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Mis lecturas del 2014, porque no me queda otra

In .Inicio, Crítica on 5 enero, 2015 at 2:30 PM

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Es tradición que a finales de año algunos en sus blogs o cuentas de Facebook o donde sea comenten sus lecturas de los últimos 12 meses.  Algunos incluso se mandan a hacer un ranking.  Yo lo hice por primera vez el año pasado y me había propuesto hacerlo solamente si alguno de los que sigo hacía uno.  Y bueno, esa condición se terminó cumpliendo, así que aquí está, para cumplir conmigo mismo.  Sin embargo, continuando con la tradición que inicié el año pasado, coloco mis categorías personales.

Mayor decepción personal del 2014: The windup girl de Paolo Bacigalupi.  Lo siento, realmente lo intenté.  Sé que es una novela premiada en todos lados y que es importante y todo eso.  Pero aquí entre nos, ese estilo de ciencia ficción fatalista en la que se resalta todo lo malo de la sociedad humana y de la naturaleza humana hace mucho que me dejó de interesar.  Ya, ok, ¿entonces, todo es un desastre y todos vamos a morir? ¿Y no hay razones para esperar algo mejor? Nah, para eso mejor me compro un periódico y leo la sección política.

Mayor descubrimiento personal del 2014: Falling free de Louis McMaster Bujold.  Totalmente lo contrario de The windup girl.  En Falling free se muestra al ingenio del ser humano en su máximo esplendor.  Un ingeniero prestigioso que debe realizar un peligroso plan para salvar a miles de personas.  Todo esto enmarcado en el infierno burocrático que es trabajar para una corporación que opera en muchos planetas al mismo tiempo y que se ha vuelto un verdadero monstruo.  Lo mejor de todo: Éste es el primer libro de una serie de novelas, así que tengo mucho que leer en los próximos meses.

Mayor descubrimiento metaliterario personal del 2014: ¿Se acuerdan de los libros de multiaventura? Esos libritos que uno va leyendo y de pronto el lector debe tomar una decisión y te dicen que si decides abrir la puerta, sigas leyendo en la página 19 y si decides saltar por la ventana, sigas leyendo en la pásgina 23.  Pues resulta que en internet hay toda una movida por escribir estas cosas.  Incluso hay webs que te brindan el espacio para que lo hagas.  Webs como ésta.  Chévere, ¿no? Da nostalgia, por decir lo menos.

Mayor placer culposo personal del 2014: Divergent de Veronica Roth.  Sí, sí, ya sé que la película estuvo mala.  Ya sé que la novela es un obvio intento por capitalizar la moda que impuso Hunger games.  Ya sé que la novela no es particularmente buena.  Ya sé que la narración es simple y la trama tiene unos huecos demasiados grandes.  Ya sé todo eso.  Pero me vaciló su lectura, pues.  No es como que fuese a leer la continuación.  Aunque… No, no lo voy a hacer.

Más sentimientos encontrados del 2014: La serie de novelas de fantasía Discworld de Terry Pratchett.  He disfrutado casi todas y me encanta encontrar el siguiente título que me toca leer de la serie en una librería.  Me he matado de la risa con las aventuras de Rincewind y de los demás personajes reiterativos de Pratchett.  No obstante, desde que he estado haciendo reseñas y comentarios de estas obras para este blog me he comenzado a dar cuenta de que hay fórmulas que se repiten y que hay fuertes debilidades en estas novelas.  Por ejemplo, cuando leí Sourcery me divertí muchísimo.  No obstante, después de escribir este post sobre ese libro, he tenido que re-examinar mi apreciación de ese título.  Sinceramente no estoy seguro de querer seguir escribiendo posts sobre las siguientes novelas de este autor.  He leído varias más y tengo planeado seguirlas leyendo.  Pero mi acercamiento a Pratchett no es lo que era antes.

(Dibujito de arriba: http://castellanoscomics.blogspot.com/)

Veronica Roth, Divergent

In .Inicio, Crítica on 22 septiembre, 2014 at 9:55 PM

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Lo primero que hay que tener en cuenta incluso antes de abrir el libro Divergent, es que se trata de una obra que claramente intenta aprovechar la ola iniciada por The Hunger Games y otras muchas novelas con temática joven adolescente (categoría que en Estados Unidos llaman Young Adult o YA, por sus siglas) que transcurren en un futuro distópico.  A estas alturas creo que podemos aventurarnos a decir que se trata de un propio subgénero con reglas propias.  Además de ese lastre, Divergent tiene el problema de aparentemente haber tenido el mandato de incluir romance, algo que aparece y desaparece a lo largo de la historia de manera bastante peculiar y que parece no aportar mucho.

Como suele ser el caso en este subgénero, el mundo en el que se desarrolla la acción es importante y debe ser explicado.  El detalle más importante aquí es la división de la población en cinco partes.  Si en The Hunger Games teníamos 13 distritos y en Harry Potter teníamos cuatro Casas, en Divergent tenemos cinco Facciones.  Hasta ahí no suena muy original que digamos.  Es más, el mundo en la novela es el resultado de alguna especie de guerra que causó un desastre ecológico en el planeta.  Tampoco gana puntos por originalidad ahí. ¿Ya mencioné que la historia está contada en primera persona por un personaje que no entiende el conflicto político al que lo han arrastrado?

Así que por ahí no va la cosa.  En Divergent la sociedad está dividida en cinco Facciones, cada una de las cuales realza una cualidad positiva de la humanidad y rechaza algo de la condición humana.  Los niños viven con sus padres hasta que llegan a la adolescencia.  Entonces toman una prueba que les indica en qué Facción estarían más cómodos y después cada uno decide a cuál quiere ir.  Lo normal es que cada uno vaya a la que le indicó la prueba, pero no es obligatorio.

La novela sigue la historia de Tris, una chica cuya prueba no arrojó un resultado definitivo.  A gente como ella llaman “divergente” y les tienen miedo, porque su mera existencia cuestiona la eficiencia de su sistema.  Por eso le recomiendan que lo mantenga en secreto.  Ok, eso es un rollo.  El otro es que ella sale de una Facción que realza el altruismo para decidir irse a la Facción que realza la valentía: De Abnegación a Osadía.  Eso representa toda una complicación para ella, porque tiene que dejar atrás su forma de vivir para asumir otra.  Ése es otro rollo.  Después está el hecho de que -como era necesario para que la publiquen, supongo- Tris obviamente se tiene que enamorar de alguien mayor y en posición de autoridad.  Ése es otro rollo más.  Y finalmente, hacia el final de la novela, se desarrolla verdaderamente la trama política en el medio de la cual Tris tiene un papel.  Otro rollo más.

Al final, la novela no cuaja porque es demasiado rollo inconexo entre sí.  Ok, sé que hay otros escritores que pueden manejar esas tramas en paralelo y salir airosos.  Pero ése no es el caso de Veronica Roth.  Todo el desarrollo de sus tramas paralelas suenan episódicas (A, entoncec B, entonces C, entonces D).  Hacia la mitad de la novela empieza a cansar.

Pero no fue por eso que la terminé de leer (y eso que es una novela larga).  La verdad es que a pesar de todos estos problemas, Roth es una buena escritora de secuencias de acción.  Escribir una pelea no es fácil.  Es realmente complicado.  O mejor dicho, escribirlo de manera interesante.  De manera que te den ganas de seguir leyendo.  Suzanne Collins lo hace genialmente en Hunger Games, ¿no es cierto? J.K. Rowling es un desastre en este aspecto (sorry si te ofendo).  Y Roth sabe hacerlo.  Divergent tiene mucha acción, tiene muchas peleas y muchos tiroteos y muchas persecuciones.  Y la autora supo cómo escribirlos, creo, para que sea interesante.  Y por eso, Divergent no es una total pérdida de tiempo.

(Dibujito de arriba: http://martinsdoodles.wordpress.com/)

Mockingjay, Suzanne Collins

In .Inicio, Crítica on 23 marzo, 2012 at 5:52 PM

La primera novela de esta serie, The hunger games, me gustó bastante.  La segunda, Catching fire,  no tanto, pero aún así me pareció decente.  Pero la tercera, Mockingjay, la acabo de terminar de leer y debo decir que excelente.  De lo mejor que he leído en literatura juvenil en mucho tiempo.  Concuerdo con los que están en desacuerdo en llamar a esta serie la siguiente Twilight.  No hay ni punto de comparación.

Vayamos por partes. Esta serie transcurre en un futuro pesimista en el que algo ha pasado y la humanidad ha quedado reducida a 12 distritos, cada uno de los cuales está especilizado en la producción de algo.  Estos 12 distritos están dominados por el control del Capitolio, contra el cual alguna vez se rebelaron, pero perdieron.  Como castigo por ello, una vez al año cada distrito debe sortear entre sus jóvenes (entre edades 12 y 17) para mandar al Capitolio un hombre y una mujer.  A estos 24 tributos se les entrena, se les presenta al público y luego se les hace pelear a muerte en un campo distinto cada año.  A este evento se le conoce como los Juegos del Hambre y solamente uno de los tributos puede sobrevivir.

Los tres libros están narrados desde la perspectiva de Katniss Everdeen, una joven del distrito 12, el que entiendo es el más pobre.  En el primer libro ella se ofrece como voluntaria para ser tributo, luego de que en el sorteo saliese elegida su hermana menor.  A lo largo de la historia ella se vuelve involuntariamente popular.  Esto es tema del segundo libro, en donde sin saberlo es el símbolo de una rebelión que se está gestando en contra del gobierno del Capitolio.

Al inicio de Mockingjay, la rebelión se ha iniciado abiertamente.  Nuevamente todo es narrado desde la perspectiva de Katniss, quien nuevamente no entiende ni la mitad de lo que está pasando.  Esto podría ser un problema si es que la autora Suzanne Collins no lo manejara con precisión para aportar al suspenso o al ambiente de incertidumbre en el que están viviendo los personajes.  A Katniss no le importan los pormenores políticos de lo que está pasando, pero depende de ellos.  Así que cuando, por ejemplo, los distritos comienzan a caer y la rebelión avanza, poco se sabe de las batallas o de los tratos que se están haciendo.  Este detalle es algo que no llama mucho la atención en el primer libro y que se maneja de manera mucho más ambiciosa en el segundo -con resultados no del todo satisfactorios-, pero que en Mockingjay está bastante maduro.  Cuando hacia el final Katniss se comienza a interesar en las consecuencias políticas de lo que ha hecho, la confusión en la que se encuentra es transmitida bastante bien justamente por este detalle.

Pero de lejos el detalle que hace de éste un excelente libro es el desorden sicológico que se va gestando en Katniss y que va creciendo conforme la historia avanza.  En la primera novela se presenta a Haymitch, un viejo amargado y alcohólico que vive una vida patétitca y que Katniss desprecia, pero que sabe que bien podría ser su futuro.  Haymitch en su juventud participó de los Juegos del Hambre y sobrevivió.  Como lo comenta Peeta -el otro tributo mandado por el distrito 12 al Capitolio para competir- Haymitch ganó porque fue más astuto que todos los demás.  Para cuando transcurre The Hunger Games, Haymitch es una persona traumada y amargada, pero poco se hace por explicar por qué.

En la segunda novela el enfoque es otro, pero los sucesos comienzan a aportar material para que Katniss deje de ser la adorable joven cazadora del primer libro.  Ve cómo muere gente, ella misma debe matar nuevamente, etc.  Para cuando se inicia la tercera novela, es una persona con muchos traumas encima, que relaciona cosas habituales con sucesos emocionalmente fuertes por los que ha tenido que pasar.  Esto, sumado al hecho de que Mockingjay está narrado desde su punto de vista, da como resultado un excelente tratado de cómo deberían ser las novelas de aventuras protagonizada por adolescentes.

¿Se imaginan si Harry Potter fuese más que un mero personaje bidimensional? El tipo ha visto morir a varias personas, ha perdido a toda su familia, tiene la responsabilidad del mundo encima, etc. ¿Cómo es que no está con tratamiento siquiátrico? ¿Derrumbándose cada vez que ve algo que le haga recordar al acribillamiento de Sirius Black o de Cedric Diggory? En Mockingjay Katniss y varios otros personajes evidencian y actúan las consecuencias sicológicas de lo que han tenido para vivir.  Una verdadera cachetada no solamente a Harry Potter, sino también a tanto otro aspirante a ser el siguiente Harry Potter, como Percy Jackson o Number Four.

Catching fire, Suzanne Collins

In .Inicio, Crónica on 30 septiembre, 2011 at 7:27 PM

La semana pasada terminé de leer la segunda parte de The Hunger GamesLa primera parte me gustó un montón y si bien por momentos es algo inocente, se compensa en el hecho de que está contada desde el punto de vista de una niña -Katniss Everdeen-, la cual está describiendo lo que ve, lo cual no siempre entiende.  Pero la segunda parte, Catching fire, tiene una trama mucho más política y menos inocente.  Sigue teniendo el mismo tratamiento: Katniss nos está contando lo que le sucede, lo cual se enmarca dentro de una trama política aparentemente mucho más complicada, pero que ella ni siquiera comienza a entender.  Este detalle está mucho más logrado en la primera parte, básicamente porque se supone que las penurias por las que pasa Katniss son parte de una estructura que se repite una vez al año en el mundo en el que vive.  En esta oportunidad, todo es novedoso, incluso para los personajes con los que se relaciona.  Esto hace las cosas un poco más complicadas y por momentos me da la impresión de que lo que sucede es demasiado arbitrariamente colocado para justificar giros en la historia que se está contando.  Pero aún así funciona.

Pero a ver, vayamos por partes.  En el mundo de Hunger Games, ha habido alguna clase de catástrofe ambiental, por la cual la humanidad ha quedado reducida a 12 distritos y una capital.  Alguna vez los distritos se rebelaron al dominio de la capital, pero ésta se impuso y en castigo instauró los Juegos del Hambre: Una vez al año escogería al azar a un niño y una niña de cada distrito y los metería a todos en un campo de batalla para que se maten entre ellos.  Solamente uno sobrevive, a quien se le trata como héroe.  Es, se supone, un evento anual diseñado para insistir en que la capital tiene el control de las cosas.  El primer libro es la historia de Katniss, una chica de 16 años, que se ofrece para participar en los juegos en el lugar de su hermana menor.  Y de todo lo que vive como antesala a los juegos y durante los juegos mismos.


Katniss en acción, por http://jake-paperlife.blogspot.com

La segunda parte, Catching fire es ligeramente más complicada.  Para empezar, hay mucho que sucede tras bambalinas que Katniss no entiende.  Por un lado, los distritos por fin se están preparando para rebelarse nuevamente.  Por el otro, dentro de la organización política de la capital hay facciones que secretamente están preparando una revuelta.  Ante evidencia de que las cosas se van a poner mal, las autoridades arman una edición especial de los Juegos del Hambre que terminará involucrando a Katniss nuevamente.  Pero lo que ella no sabe es que los jugadores esta vez tendrán un nivel mayor de coordinación que en ocasiones anteriores. ¿Cómo es eso posible si se supone que cada año sobrevive solamente uno? ¿De qué les sirve colaborar entre ellos? Bueno, esa parte es quizás la mejor del libro: Cuando al final brevemente se le explica a Katniss qué es lo que ha estado pasando debajo de sus narices y que el lector atento podría haber deducido.

Este libro me gustó menos que el primero, el cual además creo que está mejor escrito.  Quizás el problema sea que el primero es inocente y concreto.  Catching fire es mucho más ambicioso.  Si bien el tema central sigue siendo los problemas de Katniss para sobrevivir y para proteger a su familia y amigos, esta vez el marco en el que se presentan pretende ser mucho más complejo.  Lamentablemente Collins no siempre logra captar la complejidad que implica una propuesta política como la que presenta, aunque hace lo que puede.

Otro detalle importante son los nuevos personajes.  En Hunger Games Katniss se relaciona con un número limitado de personas.  En Catching fire hay un número mayor de personajes y cada uno es un mundo aparte.  En este aspecto de la novela Collins también fue más ambiciosa y no siempre funciona.

En todo caso, si tienes interés en leer estos libros, mejor te apuras, porque ya están filmando la versión de Hunger Games para el cine.  Filmar esta película se hacía prácticamente una necesidad histórica.  Antes de que se anunciara que se haría, en Youtube había una infinidad de fanfilms y de trailers ficticios -un fenómeno que si la misma Collins no aprovechaba de alguna manera, se le iría de las manos-.  Y es que la historia, al igual que otras muchas como Harry Potter, Percy Jackson o Number Four, está diseñada para que te sientas identificado.  En todo caso, ya está listada para el 2012 la película, dirigida por Gary Ross (Seabiscuit y Pleasantville) y con Jennifer Lawrence (Raven de X-Men: First Class) como Katniss.  Otros nombrecitos relevantes que estarán presentes en la adaptación: Josh Hutcherson (Cirque Du Freak, Zathura) como otro participante de los juegos, Elizabeth Banks (30 Rock, Spider-Man) como la relacionista pública de la capital que acompaña a Katniss y Woody Harrelson (Zombieland, Larry Flynt) como el entrenador de Katniss.