Mildemonios

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Robert Kirkman & Jay Bonansinga, The fall of the Governor

In .Inicio, Crítica on 30 junio, 2017 at 7:29 PM

Ésta es la tercera novela que han escrito Robert Kirkman y Jay Bonansinga recontando el conflicto entre el Governor y Rick, que ocupó una de las temporadas de la serie de televisión Walking Dead hace ya unos años y que en los cómics de Image marcó el punto de quiebre entre una historia de sobrevivencia a una historia de guerra.

El gancho de las novelas es que están contadas desde el punto de vista de los habitantes de Woodbury, mientras que la serie y el cómic lo están desde el punto de vista de Rick y su grupo, que en ese momento están viviendo relativamente seguros dentro de una prisión.  La primera de las novelas, Rise of the Governor (que comento aquí), cuenta el origen del que será el villano de la historia, Philip Blake, que se hará llamar el Governor, por razones que son explicadas en el libro.  Ésta me pareció bastante buena, con un giro final excelente.  No obstante, no es la que define el estilo de la saga.

La segunda es la que hace eso.  Mientras que Rise es contada desde el punto de vista del Governor, Road to Woodbury está contada desde el punto de vista de un personaje nuevo, Lilly Caul.  La comento en este otro enlace.  Ella comienza la historia en otra comunidad, se va con un grupo pequeño de sobrevivientes y llega a Woodbury, en donde tratan de adaptarse.  El final de esta historia es traumático para Lilly.

Este giro es útil, porque hace que la historia en la siguiente novela, The Fall of the Governor – Part I sea mucho más interesante.  Todos sabemos que Philip es un miserable, un sicópata y un violento.  No necesitamos que nos cuenten esa historia otra vez.  Pero al ser contada desde el punto de vista de Lilly obtiene un grado mayor de profundidad que lo hace muy interesante.  Después de todo, incluso sabemos qué va a ser de Philip.  Incluso sabemos quién es el que lo va a matar eventualmente.  Fall I no es sobre eso.  Es sobre la transformación por la que pasan los demás personajes para dejar de ser protegidos del Governor, ver la luz y decidir hacer algo al respecto.

Tengo entendido que esta historia fue escrita para ser publicada en un solo libro, pero que resultó demasiado largo, así que decidieron dividirlo en dos.  Algunos fans se lamentan de eso, pero yo creo que en realidad fue algo positivo.  Fall I es un ciclo muy bien definido: Comienza con Philip dirigiendo Woodbury de una manera que no a todos gusta, pero que todos toleran, porque implica seguridad.

Poco a poco este estilo irá preocupando a más personas, hasta que la llegada de gente de la prisión hace que todo se desestabilice, lo que inicia una serie de sucesos que dará como resultado que Philip, que estaba en equilibrio -al igual que el pueblo-, se quiebre y comience a tomar decisiones descabelladas que lo llevarán a su muerte.  Y a la caída de Woodbury.  Pero eso será en el siguiente libro.

Fall 1 acaba en la caída sicológica del Governor.  En su quiebre y en el inicio de la locura.  Esto va en paralelo con Lily siendo cada vez más fiel a Philip, por razones que se van describiendo muy bien en la novela.

Ah, sí, y hay zombies.  Pero ya conocemos a Kirkman.  Para él los zombies son una circunstancia que hace que las personas se muestren como realmente son.  Ésta no es una historia de zombies, aunque tiene zombies.  Es una historia sobre la lealtad y sobre cómo algunos de nosotros somos capaces de negar hasta lo más obvio para seguir sintiéndonos seguros.  Las dos anteriores me parecían decentes, pero Fall 1 es realmente buena.  Lamentablemente no se entiende bien si no has leído Rise y Road.

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Tercera edición y segunda edición

In .Inicio, Crónica on 23 junio, 2017 at 6:12 PM

El mes pasado fue la Feria del Libro de San Borja.  Ahí, como es lo usual, tuvo un puesto la Editorial Altazor.  Entre las cosas que ofrecía estaban mis dos libros de terror, Réquiem por Lima y Réquiem por San Borja.  Suena tonto, pero nunca me canso de verlos disponibles al público en esas ocasiones.  Es como una confirmación de que de verdad existen y de verdad están siendo comprados por el público.

En esta oportunidad tengo evidencia de que se está vendiendo bien. Réquiem por Lima, por ejemplo, va en su tercera edición.  Ésta, a diferencia de las anteriores, tiene ilustraciones originales al inicio de cada capítulo, pero en vertical, no en horizontal como las dos anteriores.  Tendrían que verlo para entender lo paja que se ve.  Además, la calidad del papel está mucho mejor.  El lanzamiento de esta tercera edición fue en la Feria de Editoriales Independientes que hubo en el local del Ministerio de Cultura.

Mientras tanto, Réquiem por San Borja está en su segunda edición.  Hasta donde sé los ejemplares que llevaron a la Feria del Libro de San Borja de este año se habían agotado.  Así que las ventas ahí estuvieron bien, a pesar de todo.

En unas semanas es la Feria Internacional del Libro de Lima.  Ahí estarán a la venta en el stand de Altazor.  Hasta entonces, pueden buscarlo -¡por fin!- en la Librería Zeta del centro comercial La Rambla en San Borja.  Frente a la Biblioteca Nacional.

Lois McMaster Bujold, The warrior’s apprentice

In .Inicio, Crítica on 16 junio, 2017 at 3:38 PM

Esta escritora fue uno de mis descubrimientos más celebrados de hace un par de años.  Una escritora de ciencia ficción con una visión práctica y pragmática de las cosas, con una evidente intención de cuestionar prejuicios de nuestra sociedad colocándolos en un mundo futurista creado por ella.  Pero por encima de todo eso, que ya es bueno, sus personajes son muy queribles y simpáticos.  Sin mencionar que los protagonistas de sus novelas tienden a ser astutos e inteligentes, buscando siempre la salida creativa e intelectual a los problemas en los que se meten, antes que la violencia.

Louis McMaster Bujold ha sabido crear un universo creíble y funcional.  Lamentablemente este universo lo ha creado a lo largo de la publicación de novelas que no han salido en el orden interno cronológico de la historia que está contando.  Así, la lectura de su obra tiene dos posibles órdenes: Las puedes leer en el orden en el que las publicó o en el orden de la historia que está contando dentro de las novelas.  Yo escogí la segunda opción.

La última que comenté fue Barrayar, que es la que más me ha gustado hasta ahora.  Ahí la tensión política y las intrigas que afectan la vida de los dos personajes principales era insuperable.  Warrior’s apprentice es la que le sigue.  Lamentablemente el nivel es muy inferior.  Sigue siendo una buena novela, interesante e inteligente.  Pero no llega al nivel de Barrayar ni de lejos.

Warrior’s Apprentice sucede varios años después de Barrayar.  Milo, que es el bebé alrededor de cuyo rescate suceden tantos asuntos de impacto global en la novela anterior, ha crecido y se ha preparado para ingresar a la academia de oficiales.  Después de todo, en la sociedad en la que vive se sobrevalora a las fuerzas armadas y él es hijo de un conde.  Es de esperarse que vaya a la academia y sea un oficial ejemplar.  Pero hay un problema.

Milo fue dañado antes de nacer y salvado milagrosamente con tecnología extraña a Barrayar.  Su cuerpo es más frágil de lo normal, aun cuando su mente sea tan fina como la de su madre.  Previo a su ingreso a la academia, es enviado a Beta Colony, el planeta de su familia materna, en donde poco a poco las cosas se comienzan a complicar, hasta que Milo demuestra a todos estar preparado para ser oficial, cuando termine siendo el jefe de una flota de mercenarios en el medio de una guerra civil estelar.

La historia está bien, pero el personaje principal, Milo, es demasiado.  O sea, es como Tyrion de Game of Thrones, pero a mil por hora.  Se las sabe todas.  Para todo tiene una respuesta.  No hay crisis que no pueda resolver.  Y lo que es peor, todo le sale bien.  A excepción de una tragedia que tiene por ahí, todo es puro éxito con este tipo.  A partir de cierto punto ya no es interesante, porque sabes que todo le va a funcionar.

Por momentos se nota que ésta fue la primera novela de esta autora en ser publicada.  Incluso antes que Shards of honor, que introduce los conflictos que dan pie a los sucesos de Warrior’s Apprentice.  Como ya comenté, Shards tampoco es de lo mejor de la saga.  Aún  así tiene a su favor que mucho en la novela es novedad.  Warrior’s Apprentice no tiene ni siquiera eso.

La super astucia de Milo llega a cansar.  Es como una versión desatada y sin sustento científico de su madre, Cordelia.  Es una pena, porque como planteamiento promete mucho.  Lamentablemente no llega a cumplir.

Patty Jenkins, Wonder Woman

In .Inicio, Crítica on 5 junio, 2017 at 7:36 PM

Saquemos del medio lo más obvio.  Sí, es una buena película.  Sí, le da mil vueltas a Superman versus Batman.  Sí, las secuencias de acción están muy bien hechas.  Sí, Gal Gadot es una excelente Diana Prince.  Sí, tiene un bonito y cumplidor mensaje en contra de la violencia y a favor de la igualdad de género.  Sí, toma muchos elementos cruciales del cómic para adaptarlo correctamente.

Pero lo siento, darle 94% en Rotten Tomatoes es una exageración.  Espera, espera, espera.  Tranquilo.  Respira tres veces y suelta el teclado, dejando tu comentario de odio por no amar absolutamente esta película y su mensaje de equidad de género (que como ya dije, me parecen excelente).  Sólo piensa lo que esto significa.

¿Es realmente mejor que Captain America: First Avenger (80%), una película de la que toma mucho? Es más, ¿mejor que Captain America: Civil War (90%), una de las mejores películas de superhéroes que creo que se ha hecho hasta el momento?  De hecho, ¿está al nivel de The Dark Knigth (94%), esa genialidad de Christopher Nolan? Solamente considera esto: Después de la película de Nolan los cómics han tenido que adaptarse presentando al Joker de manera distinta, mientras que el cómic de Wonder Woman no va a tomar nada de esta película, porque no plantea nada nuevo dentro de la mitología del personaje.  O casi nada, en todo caso.

Habiendo dicho eso, quería comentar un punto concreto de la película Wonder Woman.  Estoy seguro que todo lo demás lo van a analizar a morir en todos lados.  Pero había un asunto que me dio pena.  Incluye un SPOILER menor, así que si no la has visto, mejor no sigas leyendo.

Tiene que ver con Ares.  Durante buena parte de la película Diana está bajo la impresión de que el dios de la guerra es el que está detrás de todo y que si va al frente de batalla se encontrará con él y que venciéndolo acabará con la guerra.  Y ésta es, pues, una visión inocente del asunto.  Tiene sentido que Diana crea eso, porque ella es inocente.  Está descubriendo cómo es realmente el mundo de a pocos.  Genial.

Todo excelente hasta que mata al general alemán y… no pasa nada.  La guerra continúa.  En ese momento la película pudo haber aprovechado para dar una sobresaliente lección sobre el tema.  Comunicar que las guerras no son culpa de “alguien más” o de “el otro”, sino que es culpa de todos nosotros.  Y que la solución es mucho más compleja que simplemente caminar en línea recta a la batalla y matar a un dios que -encima de todo- te está esperando.

Pero no.  En ese punto la película decide ir por el camino fácil.  Una pena.

Solamente piensen lo decepcionante que habría sido The Dark Knight si al vencer al Joker, todo el caos en Ciudad Gótica se hubiese esfumado y que Harvey Dent, fuera de la influencia del otro loco, hubiese liberado a su rehén.  No tiene sentido.  Rompe con lo que la película está queriendo comunicar: Que esa clase de crisis es culpa de todos nosotros, no solamente del que te lo indica con su dedo.

Y lo que es peor: Una vez que Ares está muerto, los alemanes se sacan la máscara de gas y se abrazan con los infiltrados norteamericanos.  Lo siento.  Me parece que este detalle le quita mucho.  Wonder Woman podría haber sido una película mucho más potente y profunda.  Pero toma la decisión de quedarse en la superficie.

Esto no quita, por supuesto, que esté a años luz de la anterior del DCU, Suicide Squad.  Wonder Woman podría ser el punto de quiebre en la racha de desastres de Warner.  Ahora que ya se deshicieron de Zack Snyder, podrían apuntar a competir con Marvel realmente.

La noche que aún da miedo

In .Inicio, Crónica on 15 mayo, 2017 at 4:19 PM

Éste es otro segmento de la presentación que hice en la Feria del Libro de Piura en 2015.  El anterior lo pueden ver en este enlace.  En este salgo hablando sobre por qué la noche aún da miedo en la era actual.  Es un rollo que antes ya he soltado y en el que insisto a veces.  Pero aquí está en su versión natural.

Es quizás algo elemental y seguramente que si tienes estudios superiores en antropología te va a sonar infantil, pero qué demonios. Me gusta este rollo.

Terry Brooks, Star Wars: Episode I – The phantom menace

In .Inicio, Crítica on 12 mayo, 2017 at 9:07 PM

Tranquilo, aquí nadie va a defender la película The phantom menace.  Sí, ya sé que en mi comentario a mis lecturas del 2015 mencioné que The Force awakens me pareció tan mala que me hizo revalorizar The phantom menace y concluir que TAN mala no era. Pero la película me sigue pareciendo mala. Lo que ahora sucede es que valoro que por lo menos George Lucas se tomara el riesgo de intentar cosas nuevas, a diferencia de J. J. Abrams que nos presentó una película que no era más que parches de las películas anteriores que ya hemos visto.

Pero eso es la película.  La novela es otra nota.  Sigue siendo la misma historia y sigue teniendo varios de los problemas de la película.  Pero hay algunos detalles que cambian e información adicional que hace que la historia tenga mucho más sentido.  Empecemos por comentar que la novela oficial de The phantom menace la escribió Terry Brooks.  Si el nombre te suena es porque se trata de uno de los autores de fantasía actual más importantes.

Terry Brooks es el autor de la serie de novelas de Shannara.  Quizás ese nombre te suene también.  Se trata de una serie que se inició con The sword of Shannara y que ya lleva varios libros y trilogías. Empezó en 1977 y desde entonces se ha establecido como uno de los autores de fantasía más relevantes.  A mí, por lo menos, me llamó mucho la atención en su momento que alguien con esta trayectoria atracara escribir la novelización de una película como The phantom menace, dado que no es fantasía y dado que no es su historia.  Pero supongo que el cheque debe de haber sido cuantioso, porque ahí está el producto final.

Y la verdad es que no es malo. Si algo hay que reconocerle a la película The phantom menace, como comentaba en mi post sobre Rogue One, es que intenta cosas nuevas con la franquicia.  No todas son buenas, pero por lo menos lo intenta, a diferencia de The Force awakens que es lo mismo de siempre.  Pero el problema de fondo es que la historia misma de la película The phantom menace no funciona.  Esto por muchas razones, siendo dos de ellas que la intriga política y económica de fondo es inentendible y por los personajes ridículos como Jar Jar Binks.

Estos dos detalles son limpiados en el libro.  La intriga de fondo es bastante bien explicada, de tal manera que las aventuras que ésta genera tiene mucho más sentido.  Eso por un lado.  Por el otro, Brooks trata a los personajes ridículos de manera distinta que en la película, en donde pretenden ser una especie de comic relief permanente.  En la novela cumplen una función.  Brooks es un narrador profesional con trayectoria.  Él sabe cómo se hace eso.

Pero un detalle que hizo que me gustara la novela es el cambio en el enfoque del personaje principal.  En la película, el personaje principal es Qui Gon Jinn.  Todo sucede por él.  Él es el que arrastra a Obi Wan Kenobi a la acción, él es el que encuentra a Anakin, él es el que convence al Consejo de que lo dejen entrenar a Anakin, etc.  Todo gira alrededor de él.  Si no me crees, tómate un momento para pensarla.  Es por eso que luego de la pelea con Darth Maul y esa resolución, la película se siente tan vacía.

En la novela el enfoque es otro.  El personaje principal no es Qui Gon, sino más bien Obi Wan Kenobi.  Muchas cosas son narradas desde su punto de vista, no el de su maestro.  Éste me parece un cambio muy positivo, porque Qui Gon es básicamente un superhéroe con el que es difícil sentirse identificado.  Para todo tiene una solución y no tiene inseguridades y tiene una larga trayectoria que no conocemos.  En cambio Obi Wan es un joven padawan que está tratando de darle sentido a todo con nosotros, al mismo tiempo que la audiencia está explorando este nuevo universo.

Además, Obi Wan está fuera de las intrigas.  Qui Gon no es parte del Consejo, pero sabe cómo se mueve, tiene información que nosotros no.  Obi Wan, en cambio -por lo menos en esta entrega-, no sabe en dónde está parado.  En la novela nos enteramos de sus razonamientos y eso por sí solo ya es bastante interesante.

Los demás cambios sutiles entre la película y la novela no me interesan.  Los pueden consultar en alguna web de fanáticos.  Hay varios.  Yo la leí como una unidad, como una sola cosa sin conexiones al resto del universo Star Wars.  En este caso es mejor así.

Lev Grossman, The magician’s land

In .Inicio, Crítica on 30 abril, 2017 at 6:28 AM

Éste es el tercer libro de la trilogía de Grossman, la última novela de la saga.  La primera me gustó mucho (la comenté en este enlace).  La segunda también, aunque es distinta (la comenté en este otro enlace).  La tercera sigue siendo buena, pero me gustó un poco menos.  Tiene sus buenas partes, pero a estas alturas todo el rollo ya me pareció un poco repetitivo.  Además, mientras que en las dos primeras había alguna especie de estructura, en esta tercera no pareciera que la hay.

Por los acontecimientos de la segunda novela, Quentin se ve obligado a regresar a la Tierra.  Esto puede parecer un poco cruel y efectivamente lo es.  Después de todo se ha pasado toda la primera novela añorando ir a vivir a Fillory y toda la segunda novela celebrándolo.  Que ahora no lo dejen regresar es una reverenda crueldad.  Su primera reacción es regresar al ambiente que mejor conoce: Brakebills.  No obstante, Quentin ya no está en edad de ser un alumno, así que consigue ser contratado como profesor.

No voy a decir que es aburrida esa parte.  Es interesante, porque Quentin tiene la oportunidad de definir varias cosas.  Para empezar, cuando él se graduó lo hizo sin definir una especialidad, algo que todos los demás sí habían hecho.  Por alguna razón los procedimientos que tiene Brakebills para orientar a un alumno a que encuentre su especialidad no habían funcionado en la primera novela.  Ahora que regresaba como profesor se le revela cuál es.  La especialidad que le asignan es curiosa e inesperada, pero tiene mucho sentido si uno lo piensa retrospectivamente: Quentin nunca fue realmente un chico físico.  Los que sabían hacer magia física a la perfección eran otros.  Él simplemente estaba ahí con ellos.  Pero esto nuevo que se le revelaba tenía mucho más sentido.

Eventualmente Quentin es expulsado de Brakebills por culpa de una alumna, Plum.  Como consecuencia de eso termina trabajando para un ser mágico que necesita que un objeto sea robado, en una proeza que parece imposible.  Para esta labor han juntado a un equipo de magos y seres -entre los cuales está Plum y un personaje más de la novela anterior- con distintas habilidades que se complementan y que en conjunto elaboran el plan perfecto.  No obstante, como es obvio, el plan sale mal y todo se desbarata.  En todo este proceso lo genial es cómo Quentin ha madurado.  Pero además, cómo aspectos de su etapa inmadura están presentes en el personaje de Plum y de un joven talentoso que participa del robo (personaje nuevo del que me gustaría saber más).  Mientras los demás están emocionados y nerviosos, Quentin está tranquilo.  Él ya se ha enfrentado a situaciones terribles, ha terminado mutilado en la batalla contra la Bestia en la primera novela, ha frenado a dioses en la segunda.  Es un tipo que ya ha visto el mundo y eso lo convierte en alguien maduro y mesurado.

Quizás lo mejor de The magician’s land es eso.  Pareciera como que la evolución de Quentin ya terminó al inicio de la tercera novela y todo el libro es una demostración de lo maduro que es ahora.  Los que están evolucionando aquí son los demás: Plum, Eliot (que pasa por un proceso parecido al que vimos en el libro anterior con Quentin), Janet.  Incluso los dos dioses creadores de Fillory tienen un arco muy interesante.  Y el más emocionante de todos y el que termina siendo el central de la novela: El de Alice.  Spoiler alert: Alice no estaba muerta.

De hecho, al final de la primera novela queda claro que ése es el caso.  Por los acontecimientos de The magicians, Alice termina convirtiéndose en un ser de pura magia, un niffin.  Éste es un ser de pura magia, pero también de puro odio y resentimiento.  En el caso de Alice, su odio es hacia Quentin, por lo que hizo en la primera novela.  Así que cuando éste descubre en The magician’s land que existe la posibilidad de traerla a la vida, invierte todo el tiempo y los recursos que puede en ese proyecto.

A partir de cierto punto de la novela todo gira alrededor de eso y de las consecuencias del éxito o fracaso de esa iniciativa.  Hay una amenaza mayor y hay un sacrificio inmenso que hay que hacer, pero esto termina siendo secundario.  Hacia el final de la novela lo importante es Alice y cómo salvarla y cómo devolverle su humanidad.  Además de su relación con Quentin en el nuevo contexto.  Cuando ella se volvió un niffin, él era un chiquillo irresponsable e inmaduro.  Ahora es un hechicero hecho y derecho, héroe para muchos. ¿Cómo reaccionará Alice ante este nuevo Quentin? ¿Lo seguirá odiando? ¿Volverá a quererlo? No lo sabemos.  Y la manera como lo vamos descubriendo es lo mejor de esta novela, creo.

Buen cierre a la trilogía, aunque está muy por debajo de la primera y de la segunda.  Pero no me quejo.  Sigue estando entretenida y profunda.  Además de que, claro, me da pena que con esto se cierre la saga.

Presentación de Réquiem por Lima en Piura

In .Inicio, Crónica on 15 abril, 2017 at 3:58 PM

Hace un par de años en la Feria del Libro de Piura la editorial Altazor organizó una presentación de mi novela Réquiem por Lima.  La novela ya había sido presentada una vez en Lima, en la Feria del Libro Ricardo Palma.  Pero la oportunidad de la Feria del Libro de Piura era demasiado buena como para hacer una segunda presentación en el interior del país.  Aquí el comentario que hizo el que recibió el encargo de hablar de la novela.

 

Es de hace un par de años, pero recién he tenido tiempo para editar esta parte y colgarla.

Arthur Conan Doyle, A study in scarlet

In .Inicio, Crítica on 11 abril, 2017 at 5:49 PM

Yo leí este libro hace mucho, mucho tiempo.  Una tía me prestó el ejemplar que tenía y lo devoré durante un viaje.  Quedé fascinado con la idea de este personaje que con solo mirar a una persona podía sacar una serie de conclusiones que primero enumeraba y recién después justificaba.  Cuando lo leí, eso fue lo que más me impresionó.  La historia estaba bien.  Los demás personajes también, supongo.  A excepción de Watson.

El segundo elemento que me impresionó de A study in scarlet fue el personaje de Watson.  Este compañero que pareciera que es el único que lo entiende.  El único que lo aguanta.  Cuando se lo presentan, le dicen que es un pesado.  De hecho, el detalle de que Sherlock sea un antipático es algo que luego se pierde en las adaptaciones al cine.  La versión de Basil Rathbone, que creo que es la que definió la imagen de Sherlock Holmes para muchos años, era de un genio bonachón incomprendido, pero no uno antipático.

En todo caso, un tercer elemento que me llamó mucho la atención de esta novela es que en cierto punto Watson pone a prueba los conocimientos de Sherlock.  Resulta que el detective intencionalmente había dejado fuera de su cabeza grandes áreas del conocimiento humano.  La astronomía, por ejemplo.  Según él, no necesita tener esa información distrayendo su cerebro, si él sabe que cuando necesite un dato podrá consultarlo de una enciclopedia que tiene a la mano.  Qué post-moderno de su parte.  Y qué adelantado a su época.

Otro elemento inesperado para alguien que conoce la tradición de Sherlock Holmes es la segunda parte del libro, en la cual el asesino explica las razones por las cuales cometió el asesinato.  Cómo la narración se remonta a otro continente y se cuenta una especie de flashback largo.  No es algo que Conan Doyle vuelva a hacer muy seguido.  Aunque en algunos de los casos cortos que escribiría luego usaría el mismo recurso, aquí mete esto que a mí personalmente me rompe el esquema.  Será que en ese entonces los cánones de las novelas de misterio y de detectives no estaban aún definidas.  Quizás en ese entonces fue bien visto como un recurso novedoso.  A mí, por lo menos, me descuadra.

La razón es sencilla: Aquí el plato de fondo es Sherlock Holmes.  Sus diálogos, sus deducciones, sus observaciones.  Uno no lee A study in scarlet para saber más sobre las colonias en Norte América.  Está bien, entiendo que no hace daño que me metan algo de cultura, pero como el mismo Sherlock expone, se puede tener demasiada información y a veces eso no es bueno.  En el caso de esta novela creo que no es bueno que te humanicen tanto al asesino.

Como no es bueno tampoco que el caso sea tan largo.  He intentado leer el material original de Sherlock Holmes como se recomienda: Comenzando por este libro.  Después una novela más y eventualmente su primera colección de casos cortos.  Déjenme decirles que la dinámica de los casos cortos es muy superior.  Ahí es que Conan Doyle realmente se luce.  En novelas la lógica de este personaje alocado y obsesivo que entra a un lugar y saca quince conclusiones sobre las personas que encuentra se pierde un poco.

Así con todo, A study in scarlet hizo magia en mí cuando lo leí hace mucho tiempo.  Y eso fue cuando estaba en el colegio.

Glauconar Yue, Crónicas del templo negro

In .Inicio, Crítica on 4 abril, 2017 at 5:00 PM

Éste es el segundo libro de Glauconar.  El primero, El empalador, me gustó un montón, pero es muy distinto a éste.  Quizás por eso fue que me invitó a hablar en el evento de lanzamiento de Crónicas del templo negro.  Me compré un ejemplar semanas antes de la presentación en la Casa de la Literatura y lo comencé a leer.  Y la verdad es que es una joyita.  Aunque, al igual que El empalador, es un libro que no es apto para cualquiera.

Vayamos uno por uno los puntos que mencioné en la presentación.

Primero, ésta no es una novela ni una recopilación de cuentos.  Es una especie de recopilación de crónicas que el autor supuestamente ha recogido y ha juntado.  Les ha dado sentido y nos la presenta como un repaso de lo que pasó en este templo negro: Quiénes lo fundaron, cuál es su origen, cómo crece, por qué entra en crisis, etc.  En ese sentido, es una narrativa distinta a lo usual.

Segundo, lo mejor de este libro es la creación de una mitología propia.  Esto no es solamente la presentación de ciertos personajes sobrenaturales con un origen incierto, sino todo el marco que se genera.  Desde las citas hasta las especulaciones del narrador imaginario sobre distintos elementos del universo en el que la historia transcurre.  Esto incluye, además, un estricto código de conducta por parte de estos personajes, que tendrá que irse adaptando a las circunstancias.  No obstante, -y aquí lo genial- cada personaje lo irá adaptando a su manera, de tal manera que se irá creando de a pocos un conflicto que nadie ve venir, ni siquiera el recopilador de las crónicas.  Pero sí el lector, si es que éste está atento.

Tercero, los personajes de estas crónicas son seres sobrenaturales que fueron creados y liberados al mundo, pero que tienen que pasar por todo el desarrollo de la personalidad por su cuenta.  Así los tenemos primero curiosos con respecto al mundo como un niño, después poco a poco su entendimiento del mundo es cada vez más estructurado y lo logran dominar, descubren lo que es tener pareja, etc, etc.  Es como el desarrollo humano de una persona, pero a través de narraciones concretas e inocentes, porque estos seres no son malintencionados.  Todos están obrando como creen es correcto, pero desde su punto de vista.  Este detalle de Crónicas del templo negro es genial.

Cuarto, mientras eso sucede, hay un desarrollo en paralelo a otro nivel.  Me refiero a la creación de una sociedad con sus reglas y sus instituciones y sus líderes.  Conforme estos seres van creciendo, también van creando el templo negro con sus códigos.  En las crónicas van explicando el origen de cada regla y su sentido.  Pero a pesar de ser seres que idolatran la libertad, poco a poco algunos de ellos van inclinándose por lo contrario y van definiendo cosas por los demás.  Al final, éste es el nivel que genera el embrollo que deberá ser resuelto en el desenlace del libro.