza.  Obi Wan Kenobi le explica lo que es, le comienza a enseñar cómo usar el sable, le habla desde el más allá cuando están atacando la Estrella de la Muerte.  En la siguiente, Empire Strikes Back, ya sabe algunos trucos, pero se le aparece Obi Wan para mandarlo con un maestro de verdad, Yoda.  Con él pasa un tiempo frustrante en el que entrena para ser Jedi de verdad y se pone a prueba de distintas maneras.  Su prueba de fuego es enfrentarse directamente con  Darth Vader, una batalla que pierde.  De esa caída es que surge el héroe que será en la siguiente.

En Return of the Jedi ya es un caballero Jedi.  Se luce enfrentándose con Jabba The Hutt y su gente.  Tiene otra pose.  Otra forma de hablar.  El ciclo se ha cerrado.  Ahora está listo para ir a enfrentarse a Palpatine.

Rey, en cambio, tiene todo de inmediato.  Desde la película anterior debemos asumir que ella ha recibido alguna clase de entrenamiento, porque ya es una maestra con el sable láser de inmediato.  Además de que pilotea como un as y de que es una experta mecánica (seguro que también domina el arte del zurcido invisible y toca ocho instrumentos).  En un enfrentamiento directo con Kylo Ren, que se supone que es el más brillante de su generación, lo vence y lo deja marcado.

De la nada.  Sin entrenamiento.  De inmediato.  Sin desarrollo.  Sin progresión.  Luke por lo menos la sufrió antes de su primer enfrentamiento con un Sith Lord.

En Last Jedi llega donde Luke y de inmediato siente a la Fuerza.  De inmediato tiene técnica con el sable láser.  De inmediato se puede comunicar con Kylo Ren a la distancia (algo que Luke podía hacer con mucha difícultad y sin video, solo con audio… Leia apenas lo puede oír al final de Empire Strikes Back).

Rey se va a salvar a sus amigos (como Luke en Empire Strikes Back) después de tres días de entrenamiento, no más.  Luke estuvo en el pantano con Yoda más tiempo.  Un tiempo indeterminado, pero estuvo más tiempo.  Además de que fue progresando de a pocos desde la película anterior, como mencionaba al inicio de este post.  Rey no.  Ella listo, de inmediato se va y vence.

Tomen nota.  Cuando Luke lo intentó, se fue y fracasó.  Perdió a su amigo Han Solo y perdió la mano y perdió su identidad. ¿Rey? Ella no.  Ella lo tiene todo al toque y sin mayor esfuerzo.

Luego se da una vuelta, levanta múltiples rocas con el pensamiento y salva a los rebeldes.  Resulta que ya puede mover objetos múltiples con la Fuerza.  De inmediato.

Yo sé la defensa que estás pensando.  Sí, pues, ella es una natural con más potencial que Luke.  Quizás incluso tiene un entrenamiento oculto de cuando era niña.  Pero todo es revelado de golpe.  Eso es mal storytelling.

Recuerdo a George R. R. Martin en una entrevista diciendo que sorprender a la audiencia es fácil.  Eso no es en realidad problema.  En algún momento decía que si lo que quería era sorprender, podía termina una de sus novelas diciendo «y de pronto bajaron ovnis a Westeros y revelan que ellos estaban a cargo de todo».  Sorpresa asegurada.  Pero, ¿buen storytelling? Definitivamente no.

Una buena historia tiene que adelantarte elementos para que las sorpresas no sean gratuitas.  En Sixth Sense, si estabas atento podías darte cuenta tú solo que ése que ya sabes estaba muerto y que el niño lo sabía.  En Fight Club, si estabas atento podías darte cuenta quién era realmente Tyler Durden.  Esto es porque la historia está diseñada para ser una buena historia.  Te revelan cosas, te hacen pensar y si estabas atento, la sacabas.

No en Last Jedi.  Ahí ella de pronto resulta que puede comunicarse a distancia de Kylo Ren.  No de a pocos.  De inmediato.  Puede mover objetos múltiples con la Fuerza.  No de a pocos.  De inmediato.  Puede muchas cosas.  Todas ellas sorpresivamente.  Y claro, el fan dirá que es alucinante, que qué sorpresa tan impredecible.  Yo diré que es mal storytelling.