Mildemonios

Archive for the ‘Crítica’ Category

Andy Muschietti, It

In .Inicio, Crítica on 29 septiembre, 2017 at 3:02 PM

La película It es una propuesta muy valiente en distintos aspectos.  El más obvio tiene que ver con la adaptación de una de las novelas de terror más celebradas de las últimas décadas.  El libro de Stephen King, publicado en 1986, es inmenso.  Dependiendo de la edición puede tener entre mil y mil cien páginas, así que ya se pueden ir haciendo una idea de lo detallada que es.  No obstante, It cubre dos periodos de tiempo, separados claramente.  Cada uno de ellos tiene su trama y su desarrollo.  La primera va de 1957 a 1958.  La segunda de 1984 a 1985.  En la primera los personajes principales son niños.  En la segunda, son adultos y padres de familia.

La película que han estrenado este año cubre solamente los sucesos de la primera parte.  Sin embargo, los ubica en la década de los ochenta.  No en los cincuenta.  Esto por sí solo ya es una movida arriesgada, porque hay mucho del sentimiento original que se pierde.  Sin embargo, es reemplazado por una nostalgia más fácil de reconocer para el público actual.  En mi opinión, por lo menos, creo que esto ha sido manejado bien.

Otro asunto.  Como suele ser el caso de las novelas de Stephen King, It contiene material bastante fuerte.  Desde una orgía hasta una violación.  En su momento King debe de haber sido muy valiente o muy tonto para sacar algo así.  En todo caso, la apuesta le salió favorable.  It es uno de sus libros más vendidos.

Esto representa un problema para los encargados de adaptar el material al cine.  Hoy en día Hollywood tiene pies de plomo para estas cosas.  No puede poner abiertamente una orgía entre niños.  Las audiencias se le voltearían.

Sin embargo, algo tienen que hacer, porque de lo contrario se pierde la esencia de la historia.  En algunos casos la adaptación es bastante valiente al mostrar imágenes fuertes que podrían generar traumas a un niño que entró a ver la película sin saber lo que era.  Por otros lados ha sido cuidadoso en no mostrar demasiado.  Pero bien que lo sugieren.

Finalmente hay que comentar el payaso.  Todos sabemos que It es un payaso, el payaso Pennywise.  Si el payaso no fuese escalofriante, toda la película no tendría sentido.  De hecho, en la versión de 1990 una de las cosas que no me permitieron engancharme con la miniserie fue justamente que el payaso no me infundía miedo.

Los payasos por sí solos pueden dar miedo, sí.  Pero ese Pennywise no me parecía impactante.  Lo que decía sí me daba miedo.  Pero el payaso mismo no.

En la versión de 2017 Pennywise sí que da miedo.  Desde que aparece por primera vez y cobra su primera víctima queda claro con lo que estamos tratando.  Su astucia queda establecida desde el comienzo.  Éste no es un monstruo casual o un objeto que hace cosas.  Este Pennywise es una entidad malvada que goza con el sufrimiento de niños.

Me sigue fastidiando que nunca se explique de dónde salió Pennywise (que es algo típico de Stephen King).  Que nunca digan si es un demonio o un extraterrestre.  No obstante, en la manera como está planteada la película, esto no es crucial.  Funciona y eso es lo importante.

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Autores varios, En loor del amigo que se va

In .Inicio, Crítica on 22 septiembre, 2017 at 6:58 PM

Como escritor debo dar las gracias a alguna fuerza superior por haberme permitido ingresar a la familia altazoriana.  La editorial Altazor no solo publica con pasión géneros que otras editoriales dejan pasar, como ciencia ficción y terror, sino que además se la traga entera.  En el tiempo que he sido adoptado por ellos, he sentido el esfuerzo que hacen por formar una comunidad de autores, ilustradores y editores.

En ese sentido, es mucho más que una mera editorial.  Es algo así como una casa club en la cual nos encontramos cada cierto tiempo para hablar de eso de lo que no puedes hablar con nadie más.  No quiero ponerme snob, pero hay detalles que me encantaría comentar sobre el proceso creativo detrás de mi siguiente novela, pero no puedo hablar de eso con mucha gente que digamos.  En cambio, hay otros autores de Altazor que entienden exactamente a lo que me refiero.

Es por eso que no debe sorprender que haya vínculos muy fuertes entre varios de los miembros de este club.  En otro post ya comenté sobre el muy emotivo regalo de cumpleaños que le hicimos al escritor y editor extraodinaire José Donayre.  Esa clase de cosas uno no las hace por cualquiera.  Las hace por gente especial.  Y José Donayre ciertamente se lo merece.

Pues bien, este colectivo se activó nuevamente cuando llegó la noticia de que uno de los suyos, Miguel Angel Vallejos, se iba a España a hacer un postgrado en lo que sea.  El mismo José Donayre nos convocó y nos pidió que cada uno de nosotros escribiésemos un microcuento a modo de despedida.

El resultado es el librito En loor del amigo que se va, que quizás es un título demasiado dramático, considerando que los planes de Miguel Angel incluyen regresar al Perú.  Pero vale.

Ya lo leí y debo confesar que Pater Putativus, el libro que compusimos para José Donayre, es una lectura más independiente del contexto, en el sentido que uno lo puede leer sin conocer a José Donayre y podrá disfrutar la mayoría de los cuentos.  En el caso de Loor, es bien poco probable de que se sepas de qué se tratan los microcuentos sin conocer a Miguel Angel.  Y conocerlo bien, además.

Aún así vale la pena hacer una mención especial al microcuento de Eugenio Oliveira ( El primer día) y el de Carlos Rengifo (Las gotas).  El mío, por si acaso, (El murciélago y el chino) está en la página 55.

Lemony Snicket, The bad beginning

In .Inicio, Crítica on 29 agosto, 2017 at 3:55 PM

Se me había pasado comenzar a comentar las novelas de esa serie, que es una sencilla genialidad.  A series of unfortunate events ha sido adaptado ya dos veces desde que fue publicado en el año 1999.  Una vez en una película, con Jim Carrey haciendo del Conde Olaf -el villano de la historia-, y otra en una serie exclusiva de Netflix, con Neil Patrick Harris haciendo ese papel.  Esto no es casualidad.  Esto es porque se trata de una excelente saga.

La historia misma no es el jale.  La historia del primer libro de la serie, The bad beginning, está bien, pero no es lo realmente impactante.   No es lo que te captura de inmediato.  En lo que realmente sobresale Lemony Snicket (seudónimo del escritor Daniel Handler) es en la forma como se narra la historia.

Por ejemplo, el detalle de que el escritor mismo esté introducido dentro de la trama quizás no sea muy original.  Lo que sí es novedoso es la manera cómo lo hace.  Tanto así, que en la versión fílmica Lemony Snicket es interpretado ni más ni menos que por Jude Law y en la versión de Netflix por Patrick Warburton (en lo personal prefiero la de Warburton, no por la interpretación sino por la decisión de ponerlo en el guión hablando directamente a la pantalla).

Antes de seguir permítanme dejar algo bien en claro.  Éste es un material para niños.  La inocencia de los planteamientos, la forma como se describen las situaciones e incluso las amenazas están orientadas a un lector que es niño y a quien los adultos nunca le creen nada.

En la primera novela esto se deja en claro en varios momentos.  Los niños Baudelaire han perdido a sus padres en un terrible incendio y son asignados a vivir con un pariente lejano, el Conde Olaf.  Éste resulta que solo está interesado en la fortuna Baudelaire, para lo que tiene planeado casarse con Violet, que aun es menor de edad, en un plan que no tiene ninguna clase de sentido si uno se sienta unos minutos a pensarlo.

Pero sí en el mundo de un niño, que no entiende realmente cómo es que funciona esto de los matrimonios y por qué es que los adultos nunca toman en serio a los niños, aun cuando estos tienen todo mucho más claro.  Esto se caricaturiza constantemente con la relación que tienen los tres jóvenes Baudelaire con el encargado del banco de velar por su seguridad, el señor Poe.

Hay mucho más que se puede decir de estos libros, pero me quedo con eso por el momento.  The bad beginning hace un muy buen trabajo en introducir a los Baudalaires, a los adultos que tendrán alrededor y al Conde Olaf y su banda.

El Conde Olaf es un excelente personaje, también.  Pero de él puedo hablar cuando comente otra de las novelas de la serie.  Son doce y todas son muy buenas.  Algunas mejores que otras, pero el nivel es realmente alto.  Valen la pena.

Doctor Who: El décimo tercer doctor

In .Inicio, Crítica on 15 agosto, 2017 at 4:44 PM

Otra vez estoy llegando tarde a una fiesta, pero es que me ha tomado todo este tiempo meditar sobre el tema.  Me refiero al anuncio de que la siguiente encarnación del Doctor, personaje principal de la serie británica Doctor Who, será mujer.  Este anuncio es histórico, aunque no lo parezca.  Después de todo, estamos hablando de una serie que tiene más de 50 años en el aire y que ha ido evolucionando con el tiempo.  Analizar el contenido de la serie es analizar cómo la sociedad misma ha ido cambiando.

Así, por ejemplo, hay razones por las cuales el noveno Doctor (Christopher Eccleston) no viste de manera tan formal como los anteriores.  Fíjense cómo todos los anteriores siempre visten elegante, con terno o frac o algún atuendo aristocrático, mientras que el noveno anda en casaca de cuero, polo y botas negras que bien podrían ser marca Bata.  Tiene que ver con la percepción de lo que un héroe de acción debía ser y de lo que los productores entendían que a la audiencia británica de ese momento (este Doctor fue lanzado en el 2005) sentiría cercano.  Los Doctores anteriores apelaban a un ideal, no a algo cercano.  Pero ese ideal no era gratuito, era a lo que la audiencia aspiraba.

Ni qué decir del elemento de los acompañantes.  Porque el Doctor siempre anda con acompañantes, los cuales cambian aún más que el Doctor mismo.

Para los que no lo saben, la serie Doctor Who tiene como protagonista a un ser de otro planeta que cada cierto tiempo puede morir y regenerarse con otra personalidad y con otra cara, lo que le permite a los productores cambiar al actor que lo interpreta.  Esto, a su vez, les permite redireccionar la tónica de la serie cuando hace falta.  No obstante, desde su inicio hace más de 50 años, el Doctor siempre había sido hombre.  Nunca se había planteado dentro del universo de la serie la alternativa de que pudiese regenerarse en una mujer.  Aunque tampoco se había negado la opción.

Se sabía que había Time Lords mujeres.  Eso sí que no era novedad.  Un caso reciente era River Song, que no es técnicamente de la misma raza que el Doctor, pero podría calificar.  Otra era la hija del Doctor, que tampoco es técnicamente una Time Lord, sino más bien un clon del Doctor.  E históricamente el primero de los casos podría ser la nieta del Doctor, de la primera temporada de la serie.  Aunque nunca queda claro si efectivamente es una Time Lord o si es alguien a la que le agarró cariño el Doctor y a la que simplemente está criando.

Pero el caso más obvio y que quizás fue introducido como experimento para ver cómo reaccionaba el público fue Missy, la última regeneración del Master.  El Master es un amigo de infancia del Doctor que se volvió villano.  Un Time Lord con la misma habilidad de irse regenerando.  Su interpretación anterior la hizo John Simm.  Murió cuando el Doctor era interpretado por David Tennant y se suponía que ésa era su última regeneración.  De pronto apareció como mujer hace un par de temporadas muy bien interpretada por Michelle Gomez.  Así que ahí ya se había introducido la idea de que un Time Lord podía saltar de género de una regeneración a otra.

Hay mucho que comentar con respecto a esta decisión y de hecho ya mucho se ha comentado en todos lados.  Yo solo quería hacer notar un detalle: ¿Es realmente relevante el sexo del actor? Porque me parece que el Doctor es ligeramente andrógino, ¿no les parece?

Piensen en esto.  El décimo segundo doctor (Peter Capaldi) tranquilamente podría haber sido interpretado por Helen Mirren con los mismos guiones.  Corre, salta, bromea de una manera bien particular, pero, ¿son todos esos gestos y forma de hacer las cosas y características de su personalidad propias de un hombre? ¿O son más bien neutro?

Lo mismo me parece que pasa con el doctor anterior (Matt Smith).  De hecho, este actor ya es algo femenino, ¿no les parece? Piensen en cualquiera de los capítulos de esta etapa y reemplacen mentalmente a este actor por, digamos, Kate McKinnon.  Que sea un ejercicio posible ya dice un montón.  O si no saben quién es Kate McKinnon, piensen en alguna otra comediante que pueda mantener ese nivel de energía y vitalidad.

Incluso el capítulo en el que este Doctor se encuentra con una supuesta esposa (el Tardis reencarnado en el cuerpo de Suranne Jones, en un episodio que recibió el premio Hugo, dicho sea de paso, escrito por Neil Gaiman), la relación entre Matt Smith acelerado y energético y Suranne Jones también acelerada y energética bien podría haber sido al revés: Con un Doctor mujer y un Tardis hombre.  Los diálogos habrían sido casi casi los mismos.

David Tennant, el Doctor número once, sí rompe mi propuesta.  Él sí es claramente masculino y los guiones que le tocaron interpretar lo dejan en claro.  Su relación con Rose (Billie Piper) sí es mucho más típicamente hombre-mujer, con ella cumpliendo el papel de la damisela en peligro en varias oportunidades.  Es más, después de su separación buena parte de la serie se dedica al vacío romántico que siente él porque ella está fuera de su alcance.  E incluso el final del personaje de Rose, en otra dimensión con una especie de clon del Doctor, es bastante de pareja hombre-mujer.  Algo similar pasa con el décimo Doctor.

Pero si continúan hacia atrás, verán que los doctores anteriores son mucho más andróginos de lo que uno pensaría a primera vista.  El War Doctor (John Hurt) tranquilamente habría podido ser interpretado por Judi Dench.  El noveno Doctor (Paul McGann) incluso podría ser reemplazado por Madame Vastra (la reptilesca investigadora victoriana que luego sale en la serie).

De las reencarnaciones más viejas, el único que sí era claramente masculino fue el quinto (Peter Davison).  Todos los demás eran relativamente andróginos, un detalle que era una decisión explícita de los productores.  Al igual que la idea de que el  Doctor constantemente está rodeado de potenciales acompañantes, también estaba la idea de que el Doctor está por encima de esos sentimientos mundanos como el romance, lo que lo alejaba de una interpretación muy masculina.

Esto queda un poco más claro cuando se lee las novelas que se sacaron en distintos momentos del medio siglo en el que ha existido esta franquicia.  En un mundo como éste, el que este personaje sea de pronto interpretado por una mujer no es realmente mayor problema.  Por lo menos no lo es en la consistencia interna narrativa de la serie.  No debería serlo, en todo caso.

Todo esto funcionaría a favor de la serie si es usado astutamente y con guiones inteligentes, como espero que sea el caso, considerando que el nuevo show runner es Chris Chibnall, que es mucho más profundo e intelectual que sus dos antecesores inmediatos.  Estimo que él la tiene clara.  Y que llevará el programa por este camino.  Es decir, que el décimo tercer Doctor será también relativamente andrógino y no tendrá intereses románticos en la serie.

Serguei Lukianenko, Guardianes del Día

In .Inicio, Crítica on 8 agosto, 2017 at 3:30 PM

Éste es el segundo libro de una saga que comencé a comentar en este otro enlace.  La premisa de este mundo es muy original y potente: Aquí hay seres humanos con poderes, llamados Otros.  Estos Otros pueden ser buenos o malos.  Para que el conflicto entre estas dos partes no termine destruyendo a todos, se ha definido una serie de reglas.  Básicamente, los buenos están organizados en la Guardia Nocturna y vigilan que los malos no se excedan.  Y los malos están organizados en la Guardia Diurna y hacen lo mismo, pero con los buenos.

El personaje principal sigue siendo Anton Gorodetsky, un Otro de la Guardia Nocturna que no es particularmente poderoso.  Su dominio de las fuerzas sobrenaturales no son sobresalientes.  No obstante, este tipo es inteligente.  Es astuto y tiene un talento natural para hacer que las situaciones difíciles funcionen a su favor.  Es un personaje muy interesante y me imagino que muy difícil de escribir.  No obstante, parte del atractivo de estos libros es su análisis crítico y frío de los problemas en los que se meten.

Al igual que el libro anterior, Guardianes del día está dividido en cuentos que supuestamente son independientes uno del otro, pero que en realidad tienen una relación sutil al final, que revelan una intriga que podrías haber reconocido si estabas atento.

Este libro lo leí hace varios años y aún ahora recuerdo bastante bien su primer cuento.  Alisa Donnikova es una Otra oscura.  Una especie de equivalente de Anton, pero del lado de los malos.  Ella incluso ha sido pareja de Zabulon, que es el jefe de la Guardia Diurna.  Y claro, Anton no es pareja del jefe de la Guardia Nocturna, pero desde que fue reclutado como Otro, han desarrollado una amistad bastante peculiar.

Esta historia es bien interesante porque permite ver cómo es que los Otros del otro bando la pasan.  Mientras que Guardianes de la Noche muestra cómo es la vida de los Otros buenos, Guardianes del Día se supone que se enfoca más en los Otros malos.  Esto sin obviar a Anton.

El segundo relato tiene que ver con el proceso por el cual un humano que recién descubre sus poderes -un nuevo Otro- es reclutado en la Guardia Diurna.  Como todo en el universo de esta novela, es un proceso burocrático.  Pero, nuevamente, como todo en este universo, es parte de una gran intriga de consecuencias cósmicas.

En este libro, además, comenzamos a conocer más de la organización que regula a las dos guardias: la Inquisición.  En la segunda historia del libro, intervienen.  Pero además, se descubre que algunas de las intrigas que Zabulon y Gesar (su rival en la Guardia Nocturna) tienen que ver con forzar a la Inquisición a hacer algo en particular.

 

 

Timothy Zahn, Heir to the Empire

In .Inicio, Crítica on 25 julio, 2017 at 10:51 PM

Ya en otro post comenté lo importante que fueron las novelas de Timothy Zahn en el universo Star Wars.  Hoy en día ya no son canon, pero eso no quita que sean excelentes historias.  Tengan en cuenta que fueron publicadas en el año 1991.  Mucho de lo que ahora vemos en Rebels o en las nuevas películas pueden cancelar lo que Zahn proponía, pero en ese año se trataba de propuestas totalmente novedosas.  Conforme las vaya comentando se darán cuenta a lo que me refiero.

Primero está el detalle del villano.  No puedes tener una buena aventura sin un villano memorable y el Grand Admiral Thrawn era justo lo que el universo Star Wars necesitaba después de la muerte de sus dos principales chicos malos: Darth Vader y Palpatine.

La historia se introduce en las primeras páginas de la novela.  Thrawn es un genio militar que no es humano.  Y dado que el Imperio era fachista y discriminaba a todas las demás razas, Thrawn la tuvo difícil para ascender dentro de la maquinaria bélica imperial.  Aún así, su genialidad y su capacidad para improvisar en plena batalla le permitió llegar lejos.  Tanto así que eventualmente choca con Vader y genera rivalidad.

Palpatine, reconociendo que los necesita a ambos, pero que no pueden seguir cerca el uno del otro, porque se terminarán matando, envía a Thrawn a expandir los límites del Imperio conquistando nuevos territorios.  De esa manera lo aleja de la capital y del conflicto con la Alianza Rebelde.  Por esa misma razón no está presente durante la Batalla de Endor (lo que vemos al final de Return of the Jedi).

Pero ahora, cinco años después, Thrawn regresa con una flota y un plan para derrumbar la Nueva República y reinstaurar el Imperio.

Por el otro lado están los héroes que recordamos de las películas.  Olvídense de Episode I o de Force Awakens.  Heir to the Empire es muy anterior a esas películas. ¿Se casaron Leia y Han Solo? ¿A qué se dedica ahora Luke, que no tiene Sith Lord que cazar? ¿Cuál será el siguiente gran proyecto de Lando? Todas esas preguntas son respondidas poco a poco a lo largo de la novela.  No diría que es lo mejor del libro, pero cumple.

Finalmente, este libro es muy efectivo en presentar personajes nuevos.  No son cualquier cosa.  Después de todo, todos los libros de Star Wars en cierta medida introducen personajes nuevos para que funcionen.  No obstante, estos personajes son geniales, muy sólidos y a final de cuentas justo lo que la franquicia necesitaba.

Por ejemplo, Talon Karrde, el contrabandista excepcional.  Talon es presentado como un líder en crecimiento.  Obvio, pues.  Desde que Jabba The Hut fue brutalmente asesinado por Leia, varios otros líderes tenían que ir apareciendo para llenar ese hueco.  No olviden que estamos en un universo que controlaba ferozmente el comercio entre planetas.  Es obvio que el contrabando va a tender a agrupar a los criminales de la galaxia.  Talon Karrde es el líder con el que Han Solo decide entablar conversaciones para poner a esos contrabandistas a funcionar legalmente para la Nueva República.  La visión pragmática y estratégica de Karrde con respecto a las cosas son muy buenas.

Otro ejemplo es Mara Jade.  En el universo post-Batalla de Endor hay un problema narrativo: Luke ya no tiene interés romántico.  Una vez que se le revela que Leia es su hermana, se enfoca en salvar a su padre.  Y luego de eso ya estaría listo para buscar una pareja.  Recuerden que en ese entonces aún no existía la regla de que los Jedis no se podían casar y tener hijitos.  En ese contexto, Zahn crea a Mara Jade, una asesina que alguna vez trabajó para Palpatine y que sentía la Fuerza a través de él, pero que no era realmente una Jedi.  Ahora que Palpatine no está, ella está tratando de sobrevivir en una nueva circunstancia y sin acceso a la Fuerza.

Todo esto es apenas la presentación de una compleja saga.  Heir to the Empire es la primera de tres novelas.  Tiene acción y tiene intriga y tiene todo lo que un fan de Star Wars de ese entonces necesitaba.  Pero por encima de eso es el perfecto inicio de una nueva etapa.  Sigo pensando tonto que Disney decidiera sacarlo de la continuidad.

Jon Watts, Spider-Man: Homecoming

In .Inicio, Crítica on 19 julio, 2017 at 7:29 AM

Sé que otra vez estoy llegando tarde a esta fiesta, pero igual no quería dejar pasar la oportunidad de comentar la última película del universo Marvel, Spider-Man: Homecoming.

Sobre la curiosa circunstancia en la que esta película ha sido producida ya se ha comentado bastante, así que no me voy a meter a eso.  Pero sobre el tema central sí creo que hay bastantes cosas que decir y que no muchos han comentado.

Antes de eso déjenme decirles que me pareció innecesariamente larga.  Hay varias secuencias en esta película que no hacían falta y que supongo que se incluyeron porque están tratando de hacer su “experiencia John Landis” con superhéroes.  Y puede que funcione para algunos.  A mí personalmente me pareció muy larga por las puras.

Queda claro que Jon Watts está yendo a lo seguro.  Que Homecoming está aplicando todo lo que Marvel Studios ha aprendido en los últimos años sobre cómo hacer una película de superhéroes sin dañar la marca.  Peter Parker es adorable.  Su mejor amigo es justamente lo que quería ser desde el comienzo: El asistente de un superhéroe ayudándolo desde “la silla” (rodeado de computadoras… Lo que deja la duda: Si Peter tiene a Karen -la computadora instalada en el traje que Tony Stark le dejó en la película anterior, Captain America: Civil War-, ¿para qué necesita a Ned?).  El interés romántico termina estar atada al caso principal que el Spidey está investigando.  Etc, etc.

Como sea, el tema de fondo a mí me parece que es la paternidad.  O el paso de la antorcha.  Es un asunto que está presente en varios niveles.  El más obvio es el de Tony con Peter.  Ambos personajes que, a su vez, tuvieron relaciones anómalas con sus padres.  Todos hemos visto que Tony no se llevaba bien con Howard, su padre.  Y por el otro lado, Peter perdió a sus padres a muy temprana edad y después perdió al tío Ben, que fue su figura paterna.

No debe sorprender, entonces, que estos dos terminen colaborando y entendiéndose en cierta manera.  Tony, por su lado, no sabe cómo ser un papá.  La discusión que tiene con Peter después del accidente en el ferry es genial.  Cuando le dice que él esperaba que Peter fuese mejor que él.  Es una afirmación fuerte.  En general esta generación (Tony, Capitán América, Black Widow, etc.) ha estado expresando su confianza en que la siguiente generación sea mejor.

¿Lo será? No sabemos.  El primer representante de esa nueva generación es Peter Parker.  No hemos visto ningún otro.  En los comics él es cercano a Johnny Storm, de los 4 Fantásticos.  Pero ya sabemos que la familia Storm existe en un universo cinematográfico distinto.  Johnny y Peter nunca se verán las caras en ningún película jamás.

¿Qué superhéroe del universo Marvel nos queda para que se cruce con estos individuos? ¿Clock and Dagger, quizás? ¿Legion? No lo sé, pero si por ahí va el plan, no me molesta siempre y cuando cojan superhéroes interesantes.

No olvidemos la contraparte.  El Buitre, interpretado brillantemente por Michael Keaton, desde la primera vez que aparece en pantalla deja en claro que él está haciendo todo por su hija.  Es su justificación para todo.  Y eso es interesante.

Mientras que Tony pareciera estar motivado por el cargo de culpa, Toomes está motivado por avaricia, justificada por su hija.  No dudo que la quiera, pero no es suficiente como para montar toda una red criminal.  Sobre todo por lo que se revela luego de su hija.

Finalmente, la relación de Peter con la tía May.  Ésta es distinta a la del comic.  No sólo porque May es distinta (más joven, esquizofrénica, más bromista, etc).  Además la relación misma es otra.  Es mucho más horizontal.  Mientras que May cuida de Peter, Peter está siempre atento a May.  No revela su identidad secreta por ella.  Pasa por muchas penurias para que ella no se entere que él es Spider-Man.

Es interesante, ¿no? Algo tan sencillo le da una perspectiva completamente distinta a la historia.  Peter hace mucho por May.  Habla con dos personas de su identidad secreta.  Y a las dos le especifica que May no debe saber sobre Spider-Man, porque la pondría demasiado nerviosa.  La noche que él se demora en llegar, te la muestran paranóica.  Y tiene sentido, si ha perdido a su esposo y a su hermano y su esposa.

Todo eso creo que pone el tema de la paternidad sobre el tapete de una manera sutil y efectiva.  Todo lo demás funciona y está bien, pero creo que las discusiones alrededor de ese tema son la arena central.

Isaac Asimov, Foundation and Empire

In .Inicio, Crítica on 7 julio, 2017 at 5:21 PM

Hace un tiempo comenté la primera novela de esta genial saga, Foundation.  Y a pesar de que me he leído casi todos los demás libros de esta serie, nunca me tomé el tiempo de comentar la segunda, que es para muchos la mejor.  Para mí no tanto.  Sigo pensando que Foundation es superior en muchos sentidos a las demás novelas que Isaac Asimov escribió para este universo.

En la primera novela Asimov hace las presentaciones necesarias: Hari Seldon, un científico extraordinario, ha inventado una nueva ciencia, la psicohistoria, con la que puede predecir eventos sociales relevantes.  Ha predicho la caída del imperio galáctico en el que vive y para que se pueda formar un nuevo imperio en el menor tiempo posible y así reducir el caos en la galaxia lo más posible, promovió la fundación de una colonia en el extremo del universo, Terminus.  Ésa será la cuna, supuestamente, del nuevo imperio.  Todo lo que pase desde la fundación de Terminus hasta su paso a nuevo poder en la galaxia debe de haber sido predicho por Hari Seldon al inicio de todo.

Pues bien, Foundation and Empire retoma esta historia.  Al igual que el libro anterior, está dividido en tramas independientes.  La primera está bien, pero no es la más relevante.  Trata de la campaña militar que está armando un general relevante para invadir Terminus y liquidar la influencia que ha estado ganando en los últimos años, como consecuencia de los sucesos de Foundation.  Dos personajes de Terminus interceptan mensajes militares y deciden ir a Trantor -la capital del Imperio- para hacerle ver a las autoridades burocráticas que permitirle al general proceder sería un error.  La resolución de este conflicto es inteligente, aunque muy pasiva.  No tiene factor wow, como sí lo tiene el siguiente.

La segunda mitad de Foundation and Empire lo es todo.  La segunda es, de hecho, la historia que me contaron para que me interesara por toda la saga.  Trataré de comentarlo sin soltar spoilers, pero creanme que algo de revelación es necesario para que entiendan la genialidad de esta obra.

Como decía al comienzo, la sicohistoria es el medio por el cual Hari Seldon predijo todo y gracias al cual pudo dejarle pistas a los líderes de Terminus para que al cabo de mil años puedan refundar otro imperio.  No obstante, hay un problema con esta nueva ciencia: Solo funciona con grandes números.

Es decir, puede predecir grandes sucesos históricos, pero no accidentes puntuales.  La segunda historia de Foundation and Empire tiene que ver con uno de estos accidentes: La aparición del Mulo, un personaje aparentemente siniestro que está interviniendo y dañando el plan de Hari Seldon y que la sicohistoria no pudo predecir.

Al comienzo la gente en Terminus cree que todo es parte del plan y esperan que se revele la solución.  Pero cuando queda claro que ése no es el caso, se desesperan y tratan de encontrar una salida.  De pronto, estos intelectuales que habían estado operando bajo la protección de Seldon están solos y tienen que ver qué hacen.

Asimov captura eso fenomenalmente.  La historia es buena y la resolución es excelente.  Pero aún encima de eso creo que captura el desarrollo.  Cómo académicos que creían tener todo resuelto externamente de pronto se tienen que poner a trabajar en una solución.  Los diálogos que escribe Asimov para esto son lo máximo.

Ésta es *la* novela de la saga, que a su vez es *la* saga de Asimov, que a su vez es *el* autor clásico de la era dorada de la ciencia ficción.  Si quieres que un pariente se enganche con este género, ésta es la novela que tienes que recomendarle.  Preferentemente después de haberle recomendado la anterior, Foundation.

Robert Kirkman & Jay Bonansinga, The fall of the Governor – Part 1

In .Inicio, Crítica on 30 junio, 2017 at 7:29 PM

Ésta es la tercera novela que han escrito Robert Kirkman y Jay Bonansinga recontando el conflicto entre el Governor y Rick, que ocupó una de las temporadas de la serie de televisión Walking Dead hace ya unos años y que en los cómics de Image marcó el punto de quiebre entre una historia de sobrevivencia a una historia de guerra.

El gancho de las novelas es que están contadas desde el punto de vista de los habitantes de Woodbury, mientras que la serie y el cómic lo están desde el punto de vista de Rick y su grupo, que en ese momento están viviendo relativamente seguros dentro de una prisión.  La primera de las novelas, Rise of the Governor (que comento aquí), cuenta el origen del que será el villano de la historia, Philip Blake, que se hará llamar el Governor, por razones que son explicadas en el libro.  Ésta me pareció bastante buena, con un giro final excelente.  No obstante, no es la que define el estilo de la saga.

La segunda es la que hace eso.  Mientras que Rise es contada desde el punto de vista del Governor, Road to Woodbury está contada desde el punto de vista de un personaje nuevo, Lilly Caul.  La comento en este otro enlace.  Ella comienza la historia en otra comunidad, se va con un grupo pequeño de sobrevivientes y llega a Woodbury, en donde tratan de adaptarse.  El final de esta historia es traumático para Lilly.

Este giro es útil, porque hace que la historia en la siguiente novela, The Fall of the Governor – Part I sea mucho más interesante.  Todos sabemos que Philip es un miserable, un sicópata y un violento.  No necesitamos que nos cuenten esa historia otra vez.  Pero al ser contada desde el punto de vista de Lilly obtiene un grado mayor de profundidad que lo hace muy interesante.  Después de todo, incluso sabemos qué va a ser de Philip.  Incluso sabemos quién es el que lo va a matar eventualmente.  Fall I no es sobre eso.  Es sobre la transformación por la que pasan los demás personajes para dejar de ser protegidos del Governor, ver la luz y decidir hacer algo al respecto.

Tengo entendido que esta historia fue escrita para ser publicada en un solo libro, pero que resultó demasiado largo, así que decidieron dividirlo en dos.  Algunos fans se lamentan de eso, pero yo creo que en realidad fue algo positivo.  Fall I es un ciclo muy bien definido: Comienza con Philip dirigiendo Woodbury de una manera que no a todos gusta, pero que todos toleran, porque implica seguridad.

Poco a poco este estilo irá preocupando a más personas, hasta que la llegada de gente de la prisión hace que todo se desestabilice, lo que inicia una serie de sucesos que dará como resultado que Philip, que estaba en equilibrio -al igual que el pueblo-, se quiebre y comience a tomar decisiones descabelladas que lo llevarán a su muerte.  Y a la caída de Woodbury.  Pero eso será en el siguiente libro.

Fall 1 acaba en la caída sicológica del Governor.  En su quiebre y en el inicio de la locura.  Esto va en paralelo con Lily siendo cada vez más fiel a Philip, por razones que se van describiendo muy bien en la novela.

Ah, sí, y hay zombies.  Pero ya conocemos a Kirkman.  Para él los zombies son una circunstancia que hace que las personas se muestren como realmente son.  Ésta no es una historia de zombies, aunque tiene zombies.  Es una historia sobre la lealtad y sobre cómo algunos de nosotros somos capaces de negar hasta lo más obvio para seguir sintiéndonos seguros.  Las dos anteriores me parecían decentes, pero Fall 1 es realmente buena.  Lamentablemente no se entiende bien si no has leído Rise y Road.

Lois McMaster Bujold, The warrior’s apprentice

In .Inicio, Crítica on 16 junio, 2017 at 3:38 PM

Esta escritora fue uno de mis descubrimientos más celebrados de hace un par de años.  Una escritora de ciencia ficción con una visión práctica y pragmática de las cosas, con una evidente intención de cuestionar prejuicios de nuestra sociedad colocándolos en un mundo futurista creado por ella.  Pero por encima de todo eso, que ya es bueno, sus personajes son muy queribles y simpáticos.  Sin mencionar que los protagonistas de sus novelas tienden a ser astutos e inteligentes, buscando siempre la salida creativa e intelectual a los problemas en los que se meten, antes que la violencia.

Louis McMaster Bujold ha sabido crear un universo creíble y funcional.  Lamentablemente este universo lo ha creado a lo largo de la publicación de novelas que no han salido en el orden interno cronológico de la historia que está contando.  Así, la lectura de su obra tiene dos posibles órdenes: Las puedes leer en el orden en el que las publicó o en el orden de la historia que está contando dentro de las novelas.  Yo escogí la segunda opción.

La última que comenté fue Barrayar, que es la que más me ha gustado hasta ahora.  Ahí la tensión política y las intrigas que afectan la vida de los dos personajes principales era insuperable.  Warrior’s apprentice es la que le sigue.  Lamentablemente el nivel es muy inferior.  Sigue siendo una buena novela, interesante e inteligente.  Pero no llega al nivel de Barrayar ni de lejos.

Warrior’s Apprentice sucede varios años después de Barrayar.  Milo, que es el bebé alrededor de cuyo rescate suceden tantos asuntos de impacto global en la novela anterior, ha crecido y se ha preparado para ingresar a la academia de oficiales.  Después de todo, en la sociedad en la que vive se sobrevalora a las fuerzas armadas y él es hijo de un conde.  Es de esperarse que vaya a la academia y sea un oficial ejemplar.  Pero hay un problema.

Milo fue dañado antes de nacer y salvado milagrosamente con tecnología extraña a Barrayar.  Su cuerpo es más frágil de lo normal, aun cuando su mente sea tan fina como la de su madre.  Previo a su ingreso a la academia, es enviado a Beta Colony, el planeta de su familia materna, en donde poco a poco las cosas se comienzan a complicar, hasta que Milo demuestra a todos estar preparado para ser oficial, cuando termine siendo el jefe de una flota de mercenarios en el medio de una guerra civil estelar.

La historia está bien, pero el personaje principal, Milo, es demasiado.  O sea, es como Tyrion de Game of Thrones, pero a mil por hora.  Se las sabe todas.  Para todo tiene una respuesta.  No hay crisis que no pueda resolver.  Y lo que es peor, todo le sale bien.  A excepción de una tragedia que tiene por ahí, todo es puro éxito con este tipo.  A partir de cierto punto ya no es interesante, porque sabes que todo le va a funcionar.

Por momentos se nota que ésta fue la primera novela de esta autora en ser publicada.  Incluso antes que Shards of honor, que introduce los conflictos que dan pie a los sucesos de Warrior’s Apprentice.  Como ya comenté, Shards tampoco es de lo mejor de la saga.  Aún  así tiene a su favor que mucho en la novela es novedad.  Warrior’s Apprentice no tiene ni siquiera eso.

La super astucia de Milo llega a cansar.  Es como una versión desatada y sin sustento científico de su madre, Cordelia.  Es una pena, porque como planteamiento promete mucho.  Lamentablemente no llega a cumplir.