Mildemonios

Javier Arévalo, El último silbido del tunche

In .Inicio, Crítica on 24 agosto, 2012 at 3:32 PM

El cuarto número de la Colección Sobrenatural que sacó ReCreo con Correo fue escrito por Javier Arévalo, un autor con varios títulos publicados y amplia trayectoria.  Y si bien El último silbido del tunche no está mal escrito, es el que menos me gusta hasta ahora.  Tiene un detalle que me incomoda de esta clase de narraciones y que creo que es bastante frecuente cuando un autor se mete a escribir a un género que no es su usual campo.

La historia está contada en primera persona y presenta a una “joven y hermosa antropóloga” que a sus cortos 29 años ya se ha hecho una carrera investigando casos sobrenaturales.  O sea, básicamente, Arévalo introduce a la Tomb Raider peruana, que reúne las condiciones para ser la heroína de una serie de novelas o de películas o qué sé yo.  Pero para una historia de terror tú no quieres a una superchica, tú quieres a alguien con quién identificarte.  Alguien que tienda a tener los mismos temores que tú o que tome las mismas decisiones tontas que uno tomaría en una circunstancia como ésa.  No a una temeraria investigadora que se mete a la boca del lobo para investigar lo que realmente pasa.  Sobre todo si consideramos cómo es que acaba la dichosa antropóloga al final de la historia.

De hecho, ése es un detalle que me gusta tanto de los clásicos como HP Lovecraft.  Sus héroes casi nunca quieren investigar lo que están investigando, pero se ven obligados a hacerlo o se ven arrastrados a hacerlo por razones siquiátricas.  Y ciertamente sufren durante el proceso.  Es más, hasta donde recuerdo, los que se meten a una trama sobrenatural por iniciativa propia para buscar fama y fortuna siempre terminan mal en la narrativa de este autor.  No obstante, si has leído a Lovecraft y alguien te diera tres segundos para pensar en unos de sus protagonistas humanos, seguramente pensarás en uno que se vio obligado a investigar algo sobrenatural por mero acto de sobrevivencia.  O que acabó mal por curioso.

En el caso de El último silbido del tunche, Arévalo se toma un par de páginas en explicar por qué su protagonista se las sabe todas, como así ha ido a parar a entrevistar a chamanes y a brujos y todo eso.  Todo eso para justificar las irresponsables decisiones que toma que la llevan a un final que es completamente predecible, pero evitable dentro de la historia contada.

Me da pena, porque dentro de la historia se aprovecha para explicar un asunto bastante interesante acerca de la relación entre los indígenas de un pueblo amazónico y los colonos que han llegado a trabajar ahí, pero que no se llevan bien con los indígenas, así como las razones para esas tensiones.  Todo eso está contado de buena manera y se inyecta bien dentro de la dinámica de la trama.  Lamentablemente llega esta antropóloga a distorsionar todo por las puras y a causa más muertes de las que habría habido si no se iba a jugar a Supernatural a la selva.  Si la historia principal hubiese sido más original o sorprendente, el rollo que el autor quiere plasmar habría tenido más impacto.

  1. […] la Colección Sobrenatural, la cual salió con el diario Correo. Fue escrita por Javier Arévalo. En mi blog comento que no me parece la mejor publicación que este autor ha hecho. El final llega a ser predecible y […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: