Mildemonios

Mockingjay, Suzanne Collins

In .Inicio, Crítica on 23 marzo, 2012 at 5:52 PM

La primera novela de esta serie, The hunger games, me gustó bastante.  La segunda, Catching fire,  no tanto, pero aún así me pareció decente.  Pero la tercera, Mockingjay, la acabo de terminar de leer y debo decir que excelente.  De lo mejor que he leído en literatura juvenil en mucho tiempo.  Concuerdo con los que están en desacuerdo en llamar a esta serie la siguiente Twilight.  No hay ni punto de comparación.

Vayamos por partes. Esta serie transcurre en un futuro pesimista en el que algo ha pasado y la humanidad ha quedado reducida a 12 distritos, cada uno de los cuales está especilizado en la producción de algo.  Estos 12 distritos están dominados por el control del Capitolio, contra el cual alguna vez se rebelaron, pero perdieron.  Como castigo por ello, una vez al año cada distrito debe sortear entre sus jóvenes (entre edades 12 y 17) para mandar al Capitolio un hombre y una mujer.  A estos 24 tributos se les entrena, se les presenta al público y luego se les hace pelear a muerte en un campo distinto cada año.  A este evento se le conoce como los Juegos del Hambre y solamente uno de los tributos puede sobrevivir.

Los tres libros están narrados desde la perspectiva de Katniss Everdeen, una joven del distrito 12, el que entiendo es el más pobre.  En el primer libro ella se ofrece como voluntaria para ser tributo, luego de que en el sorteo saliese elegida su hermana menor.  A lo largo de la historia ella se vuelve involuntariamente popular.  Esto es tema del segundo libro, en donde sin saberlo es el símbolo de una rebelión que se está gestando en contra del gobierno del Capitolio.

Al inicio de Mockingjay, la rebelión se ha iniciado abiertamente.  Nuevamente todo es narrado desde la perspectiva de Katniss, quien nuevamente no entiende ni la mitad de lo que está pasando.  Esto podría ser un problema si es que la autora Suzanne Collins no lo manejara con precisión para aportar al suspenso o al ambiente de incertidumbre en el que están viviendo los personajes.  A Katniss no le importan los pormenores políticos de lo que está pasando, pero depende de ellos.  Así que cuando, por ejemplo, los distritos comienzan a caer y la rebelión avanza, poco se sabe de las batallas o de los tratos que se están haciendo.  Este detalle es algo que no llama mucho la atención en el primer libro y que se maneja de manera mucho más ambiciosa en el segundo -con resultados no del todo satisfactorios-, pero que en Mockingjay está bastante maduro.  Cuando hacia el final Katniss se comienza a interesar en las consecuencias políticas de lo que ha hecho, la confusión en la que se encuentra es transmitida bastante bien justamente por este detalle.

Pero de lejos el detalle que hace de éste un excelente libro es el desorden sicológico que se va gestando en Katniss y que va creciendo conforme la historia avanza.  En la primera novela se presenta a Haymitch, un viejo amargado y alcohólico que vive una vida patétitca y que Katniss desprecia, pero que sabe que bien podría ser su futuro.  Haymitch en su juventud participó de los Juegos del Hambre y sobrevivió.  Como lo comenta Peeta -el otro tributo mandado por el distrito 12 al Capitolio para competir- Haymitch ganó porque fue más astuto que todos los demás.  Para cuando transcurre The Hunger Games, Haymitch es una persona traumada y amargada, pero poco se hace por explicar por qué.

En la segunda novela el enfoque es otro, pero los sucesos comienzan a aportar material para que Katniss deje de ser la adorable joven cazadora del primer libro.  Ve cómo muere gente, ella misma debe matar nuevamente, etc.  Para cuando se inicia la tercera novela, es una persona con muchos traumas encima, que relaciona cosas habituales con sucesos emocionalmente fuertes por los que ha tenido que pasar.  Esto, sumado al hecho de que Mockingjay está narrado desde su punto de vista, da como resultado un excelente tratado de cómo deberían ser las novelas de aventuras protagonizada por adolescentes.

¿Se imaginan si Harry Potter fuese más que un mero personaje bidimensional? El tipo ha visto morir a varias personas, ha perdido a toda su familia, tiene la responsabilidad del mundo encima, etc. ¿Cómo es que no está con tratamiento siquiátrico? ¿Derrumbándose cada vez que ve algo que le haga recordar al acribillamiento de Sirius Black o de Cedric Diggory? En Mockingjay Katniss y varios otros personajes evidencian y actúan las consecuencias sicológicas de lo que han tenido para vivir.  Una verdadera cachetada no solamente a Harry Potter, sino también a tanto otro aspirante a ser el siguiente Harry Potter, como Percy Jackson o Number Four.

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