Mildemonios

Rian Johnson, Star Wars: The Last Jedi – La Jedi

In .Inicio, Crítica on 27 diciembre, 2017 at 2:23 PM

En otro post comentaba que es distinto gustar de una película que encontrarla buena o mala.  A mí, por ejemplo, no me gustó Last Jedi.  Independientemente de eso, no me parece buena.  En este otro post explicaba lo que para mí era el principal problema, el cual para mí tiene que ver con el planteamiento mismo de la trilogía de la cual forma parte.

En su defensa saltan varios diciendo que ése no es el punto.  Que el mayor fuerte de Last Jedi tiene que ver con el desarrollo de sus personajes.  Está bien, hablemos de ellos.

Primero, la línea Luke – Rey.  Varios insisten en que ésta es la película en la que el manto del mesías pasa de Luke a Rey.  Ambos tienen orígenes humildes, ambos sorpresivamente son potenciales Jedi, ambos tienen maestros imperfectos.  Pero hay una diferencia crucial.

La evolución de Luke es gradual.  En A New Hope apenas tiene contacto con la Fuerza.  Obi Wan Kenobi le explica lo que es, le comienza a enseñar cómo usar el sable, le habla desde el más allá cuando están atacando la Estrella de la Muerte.  En la siguiente, Empire Strikes Back, ya sabe algunos trucos, pero se le aparece Obi Wan para mandarlo con un maestro de verdad, Yoda.  Con él pasa un tiempo frustrante en el que entrena para ser Jedi de verdad y se pone a prueba de distintas maneras.  Su prueba de fuego es enfrentarse directamente con  Darth Vader, una batalla que pierde.  De esa caída es que surge el héroe que será en la siguiente.

En Return of the Jedi ya es un caballero Jedi.  Se luce enfrentándose con Jabba The Hutt y su gente.  Tiene otra pose.  Otra forma de hablar.  El ciclo se ha cerrado.  Ahora está listo para ir a enfrentarse a Palpatine.

Rey, en cambio, tiene todo de inmediato.  Desde la película anterior debemos asumir que ella ha recibido alguna clase de entrenamiento, porque ya es una maestra con el sable láser de inmediato.  Además de que pilotea como un as y de que es una experta mecánica (seguro que también domina el arte del zurcido invisible y toca ocho instrumentos).  En un enfrentamiento directo con Kylo Ren, que se supone que es el más brillante de su generación, lo vence y lo deja marcado.

De la nada.  Sin entrenamiento.  De inmediato.  Sin desarrollo.  Sin progresión.  Luke por lo menos la sufrió antes de su primer enfrentamiento con un Sith Lord.

En Last Jedi llega donde Luke y de inmediato siente a la Fuerza.  De inmediato tiene técnica con el sable láser.  De inmediato se puede comunicar con Kylo Ren a la distancia (algo que Luke podía hacer con mucha difícultad y sin video, solo con audio… Leia apenas lo puede oír al final de Empire Strikes Back).

Rey se va a salvar a sus amigos (como Luke en Empire Strikes Back) después de tres días de entrenamiento, no más.  Luke estuvo en el pantano con Yoda más tiempo.  Un tiempo indeterminado, pero estuvo más tiempo.  Además de que fue progresando de a pocos desde la película anterior, como mencionaba al inicio de este post.  Rey no.  Ella listo, de inmediato se va y vence.

Tomen nota.  Cuando Luke lo intentó, se fue y fracasó.  Perdió a su amigo Han Solo y perdió la mano y perdió su identidad. ¿Rey? Ella no.  Ella lo tiene todo al toque y sin mayor esfuerzo.

Luego se da una vuelta, levanta múltiples rocas con el pensamiento y salva a los rebeldes.  Resulta que ya puede mover objetos múltiples con la Fuerza.  De inmediato.

Yo sé la defensa que estás pensando.  Sí, pues, ella es una natural con más potencial que Luke.  Quizás incluso tiene un entrenamiento oculto de cuando era niña.  Pero todo es revelado de golpe.  Eso es mal storytelling.

Recuerdo a George R. R. Martin en una entrevista diciendo que sorprender a la audiencia es fácil.  Eso no es en realidad problema.  En algún momento decía que si lo que quería era sorprender, podía termina una de sus novelas diciendo “y de pronto bajaron ovnis a Westeros y revelan que ellos estaban a cargo de todo”.  Sorpresa asegurada.  Pero, ¿buen storytelling? Definitivamente no.

Una buena historia tiene que adelantarte elementos para que las sorpresas no sean gratuitas.  En Sixth Sense, si estabas atento podías darte cuenta tú solo que ése que ya sabes estaba muerto y que el niño lo sabía.  En Fight Club, si estabas atento podías darte cuenta quién era realmente Tyler Durden.  Esto es porque la historia está diseñada para ser una buena historia.  Te revelan cosas, te hacen pensar y si estabas atento, la sacabas.

No en Last Jedi.  Ahí ella de pronto resulta que puede comunicarse a distancia de Kylo Ren.  No de a pocos.  De inmediato.  Puede mover objetos múltiples con la Fuerza.  No de a pocos.  De inmediato.  Puede muchas cosas.  Todas ellas sorpresivamente.  Y claro, el fan dirá que es alucinante, que qué sorpresa tan impredecible.  Yo diré que es mal storytelling.

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  1. […] Varios insisten en que ésta es la película en la que el manto del mesías pasa de Luke a Rey. (Seguir leyendo) […]

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