Mildemonios

Luis Freire, El caballero de los delirios

In .Inicio, Crítica on 16 mayo, 2014 at 3:51 PM

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Hubo un tiempo en el que el problema eran las editoriales.  En el Perú no había editoriales que se arriesgaban con títulos distintos, con autores que no quisieran imitar el costumbrismo de Vargas Llosa o el escándalo de Bayly.  Había una época en la que estábamos todos en autopiloto y si una novela llamaba la atención era porque su autor era amigo de los periodistas correctos, los cuales le hacían luz, a pesar de que no *contaba nada* (¿captan la indirecta?).  Pero esos tiempos ya pasaron.  Ahora tenemos editoriales valientes que sí se arriesgan y gracias a los astros por eso.

Una de estas valientes editoriales es Ediciones Altazor, que ha estado explorando con literatura de terror, de fantasía (disclosure: Ellos publicaron mi novela Albatros) y ciencia ficción.  Y en una especie de consolidación de su intención de ir a nuevos territorios, han instaurado un concurso anual de novela.  El ganador de la edición 2013 de este concurso fue el periodista y escritor Luis Freire con su El caballero de los delirios.

Lo primero que hay que decir es que Luis Freire es harto creativo.  Tiene ideas geniales para historias y libros y columnas.  No obstante, a veces le sucede que la idea del libro es buena, el comienzo es excelente y en el camino algo pasa y todo decae.  Como si se hubiese aburrido y necesitase terminar el libro por puro impulso.  Algo así creo que le pasó con La tradición secreta de Ricardo Palma.  La idea es muy buena.  El inicio es excelente.  Los personajes son interesantes.  Pero en el camino algo pasa.  Al final poco me importaba lo que le fuese a pasar al personaje principal.

Lo mismo pasa con El caballero de los delirios, pero a la enésima potencia.  La idea original del libro es lo máximo, terriblemente original.  Solo a un genio como a Freire se le ocurre algo así.  Los personajes son insuperables.  Uno se llega a comprometer con ellos, de tal manera que a uno le da pena cuando pasa tal o cual cosa.  Y el inicio del libro es insuperable.  Yo diría que poco más de la mitad.  Me lo leí de un tirón.  Y de pronto, algo pasa.

La narración es impecable desde el comienzo hasta el final, pero después sucede algo que, por lo menos para mí, arruina completamente la novela… Verán…

El caballero de los delirios es una especie de homenaje al Quijote.  Es la historia de un español que en Bolivia es autoridad y que se vuelve loco por leer demasiadas novelas de caballeros andantes y se la cree.  Sale a recorrer los territorios de Bolivia y Perú en la época de la Colonia, acompañado de un escudero que no es otro que un bribón mestizo, que comienza la travesía en llama y en el camino consigue un burrito.  Las aventuras que tienen al comienzo son hilarantes, muy bien adornadas por un estilo de narración propio de la época de Cervantes, con expresiones de la época y muy buenas explicaciones que permiten entender mejor el mundo en el que vivía esa gente.  Está claro que Freire investigó bien.  Por momentos también se cruzan con personajes históricamente relevantes.  Y en fin, es un muy buen homenaje al Quijote, hasta que de pronto resulta que Juan de Morcillas (el personaje principal) no estaba loco y efectivamente empiezan a aparecer elementos fantásticos que arruinan la ilusión.

Es como que en un capítulo de Scooby Doo resultara que el culpable de todo sí fuese un fantasma.  No, pues.  La genialidad del Quijote es que al final todo resulta ser una locura.  Queda claro que el tipo está haciendo el ridículo y que todo se lo está imaginando.  Pero Freire a partir de cierto punto se comienza a dar licencias y sugiere que tal o cual cosa podría suceder.  Incluso en cierto momento trata de justificar la aparición de un personaje que no puede estar ahí de una manera que a mí, lo siento, me parece algo forzada.

Y el final… No solo diré que el final rompe también con la idea de que Morcillas está loco, sino que además no me gusta.  Una pena, porque el inicio de esta novela prometía algo revolucionario.  En el camino lamentablemente se agotó.

(Dibujito de arriba: http://terrygilliamweb.com)

  1. […] Planetas perdidos, pero aún no escribo nada al respecto), Luis Freire (de quien recientemente comenté El caballero de los delirios), José Güich (de quien comenté hace tiempo El misterio de la loma amarilla), Daniel Salvo (a […]

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