Mildemonios

Archive for 2018|Yearly archive page

Encuentro Z en Casatomada Librería Café

In .Inicio, Crónica on 11 diciembre, 2018 at 3:11 PM

Como ya he comentado en otros posts, una de las cosas más bacanes de haber publicado novelas de terror es que me ha permitido conocer a gente muy interesante de distintos círculos sociales.  El género del terror en general en el Perú está bastante desarrollado y, también como siempre digo, si las editoriales más formales no lo reconocen debe ser porque tienen la cabeza metida en la arena.  No se me ocurre otra explicación.

Prueba de esto son las distintas agrupaciones que se forman alrededor de la temática del terror y los eventos que organizan.  Justamente hace un par de meses me invitaron a hablar en uno.  Se trataba del Encuentro Z, organizado por la Revista Resistencia en la librería y café Casatomada en San Isidro.  Tuve el honor de compartir mesa con Poldark Mego, que claramente es un fanático del género, y con Gonzalo del Rosario, cuyo enfoque es más humorístico.

Estuvo interesante en el sentido en que si bien cada uno de nosotros escribe algo completamente distinto, había referencias que se repetían.  Obviamente George Romero.  Pero además, algunos elementos que nos habían impactado de pequeños.  Se mencionó a Tarman, por ejemplo, el cadáver reanimado de la película burlona El regreso de los muertos vivientes.

Un asistente nos preguntó qué esperábamos que pasara con el género de zombis ahora.  Mi visión era un poco más apocalíptica: Que ya pasó de moda y que por lo menos a nivel comercial no debíamos esperar nada muy impactante.  Poldark, en cambio, decía que es un género que constantemente se está reinventando, así que debíamos esperar algún giro novedoso pronto.  Y Gonzalo está más interesado en burlarse de todo, con zombis o sin zombis.  Lo cual no está mal.  Es su estilo, su línea.

Por el otro lado, también es bonito ver que hay una comunidad que se ha formado alrededor de un tema que me gusta tanto.  Lo digo, porque me ha pasado varias veces: Que me gusta algo que creo que a nadie más le gusta y de pronto resulta que tiene toda una legión de seguidores.  Que lo único que hacía falta era que nos encontráramos entre nosotros.

Me pasó con Doctor Who antes del 50 aniversario, con Foundation cuando estaba en el colegio, con Watchmen cuando estaba en la universidad.  Aunque, claro, el fenómeno de los zombis es mucho más grande que todos estos juntos.

Anuncios

Timothy Zahn, Last Order

In .Inicio, Crítica on 27 noviembre, 2018 at 2:56 PM

The last order es la última novela de una trilogía.  Las dos primeras ya las comenté en otros posts.  La primera es buena y la segunda no está mal.  Pero la tercera es excepcional.  Es todo lo que uno espera de una historia sofisticada y bien escrita que transcurre en el universo Star Wars.  Es una verdadera lástima que al ser comprada por Disney, estos decidieran borrar de la continuidad joyas como ésta.

A lo largo de dos novelas, Zahn ha estado armando el escenario para un desenlace con harto suspenso.  Y es que el final de Return of the Jedi deja las cosas bastante saldadas: Se ha eliminado al más malo de los malos y su segundo al mano se redime.  Se ha destruido al Imperio.  Luke ha quedado como el último Jedi operativo, es decir, el ser más poderoso de la galaxia. ¿Quién en su sano juicio intentaría asesinar a Luke o a alguno de sus seres queridos? Ni loco.

Pero Zahn va encontrando maneras de hacer la historia interesante.  Primero, el caos administrativo que es refundar un gobierno galáctico.  Esto requiere diplomacia, requiere hacer tratos con gente que no necesariamente te cae bien.  Ahí tenemos a Han Solo negociando con Talon Karrde para ganarse para su bando al gremio de contrabandistas.  Solo así van a poder reiniciar el comercio en esta galaxia.  Y así como ésta, tenemos otras negociaciones que están sucediendo a lo largo de la trilogía.

Segundo, tenemos a Leia y Han vulnerables, porque están esperando gemelos.  Eso los pone en una posición difícil.  Sobre todo ante la luz de que hay un nuevo maestro jedi poderoso que los quiere para tener a alguien a quien enseñarles el camino de la Fuerza.  Claro, que este maestro jedi, Joruus, esté loco de remate es una pequeña inconveniencia.

Y tercero, tenemos al verdadero villano, el Gran Almirante Thrawn, que era justo lo que la saga necesitaba para ser interesante nuevamente.  Un genio militar con un plan a largo plazo.  Alguien que de lejos es el más inteligente en la mesa, que interpreta los movimientos de los demás sobre la base de largos procesos de deducción que expone sin mayor problema a sus subordinados, como Sherlock Holmes a Watson.  No se dejen engañar por la caricatura de este personaje que podemos ver en la serie de Disney, Rebels.  El Thrawn de esta novela jamás se rebajaría a imponerse a punta de una pelea a puñetazos.  Eso está por debajo de él.  El Thrawn original es un intelectual.

Cada una de estas líneas se va desarrollando por su cuenta.  Lo mejor de todo es que los personajes que ya conocemos y que queremos salen cambiados de esta experiencia.  El Luke del inicio de esta historia está dudando, no sabe qué hacer ahora que es el último Jedi.  Sabe que hay por ahí personas sensibles a la Fuerza y que podría volver a fundar la Orden Jedi, pero no está seguro de cómo sería eso.  Y de si está listo para ser un Maestro Jedi.  Él sabe que Obi Wan Kenobi falló al entrenar a Anakin Skywalker.  No quiere ser un fracaso también.  Al final de The Last Command Luke está listo para fundar su Academia Jedi, que será el escenario de otra serie de novelas.

Un detalle adicional que hace de ésta una excelente conclusión a la trilogía es el enfrentamiento final.  Por un lado hay una batalla estelar entre Thrawn y las fuerzas combinadas de la República y otros bandos que se han ido uniendo de a pocos, como consecuencia de las conversaciones y negociaciones a lo largo de las tres novelas.  Por otro lado está el enfrentamiento entre Joruus y Luke.  Por supuesto que esta vez a Luke lo acompañan héroes conocidos, así como otros nuevos.

El desenlace final es genial.  Muy bueno.  Hasta ahora no me queda claro qué impulsaría a los amigos de Disney a volarse esta obra de arte de la continuidad oficial.  Muy mal jugado.  Si lo hubieran hecho para reemplazarlo por algo así de bueno lo habría entendido.  Pero no es el caso.  Nada de lo que ha sacado Disney desde que compró la franquicia está a este nivel.

Pittacus Lore, I am number four

In .Inicio, Crítica on 20 noviembre, 2018 at 4:32 PM

Este libro solamente puede llegar a ser interesante desde una perspectiva meta.  Es decir, como novela no es buena.  Es bastante cliché, presenta conflictos que ya hemos visto muchas veces, el estilo de la narración es demasiado simple, etc.  Tiene un par de ideas originales que comento abajo y nada más.  Pero es interesante como producto.  Aquí les explico por qué.

Primero, porque tiene una película que no es mala.  I am number four fue dirigida por D. J. Caruso, quien años después iría a dirigir blockbusters visuales como xXx Reactivated y que previamente había dirigido otro tanto como Eagle Eye.  Así que ya se imaginan el tipo de filme del que estamos hablando.  El guión lo adaptaron Alfred Gough y Miles Millar (Smallvile, Spider-Man 2) y Marti Noxon (Unreal, Mad Men).  Si tú llamas a esta gente para que te arme una película es porque quieres que sea taquillera.  I am number four tiene todo ese corte.

Que no está mal.  De hecho, arreglan la historia muchísimo.  Prefiero mil veces esta película a la predecible novela que voy a comentar a continuación.

Para empezar, el personaje no es un chiquillo.  En la novela, el personaje principal Four es básicamente un niño.  Eso funciona en la historia que están contando ahí, que es mucho más aburrida.  En la novela lo envejecen a un joven que está en último año de colegio.  Mucho más interesante.  Se presta para ser un héroe de acción, algo que en la novela no es.

Segundo, mientras que la novela es principalmente una historia de ciencia ficción, con naves espaciales e intrigas interestelares y secretos políticos que hay que resolver, la película es una mera historia de aventuras y de acción.  Es mucho más hollywoodense, lo cual no me molesta.  Hay un romance, hay un maestro que cae, hay una secuencia de acción final espectacular, un poder interno que el protagonista tiene que descubrir, etc.

De hecho, el aspecto de ciencia ficción de la novela no me convence.  Es muy poco original.  Ya sé que la novela en sí no es particularmente original, pero tiene algunos elementos que sí me parecían interesantes.  Por ejemplo, la idea de que los niños nobles de Lorien, el planeta del que vienen, tienen que ser cazados en orden.  Ese detalle me parece excelente.  Esa clase de reglas -hay otras varias- hacen que el suspenso en esta novela sea mucho más particular.  Único.

Por ejemplo, el personaje principal, como lo dice el título, es el número cuatro.  La novela empieza en que acaba de ser cazado y matado el anterior, el número tres.  Hacia el final de la novela aparece la número seis, que debería estar huyendo por su vida, escondiéndose en alguna parte.  Pero no, a diferencia de otros personajes en esta saga, Seis es mucho más aguerrida y decide unirse a Cuatro para ayudarlo a sobrevivir.  Ella sabe perfectamente que de la sobrevivencia de Cuatro depende la suya propia.  Astuta.

Por lo demás, es una novela “young adult” común y corriente.  No la recomendaría si no fuera que tiene dos detalles meta que la hacen más interesante: Primero, la relación con la película, que ya la he comentado líneas arriba.  Y segundo, que el autor no existe.

Es un asunto tonto, en realidad, pero a mí por lo menos me llamó la atención.  El autor que sale en la portada, Pittacus Lore, no existe en la vida real.  Es un personaje de la misma novela.  En realidad esta novela fue escrita por dos personas, James Frey y Jobie Hughes.  Frey ha escrito varias cosas y es el autor de otra serie young adult, Endgame.  Hughes no ha hecho otra cosa aparte de esta serie, que yo sepa.

Réquiem por Lima en III Jornada de Literatura Peruana

In .Inicio, Crónica on 16 noviembre, 2018 at 3:11 PM

A finales de octubre se llevó a cabo en el Instituto Porras Barrenechea la III Jornada de Literatura Peruana.  En esta oportunidad el tema de fondo era la literatura de fantasía y de terror escrita en el Perú.  En ese sentido, se abordó la obra de Harry Beleván y de José Adolph.  Hablaron varios de los sospechosos comunes.

A mí me invitaron para que hablara de la historia del zombi y de su uso en la literatura como elemento de una narración.  Compartí mesa con Raúl Quiroz, que habló sobre hombres lobo.  Ahora, no le digan nada a Raúl, pero a mí el hombre lobo me aburre un poco.  Me parece que hasta que alguien le encuentre un enfoque nuevo, es un monstruo que ya está domesticado largamente.

Me interesó insistir en que el zombi como lo conocemos hoy en día no es el zombi de origen vudú o el zombi atómico previo a la película fundacional de Romero, Night of the living dead.  Que cuando hablamos del muerto viviente que avanza lento y que te contagia si te muerde, estamos refiriéndonos a lo que Romero utilizó para ese proyecto suyo de los años sesenta.

Cuando un periodista busca en google de hecho puede encontrar referencias anteriores para hacerse ver culto.  Y supongo que es válido.  Pero los fans del género de los zombis tomamos al muerto viviente lento y decadente de Romero como la referencia inicial.  Ésta por supuesto que ha ido evolucionando con el tiempo hasta el uber zombi de World War Z.  Pero el fundacional es el de Night of the living dead.

De hecho, es curioso cómo el mismo Romero ha planteado evoluciones a ese zombi que no han sido adoptados por la cultura popular.  Por ejemplo, en Day of the dead, cuando sugiere que los zombis pueden aprender a pensar.  O en Land of the dead, cuando sugiere que los zombis pueden comunicarse entre ellos.  Son ideas que Romero plantea, el mismísimo padre del género, pero que a la gente no le cuadró.

Como sea, ojalá que haya más de estos eventos para seguir discutiendo de estos importantísimo temas, relevantes para el desarrollo de la economía nacional.

Luis Apolín, Teztimonio

In .Inicio, Crítica on 18 septiembre, 2018 at 4:59 PM

Como ya lo había comentado en otro post, Luis Apolín debe ser uno de los mejores escritores peruanos que tenemos escribiendo sobre zombis.  Ha agarrado el género y lo ha elevado a otra cosa.  Y tal como lo comentaba en el otro post, que no sea más conocido es muestra de que en general los medios y la crítica no están típicamente interesados en darle una oportunidad.

En un país con una industria editorial de verdad, Apolín ya habría sido descubierto por una editorial mayor y estaría viviendo de escribir.  Pero vivimos en el Perú, así que ayudemos a promocionarlo desde donde se pueda.

En Hermano, Apolín nos traía cuentos que transcurrían en un Perú rural post apocalíptico, consecuencia de una epidemia de lo que bien podrían ser zombis, pero que nunca se especifica.  Sin embargo, nosotros sabemos que son zombis.

Dos cosas llamaban la atención en ese primer libro.  Primero, lo crudo que es.  Segundo, lo negativo del mensaje.  Para Apolín el ser humano es algo bajo que es incapaz de colaborar consigo mismo ante la alternativa de la extinción.  Y no digo que esto sea algo malo.  Es la propuesta de este autor, la cual es presentada de manera convincente en ese libro.

En Teztimonio lleva ese mensaje al siguiente nivel.  Estos cuentos son realmente profundos y realmente llevan hasta las últimas consecuencias el análisis de lo que es capaz de hacer un ser humano para sobrevivir.  Y en algunos casos, todo lo contrario: ¿Qué hace falta para que un ser humano sacrifique su humanidad y se rebaje al nivel de eso a lo que está combatiendo?

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos cuentos son el siguiente nivel.  Esto es lo que se lee cuando las historias de zombis convencionales ya no te dan miedo o ya no te generan preocupación.  Esto no es algo con lo que se empieza.  De hecho, el libro debería venir con una advertencia.  Es más, debería venir con muchas advertencias.

Como decía más arriba, son historias realmente oscuras y con mensajes algo negativos.  Esto no es malo.  Es solo que te vas a deprimir al leerlas, lo que no quita que sean historias muy buenas.  Igual te deprimes cuando ves telenovelas mexicanas, así que no creo que haya mucho problema por ahí.

Un detalle adicional que me gusta del estilo de Apolín es que estos cuentos son independientes.  Sucede cada uno por su lado, pero está claro que están relacionados.  Tienes que estar atento para darte cuenta, pero cosas que pasan en un cuento tienen efecto en otro.  Esto le da un nivel adicional de complejidad.  Bien por este autor, que incluso en este detalle se ha arriesgado.

Particularmente interesante me parece el cuento en el que nos describe lo que pasa al interior de una universidad en la cual se resguarda un grupo grande de gente y lo que va sucediendo conforme se van quedando sin comida.  Es repugnante, pero narrativamente muy bien hecho e impresionante.

En otro cuento, llega el ejército y éste no es lo que esperaban.  Ni siquiera se parece a nada que se haya narrado del ejército en historias de zombis.  Novedoso y perturbador al mismo tiempo.

Ojalá Apolín siga produciendo y nos siga deslumbrando con estas historias.  Lástima que conseguir sus libros en Lima sea tan difícil.

Jill Murphy, The worst witch

In .Inicio, Crítica on 30 agosto, 2018 at 3:15 AM

Como comentaba en otro post, llegué a este libro por casualidad.  Sigo la serie A game of thrones, en donde sale un personaje que me parece interesante, Lyanna Mormont, una niña de familia noble que comanda un ejército.  La actriz que la interpreta genialmente, Bella Ramsey, sale en una serie que Netflix lanzó el año pasado, The worst witch.  La comencé a ver y, si bien no es excelente y no se la recomendaría a cualquiera, me llamó la atención por una serie de razones que voy a comentar.

Primero, Ramsey hace un papel excelente interpretando a alguien completamente distinto a su personaje en Game of thrones.  Mientras que Lyanna es segura y decidida, Mildred Hubble es un desastre.  Nunca sabe lo que tiene que hacer, echa todo a perder, es la vergüenza de la escuela.  Es, pues, lo que el título de la serie anuncia.  Lástima que no hayan metido más plata a los efectos especiales, que dejan mucho que desear.  Pero ni modo, si has estado siguiendo series británicas de fantasía no hay nada que extrañar.

Segundo, porque en la serie se definen reglas para el uso de la magia en el universo en el que transcurre la historia que me parecen mucho más razonables que las que plantean otras franquicias.  Tengan en cuenta que la novela corta infantil en la que está basada es de 1974, así que mucho de lo que les puede parecer conocido es porque alguien lo leyó aquí y lo desarrolló en otra parte.  Quizás, no sé, en otra escuela para niños con poderes mágicos que también se organizan en casas.  Digo, no más.

Tercero, lo más interesante es el mundo que se construye.  Estamos hablando de una escuela oculta para niñas -solo niñas, porque es una escuela de brujas- en donde se tejen intrigas y aventuras.  Pero este mundo tiene reglas.  Mildred romperá muchas sin querer, demostrando lo que hay detrás de esas reglas.  Esto permite explorar un mundo muy rico creado por Jill Murphy.

El libro Worst witch es relativamente corto, pero permite arrojar un vistazo a un mundo muy complejo e interesante.  No debe sorprender que después de Worst witch vinieron siete continuaciones.  Cada libro cubre un semestre de Mildred en el colegio.  Así que si alguien más escribió siete libros, uno por cada año de un mago en el colegio, ya saben de dónde sacó la idea.

Este primer libro no es introductorio.  No fue escrito pensando en una serie o en una saga.  Me imagino que Jill Murphy simplemente quería contar la historia de una aprendiz de bruja que es amenazada con ser arrojada de la escuela y que se fuga y tiene una aventura por su cuenta en el bosque, sin querer salvando a su escuela.  Por supuesto que tiene personajes interesantes, pero estos son introducidos para contar esta historia, no para iniciar una saga que luego tendrá muchos libros.  Esto último le ligó de chiripa.

De estos personajes, el que más me intriga es el de la directora, Amelia Cackle.  Es la imagen de una bruja buena, algo vieja, que tiene esperanza en que Mildred se enmiende y aprenda a ser una buena bruja.  Que deje de meter tanto la pata y que piense las cosas antes de echarlo todo a perder.  No es exactamente una versión femenina de Dumbledore, pero claramente hay mucho de ella en él.  Quizás la diferencia más relevante es que Mildred no es la elegida.  No es la mesías que viene a salvar a todos y que hay que proteger como sea.

Nah.  Mildred es una niña que quiere hacer las cosas bien, pero que se ve envuelta en travesura y media.  En ese sentido, me parece mucho más humana y cercana.  Ella está pasando por esa etapa por la que varios pasamos.  Y sus razonamientos y sus intenciones son buenas.  Ella es bienintencionada, solo que las circunstancias conspiran para hacerla quedar mal y terminar siendo siempre la peor bruja de la escuela, de ahí el título.

En un momento ella celebra que no es la peor bruja, sino la “second worst witch” (la segunda peor), por un problema en el que se mete su rival Ethel Hallow.  Es un momento tan emotivo.  No sé, me parece muy bien escrito.

Réquiem por Lima en la FIL Lima 2018

In .Inicio, Crónica on 23 agosto, 2018 at 3:30 PM

Como todos los años, las vacaciones de julio vinieron acompañadas del evento literario más grande de este país.  Y digo grande a pesar de que no ha crecido por la última media década.  La superficie que tenía hace varios años es la que sigue teniendo.  El número de stands disponibles sigue siendo el mismo.  El parque en el que ha venido siendo todo este tiempo sigue siendo el de siempre.  Y aún así, todos los que tenemos algo publicado esperamos la Feria Internacional del Libro de Lima con ansias por varias razones.

En mi caso, tres de mis novelas siguen estando a la venta en cada una de estos eventos (Albatros, Réquiem por Lima y Réquiem por San Borja), principalmente en el stand de la Editorial Altazor.  Como de costumbre, suelo ir algunas veces a estar ahí y dar la oportunidad de firmar libros para los que los compran en el tiempo en el que estoy presente.  Y es genial poder tener la oportunidad de conversar con algunos de los lectores sobre sus gustos y lo que no les gusta.

La editorial que sacó mi segunda novela, El heraldo en la barca, tenía un stand en la feria, pero las veces que me acerqué para ver si la estaban ofreciendo no pude hacerlo, porque estaba cerrado.  De todas maneras, en ferias anteriores nunca lo han ofrecido.  No entiendo bien por qué, si la anterior, El heraldo en el muelle, vende tan bien.  Ésta otra la tiene la editorial Arsam, que nunca le he visto que participe de la FIL.

Por otro lado, en esta edición tuve la oportunidad de presentar el último libro de misterio del escritor peruano Lenin Solano, Muerte en la Ciudad Luz.  En este enlace he colgado el audio de lo que dije ese día.

En general la FIL 2018 me pareció que estuvo bien organizada y no me quejo.  Solo me quedo con la sensación de que pudo haber sido mucho más.  Que le falta el “factor wow”, algo que deslumbre.  Algo que haga que niños y jóvenes vayan corriendo a asistir (y luego a comprar a los stands).  Hace un par de años trajeron a Dross y fue un éxito.  Este año no siento que haya habido algo comparable.  La Cámara Peruana del Libro se está quedando dormida.

Lois McMasters Bujold, The Vor Game

In .Inicio, Crítica on 9 agosto, 2018 at 10:23 PM

Esta novela es parte de la Saga Vorkosigan, que se inicia con Falling Free (que comento en este enlace).  Y si bien es el octavo título de la saga, fue el décimo primero en ser escrito.  Esto quiere decir que para cuando McMaster Bujold se sentó a escribirla, estaba ya bastante experimentada.  Es decir, sabía lo que funcionaba y lo que no cuadraba.  Esto es relevante, porque títulos anteriores podían ser catalogados como ligeramente experimentales.  Esto es bueno, porque deja a la autora escribiendo material bien novedoso.

El drama en las novelas de McMaster Bujold es siempre el mismo.  Hay una sociedad altamente militarizada y formal y burocratizada, en la cual el héroe brillante e iconoclasta tiene que moverse.  En Vor Game tenemos nuevamente de héroe a Miles Vorkosigan, el hijo de Cordelia Naismith, quien cumplía exactamente esa función (ser heroína brillante e iconoclasta en una sociedad militarizada) en dos de las novelas anteriores, Shards of honor (que comento en este enlace) y Barrayar (que comento en este otro).  No obstante, en Vor Game, Miles ya no será el joven burlón al que todo le sale bien, como en Warrior’s Apprentice (que comentó aquí).  Este Miles está más cercano al chico en conflicto que no sabe quién debe ser.  Más cerca al Miles de Mountains of mourning (que comento aquí).

En Apprentice me molestaba que a Miles todo mágicamente le saliera bien.  Que planeara algo demencial para salir de una crisis y que todo le funcionara.  A partir de cierto punto, ya no era divertido.  En cambio, en Mountains, lo que me molestaba era todo lo contrario, que la solución al problema que se presenta en el libro no es realmente algo al nivel de un chico que se supone que es un genio y que ha estado exhibiéndose como un genio por la galaxia conocida.  La solución era básicamente darse por vencido.

En Vor Game creo que Master Bujold llega al equilibrio.  El Miles de esta novela se acaba de graduar de la academia y tiene una idea de a lo que quiere que apunte su carrera militar.  No obstante, sigue siendo el hijo de un oficial relevante y de familia noble, así que su carrera no es un asunto solo de él, sino prácticamente un asunto de Estado.  En ese sentido, mucha gente se mete en su vida.  Miles no tiene el control de las cosas y eso es interesante.  Para variar.

Desde el comienzo hasta el final, Miles está reaccionando a lo que otros están haciendo.  Él no tiene el control de nada, en realidad.  Su carrera está siendo decidida por un comité.  Cuando está en una posta en el polo de Barrayar, su bienestar es decidido por su oficial superior, que es un incompetente.  Cuando está de misión fuera del planeta, es otro oficial el que decide las cosas.  Y cuando la crisis estalla, él está corriendo de un lado a otro con su acompañante sorpresa tratando de regresar a la seguridad de su planeta natal, pero todo se complica cada vez más, hasta el gran final.

Así es mucho más interesante ver a un joven que se supone que tiene una mente brillante: En un ambiente que no está bajo su control.

A mí personalmente me gusta mucho la primera parte, en la que está estacionado en una base de entrenamiento en una isla lejana.  Y ni siquiera está ahí a hacer algo interesante, sino para ser el oficial encargado de monitorear el clima, que es terriblemente aburrido.  Lo que sucede en la base termina siendo interesante y explora a un Miles más maduro, dispuesto a tragarse su orgullo como parte de un plan superior.  Él sabe que lo han mandado ahí para tenerlo bajo control y él está dispuesto a aceptar lo que le han impuesto, porque sabe que ése es el camino para una carrera en la flota luego.

Me habría gustado leer más sobre su vida en esa base.  Sí, por supuesto que lo que viene después fuera del planeta es muy emocionante, pero ver a este personaje fuera de su elemento y tratando de procesarlo da pie a una serie de reflexiones maduras y profundas.  Habría sido curioso saber qué habría hecho Miles de haberse quedado ahí los meses que le dijeron que tenía que quedarse.

Por lo demás, Vor Game cumple y sirve como transición hacia un Miles distinto, que está analizando las consecuencias de sus tiros al aire, algo que no hacía en Apprentice.  Después de Mountain, yo casi no tenía ganas de seguir leyendo la saga.  Pero ahora sí estoy a bordo nuevamente.

Isaac Asimov, Foundation’s edge

In .Inicio, Crítica on 20 julio, 2018 at 3:19 AM

Foundation’s edge es el cuarto libro en la serie de Fundación.  Si te encantó Foundation, que comento en este enlace, puede que te interese.  No obstante, hay que tener una serie de consideraciones a la hora de empezarlo.  Para empezar, no es un libro para cualquiera.  A diferencia de los tres anteriores de la serie, éste no se lee solo.  Tienes que haber leído Foundation, Foundation and Empire (que comento en este otro enlace) y Second Foundation (que comento aquí) para realmente entender qué es lo que está pasando.  Claro, en las dos anteriores valía la pena haber leído la serie antes, pero no era tan necesario.

Como sea, estamos frente a un libro que Isaac Asimov escribió tres décadas después de haber terminado el libro anterior.  Asimov había escrito la trilogía original y no tenía intenciones de continuar explorando el universo de Fundación.  Y tiene sentido.  El final de Second Foundation es bastante definitivo.  Por supuesto que deja preguntas sin responder, pero la historia básicamente se cierra.

En 1982 Asimov cede a las presiones de los fans y de su editor y quizás de todos a su alrededor y escribe Foundation’s edge.  Como podrán ir suponiendo, no es lo mejor que salió de su cabeza.

De hecho, a mí este libro no me gusta.  Soy fanático de los tres anteriores.  Me parecen perfectos.  Con Foundation’s edge sí tengo problemas.  Quizás tenga que ver con el hecho de que Asimov lo escribió cuando tenía 62 años.  No lo sé.  Como sea, este libro ganó varios premios y fue uno de los más vendidos de este autor.  Aún así, no me gusta.

La principal razón es que en este libro se da vuelta atrás con varias de las revelaciones que se han dado anteriormente en la serie.  No quiero mencionar ninguna para no arruinarle la sorpresa a nadie, pero hay cambios muy fuertes al Plan Seldon con la aparición de El Mulo.  Eso lo comento en el post sobre Second Foundation.  Y son geniales, porque era algo que no se podía prever y que requirió que la gente en Terminus tenga que adaptarse.  Son revelaciones bastante impactantes y muy profundas.  De hecho, Second Foundation es una excelente historia justamente por esos cambios al plan.

En Foundation’s edge todo vuelve a la normalidad.  Esos elementos nuevos que se introdujeron en el libro anterior y que eran la base de una excelente historia se sustraen del universo de Fundación con una explicación que a mí, por lo menos, me parece deficiente.  Y listo, sin más ni más, tenemos otra amenaza con otro rollo y otras discusiones.

Me revienta cuando un autor hace eso.  Incluso uno al que admiro tanto como Isaac Asimov.

Mucho más interesante… Pero recontra más interesante… Habría sido que Asimov retomara la historia donde la dejó.  Y que nos cuente qué hacen los habitantes de Terminus ahora que el Mulo lo echó todo a perder y que ya no tienen la guía de Seldon.  Eso habría sido tremendo reto.

Pero no.  Cual Marvel Comics, Asimov presiona “undo” y regresa todo a su estado previo.  No me parece.

Otro detalle que me incomoda de Foundation’s edge, es el relacionado al plan mismo de Seldon y a la razón de ser de la Segunda Fundación.  Si leen este libro y se enteren de lo que estoy hablando (que tampoco voy a mencionar para no arruinarle nada a nadie), dedíquenle unos minutos a pensar lo que eso significa para la figura de Hari Seldon.  Pues resulta que ya no es el genio matemático que se suponía que era.  Pasa a ser, con esta revelación, un mero niño símbolo.

Tampoco me gusta eso.  A mí me gustaba la imagen de Seldon siendo este genio que predijo todo y que sabía las respuestas a las crisis, gracias a la ciencia que había inventado, la psicohistoria.  Ahora, con este cuarto libro, resulta que no.

Lo siento.  No me gusta cuando arruinan una historia solo para sorprendernos con lo que sea.

Réquiem por Lima en la Feria del Libro de San Borja

In .Inicio, Crónica on 11 julio, 2018 at 12:28 AM

En una Feria del Libro de San Borja hace dos años lancé mi novela Réquiem por San Borja.  De hecho, la lancé y fue el libro más vendido de ese festival.  Hasta recibí un reconocimiento por parte del alcalde.  No me puedo quejar.

Pues bien, la edición de este año fue entre los días 15 de junio y 1 de julio.  Y no fue en el parque que está frente al Pentagonito, sino junto al centro comercial La Rambla.  Mucho mejor ubicación.  Tampoco me puedo quejar.

Lamentablemente las ventas no han sido espectaculares este año.  Me dicen que el Mundial puede haber afectado negativamente en ese sentido.

Como sea, este año no tenía ningún título nuevo que presentar.  Lamentablemente el libro que tenía planeado para el 2017 se demoró en salir, lo que quiere decir que en el 2018 no tengo nada nuevo todavía.  Aún así tuve la oportunidad de hablar en esta feria tres veces.

La primera vez fue para contar junto a otras dos personas la experiencia de ser editado por José Donayre, de quién ya he escrito aquí antes.  La segunda fue para presentar un libro de ciencia ficción / dramaturgia de la peruana Antoanette Alza.  Y la tercera para presentar un libro de aventura / steampunk de la chilena Sascha Hannig.

Hay que agradecer a la Municipalidad de San Borja por la iniciativa.  Y reconocer el esfuerzo que hace.