Mildemonios

Lois McMasters Bujold, Cetaganda

In .Inicio, Crítica on 18 junio, 2020 at 3:16 PM

La saga Vorkosigan, escrita por Lois McMaster Bujold, es de lo mejor que he leído en ciencia ficción en mucho tiempo.  Lamentablemente es un poco inconstante.  Algunas de sus novelas son excelentes y muy movidas.  Otras son un poco aburridas.  No obstante, las buenas son tan buenas que ameritan seguir leyendo.  Por lo menos hasta donde he llegado.

La anterior en la serie, Vor Game (que comento aquí), había levantado un poco.  No estuvo excelente, pero de nuevo teníamos una historia de Miles enfrentándose a una amenaza mucho más grande que él solo con su astucia e improvisando en el camino.  En Cetaganda, la serie sigue por ese camino.  No obstante, ya no es el Miles al que todo le sale bien porque así de inteligente es, como en Warrior’s Apprentice (que comento aquí).  Éste es el Miles que me parece más interesante.  Uno que tiene que improvisar constantemente, porque es sorprendido.  Porque cosas le suceden que no había previsto.

En Cetaganda Miles ya es un oficial.  No obstante, es un joven con discapacidad, después de los sucesos de Barrayar.  Y por lo sucedido en Vor Game, ha tenido que aceptar que será oficial del servicio de inteligencia de su gobierno.  Para cuando comienza Cetaganda aparentemente ya ha tenido otras misiones menores, encubierto como un oficial que además es miembro de la familia imperial.  En una discusión que tiene con un oficial de seguridad, Miles no tiene ningún problema es restregarle esa historia, diciendo que por puro nepotismo había logrado seguir siendo oficial sin tener que poner su vida en peligro.  Lo cual es mentira, su puesto en el servicio secreto lo pone en peligro mortal en varias oportunidades durante esta novela solamente.

Por eso esta saga me gusta.  Los personajes son mucho más profundos que un típico héroe de novela mal escrita.  Miles Vorkosigan es un personaje imperfecto.  Nació con discapacidades que lo condenadan a una vida de segundo orden en una sociedad altamente militarizada.  Se abrió camino en este difícil contexto y ahora no tiene problemas en fingir que ha obtenido el puesto que tiene a través de sus contactos familiares, aunque nosotros sabemos que ése no es el caso.  Nosotros sabemos que, por el contrario, pertenecer a la familia imperial le ha costado mucho y que ha jugado en su contra todo el tiempo.

En esta novela en especial la autora coloca en todo momento junto a Miles a su primo Ivan, que en muchos aspectos es su opuesto.  No tiene discapacidad alguna.  Es atractivo físicamente.  También nació dentro de la familia imperial, pero no se ha preocupado por desarrollarse como persona.  No es brillante porque no quiere.  Tiene entrenamiento militar básico y no se da cuenta de nada.  No obstante, cuando quiere puede ser muy útil y perceptivo.  Es decir, es un inútil porque quiere.  Da para pensar.  El sistema de su planeta ha cumplido con prepararlo para lo que le toca.  Ha sido su decisión no explotarlo.

Algo que no me gustó mucho de Cetaganda fue la trama política misma.  Miles e Ivan son enviados a un planeta lejano que se ha enfocado a desarrollar tecnología pensada para mejorar sus líneas genéticas.  Así como el planeta de Miles se ha enfocado a desarrollar tecnología bélica, la sociedad de este otro planeta está enfocada en manipulación genética y medicinas y drogas, etc.  No obstante, parte de esta búsqueda constante de la perfección los ha llevado a desarrollar un complejo sistema político que asegura que haya castas y que éstas estén siendo monitoreadas para acercarse cada vez a su objetivo.

El problema con esto es que el sistema en cuestión es bastante complejo e implica varias casas nobles que están compitiendo entre sí y distintos niveles de nobleza y líderes de cada casa con distintas orientaciones políticas y sus esposas, cada una de las cuales viene de un grupo distinto.  Y uno no puede simplemente superar todo esta red, porque es parte importante de la trama de la novela misma.  La intriga que Miles va descubriendo tiene que ver con una conspiración al interior de este sistema.  Es más, después resulta que hay más de una sola conspiración.

Demasiado complicado para mi gusto.  Por momentos le quita dinamismo a la trama, que por momentos es muy emocionante.  Como siempre, las discusiones que Miles tiene con otros son geniales.  Las resoluciones a los aprietos en los que se mete siempre son creativas.  Después de todo, Miles no es un héroe de acción, sino más bien un intelectual.  Él se salva de las trampas apelando a su inteligencia y a su astucia y a información que el lector ya tenía porque en algún momento se le comunicó también.

Como sea, Barrayar sigue siendo mi novela favorita de esta serie.  Pero con Cetaganda, la saga levanta mucho de lo que había caído, pero no llega a los niveles de las primeras tres.  Me dicen que luego se va a poner mejor, así que seguiré leyendo.

  1. […] La saga Vorkosigan, escrita por Lois McMaster Bujold, es de lo mejor que he leído en ciencia ficción en mucho tiempo. (Seguir leyendo) […]

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