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Mis lecturas del 2019, un poco tarde

In .Inicio, Crítica on 1 mayo, 2020 at 4:34 PM

Con todo lo que ha pasado en el primer trimestre de este año, se me pasó escribir este post que suelo escribir todos los años y colgar en enero.  Se trata de un esfuerzo de repasar mis lecturas del año pasado.  Pero como no voy a hacer un listado de todo lo que leo, porque me parece pedante si ese año leí mucho y deprimente si ese año leí poco, lo que hago es seleccionar una muestra, siguiendo los mismos criterios todos los años.

A lo largo de los años me ha servido para revisar lo que leí y evaluar si he perdido el tiempo o no.  Verán, conforme pasa la vida, tengo cada vez menos tiempo al día para leer todo lo que me gustaría leer y tengo que aplicar criterios cada vez más estrictos para decidir cuál será el siguiente libro que leeré cuando acabo uno.  Por ejemplo, me gustaría seguirle dando oportunidades a la serie de novelas de Walking Dead, pero revisando las dos últimas novelas de esa serie que leí, he llegado a la conclusión que no vale la pena.  Ese respiro me ha dado la oportunidad de encontrar otras series que me han capturado.  Por ejemplo, la de Mortal Machines, que comento aquí abajo.

La mayor decepción personal del 2019.  Cuando era niño me encantaba Sherlock Holmes.  Pero ahora que soy adulto me doy cuenta de que solo leí material seleccionado para mí.  La obra de Sir Arthur Conan Doyle es en realidad un poquito inconstante.  Tiene trabajos muy buenos, pero otros no tanto.  Y sus narraciones sobre el detective son mucho mejores si es que son cortas, o sea, en forma de cuento.  Las novelas que escribió protagonizadas por el famoso detective no me han terminado de convencer.  En el 2019 leí El sabueso de los Baskerville.  Nope.  Aventuras de Sherlock Holmes que se estiran para llenar una novela entera no funcionan tan bien.  Prefiero sus cuentos cotos.

El mayor descubrimiento personal del 2019. Quizás han visto la publicidad de la película producida por Peter Jackson y protagonizada por quien sea que consiguieron para ese desastre.  Yo vi la película y si bien la historia y los personajes y los diseños me parecieron totalmente ridículos, el concepto detrás me pareció interesante.  Me dio curiosidad por investigar qué material fue el que leyó Jackson para pensar que valía la pena hacer una película al respecto, que terminó en ese horror cinematográfico.  De hecho, la novela Mortal Engines de Philip Reeves es muy buena.  Tiene un sentido del humor muy fino y tiene unos personajes muy originales.  El mundo que presenta es mucho más sólido que el de la película.  Me capturó por completo y tengo pendiente leer la segunda de la serie.

El mayor descubrimiento metaliterario del 2019. Mis amigos saben que soy fanático de Doctor Who, la serie británica de ciencia ficción que tiene más de 50 años y que lanzó películas, cómics, juegos de computadora y demás.  En algún momento me interesé en las novelas y me compré una de las primeras que se publicaron, hace décadas.  La comento en este enlace y fue un desastre.  Investigando si valía la pena retomar novelas de Doctor Who, pero de otra era, me di con la sorpresa de que hay muchísimas novelas de distintas encarnaciones del Doctor… Pero que están ordenadas en etapas.  Cada etapa estuvo bajo una editorial distinta y con un equipo distinto a cargo, etc.  Quién lo hubiera dicho.  Así que le voy a dar una oportunidad más a la primera novela de otra de esas etapas, a ver qué tal.

Mayor placer culposo del 2019. ¿Se acuerdan de los libros Multiaventura o Elige tu propia aventura? Se trata de libros que te dan la opción de tomar decisiones.  Si quieres que el héroe abra la puerta derecha, ve a la página 23.  Si quieres que abra la izquierda, ve a la página 45. ¿Se acuerdan? Uno de los precursores de ese género era la serie de libros Lone Wolf, escritos por Joe Dever y Gary Chalk.  Hace varios años en un remate de Crisol me compré los dos primeros de esa serie.  Hace unos pocos meses me pedí por Amazon el tercero, The Caverns of Kalte.  No es un libro malo, es que es inocente.  Muy ingenuo y muy poco sofisticado.  Las cosas que atracábamos en los ochentas.

Mayor sentimiento encontrado del 2019. Philip Pullman escribió una serie de novelas que empiezan con The golden compass, que comentó aquí.  Es excelente y muy complejo.  De hecho, se ha intentado adaptar una vez al cine con resultados terribles y una vez a la pantalla pequeña, con resultados menos mediocres, pero aun insatisfactorios.  Después vinieron dos novelas más que completaron una trilogía.  La tercera de estas novelas, The amber spyglass, es demasiado buena.  En su momento hubo mucha presión para que el autor sacara continuaciones, pero no lo hizo.  Sacó unos libritos chiquitos con mapas e historias relacionadas a la historia principal, pero no eran continuaciones propiamente dicho.  Y el año pasado, después de mucha expectativa, por fin sacó algo, pero no era continuación, sino una precuela, Belle Sauvage.  Lo leí durante el 2019 y no sé.  No es mala.  Pero no ayuda, tampoco.  Y la historia está bien, pero no es genial como las anteriores.  Igual ya me compré la que viene después.  Ojalá mejore.

Arthur Conan Doyle, The adventures of Sherlock Holmes

In .Inicio, Crítica on 4 julio, 2018 at 12:16 AM

Arthur Conan Doyle inventó el genial personaje Sherlock Holmes.  Escribió una novela con él y su inseparable compañero el doctor Watson, A study in scarlet, que comento en este enlace.  Éste funciona en buena medida por la novedad del personaje, de su método, de la forma como resuelve el caso.  Después escribió The sign of four, que comento en este otro enlace.  Aquí empiezan los problemas, porque me parece que ahí va quedando claro que el personaje y el método no funcionan con casos largos.  O sea, no funciona con un misterio que se debe mantener por toda la novela.

No es Agatha Christie, que desarrolla historias adicionales muy bien y te mantiene interesado o que va dando descubrimientos parciales para que el lector acompañe al detective en los descubrimientos.  No, el método de Sherlock es llegar, ver lo que ha pasado, levantar data y después, al final, vomitar su conclusión que por supuesto que es una sorpresa impresionante.  Pero no termina de funcionar en una novela larga.

Por eso The adventures of Sherlock Holmes es exactamente lo que necesitaba Conan Doyle para retomar la buena senda.  Este libro está compuesto de doce casos cortos, cada uno de los cuales es un clásico.  Algunas de estas historias han evolucionado a formar cánones de la literatura de misterio.  El estilo que usa el escritor para estos casos es ligeramente distinto.

En esta oportunidad las historias están vinculadas, pero bien podrían ser leídas por separado y en desorden.  No es eso lo que importa.  Lo importante es el planteamiento de lo que ha pasado, el recogimiento de pistas por parte de Sherlock y la exposición final de lo que ha pasado.  Todos los casos mantienen la misma estructura y podría sonar repetitivo, pero no lo es.

Es en estos casos cortos en los que realmente podemos ver brillar al detective.  Ver su forma de vida y apreciar su relación con Watson.  Ni qué decir del hecho de que la resolución de los casos puede resultar sorprendente, incluso hoy en día.  No todos, por supuesto.  Pero sí algunos.

No sólo eso, sino que en estos casos se introducen algunos elementos que hoy en día son considerados implícitos a la figura de Sherlock Holmes.  Por ejemplo, en el primero de los casos, A scandal in Bohemia, se presenta a Irene Adler.  Pareciera que es colocada como una némesis natural al detective.  No obstante, todos sabemos que este puesto será en realidad llenado por el profesor Moriarty, otro personaje introducido en uno de los casos de otro libro, dicho sea de paso.

En Adventures se juega más con asuntos disparatados.  Con situaciones extrañas relacionadas a un misterio que son tan raras e inexplicables, que solamente un genio como Holmes puede llegar a darse cuenta de lo que realmente está pasando.

Por ejemplo, que haya una Liga de Pelirrojos que en el mundo le da trabajo a los pelirrojos que no lo tienen.  Es una locura.  O que un hombre pueda fingir ser otra persona lo suficiente como para comprometerse con su hijastra y hacerle prometer que lo va a esperar, asegurándose así que ella nunca se case.

El estilo de narración es adecuado.  Hoy en día quizás no resulte muy novedoso, pero es el correcto para este tipo de historias.  Se trata de supuestos pasajes en el diario de Watson, quien nos cuenta las aventuras de su amigo desde su punto de vista.  El hecho de que Watson no sea particularmente brillante es perfecto, porque obliga a Holmes a tener que explicarle todo, lo que nos permite a nosotros los lectores enterarnos de lo que pasa dentro de la cabeza del detective.

De los tres libros, definitivamente éste es el mejor.  Y se puede leer sin haber pasado por A study y The sign.

Arthur Conan Doyle, The Sign of Four

In .Inicio, Crítica on 10 noviembre, 2017 at 3:11 PM

Después de leer esta novela me quedó claro que el personaje Sherlock Holmes y su método funcionan muy bien para cuentos y narraciones más cortas, pero no para novelas.  La primera novela, A study in scarlet (que comento aquí), es una explosión de datos sobre el detective, sus métodos, su mundo, el mismo doctor Watson, etc.  De hecho, es en A study in scarlet en donde Watson y Sherlock se conocen y se hacen amigos.  Si uno es fan de las aventuras de este detective, es casi casi lectura obligatoria.  Fue la primera vez que Arthur Conan Doyle escribió sobre este par y es en donde define varios detalles que se irán retomando a lo largo del resto del material que irá publicando.

Sin embargo, me da mucha pena decirlo, pero la segunda novela es una decepción.  Está muy por debajo de la primera en muchos sentidos.  El misterio mismo no da para tantas páginas.  Luego, cuando lea sus libros de casos cortos, como The adventures of Sherlock Holmes, caería en cuenta de que este personaje funciona mucho mejor con historias cortas que con novelas largas.  En The sign of four pareciera que Arthur Conan Doyle está luchando por momentos para llenar material.  Hasta el punto en el que Watson en esta novela conoce a quien sería su esposa, se enamoran y terminan decidiendo casarse.  Todo en lo que toma resolver un caso y en paralelo, como si fuera una historia añadida que poco aporta a la historia principal.

Además, me da la impresión de que Conan Doyle en la novela quería aprovechar para demostrarnos que Holmes es lo máximo.  Que no solamente tiene un poder deductivo sorprendente, sino que además tiene buena condición física, sabe pelear, sabe usar armas, etc, etc.  Por lo menos a mí no me gustó que todo fuera tan completo.  Dale espacio para desarrollarse al muchacho.

Por último, el caso mismo es complejo por las puras.  Mientras que los casos cortos son concretos y directos (o suelen serlo, en todo caso), esta novela involucra la rebelión en India, un pacto secreto, un tesoro escondido, entre otros elementos que se van sumando y sumando conforme la historia va avanzando.  Nuevamente, es como si Conan Doyle se hubiera quedado con hojas en blanco y comenzó a poner intriga sobre intriga para terminar el libro.

Al final no lamento haber gastado mi tiempo en haberla leído.  Peor habría sido una pedrada al ojo.  Pero no es un libro que recomendaría a cualquiera.  Tienes que ser fanático del personaje y del género para realmente disfrutar The sign of four.

Además, tiene el detalle de que habiendo leído esta novela, entenderás mejor uno de los capítulos clásicos de The Simpsons.  Eso debe valer algo.

Arthur Conan Doyle, A study in scarlet

In .Inicio, Crítica on 11 abril, 2017 at 5:49 PM

Yo leí este libro hace mucho, mucho tiempo.  Una tía me prestó el ejemplar que tenía y lo devoré durante un viaje.  Quedé fascinado con la idea de este personaje que con solo mirar a una persona podía sacar una serie de conclusiones que primero enumeraba y recién después justificaba.  Cuando lo leí, eso fue lo que más me impresionó.  La historia estaba bien.  Los demás personajes también, supongo.  A excepción de Watson.

El segundo elemento que me impresionó de A study in scarlet fue el personaje de Watson.  Este compañero que pareciera que es el único que lo entiende.  El único que lo aguanta.  Cuando se lo presentan, le dicen que es un pesado.  De hecho, el detalle de que Sherlock sea un antipático es algo que luego se pierde en las adaptaciones al cine.  La versión de Basil Rathbone, que creo que es la que definió la imagen de Sherlock Holmes para muchos años, era de un genio bonachón incomprendido, pero no uno antipático.

En todo caso, un tercer elemento que me llamó mucho la atención de esta novela es que en cierto punto Watson pone a prueba los conocimientos de Sherlock.  Resulta que el detective intencionalmente había dejado fuera de su cabeza grandes áreas del conocimiento humano.  La astronomía, por ejemplo.  Según él, no necesita tener esa información distrayendo su cerebro, si él sabe que cuando necesite un dato podrá consultarlo de una enciclopedia que tiene a la mano.  Qué post-moderno de su parte.  Y qué adelantado a su época.

Otro elemento inesperado para alguien que conoce la tradición de Sherlock Holmes es la segunda parte del libro, en la cual el asesino explica las razones por las cuales cometió el asesinato.  Cómo la narración se remonta a otro continente y se cuenta una especie de flashback largo.  No es algo que Conan Doyle vuelva a hacer muy seguido.  Aunque en algunos de los casos cortos que escribiría luego usaría el mismo recurso, aquí mete esto que a mí personalmente me rompe el esquema.  Será que en ese entonces los cánones de las novelas de misterio y de detectives no estaban aún definidas.  Quizás en ese entonces fue bien visto como un recurso novedoso.  A mí, por lo menos, me descuadra.

La razón es sencilla: Aquí el plato de fondo es Sherlock Holmes.  Sus diálogos, sus deducciones, sus observaciones.  Uno no lee A study in scarlet para saber más sobre las colonias en Norte América.  Está bien, entiendo que no hace daño que me metan algo de cultura, pero como el mismo Sherlock expone, se puede tener demasiada información y a veces eso no es bueno.  En el caso de esta novela creo que no es bueno que te humanicen tanto al asesino.

Como no es bueno tampoco que el caso sea tan largo.  He intentado leer el material original de Sherlock Holmes como se recomienda: Comenzando por este libro.  Después una novela más y eventualmente su primera colección de casos cortos.  Déjenme decirles que la dinámica de los casos cortos es muy superior.  Ahí es que Conan Doyle realmente se luce.  En novelas la lógica de este personaje alocado y obsesivo que entra a un lugar y saca quince conclusiones sobre las personas que encuentra se pierde un poco.

Así con todo, A study in scarlet hizo magia en mí cuando lo leí hace mucho tiempo.  Y eso fue cuando estaba en el colegio.